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martes, 16 de febrero de 2016

Si fuéramos a Hogwarts…¿Cómo sería vivir en el mundo de Harry Potter?


Hace tiempo que tenía ganas de escribir algo sobre ese universo fantástico nacido de la fértil imaginación de J.K. Rowling. Solo que  decir “Harry Potter “evoca tal desmesura de información que decidí empezar por algo “sencillito” (como diría Lord H.)e imaginarme como sería si  hubiera recibido una Carta de Aceptación  para estudiar en Hogwarts. ¿Qué tipo de aprendiz de bruja sería yo?  ¿A quién admiraría en esa institución? ¿Cuál hubiera sido mi curso favorito? ¿Mi maestro predilecto? ¿De quién me hubiera enamorado? ¿Y qué personas importantes en mi vida me recuerdan a personajes de HP?


¿Cuál sería mi casa?:
Ravenclaw sin duda.  Ahí es donde me enviaría el Sombrero Seleccionador. Usar la bufanda azul y bronce es el destino de los intuitivos, creativos e intelectuales  y también de los excéntricos, antisociales, ect. como Servidora.

¿Quién  sería mi estudiante favorita y modelo a seguir?
No es  noticia que Hermione Granger es  mi adoración,  mi personaje favorito de todos  los creados por J. K. Es una de mis heroínas más queridas en toda la literatura, no solo de género, solo comparable a Melanie Hamilton en mi lista de protagonistas ideales. Y si Melanie fuera bruja (que es una posibilidad inexplorada) sería como Hermione. Aun así no creo que “Mione” y yo llegáramos a amistar. La sinergia que comparte  La Bruja más Inteligente de su Generación con   Harry y Ron, impide su intimidad con otras plebeyas. A pesar de que no se llevaba mal con Ginny y Luna, no la creo capaz de sentirse igual a otras de sus pares.

¿Qué tipo de estudiante seria yo?:
No hay modo que pudiera ser Hermione aunque comparto sus inseguridades. Tras revisar el currículo de Hogwarts, creo que podría ser tan buena estudiante como ella (solo la clase de vuelo me parce difícil). En general, me veo como un cruce ente Luna Lovegood y Neville Longbottom. El tipo de persona que invita al bullying pero que también desarrolla amistades profundas con gente que vale la pena.  Sería menos valiente que Neville y menos franca y exagerada en el vestuario, que Luna. Pero sería excéntrica sin empacho (por algo Hogwarts es una escuela poco tradicional) apegada a las reglas de la institución, tímida, solitaria, y a ratos distante.

¿Cuáles sería mis cursos favoritos?: Pociones, Herbología y Defensa contra las Artes Oscuras.


¿Quiénes seria mis maestros favoritos?:
Esa es respuesta fácil. Los mismos que siempre apoyaron a Hermione: Albus Dumbledore y Minerva McGonagall. Aunque es innegable que Severus Snape era un mago brillante, era un pésimo maestro. El tipo que promociona el bullying contra estudiantes frágiles como Neville y a la vez desprecia el intelecto precoz. Lo  notamos por el sarcasmo con que trataba a Hermione. Una lástima porque me encantaría asistir a sus clases.

¿De quién me enamoraría?:
Obviamente de Sirius Black si tuviera la suerte de codearme con él. Y si no es de Sirius, me enamoraría  de Remus Lupin, mi única debilidad (como diría Dorcas Lane) son los licántropos.

¿Qué mascota me gustaría tener?:

Gatos, gatos y gatos. La Profesora McGonagall en su versión de animago, Crookshanks y  hasta Mrs. Norris.

¿Cómo sería yo si me graduara de Hogwarts? :
Me temo que estaría tan cómoda e el internado que no querría abandonarlo por lo que me convertiría en parte de su equipo docente y terminaría siendo una especie de Sybil Trelawney.







Eso si no me rompen el corazón y me paso al lado oscuro que entonces terminaría siendo... ¡Bellatrix Lestrange!


¿A quién querría tener en mi vida?

Hagrid. No puedo imaginarme alguien más leal y útil que ese gigante, y también me gustaría ser adoptada por Mama Weasley.

Aparte de sus idiosincrasias sobrenaturales y poderes mágicos, existen en nuestras vidas personajes como los de la saga. Una grandeza de J-K Rowling fue adjudicarle “humanidad” a sus magos, brujos. Hasta en el gran villano del cuento (en su etapa Tom Riddle) encontramos la soberbia del inseguro,  y después al vanidad del hambriento de poder (en su etapa Voldemort).

En mi vida hay muggles cuyas personalidades se asemejan a los del universo de Harry Potter. Obvio que hubo un Draco (y Dracas) en todas las escuelas a las que asistí y he conocido personas tan oscuras y nocivas que no tienen nada que envidiarle a un dementor. Y mujeres sádicas que no deberían estar a cargo de niños como la Dolores Umbridge.


En mi escuela judía conocí una Hermione, pero se movía en otra esfera. Estaba tan obsesionada con proteger a los elfos que nunca pudimos ser realmente amigas. Creo que salí alguna vez con algún Neville, y por supuesto lo desprecié. Así de bruta he sido.

Mm, llevo casi dos páginas y no he nombrado al Innombrable (no no me refiero al interpretado por Ralph Fiennes).Si se preguntan a qué personaje de Hogwarts corresponde Lord H, la respuesta es simple, sin ser pelirrojo el hombre es un  Ron Weasley total y por eso, parafraseando a Hermione, “Vivo enojada con él”.


Ahora les toca a ustedes

jueves, 17 de enero de 2013

Amar en Tiempos Revueltos: Viajes en el tiempo y fantasías románticas e históricas



De tanto escuchar que “el tiempo no existe” hemos llegado a creer que esa frase es un cliché inventado por perezosos irresponsables. En nuestra existencia regulada por caprichos cronológicos es  imposible imaginar que las normas del  tiempo puedan transgredirse. Sin embargo, tanto ciencia ficción como fantasía nos muestran que se puede alterar y revertir  el pasado al igual que el futuro.

