miércoles, 30 de julio de 2014

Possession: Penny Dreadful 1x07


El penúltimo episodio de “Penny Dreadful” resulta el mejor hasta la fecha, pero las razones de su calidad han sido trabajadas en las anteriores entregas de la serie. Hemos llegado al punto en que podemos cobrar los dividendos por la energía, tiempo y emociones que hemos invertido en los personajes. Porque nos importan es que nos estremecemos en “Posesión” al conocer sus lados más oscuros e íntimos.

Se trata de un episodio claustrofóbico donde La Brigada Anti-Monstruos, en pleno, se encuentra secuestrada en la Mansion Murray, velando y vigilando a una Vanessa poseída. Es en ese escenario donde se desencadenan revelaciones y confesiones, donde se forjan alianzas momentáneas, y en donde nos enfrentamos a la máxima sartriana de que “El Infierno son  los demás”. Especialmente el mundo exterior al que Sir Malcom no quiere dejar entrar, a pesar de la omnipresente presencia de Calibán que, sin ser parte de la vigilia exorcista, insiste en perseguir a su creador.

Vanessa despierta después de su experiencia “voladora” en la biblioteca de Sir Malcom. Está vestida con un pijama de crepe de china negro, hay fuego en la chimenea, y Sembene (un único criado en esa gigantesca casa) ha preparado el té. Sin embargo, Vanessa no ha regresado. Su demonio interior finge ser Mina. Con vocecita de Gollum acusa a  su padre de haberla abandonado, de haber hecho llorar a “madre gorda”, de despreciar a su mujer por obesa, de no haber ido al funeral de su amante, y de haberse acostado con todas las mujeres de África y haber obligado a Peter a hacer otro tanto.


A medida que la poseída escupe reproches, sube el tono de su voz, se intercalan gruñidos animales en su discurso, y comienzan a moverse cosas. Las tazas se quiebran, se rompen los vidrios, vuelan los libros  y un librero se desmaya. Tiene que entrar Sembene, que a golpes “seda” a Vanessa, para detener esta actividad de Poltergeist

Victor Frankenstein es el primer convocado. A su llegada, Vanessa ya parece calmada. Lo recibe en su cuarto, peinándose, pero el demonio sigue ahí. Reconoce que Victor es virgen y le recita palabra por palabra, el trozo de la oda de Shelley que obsesiona a Frankenstein. Aterrorizado, éste sale del cuarto. No se necesita mucho para asustar a Víctor, pero como es tozudo como mula, no lo demuestra ante Sir Malcom. En cambio, se manda una disertación freudiana sobre la histeria sexual que provoca las crisis de Vanessa. Si claro, todas las mujeres que se sienten culpables por acostarse con Doryan Gray tienen ataques telequinéticos y son clarividentes. ¡Ayy, Victor!


Displicente el médico juguetea con el Tarot de Miss Ives. De pronto, aparece una araña en un naipe, y otra, y otra. Los arácnidos cubren la mesa. Ante los ojos de Murray y el medico, los insectos invaden el piso. Obviamente, otra reacción provocada por la represión sexual de Vanessa. Hablando de la susodicha, ésta comienza a aullar como descosida atrayendo a los racionales científicos, incluso cruzando la calle donde la escucha el hombre-lobo.


Ethan sube al cuarto de Miss Ives y la encuentra acuclillada como rana en el suelo, cubierta de sudor y en paños menores. Inmediatamente, sigue un intercambio risible, pero tierno, digno de Jane Austen. Vanessa le pide disculpas a “Mr. Chandler” por su lastimoso aspecto. "No soy yo”, asegura. El pistolero se hinca a su lado. “Mi Querida Señorita Ives ¿Qué puedo hacer por usted?” Ya solo falta que le ofrezcan una tacita de café y que él pregunte “¿No será mucha molestia?”

Vanessa le cuenta como lucha contra la criatura que lleva adentro. Más tarde le contará que es como un animal que la rasguña intentando salir. El le toma la mano, y con lágrimas en los ojos, Vanessa admite que es el gesto más dulce que ha sentido en mucho tiempo. ¡Qué sola debe estar la pobre endemoniada!

Hablando del invasor, éste rápido se manifiesta.  Lo primero que pegunta a Chandler es quién fue “el sumiso” durante el revolcón que se dio con Doryan. Aparte de grosero, el demonio es un indiscreto. Amenaza con contarle a Brona, pero también delata a la pobre Miss Croft por haberse acostado, entre toses de Dama de las Camelias con el esteta, “el joven encantador de nuestros sueños”. Comienza a retorcerse y a habar en lenguas extrañas. Victor le inyecta un sedante.