Esa mal llamada “ciencia” que nos dispensan canales pseudo- científicos como History, National Geographic y Discovery   jura que las maquinas el tiempo no son cosa de novelas sino realidades inminentes. Que aunque sea imposible viajar al pasado (a menos que ese pasado exista en un mundo paralelo) el viaje al futuro, tal vez en nuestro siglo  o el venidero, se volverá una certeza.  Más allá de las probabilidades de que esa aseveración se materialice, la literatura especulativa, futurista y de ciencia ficción explora continuamente la posibilidad de construir algún objeto que nos permita vencer la tiranía del reloj.

Desde que H.G. Wells escribiera La Maquina del Tiempo  que la literatura y el cine han inventado maneras de hacer malabares con las hojas del calendario. Desde que en 1963, el Dr. Who por primera vez ingresara en la cabina telefónica, la televisión se ha hecho eco de esa obsesión temporal. Pero existe otro género que también gusta trascender tiempo y espacio.



A diferencia de la novela de anticipación, el viaje en el genero fantástico no se produce por efectos de maquinas sino por brujería como cuando las Halliwell de “Charmed” se paseaban por el ayer y el mañana; o por drogas como le ocurre a la heroína de The House in the Strand de Daphne Du Maurier; o por algún objeto mágico sean” Los Chanclos de la Fortuna” del cuento de Andersen o el relojito que permite a Hermione Granger teletransportarse en Harry Potter y el Prisionero de Azkaban. A veces la causa puede ser algo tan prosaico como un golpe de cabeza como le ocurre al Yanqui de Connecticut de Mark Twain que tras recibir un martillazo acaba en la corte del Rey Arturo.

El "time-turner "de Hermione


Antes de que la humanidad fuera científica y entendiera de maquinas y viajes intertemporales, ya había crónicas escritas sobre viajeros del pasado. Se trataba de personas que durmieron cien años,  o viajaron a otro mundo donde el pasar del tiempo no era el mismo de la Tierra y que al regresar se encontraban en un siglo que no era de ellos. Se pueden hallar noticias de estos sucesos en el clásico hindú El Mahabaratta, en el folclore japonés,  en el Talmud, y en la leyenda cristiana de Los  Siete Durmientes de Éfeso. Esa última inspiró a Washington Irving a escribir su famoso Rip van Winkle, la historia de un señor que al despertar de una siesta descubre que ha pasado veinte años. El vínculo común de estos cuentoses una percepción del ritmo de horas y días como algo  personal, por lo tanto el tiempo es una ilusión. 

Grabado medieval de Los Siete Durmientes /Wikipedia)


Detrás de todo viaje en el tiempo yace el deseo de cambiar o preservar algo. ¿Cuántas veces no hemos deseado volver atrás y evitar la toma de una mala decisión? ¿O huir hacia un futuro cercano para acabar con un tormento presente? ¿Cuántas veces no deseamos apurar los días  para llegar pronto a un momento maravillos? O por el contrario, deseamos encapsular un momento de intensa felicidad para que nunca termine. En El perjurio de la nieve de Adolfo Bioy Casares, un padre empeñado en impedir que su hija muera de un mal incurable pretende detener el avance del tiempo, obligando a toda su familia a reproducir todos los días las mismas actividades, incluso repetir los mismos diálogos. Con tono más jocoso esa es la misma premisa del filme de Adam Sandler y Drew Barrymore “50 First Dates”.

Debido a que el deseo de manejar el tiempo nace de una necesidad emocional no sorprende que, en el genero fantástico  el viaje suela ocurrir en fantasías románticas muchas de las cuales se han llevado al cine. En La Mujer del Viajero en el Tiempo de Audrey Nieffnigger, el marido de la protagonista sufre una enfermedad  que lo obliga a  viajar en el tiempo en los momentos más inesperados. En “Premonición” Sandra Bullock logra  reunirse con su difunto marido gracias a una alteración del tiempo. En “La Casa del Lago”, a pesar de vivir en épocas diferentes, una pareja encuentra la manera de comunicarse gracias a una serie de cartas.



Las alteraciones del tiempo sirven para expresar fantasías o, mejor dicho, angustias femeninas. La Mujer del Viajero expone la frustración de no poder retener a un hombre que sin embargo insiste en aparecer y desaparecer de nuestras vidas. En el filme “Premonición” se ve el deseo de volver atrás para evitar la perdida del ser amado. En “La Casa del Lago” la correspondencia se vuelve una metáfora para la incomunicación de pareja y como puede vencerse.



Otro uso metafórico del viaje del tiempo es imaginarse que la pareja perfecta únicamente puede encontrarse en otra era. Esa es la premisa de “Somewhere in Time”,  basada en la novela de Richard Matheson, donde un dramaturgo (Christopher Reeve) se enamora de una fotografía que encuentra en un hotel y gracias a la auto-hipnosis consigue viajar en el tiempo para conocer a la modelo. En la comedia románica “Kate and Leopold”, Hugh Jackman es un aristócrata victoriano incapaz de enamorarse en su época, pero que encuentra el amor ideal con Meg Ryan en el New York contemporáneo.



Otras veces, el viaje al pasado permite que alguien se de cuenta que está involucrado en una relación equivocada y que el verdadero amor se haya en otros tiempos. Eso le ocurre a Owen Wilson en “Midnigth in Paris” de Woody Allen. A principio del siglo XXI este argumento se volvió una constante en las novelas rosa. La iniciadora de esa corriente fue una obra que cambió el rostro de la fantasía romántica e inauguró la moda de los romances paranormales. Me refiero a la curiosa Outlander (Forastera) de Diana Gabaldon.