En a biblioteca, Malcom dice que Vanessa hablaba en árabe y que suplicaba que la dejaran morir. Aprovecha  de compartir con ellas las teorías del egiptólogo sobre Amonet. Ethan exige que traigan un cura y le saquen el diablo del cuerpo. Victor se ríe. Entonces mejor que traigan un curandero o una gitana. Sir Malcom es tajante. No quiere a nadie del exterior. Solo ellos velarán por Vanessa. La harán sentir menos sola, eso le dará fuerzas para luchar por su alma.


Por una semana, viven embotelladlos en la casa, en vigilia constante, montando guardia cerca de Vanessa. Durante esa semana, Calibán también monta guardia en las afueras de La Mansion Murray, ni la nieve lo detiene.


Ethan le enseña a Victor a disparar.  Descubrimos que Ethan es un buen cocinero y que Frankenstein es adicto a la morfina. De pequeño le daban cocaína para calmar el asma y de ahí viene su drogadicción. Descubrimos que Victor cree todo, menos en D-s; que Ethan dice no creer en D-s; y que Sembene cree en todo. Es el africano el que le pide al pistolero que traiga un sacerdote para acabar con el martirio de Miss Ives.


Al cabo de la semana, Vanessa despierta con Ethan a su lado. Le agradece sus desvelos, dice que pudo enamorarse de él. Chandler le ofrece ir por un sacerdote y Vanessa da su consentimiento. En el medio de su terrible ordalía, sigue pensando en los demás. Teme hacerles daño a los que la rodean. Le suplica a Ethan que, llega el momento, la mate. Pero lamentablemente el verdadero Ethan Chandler está abajo en a biblioteca discutiendo con Sir Malcom. El que está en la cabecera de Vanessa es su demonio.



Admiro a Vanessa que pelea de tú a tú con su invasor. A pesar de su agotamiento, se aferra a su alma inmortal incluso cuando el engendro amenaza con matar a sus compañeros. Vanessa sabe que no se dialoga ni se hacen tratos con los demonios malignos. Finalmente le pregunta qué busca de ella. El falso Ethan (con ojos retintos de poseído) le dice que quiere que sea la Madre del Mal, que reine junto a él sobre un mundo oscuro donde no haya más dolor. Vanessa aparentemente se rinde, deja que su invasor la abrace y hay en su rostro una sonrisa serena, pero es solo por un instante. Siguen los gritos y las crisis. Miss Ives no se entrega fácilmente.


Ethan comienza a sospechar que Sir Malcom tiene una oscura razón para fomentar la posesión de Vanessa. Efectivamente. Malcolm exige que la debilitada endemoniada aproveche su estadía entre dos mundos para buscar a Mina. ¡Es el colmo del oportunismo! “¡No puedes ser tan cruel!” solloza  Vanessa. Entra Ethan y escucha la conversación. Exige que el explorador se retire del cuarto. Tienen una discusión en el pasillo con Victor haciendo mal tercio. El médico dice que ya perdieron esa batalla, que acepten que Vanessa muere. Ethan quiere un sacerdote. Malcolm pregunta si para administrarle los santos oleos o para exorcizarla.
Frankenstein se horroriza ante la idea de traer un cura. Le pregunta a Murray si no le queda ni un cachito de decencia. Sale con uno de sus discursos anti-imperialistas de que Murray no puede tener decencia después de haber matado a medio continente africano. Ethan exasperado le grita al explorador “¿Quiere una hija? ¡Ahí la tiene!”


Sir Malcolm decide ir a buscar la ayuda de la Iglesia. Antes le pide a Víctor que le de algo para poder estar despierto esa noche Frankenstein le inyecta heroína. El explorador le cuenta que en su obsesión por encontrar la desembocadura del Nilo, abandonó a Peter moribundo. Que el ultimo deseo de su hijo fue que nombrara una montaña por el. Pero al bautizar a la Sierra Murray, Malcom solo pensaba en su gloria. “No, Doctor, no me queda ni un cachito de decencia”.

El explorador va por auxilio religioso, pero se trae al párroco de a esquina. El pobre Padre Matthew casi se desmaya cuando se entera de que lo han llamado para lidiar con Satanás.