 En 1945, Claire una enfermera inglesa  va a pasar su segunda luna de miel en Escocia, pero está no es una ocasión feliz. La falta de hijos está afectando su matrimonio. En busca de plantas medicinales, Claire llega a un túmulo celta en el cual hay un portal que la lleva al Siglo XVIII. Allá encontrará un nuevo marido y regresará al presente embarazada. En novelas posteriores. Claire, su hija y su yerno abandonarán su presente para viajar al pasado en busca aventuras y del  verdadero amor de la enfermera.



Una de las fantasías románticas más encantadoras que se han hecho sobre este tema es “13 Going on 30” (“Si tuviera 30”). Para su decimotercer cumpleaños, Jenna recibe una casita de muñecas y unos polvos mágicos de parte de Mat, su mejor amigo. Los polvos le permiten saltarse 17 años y cumplir su sueño de ser una coqueta y sofisticada treintañera. Pero su vida adulta confunde y avergüenza a Jenna (Jennifer Garner) que descubre que ha perdido a sus padres, sus amigos y sus valores para convertirse en una competitiva y egoísta editora capaz de involucrarse con hombres casados. Para restaurar su imagen, Jenna busca a Mat, ahora convertido en fotógrafo (Mark Ruffalo). Ahí se da cuenta que él es el amor de su vida, pero Mat está a punto de casarsec on otra…No les cuento más porque tienen que verla.



En otras fantasías románticas, el retorno al pasado permite apreciar lo que se tiene e el presente. En “Peggy Sue Got Married” (“Peggy Sue, su pasado la espera”), la heroína (Kathleen Turner) es una esposa infeliz que siempre se pregunta si pudo haber algo mejor en la vida. Su frustración aumenta al ir a una reunión de ex-compañeros de secundaria. Ahí recibe un golpe en la cabeza que le permite regresar al pasado y alterar algunos hechos, pero al final se da cuenta que su felicidad está en su marido actual (Nicholas Cage) y sus hijos.

(cineplex.com)


Más allá del amor y el romance, el viaje en el tiempo permite corregir errores personales e impedir tragedias (toda la premisa detrás de la franquicia de “Terminator”). En El Prisionero de Azkaban, Hermione ha estado jugando con el tiempo gracias a un artilugio mágico que le permite asistir clases simultáneamente. Pero el viaje en el tiempo adquiere un significado más profundo cuando se trata de salvar a Sirius Black (y al hipogrifo).


En Un Cuento de Navidad, Dickens hace que una serie de fantasmas lleven  al tacaño Scrooge a recordar su pasado y enfrentar su futuro para poder ser mejor persona. Una variación de esta “segunda oportunidad” tiene lugar en “Repeat Performance”, un film noir de 1947. Una actriz (Joan Leslie), en vísperas de Año Nuevo, mata a su marido infiel y luego huye a casa de un amigo. Ahí se encuentra en la Noche Vieja del año anterior lo que le permite revivir todos los sucesos, pero el destino la lleva inexorablemente al mismo final de año fatal.





Por ultimo, el viaje en el tiempo en el género fantástico puede ser una forma para que el viajero conozca un proceso histórico de cerca y de paso descubra algo sobre su historia personal. Esto me lleva a dos de mis novelas favoritas, ambas adaptadas para la televisión. Me refiero a La aritmética del Diablo de Jane Yolen y The Cold Room (El frigorífico) de Jeffrey Caine (1978). Ambas usan la combinación del Holocausto y el viaje al pasado como una manera de ayudar a la viajera a lidiar con su presente.



En La aritmética del diablo, Hannah (Kirsten Dunst) es una adolescente rebelde incomoda con su religión y herencia cultural. Algo que se hace más evidente cuando es forzada a compartir el seder, la cena tradicional de la Pascua judía. Como parte del ritual, Hannah debe abrir la puerta de entrada para dar paso al espíritu del Profeta Elías.  Al hacerlo, cruza un portal que la lleva a Lituania en 1941, en vísperas de la invasión Nazi. Ahora está convertida en Chaya, una huérfana que vive como su prima Rivka (la desaparecida Brittany Murphy). A pesar de que Hannah/Chaya intenta explicarle a Rivka y a otros judíos lo que va a suceder, nadie le cree y las niñas terminan en un campo de concentración. Aunque Chaya perece en la cámara de gas, Hannah despierta en el presente, ahora con una nueva percepción de lo que significa ser judía.

(themoviedb.org)

El Frigorífico (o “El Cuarto Frío”) es un poco más oscura. Tuve la suerte de encontrar el tráiler en  YouTube lo que permite apreciar el debut de la olvidada Amanda Pays que pudo ser la Keira Knightley de su época, pero prefirió quedarse en casa criando bebés.

Amanda Pays en The Cold Room (tvspielfilm.de)


La historia tiene lugar en la Alemania del Este a fines de los 70’s. Carla Martin (Pays) abandona su internado para reunirse con su padre (George Segal) en el Berlín Oriental. Carla es una chica huraña que no se lleva bien con un padre que prefiere pasársela con su novia que con una hija que es una extraña para él. Los Martin están hospedados en una pensión de mala muerte regentada  por la lacónica Frau Holzbaum (Hoffman en la película). Carla siente ruidos detrás de la pared de su cuarto y cree que hay ratones. Un día al mirarse en el espejo, se ve así misma con ropa y peinados antiguos.



Cansada de ruidos y golpes tras el armario, Carla lo retira, rompe el papel mural y descubre la entrada a un cuarto secreto, el antiguo frigorífico (la pensión fue alguna vez la carnicería-hogar de la Familia Bruckner). Ahí se encuentra con Erick (Anthony Higgins). Creyendo que se trata de un disidente anti-comunista, Carla acepta llevar un mensaje a un compañero de Eric solo para descubrir que la dirección no existe ya que es parte del Berlín pre-Segunda Guerra. Esto, aunado a otros detalles, indica a Carla que Erick es un judío fugitivo de la Gestapo. Además, ella comienza a recordar y a tener visiones en las que se ve convertida en Christa, hija del carnicero Bruckner, y protectora y eventual amante de Erick.