Un aparte. Los fans de la serie que ya están bastante airados por la inclusión del elemento religioso, tildan a Matthew de inepto y cobarde por no exorcizar a Vanessa. Yo los tildo de ignorantes. Las razones por las cuales, ni el judaísmo, ni la Iglesia Católica (no sé del Islam, pero me imagino que han de ser igualmente escrupulosos) no practican exorcismos a la ligera es porque, además de que bien puede tratarse de una enfermedad mental como diagnostica Víctor,  el exorcista debe ser unas persona muy especial y muy preparada. No cualquier clérigo puede meterse en esos bretes.

Lo que pasa es que la cultura popular tiene esa imagen de pastores protestantes sureños o ministros evangélicos haciendo esos shows de expulsar demonios con música góspel y brincos y chillidos. Un exorcista  es un sacerdote muy entrenado, que ha seguido cursos y tiene experiencia en esas lides. En el judaísmo solo puede practicarlo un rabino cabalista y en presencia de un minyam (diez varones circuncidados y de mas de 13 años de edad).


El Padre Matthew, obviamente no califica. No sabe, ni quiere exorcizar, no ha sido preparado para ello y se apoya en la burocracia. Hay que solicitar permiso a Roma y eso tomará tiempo. Muerto de risa, Frankenstein lo acusa de ser un viejo ridículo: “¡Ya, dele la Extremaunción y váyase a la mierda!” Desde que comenzó su bromance con Chandler, el médico anda muy grosero. Necesidad de imitar a su ídolo.

Al pobre cura le fallan los nervios al ver a Vanessa emaciada y maniatada en su lecho. En ese momento, El Padre Matthews bien querría irse a la mierda como le aconsejó Victor. Lo intenta, pero Ethan le cierra el paso. El sacerdote comienza a hablar con Vanessa. Le da su nombre “Matthew=Mateo”. Vanessa recuerda que el siquiatra que la torturó también se llamaba Matthew. Pero recuerda otro “Mateo”, uno que fue crucificado en Hieropolis. El cura se asusta. La poseída se lanza sobre el Padre Matthew y le arranca a mordiscos un pedazo de cara  Se desprende de sus ligaduras, se trepa al techo a lo Spiderman e intenta huir. La Brigada no puede controlarla. Solo Nathan (fuerza de licántropo) la somete. Antes Vanessa le lanza una patada a Victor (¡Yeeeh!) A gritos, Chandler exige que saquen al cura del cuarto.


El pistolero se enfrenta al Diablo y desenfunda su Smith y Wesson. Vanessa, acorralada, le suplica que la mate. Y aquí viene el momento de aplauso. El atormentado Chandler se arranca la medalla de San Judas que le dio Brona y se la planta en la frente a la poseída. Acto seguido, comienza recitar una formula en latín “San Judas, Apóstol,  Amigo de Jesús”. La recita varias veces con mucho fervor, como un mantra. La medalla se incrusta en la frente de Vanessa quien se desmaya, aparentemente libre de posesiones. Ethan baja la escalera, pasa spor el lado del cura que está acurrucado en un peldaño, se pone su gabardina, su sombrero hongo, y sale sin decir palabras a una calle nevada a la luz del día.


Mas tarde vemos a Vanessa dormida, con un camisón nuevo y limpio. En su modorra, se entremezclan imágenes de Mina y de la obra que viera en el Gran Guiñol. Se levanta, baja y le dice a Sir Malcom, “Ya sé dónde está Mina”.

Todavía estremecida por el capitulo,  que ya he visto tres veces, reconozco que lo que más me impresionó (aparte de la impagable actuación de Eva Green)  fue la actitud de Ethan, su desarrollo como personaje y el buen trabajo de J. Harnett. Su misterio, más allá de la ya anunciada licantropía, sigue  presente. De todas las revelaciones, su actitud ante Vanessa es la que más me intriga. Ya sabíamos que Murray era un mal padre y la adicción de Frankenstein no es muy sorprendente. Con ese afán de experimentar y  de auto medicarse, los médicos decimonónicos terminaban todos convertidos en drogadictos (Freud se volvió adicto a la cocaína de tanto usarla para curar su sinusitis).

Los Niños de Verano andan diciendo que hombre que sabe latín y sabe exorcizar tiene que se cura renegado. Ya, párenle. Aunque el latín no era parte del currículo escolar del angloamericano del Siglo 19, es posible que Ethan  Chandler haya tenido una educación académica, incluso médica, que explicaría su conocimiento de esa lengua.