Las cada vez más erráticas reacciones de Carla convencen a Hugh, su padre, que la chica ha heredado la demencia de la madre. La situación llega al límite cuando Bruckner viola a Christa y Carla acusa a Hugh de hacer lo mismo con ella. Un examen revela que Carla es virgen. Todo indica que está loca. Incluso llega a atentar  contra Hugh, pero la intervención de Frau Hoffman (quien fuera antigua criada de los Bruckner) revela la tragedia ocurrida en los años 30’s y que Carla ha revivido y vuelto a presenciar.

Un detalle sobre ambas novelas es que siendo escritas pre-auge de la fantasía, no son consideradas como tales. La de Yolen era catalogada en bibliotecas bajo “novela histórica” y The Cold Room era calificada de “novela de terror” o “ciencia ficción”. Solo recientemente, los viajes en el tiempo pueden ameritarle a una novela (si reúne los requisitos de no incluir maquinas o explicaciones científicas) el título de “fantasía histórica”.
¿Recuerdan otros viajes en el tiempo en obras de fantasía?

martes, 1 de enero de 2013

Sabias y compasivas: Mis heroínas favoritas del género fantástico.



Antes que todo, un abrazo grande de Año Nuevo, espero lo hayan pasado bien y que el 2013 les traiga nada más que bendiciones. Aquí les traigo mi primera entrada del 2013

En este año dedicado completamente al género fantástico ha sido una desilusión descubrir, en pantalla  o entre las tapas de un libro, a protagonistas tan brutitos que matan el interés por conocer sus devenires. Lamentablemente, la mayoría de esos individuos usan faldas, lo que es cierto en otros géneros también. En la ficción parece que reinaran las heroínas memas. Para ser justa hice una revisión de mis heroínas fantásticas favoritas y descubrí que, además de sabias, son íntegras y compasivas y que estas últimas virtudes parecen ayudar al aumento de sus células grises.

La ficción fantástica, como el horror y la ciencia ficción que la precedieron, peca en un aspecto, la perpetuación de mujeres tontas. No importa cuan profesionales o adineradas sean, las heroínas suelen sufrir de tanta arrogancia que les roba la sensatez o simplemente les fallan las neuronas como a Bella y su clon Anastasia Steele.

 La idea de incluir bobitas viene de géneros que precedieron a la fantasía, tales como el relato de terror y la ciencia ficción. Un verdadero cliché es la rubia pechugona chillando como descosida al avistar al robot asesino, al hombre-lobo o a la araña gigante. ¿En cuántas películas no hemos visto a ese personaje eructar perlas como esta?  ” ¡Harry, Lucy está descuartizada en el baño! ¿Y por qué traes un hacha chorreando  sangre en la mano?” Por suerte, tras ese despliegue de ausencia de neuronas, la rubia es rápidamente pasada por el hacha del asesino en serie.

Rubia tonta vs Zombi(yaescualquiera.wordpress.com)


Pero otro cliché es más difícil de matar. Me refiero a la científica  u otro tipo de hembra poderosa tan altanera que se cree por encima de toda catástrofe o fenómeno  paranormal. Estos personajes son muy comunes en los filmes apocalípticos: son las escépticas que se niegan a aceptar que el mundo no es como ellas creen, incluso cuando un tiranosaurio  les babea encima. Son las que se niegan a obedecer las órdenes o seguir los consejos del héroe, porque no quieren parecer sumisas ante el macho aunque eso ponga sus vidas en peligro. Peor aun, son las que comienzan a hacer preguntas estúpidas cuando los monstruos les pisan los talones, o a montarle escenitas de celos al héroe cuando la ola del tsunami está a tres pasos.

Lo más triste es que en estos géneros la heroína, sea arrogante o humilde, es siempre más tonta que la villana. Por suerte, Martin deja atrás ese lugar común al crear villanas brutas como Cersei y Lyssa Arryn. Pero también ha dotado a otras mujeres de su obra con la capacidad de tomar pésimas decisiones que terminan afectando negativamente a masas de gente.
Cersei se cree una genio, pero es bien bruta (brainstomping.wordpress.com)


Otra cosa que les agradezco a Weiss&Benioff es que haya “mejorado” a los personajes femeninos otorgándoles ingenio. Brienne y Maergery en la serie son más avispadas que en el libro, y Shae demuestra  agudeza de juicio a la que se le agrega un sentido de solidaridad hacia Sansa impensados por Martin para el personaje.

Pero muchas veces la solidaridad y la bondad no funcionan si no van acompañadas de cerebro, intuición y conocimiento. Por algo las mujeres de “Lost”, muy solidarias todas ellas, eran más tontas que un zapato. La Sookie Stackhouse de “True Blood” es más desprendida y tolerante que en los libros de Charlaine Harris, pero no puedo admirar el cociente intelectual de quien rechaza sus poderes e intenta deshacerse de ellos cuando toda su comunidad se ve en peligro. Eso ya raya en la irresponsabilidad y la imbecilidad crónica.


Rubia tonta es la que dejó ir a Eric Northman(trueblood.wikia.com)

Por otro lado, tenemos a Arya Stark, sin duda, la fémina más lista de toda la Canción, aún teniendo en cuenta que es una criatura. Sin embargo,  debido a sus muchos traumas Arya está estableciendo una distancia emocional con el mundo y sus semejantes. Ensimismada en su venganza, Arya corre el peligro de deshumanizarse,  de perder toda empatía con el genero humano y convertirse en un ser más antisocial que la propia Lisbeth Salander.

A pesar de hacerla tan competente, Martin recuerda que Arya es una niña inexperta en el preciso momento en que debe ser más sabia: cuando desperdicia las oportunidades que le ofrece Jaqen.  En la serie no dejaron pasar ese punto, y las víctimas elegidas de Arya fueron las más indicadas. Algo que no ocurrió en “El Laberinto del Fauno” donde Ofelia demostró tener sesos de gorrión al no hacer caso de las instrucciones dadas para enfrentarse al ogro.