Por otro lado, él no practicó ningún exorcismo. Un exorcismo católico necesita de tres factores que aquí no estuvieron presentes: saber el nombre o esencia del demonio con el que se enfrentan; invocar el nombre de D-s, o Cristo o de ángeles (los santos no suelen usarse en ese tipo de ritual) y exigirle al demonio que abandone al poseído. Hasta donde yo sé, el demonio sigue adentro de Vanessa, si se calmó fue porque ella logró dominarlo, gracias a la combinación de fe desesperada del pistolero y de las fórmulas latinas que le resultaron familiares.

Un par de errores en la serie. El primero es cronológico. Para 1891 la desembocadura de Nilo estaba recontra descubierta. Otro error es de índole histórica. San Mateo no fue martirizado. El que si lo fue, es San Judas Tadeo, aunque fue decapitado y no en Turquía sino en el Líbano.

Una ultima reflexión, se habla tanto de la represión sexual de Vanessa como origen de su posesión, pero lo que me hizo ver este capitulo es que el gran problema de ella es la falta de cariño. En varias ocasiones, agradeció las muestras de afecto de Chandler, casi cae en las redes del demonio porque éste adoptó la forma del único del grupo que la trata con amabilidad, y su gran dolor fue descubrir que su amada figura paterna, Sir Malcom la estaba usando sin piedad.


Búsqueda de afecto es algo que tienen en común los personajes. Se esmeran en contarnos lo poco paternal que fue Sir Malcom con sus hijos, Victor anda desesperadamente buscando reemplazos para su padre y hermanos, sea en Van Helsing, Sir Malcolm o  Ethan. Ni hablar de la orfandad de Calibán, y Doryan Gray dejó en claro que era la soledad  la que lo empujaba a buscar variedad de entretenimientos y experiencias sexuales. En cambio, Ethan y Brona al encontrarse y aceptarse mutuamente, han superado esa soledad.


16 comentarios:

  1. Ya se termina? YA SE TERMINA????? Lo bueno no nos dura nada, Male... y ahora qué chiche nos vamos a buscar para descansar de la dura realidad?
    En primer lugar, me encanta tu reflexión acerca del exorcismo. Lo comentábamos para episodios anteriores: no es una práctica sencilla, hay que tener tremenda preparación, es asunto de especialistas. Aunque, por otro lado, todo hombre de fe se supone que tiene la fuerza para oponerse al mal... tanta fuerza como poderosa sea su fe, lo que pasa es que el enemigo por lo general sabe por dónde correr para hacer que uno se enfrente con esos límites... yo calculo qe lo de Chandler ha tenido que ver con una gran fe en la bondad intrínseca de Van y su porpia capacidad de resistir al mal. Eso sí, evidentemente, para acabar con el problema hace falta un exorcista de carrera...
    Hasta acá te comento sin mirar el capítulo... más tarde seguimos con conocimiento de causa, jaja!

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    1. Estoy con esa misma interrogante. No quiero que se vayan. Y yo que pensé que después de GOT nada podría atraparme.
      El problema de enfrentarse al demonio es que este sabe exactamente como hacer tambalear tu fe. Por eso es que no cualquiera puede enfrentársele. Y por eso en el judaísmo el exorcista no debe estar solo. En realidad nadie debe estar solo, sin estar poseídos, todos los días nos tientan demonios, espíritus parásitos y nuestras propias flaquezas.
      Si, vela para que la comentemos

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    2. Es verdad... no hay cosa más aterradora que enfrentar el mal sin red de contención...
      Male, vos sabés cuándo debería comenzar la segunda temporada de Sleepy Hollow?

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    3. El 22 de sept. en USA y supongo que la tendremos por aqui en octubre.

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    4. Uff, falta bastante...
      Male, otra cosa. ¿Tenés visto el trailer de una peli que viene, llamada "Dracula Untold"? Parece que va a estar interesante... además, actúan Charles Dance (haciendo de malo malísimo, espectacular...) y el chiquito que interpreta a Rickon, que lamentablemente no me acuerdo cómo se llama...
      Acá te dejo el link:

      https://www.youtube.com/watch?v=VF7__i0akGo

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    5. Estaba viendo la lista de proyectos recientes y futuros de Charles Dance ayer (echo de menos a mi suegrito) y me encontré con el Dracula Untold. Es una historia de como Vlad Tepes se convirtió en Dracula. Suena horrorosamente “camp”. Charles Dance es Calígula ¡que también se convirtió en vampiro! Rickon se llama Art Parkinson.

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    6. Gracias por el dato de Rickon! Es un nene tan bonito, lástima que lo hayamos visto actuar tan poco...
      Seh, se nota que va a ser una cosa muuuy rara... pero beh, veremos. Por lo pronto mi miedo era que a Luke Evans no le calzaran bien los dientes largos, pero aparentemente está a la altura...

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    7. Si, Luke Evans se ve bien, pero no sé si ya me cansaron los vampiros el cuento de Dracula ya está muy trillado.

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  2. Ufff, y yo que quería ponerme a ver esta serie porque adoro a Eva Green, y me cuentas que va de exorcismos, madre mía... como agnóstica, puedo ver (o leer), sobre personas religiosas sin ningún problema, pero el tema del exorcismo me parece tan morboso, tan... esperpéntico, que no lo trago. Vamos a ver: "Un exorcismo católico necesita de tres factores que aquí no estuvieron presentes: saber el nombre o esencia del demonio con el que se enfrentan; invocar el nombre de D-s, o Cristo o de ángeles (los santos no suelen usarse en ese tipo de ritual) y exigirle al demonio que abandone al poseído.", o sea, que eso es lo que hace que el ser malo malísimo salga del cuerpo de un ser humano y para eso se necesitan muchos estudios... ¿basados en que? ¿en estudiar a todos los demonios que han poseído a gente a lo largo de la historia?, ¿quién los ha visto-percibido-sentido su maldad? ¿el cura-rabino-imán que exorciza?
    Es un tema tan delicado y espeluznante ya de por sí que una persona tenga trastornos mentales para que encima se implique a demonios (y supongo que la persona afectada, como creyente, se lo cree todo a pies juntillas), es decir, que además de un trastorno psíquico, se le crea al enfermo un terror absoluto hacia sí mismo, ya que cree que en todo momento el "demonio" puede volver a "poseerlo" poque su "fe" no es lo suficientemente "fuerte". Me parece brutal que se haga a un ser humano enfermo pasar por una experiencia así y que encima se le acuse de que él a sido el culpable de eso que le pasa por no sentir el suficiente fervor religioso o porque es un pecador.
    Ufff, que deshaogo, lo siento Malena, porque según he podido entender por el post, tú sí eres creyente, pero es así como lo siento y he oído historias escalofriantes sobre exorcismos (hay un documental muy interesante, pero no me viene a la cabeza el título).
    Supongo que terminaré dándole una oportunidad por Eva, por las buenas críticas y por el mono de GOT, pero me preocupa, que como no creyente, las escenas me resulten inverosímiles, ¿tú que crees?¿Me la recomendarías?
    Un saludo
    Fátima

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    1. Querida Fátima, gracias por expresar tu opinión de manera tan cortes y madura. A mi me ocurre lo mismo con muchas series que son muy ateas. Algunas las veo igual si son de mucha calidad. Esta no es una serie religiosa ni mucho menos, pero si te incomoda la idea de representar una persona como poseída por algún ente sobrenatural, entonces no te la recomiendo
      En realidad, la idea de posesión precede a las religiones monoteístas. Existe en culturas primitivas, animistas y paganas. Pero no se cree que sean los pecadores los más cercanos a ser poseídos, ni el pecar te hace más proclive a atraer a un demonio. Hay situaciones que nos empujan a trastornos mentales (crisis emocionales, traumas, abuso de substancias, etc.) lo mismo ocurre con el acecho demoniaco.
      Gracias por leerme y compartir con nosotros.

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  3. A MI me pareció super clichosa la posesión, fue copia al carbón del Exorcista sin vómito verde y violación con la cruz. Solo me gustan Vanessa, Chandler y Sembene. Victor es un idiota y Malcolm es el más malo de todos. Yo quiero la historia de Sembene, médico brujo, jefe guerrero y chamán apuesto. Desde el principio afirmó que Vanessa y Ethan son pareja. A él le encantan las causas pérdidas y rescatar doncellas. ¡Vanessa es perfecta para él!