En general, no me gustan las fantasías infantiles porque las protagonistas son lerdas, desde Coraline hasta la insufrible Lyra Belaqua de Philip Pullman. Y esa excusa de que “son niñas” me vale gorro, porque no deberían existir heroínas que no van a aportar a la novela más que indecisión y estupidez.

Lyra era irrespnsable, soberbia, y muy antipática

Los personajes que elegí no sufren ni de indecisión ni de falta de neuronas. Son mis favoritos precisamente por poseer los atributos de una heroína ideal:

a) Inteligencia intelectual que muchas veces no tiene que ver con una preparación erudita formal (en cristiano, un titulo universitario).
b) Valor para seguir la intuición por sobre la razón (que en las mujeres el mentado sexto sentido funciona como barómetro moral, brújula y lógica)
c) Un caudal de compasión que derraman sobre sus seres queridos, su comunidad e incluso en sus enemigos.
d) El modo en que asumen y utilizan la magia a su alrededor.
e) Por ultimo entra un factor que puede considerarse a simple vista como sexista/políticamente incorrecto, pero comparándolas he notado que todas ellas son vírgenes (al menos al comienzo de la historia). Me ha sorprendido porque un detalle desagradable de la ficción moderna (de todos los géneros) es asociar la virginidad con ignorancia y torpeza mental.  Virgen ha pasado a ser sinónimo de “boba”, olvidando que la parábola evangélica también incluye vírgenes sabias. Nunca he entendido porque el hecho de poseer un himen disminuye las neuronas femeninas y perderlo las aumenta.
Dicho esto pasemos a revisar mi lista:

Hermione Granger: Aunque ya hice un semi panegírico de ella en mi nota sobre la brujería y Harry Potter, siempre hay cosas que decir sobre la bruja más lista de su generación.

Intelecto y erudición: Tanto se quejan en el libro de que “Mione” es una “insoportable sabelotodo” que hasta el público  encuentra que su gran defecto es su arrogante intelecto. Para quienes ni se acerquen al cociente intelectual de la brujita (grupo que abarca a su futuro marido, Ron Weasley) es imposible entender el hambre de conocimiento, la curiosidad científica y la necesidad de saberlo too que aqueja a Hermione. Mucho se quejaran de la marisabidilla pero en algún momento el mismo Ron (creo que es en Las Reliquias de la Muerte) dice a Harry “No duraríamos ni tres días sin ella”. Hermione es la que siempre recuerda el hechizo adecuado, la que se atreve a probar pociones, la que esta siempre a mano para rescatar a sus amigo. Pero Hermione no es solo intelecto, también es intuición. Sabe reconocer a las personas aun tras sus máscaras (por algo fue quien detectó la licantropía de Lupin antes que los demás).

Compasión. A pesar de que Hermione tiene su carácter y  puede ser violenta como cuando le dio su derechazo a Draco,  es invariablemente devota de sus amigos, principalmente de Harry. Su lealtad hacia el  incluso cuando Bellatrix la tortura, me hizo creer que terminarían juntos. Pero la caridad de Hermione traspasa su círculo y los muros de Hogwarts en su defensa militante de los derechos de los elfos.










Relación con lo sbrenatural: A pesar de que Hermione está ultra orgullosa de ser una muggle aceptada por la prestigiosa Hogwarts, y vive más que dispuesta a aprender y experimentar con las artes ocultas, ha expresado reserva sobre alguna de ellas. No le agradó que Harry utilizara los hechizos del Príncipe Mestizo, y desprecia  los poderes clarividentes de la profesora Trelawney.

¿Son Rosa y Hugo adoptados? (fanpop.com)
Virginidad: Es tan evidente para los lectores que el mismo intelecto e integridad de Hermione la hacen trascender las debilidades de la carne, que he visto foros donde se preguntan si continuó virgen aun después de su matrimonio. Hasta conjeturan  si los niños que aparecen en epilogo de la saga no serán adoptados.  La virginidad de Hermione es parte del aura de "no-sexo" que Rowling impone a su obra e su afán de  convertir a su trió protagónico en un ideal/modelo para lectores adolescentes. Por algo la relación Ron-Lavender tiene connotaciones negativas precisamente por que se cree que ellos si se acostaron.

(jonhumphrey.com)


Brienne de Tarth: Ya el tema parece redundante en este blog (y blogs aledaños), pero más allá de si La Doncella sobreviva  o deje de ser Doncella en brazos del Noselayer, quiero explicar porque es mi personaje favorito femenino de Canción de Hielo y Fuego.

(pinterest.com)
Intelecto y erudición: En “Juego de Tronos” se ha creado una  Brienne más astuta que en el libro. Ella es quien siembra en la cabeza de Cat la necesidad de evitar que Lord Karstack mate al prisionero. También Brienne es rápida para combinar con Jaime (sin intercambiar palabras)  un cuento para confundir a sus interrogadores, y es lo suficientemente lista para sacar la espada en cuanto el cuento no es creído. Pero en la obra, Martin no la hace tonta, aunque muchos comenzando por El Matarreyes la perciban así. Martin hace un curioso paralelismo entre Jaime y Brienne, ambos son considerados como poco intelectuales y, por ende, poco inteligentes. Pero tras su transformación espiritual, Jaime y Brienne comienzan a recordar muchas cosas que alguna vez alguien les enseñó (Jaime recuerda libros de historia y La Doncella recuerda los consejos de su Septa) y las ponen en practica. Aunque ingenua, Brienne es tremendamente intuitiva, por eso le cree al Matarreyes, cuando hasta el baño de Harrenhaal ella pensaba que él era un canalla mentiroso. Como la mayoría de las personas que viven un poco al margen de su sociedad, Brienne es muy observadora, por eso nota la situación esclavizada de las mujeres de Poniente.

(article.wn.com)

Compasión: Por más compasivas que seamos las mujeres, hay un ser que generalmente no amerita nuestra piedad: el macho buenmozo que nos ha ofendido o desairado. Que Brienne muestre tanta compasión por Jaime en su viaje a y durante su estadía en Harrenhaal ya la hace excepcional. Como Hermione, Brienne es militantemente compasiva con los más necesitados y los débiles. Ya vimos su preocupación por los hermanitos de Willow. Es su compasión por Pod, y hasta por Hyle, lo que la llevan a olvidar su honor y aceptar cualquiera que sea la deshonrosa tarea que Catelyn le ha encargado.




La pbre Brienne ahora sirve a un zombi (tumblr.com)
Relación con lo sobrenatural: Como muchos personajes de Poniente, Brienne no ha tenido mucho contacto con lo sobrenatural, por eso su sorpresa es mayúscula al ver a su antigua benefactora convertida en zombi. Si esta fuera serie de la SONY o Warner, Brienne hubiera comenzado a cuestionar la muerte de Cat (“¿Milady, cómo sobrevivió a la Boda Roja?” “¡Los zombis no existen!”), pero la acepta de manera tan concluyente que me imagino que no la sorprenderá nada “mágico” que se le aparezca en el futuro.









El amor de Briene por Renly fue puro y platónico (fanpop.com)

Virginidad: Aunque de tanto darse porrazos y tanta cabalgata es más que posible que el himen de La Moza haya pasado a mejor vida, Brienne es intacta de cuerpo y espíritu. Es muy romántica, su amor por Renly ha sido estrictamente platónico. Prueba de su virtud es que estaba más que dispuesta a morir antes que rendirse a Los Titiriteros, y a Vargo le arrancó una oreja a mordiscos. Sin embargo, las hormonas de  Brienne tuvieron su brusco despertar apenas vio a Jaime meterse en su tina. Eso presagia un buen futuro para ese par, al menos en  la zona horizontal.



Elizabeth Swann- Turner: No es común que el género pirata tenga protagonistas con ovarios. Por ahí Hollywood le habrá hecho algún homenaje a las emulas de Anne Bonny  y otras famosas bucaneras históricas, pero los navíos de corsarios seguían siendo estrictamente un refugio masculino. Tuvo que venir esa extraordinaria combinación de fantasía y piratería llamada “Piratas del Caribe” para poder presentar a un personaje femenino que supera cualquier estereotipo y que llega a opacar en intelecto y arrojo al mismísimo Jack Sparrow, héroe de facto de la franquicia.


Intelecto y erudición: Hija del Gobernador de Jamaica, Elizabeth ha tenido una educación privilegiada, pero limitada a lo que aprendían las niñas bien del Siglo XVIII. Sin embargo, se ha pasado sus diecisiete años leyendo y escuchando historias de “perros de mar” que le han llenado la cabeza de fantasías quijotescas. Su conocimiento de la vida y costumbres bucaneras salva su vida cuando es capturada por la tripulación del Perla Negra y exige el derecho a “parlamentar”.Aparte de inteligente, Elizabeth, y a pesar de que a simple vista sea una damita perfecta, ha demostrado ser astuta e intuitiva. Sabe ocultar el secreto de Will Turner tan bien como el medallón que él llevaba al cuello cuando se conocieron. Elizabeth es muy valiente, pero también sabe mantener su serenidad y tomar buenas decisiones. No sufre de impaciencia ni es dada a reacciones impulsivas o hístéricas. La única vez que la vemos perder la cordura es en “En el fin del Mundo” cuando intenta unirse a su difunto padre  en un mar de ultratumba.

Aunque es virtuosa y quiere ser respetada, sabe utilizar sus encantos femeninos cuando le conviene y así consigue engañar al mismísimo Sparrow en dos ocasiones, en una privándolo de ron, en otra dejándolo a merced del Kraken. A pesar de las declaraciones de Keira Knightley de que Elizabeth es una mujer del siglo XXI, el encanto del personaje es que es una criatura dieciochesca, que puede ser refinada aún con espada en mano, discreta aun siendo Reina de los Piratas, femenina aun disfrazada de varón,  y estoica aun ante tragedias como la muerte de padre y marido.

Elizabeh y James Norrington (polyvore.com)
Compasión: A pesar de que la vida del mar llevará a Elizabeth a tomar decisiones drásticas que van en contra de sus principios y a contactar su lado oscuro, nunca dejará de ser caritativa o pensar en los demás. Aun enojada con Will Turner insiste en protegerlo y su decisión de sacrificar a Jack es precisamente para que el Kraken no los persiga a ella y su prometido. Su gran compasión se extiende desde su ex novio, James Norrington, hasta su suegro “Bootsrap” Turner.










(Pirates.wikia.com)
Relación con lo sobrenatural. Uno de los temas principales de la primera entrega fue el hecho de que tanto El Perla Negra como su tripulación son fantasmas. De ahí esa frase de Barbossa “Crea en los cuentos de fantasmas, Miss Turner, está viviendo uno”. Tras presenciar la espeluznante transformación de Barbossa y sus piratas en esqueletos putrefactos la aterrorizada Elizabeth está dispuesta a creer en todo tipo de entes sobrenaturales. Así no pestañea ante la aparición del Kraken o la apariencia de Davy Jones y sus secuaces. Que Jones conserve su corazón con un cofre no la sorprende más que la brújula mágica de Jack y está dispuesta a utilizar los hechizos de la Tía Dalma para rescatar a Sparrow del inframundo. Finalmente, termina pasando su luna de miel con un muerto y esperando diez años por el regreso de su esposo fantasma.

Elizabeth demostró que se puede ser coqueta, pero virtuosa(ebay.com)
Virginidad. A pesar de que Elizabeth es deseada por casi todo el mundo pirata, su corazón pertenece desde la infancia al herrero Will Turner. La doncellez de Elizabeth es enfatizada en varios momentos del filme. Cuando se despide de Lord Becket le dice “recuerde que me ha robado mi noche de bodas”, y los marineros a quienes hace creer que es un fantasma dicen que se trata de “una novia virgen”. A pesar de sentirse atraída por Jack Sparrow, del intento de violación por parte de Sao Feng  y de un beso de despedida  que le da a Norrington, Elizabeth llega virgo intacta a su dilatada noche de bodas con Will Turner, ahora convertido en el capitán del espectral Holandés Errante.