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    1. Como yo soy del tiempo del Exorcista, me ha sorprendido la cantidad de gente en foros y blogs en inglés que desconocen el clásico, y el libro de Blatty, que es bastante especifico sobre las condiciones que pueden lleva a una posesión y exorcismo. Por ejemplo, Regan (Linda Blair) es una niña inocente, su error es atraer al demonio con la Ouija. Si yo quisiera encontrar algún acto de Vanessa que pudiera considerar como un estímulo a entidades malignas señalaría el Tarot. Tarot y Ouija son invitaciones atractivas para presencias indeseadas
      Reina Lizette, somos entonces parte del colectivo shipero de Vanessa e Ethan. Adoro a ese par (Ohh, ese momento del cigarrillo en el último cap. Súper erótico) y espero no sea cierto que Chandler sea un ex curita. Sembene también me encanta, aunque debe tener algún oscuro secreto en el bolsillo. Malcolm, ya lo dije, es un mega cerdo, pero no puede caerme mal, menos después del último cap. Gracias por pasar. Ya estoy en la reseña del cap. final Espero tus comentarios.
      Mm, curioso, esa descripción de Ethan Chandler sonó a la del Matarreyes tal como lo describe Martin..

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  4. Chandler es un personaje totalmente digno. Estuvo fabuloso en la escena del "exorcismo sui generis", por llamarlo de alguna manera. Creo que entiendo porqué fue tan efectivo donde otros fallaron: la compasión, la verdadera empatía, el cuidado del otro. Esas sí que son armas poderosas, armas capaces de desarmar al mal. Hay esperanza.
    Lo que me pareció, en general, es que se está describiendo una suerte de familia disfuncional. Murray es el padre, Chandler el hermano mayor, Frankenstein el hermanito pequeño y Van la hermana problemática. Sambembe viene a ser como ese tío sabio que se mantiene un tanto al margen, pero aparece cuando hace falta.
    Sambembe también me gusta. Eso de "yo creo en todo" estuvo genial.
    Y Vanessa es una guerrera. Hay que tener ese coraje que ella demuestra, no cualquiera...
    Pensando un poco en lo que comentaban más arriba acerca de "echarle la culpa" al poseído, yo creo que no vemos nada de eso en esta serie. Al contrario, me parece que permanentemente se nos muestra a Van desde la perspectiva de la compasión, no de la culpa. Ella, en todo caso, puede ser que se sienta culpable, pero "el ojo del director" no la hace aparecer así. Tampoco es una víctima pasiva. Como decía más arriba, es una luchadora que moviliza a empatía, que nos lleva a compadecernos de su dolor. Creo que todos estábamos al borde de la silla, queriendo ponernos de su lado y ayudarla...

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    1. Después de ver varias veces el final de temporada, estoy creyendo que mas que poseída, Van es lo que en espiritismo se conoce como "channeller”. Ósea tiene la capacidad de ser un canal ara espíritus descarnados (sean fantasmas, elementales, alienígenos, ángeles o demonios) y que tiene que aprender a dominarlos a impedir su entrada (cuando no lo desee) a utilizarlos.
      Tienes razón, la posesión es original en el sentido que nos enseña como la poseída puede participar en su propio exorcismo, tal como un paciente puede/debe ser parte de su tratamiento curativo. El modo en que Chandler le suplica que se resista al final cuando le grita “¡Vanessa, por favor!” fue fundamental en fortalecerla para que se defendiera.
      Si hay una moraleja que podamos sacar del final de esta fabula es que no hay que enfrentar a lo tenebroso solo, que las crisis se superan cuando hay gente que nos apoya, que somos mas fácilmente victimas del mal si nos alejamos de las personas y su cariño. Cm dices es un final esperanzador, aunque vamos a ver que nos trae la próxima temporada, porque las series de Showtime suelen terminar en una nota feliz que la segunda temporada destruye. Lo estoy viendo en “Ray Donovan” y “Masters of Sex”

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  5. ¡Me asusta pero me encanta! Desde su estreno, el resultado no ha podido ser más positivo: la serie ha sido definida como "imprescindible", "espectacular, impactante y prometedora" y se ha valorado especialmente tanto la escenografía como el trabajo de fotografía que nada tiene que envidiar a una producción cinematográfica. Además el elenco ha sido un plus que se agradece bastante, pero definitivamente Penny Dreadful no tendría sentido sin Eva Green. La temporada dos promete mucho y esperemos que lo cumpla.

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    1. Hokla, Reina Sofía. ¡Que gusto tener otra Penny Lover en nuestro Reino! Maravillosa serie. Estoy contando las horas para mañana. Absolutamente, Vanessa es un personaje totalmente fuera de serie y Eva le da una forma que la amas con locura.

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