Ahora les toca a ustedes. ¿Cuáles ( y por qué) son sus heroínas favoritas del género fantástico?

domingo, 23 de septiembre de 2012

Hermione Granger y la Fiebre Anti-Harry Potter



En 1999, Harry Potter y La Piedra Filosofal coronaba las listas de los más vendidos en USA. Ese mismo año, tres padres de Michigan conseguían que una biblioteca escolar prohibiese el acceso de ese libro a sus estudiantes. Iniciaba así la guerra entre la religión organizada y la novela de Rowling a la que se acusaba de promover el paganismo y de exaltar el aprendizaje de la nigromancia. Pero en un momento en que todos los medios de entretenimiento masivo homenajeaban los usos de la magia ¿por qué seria Harry Potter la  causa de tal repudio?  ¿No seria por su retrato de niños magos estudiando ciencias ocultas?  ¿O por la peligrosa idea de una niña normal (muggle) que abandona el hogar para convertirse en hechicera?

blghogwarts.com


Los sucesos de Michigan iniciaron una ola anti-Harry Potter. Ese mismo año trece estados de la Unión Americana vieron a padres, apoyados por el  clero local, oponerse a que sus hijos  leyeran una historia que iba en contra del principio cristiano de rechazar la hechicería. En el primer año del Siglo XXI, una biblioteca publica de la Florida comenzó a dar premios (eso es común en mi profesión para motivar a los niños a leer) a los lectores de Harry Potter. El acto originó que los padres demandasen al Sistema de Bibliotecas Públicas de la ciudad arguyendo que mejor dieran premios por leer la Biblia. La biblioteca optó por no dar más premios a los lectores de las aventuras del niño-mago.

(loveandlemonpeels.wordpress.com)


Aun así, las demandas en contra de bibliotecas y sistemas escolares aumentaron y no solo en Estados Unidos. En una escuela cristiana de Kent, Inglaterra, se prohibió la lectura de la saga, lo mismo ocurrió en escuelas en Canadá y Nueva Zelandia. Vale decir que todas estas medidas han provocado airadas protestas de padres y alumnos que apoyan la obra de Rowling, y que el sistema legal estadounidense siempre ha fallado a favor de la anti-censura, pero como fenómeno socio-religioso la controversia continuaba.  En el 2001, la congregación de una iglesia de Alamogordo, Nuevo México incitó a una quema pública de los libros de Harry Potter. En Maine, un pastor y sus feligreses se congregaron para tijeretear el famoso libro.

(Wikipedia.com)


No es únicamente una manifestación del fundamentalismo Anglo. La Iglesia Ortodoxa de Bulgaria también ha protestado contra la promoción de la brujería por parte de una obra dirigida a un público infantil. En el 2003, una madre rusa demandó a una librería por vender una novela que impulsaba a sus jóvenes lectores a unirse a cultos satánicos” (¡!!). Como si fuera poco, los imanes han percibido en Harry Potter expresiones que divergen de las creencias islámicas. El libro ha sido prohibido en todas las escuelas de los Emiratos Árabes y el gobierno iraní también ha mostrado desagrado ante su existencia. Aunque en el caso de las autoridades persas, el problema es que lo vinculan a “conspiraciones sionistas” (Cada loco con su tema).

Irónicamente, la única religión monoteísta que no tiene reparos con el contenido mágico de Harry Potter es el judaísmo. Inclusive se han escrito libros en los que se comparan los valores judaicos (que al final son los mismos judeo-cristianos) con los códigos valóricos que gobiernan el universo de Hogwarts.  En el 2001, el Rabino Moshe Rosenberg escribió Morality for Muggles: Ehtics in the Bible and the World of Harry Potter (Moralidad para Muggles: Ética en la Biblia y el Mundo de Harry Potter). En el 2007, el también rabino Dov Kruscher escribió Harry Potter and Torah, y continua explorando el tema en su blog. Este septiembre pueden leer ahí una comparación entre el concepto de arrepentimiento que predomina  en el Año Nuevo judío y  el tratamiento del mismo factor en las novelas de Rowling.
(goodreads.com)


Una breve acotación.  El contarles que el judaísmo endorsa a Harry Potter no hace a mi religión mejor ni a los judíos más tolerantes. Lamentablemente, hay quien considere la aprobación judaica de la saga como mala prensa.  Un poco como la relegación de las obras de Karl May, escritor libertario y progresista, solo porque era el autor favorito de Hitler. Por siglos se acusó a los judíos de ser hechiceros satánicos, desafortunadamente hoy en día hay quienes todavía lo creen. La triste realidad es que eso afecta al judaísmo moderno obligándolo a desligarse de todo aspecto místico, sobrenatural y hasta folclórico de nuestra tradición. Tengo amigos que me critican por escribir fantasía, e incluso por este blog ya que, tal como Harry Potter,  puede crear falsos conceptos (sobre mi gente y religión) en mentes imberbes.

Pero volvamos a lo que nos importa. Si el judaísmo acepta que Harry Potter representa valores judeocristianos ¿entonces por qué lo atacan los cristianos? Una razón de peso la encontramos en un artículo del 2008 de L’Osservatore Romano, el diario del Vaticano. Ahí el periodista reconoce las buenas enseñanzas de la obra, pero su mayor reparo es que en el mundo “potteriano” no hay D-s, ósea hay una completa ausencia de una fuerza sobrenatural benévola y superior a todos los protagonistas del cuento.

(fanpop.com)


En Harry Potter el poder mágico es heredado  o adquirido a través del estudio. Es un don que debe ser desarrollado pero siempre dentro de un marco de equilibrio que impide que se concentre en un solo ser.  Si Voldemort es tan nefasto es porque  quiere ser dios, tener más poder que ninguno y ejercer potestad sobre todo el mundo. Ese seria el primer punto en contra de la serie. A eso le agregamos una negación de valores religiosos monoteístas más  la glorificación de hechiceros vinculada al  incentivo de estudiar magia.

Aunque los ateos militantes adoran ese aspecto de magia impía, no basta para tildar a Harry Potter de propaganda antirreligiosa. Sus valores, que son los de la autora, son básicamente cristianos. Aquí no se encuentra el mensaje pro-ateísmo de la obra de Philip Pullman. Hay cristianos sensatos que admiran la saga y han concedido que hay aspectos religiosos en ellas.  Connie Neal  lo expresa así en su The Gospel According to Harry Potter (El Evangelio según Harry Potter), tal como lo hacen John Granger  en Looking for God in Harry Potter (Buscando a D-s en Harry Potter) y Luke Bell en Baptizing Harry Potter  (Bautizando a Harry Potter).  Pero poco se puede contra hordas fundamentalistas que interpretan la Biblia tan literalmente que ven peligros aun en la ficción fantástica.

(articulo.mercadolibre.com)


Cuando se les recuerda a los anti-Potter que, después de todo, se trata de una obra de fantasía, responden que para ellos demonios, brujos y magia son asuntos reales y peligrosos, que un buen cristiano, especialmente un niño, no debe estar expuesto a ellos. Vale decir, que ningún padre ni autoridad religiosa ha elevado la voz en contra del derecho de existir de Harry Potter, ni de que se le venda o circule en bibliotecas publicas…siempre y cuando su lectura se restrinja a adultos de criterio formado. (¿Hay tal cosa?) De pronto, las aventuras del niño-mago se han vuelto estrictamente para adultos.

No se entiende que Harry Potter sea más vilipendiado que series de televisión donde también se mencionaba la brujería como “Los Locos Addams”,” Hechizada” y “Sabrina”. La respuesta radica en el tono de esas series. El solo hecho de ser comedias ya distanciaba la hechicería de Sabrina, Sam y la Abuela Addams de la realidad. El público infantil tenía claro que lo que veía en la pantalla no era “en serio”. En cambio en Harry Potter, la magia está bien documentada, la brujería es presentada como algo concreto y  trascendental y los hechiceros como personas de carne y hueso que bien pueden circular entre los Muggles. Entonces existe la posibilidad de que más de que algún lector  se incline por  aprender alquimia, por fabricar filtros o a convertir una escoba  en montura para jugar una partida de quidditch.

(allmoviephoto.com)


Para quienes conocimos Harry Potter siendo ya lectores maduros es más que claro que se trata de una fantasía sin ninguna intención de promover estudios ocultistas. Los alumnos de Hogwarts cumplen una tradición heredada de sus ancestros, inclusive un mago mestizo como Harry trae un bagaje demasiado lleno de sturm und drang para poder ser  considerado un personaje “real”. Sin embargo, existe un personaje protagónico de la saga que puede resultar identificable para muchos lectores juveniles.

(potterfics.com)


Hermione Granger es una niña normal, una “sangre sucia” lo que la hace blanco de bullying y racismo por parte de alumnos más elitistas orgullosos de su mágico pedigrí como Draco Malfoy. Hermione es la hija de una prosaica pareja de dentistas, que ha optado por dejar el mundo Muggle y dedicarse a estudiar artes mágicas. Ella es la encarnación del miedo de padres, maestros y clérigos.

(es.harrypotter.wikia.com)


Como la proverbial estudiante aplicada del curso, Hermione descuella en sus estudios, llega a ser irritante por sus conocimientos, su fe en los libros y su capacidad analítica de ver lo que los demás ignoran. Si se esfuerza más que sus compañeros es porque sabe que debe competir con herederos de grandes dinastías hechiceras y eso la hace insegura. La inseguridad de Hermione es un aspecto de su carácter que a veces supera sus cualidades de lealtad, compasión y altruismo.

(fanpop.com)


Es fácil  reconocer en Hermione a un tipo de niña y adolescente muy común en la sociedad moderna. La over-achiever, la que siempre vive bajo presión,  aterrorizada ante la posibilidad de un fracaso. J.K. Rowling ha dicho que Hermione es su alter ego, yo misma me reconozco en ella y por eso la quiero tanto, pero también me doy cuenta que es el personaje con más paralelos con los lectores de carne y hueso de la saga. Ahora, decir que todas las inseguras  víctimas de bullying van a irse al bosque a hacer conjuros es un poco descabellado, pero no para los fundamentalistas que ven a Hermione como un mal ejemplo, y la encarnación de las brujas bíblicas que arrastran a otros al pecado.



El mundo de Hogwarts está poblado de toda variedad de brujas. Las hay sabías como la profesora Minerva McGonagall, despistadas como Sybil Trelawney, maternales como Molly Weasley y dementes como Bellatrix Lestrange, pero ninguna llega al nivel de importancia de Hermione. Siempre me he preguntado porque Hermione no es la heroína de la serie. ¿Por qué no Hermione Potter en vez de Harry Potter? Ya sé que me van caer encima los “potterianos”, pero como personaje, la brujita le “gana” al héroe en términos de complejidad y consumación.

(favim.com)


Hermione es, después de Samantha Stevens, la mejor bruja de la ficción. Sin embargo, su creadora no la vio con derecho a protagonizar su propia historia. Más encima, y en eso somos muchos los que nos quejamos, ni siquiera la emparejó con Harry cuando era obvio que era su media naranja. Que me perdonen las Weasley fans, pero Ron  no estaba a la altura de su consorte, como decimos en Chile “mucha carne para tan poco gato”. ¿No serían estos desaires parte de un plan subconsciente de La Rowling? Tal vez reconocía en Hermione el personaje más polémico de la saga, la que podría ser blanco de ataques precisamente por personificar al estereotipo negativo de la magia: la bruja por opción. (Continuará)