Venimos de todos los rincones del planeta, somos tan
diversos (como lo demuestran nuestros continuos debates) pero tenemos algo en
común. Cada vez que acaba una temporada de “Juego de Tronos”, los “troneros”
caemos en un pozo de nostalgia. Es ahí cuando comenzamos a buscar otras formas de llenar nuestra
imaginación. ¿Qué series de televisión
nos ayudan a compensar la falta de “Game of Thrones”? ¿Son fantásticas,
épicas, o completamente diferentes a la
saga de George .R. Martin?
En los últimos cuatro años se ha intentado crear material parecida
a GOT. Pero ni los esfuerzos épicos de “Camelot” o “Vikings”, ni los intentos
de retratar juegos de tronos en espacios históricos (“Reign”, “La Reina Blanca”)
han conseguido satisfacer a los troneros más exigentes o más difíciles de complacer
(como Servidora). La fantasía realmente épica
parece no tener cabida en la televisión, aunque tenemos buenas noticias. MTV se
atreverá a dramatizar otro gran hit del género. La saga Shannara de Terry Brooks.
Por otro lado, a fantasías históricas como “Da Vinci´s
Demons” y “Salem” les está yendo bien Por eso he recibido con sorpresa y
tristeza la noticia de que el proyecto “Hyerogliph” ha sido cancelado. Me he
quedado de una pieza y llena de curiosidad por saber por qué algo tan novedoso
como este cuento de magia situado en el
Antiguo Egipto fue rechazado. Lo único que se sabe es que los ejecutivos de Fox
han dicho algo críptico de que no está a la altura de los estándares de la
cadena. Al menos en Fox tienen estándares.
Las temporada otoñal (primaveral el Hemisferio Sur) de la televisión
anglo-parlante promete muchas novedades,
pero lo que me interesa por el momento es conocer lo que estamos siguiendo en esta etapa sin “Juego de
Tronos”. Comienzo yo con mi listado semanal.
El domingo, en el día que normalmente ocuparía nuestra serie
favorita, los de HBO han puesto dos series que califican como fantasía: “The
Leftovers” y la ultima temporada de “True Blood”. Me bastó ver un capitulo de
“The Leftovers” para saber como ocurriera con “Believe”
y “Drácula”
que no debía perder tiempo en ella No se
debió al aburrimiento, que fue lo que me hizo tirarle la cadena a “Resurrection”,
es la incoherencia de Los Leftovers lo que me saturó. No sé ni me interesa que
se trata, y sus personajes me repelieron tras una hora de soportarlos.
En cuanto a “True Blood”, me causa tal vergüenza ajena que
una serie que amé acabe tan hediondamente, que la estaba viendo domingo por
medio en espera de alguna mejora. No voy a entrar en detalles sobre la torpeza
mental que exudan sus libretos. Ya otros lo hacen por mi. Revisen Mis Reinos Favoritos y encontrarán
criticas lapidarias, pero muy honestas, sobre el modo en que pretenden cerrar lo
que fue un clásico de vampiros.
Por suerte, este agosto el Canal Europa estaba
presentando los domingos a ese mismo horario la miniserie “Los Espías de
Varsovia”. Basada en el thriller de Alan Furst, el título lo dice todo. Es un
cuento de espionajes en Polonia en vísperas de la invasión alemana. Aunque me
resultaba un poco difícil de tragar un David Tennant haciendo de oficial
francés, la historia parecía ágil, con suspenso y entretenida.
Aun asi, este domingo me costó apagar a Cersei e ir a prender la tele. Por buena que fuese “Los Espías” no me había enganchado, no recordaba los nombres de los personajes, ¡ni siquiera me acordaba del cliffhanger!
Aun asi, este domingo me costó apagar a Cersei e ir a prender la tele. Por buena que fuese “Los Espías” no me había enganchado, no recordaba los nombres de los personajes, ¡ni siquiera me acordaba del cliffhanger!
Cuando por fin fui a ver mi televisor, no sintonicé Europa,
me pasé por Film&Arts y no pude creer mi suerte. Este mes (a partir de
anoche) han comenzado con una repetición de TODAS las temporadas de
“Downton Abbey”. Doble capitulo cada domingo, con repetición en la
madrugada del lunes y la noche del miércoles. Fue toda una orgía ver esos dos
episodios, recordar como eran los personajes inicialmente, incluyendo a muchos
que ya fallecieron en temporadas posteriores. Soy fiel fanática del producto de
Lord Julián Fellowes por su temática, por su magnifico elenco y por personajes
a los que les he tomado cariño.
Los lunes los divido entre SONY y Film Arts. En el último
veo a “Miss Marple” y en el segundo veo reposiciones
de la última temporada de “Grey´s
Anatomy”. El drama médico sigue fascinándome.
Los martes sigo en SONY
donde me doy mi cuota de fantasía semanal con doble sesión de “Once
Upon a Time”. Confieso que me ha ganado la serie con sus villanos hoy
convertidos en héroes (Regina, Rumpel y El Capitán Garfio), pero sigo pensando
que ese intento de elevar cuentos infantiles a un nivel adulto a veces cae en
infantilismos y simplezas.
Los miércoles me quedo sin ver tele. Intenté engancharme con “Scandal” y fue un
esfuerzo fútil. Más que “The West Wing”, es una mala combinación de “Veep” con
“The Blacklist”. En cuanto a la Tercera Temporada de “Borgia” es vergonzosa
sobre todo si la comparamos con la belleza de “Los Borgia”.
El jueves también he fracasado en tratar de encontrar algo
en que entretenerme. Finalmente me di por vencida con “The Paradise”,
pretenciosa hasta el punto de resultar cargante e incapaz de alcanzar el nivel
de glamur prometido por una fábula sobre el inicio de las grandes tiendas y del
consumismo victoriano. Y el glamur se ha vuelto un requisito imprescindible en
mi elección de series de televisión últimamente.
No importa, porque el viernes llega tal empacho de series
que lo grabado usualmente me dura hasta la noche del sábado. A las 6:00.PM sigo
fielmente (y por tercera vez) la que se está convirtiendo, sin querer queriendo, en mi serie favorita (ahora que acabó “Penny Dreadful”) “Miss
Fisher’s Murder Mysteries”. Mientras cuento los días hasta que en Film&Arts
se les ocurra ofrecer la Segunda Temporada, y hasta que comiencen en Melbourne
las grabaciones de la Tercera, sigo disfrutándola horrores.
Este agosto, VTR (mi compañía de cable) me hizo un regalo,
tener hasta mitad de septiembre el paquete HBO-Max gratis. Gracias a eso he
visto bodrios como “Borgia” y “Atlantis”, una miniserie tan ridícula que hubo
que pasarla por HBO Family, un canal que se especializa en el publico menudo.
Por otro lado, este regalo imprevisto me permitirá ver completa
“Parade´s End”, uno de esos proyectos dramáticos que conmemoran el Centenario
de La Primera Guerra Mundial. También podré ver hasta la mitad de “The Knick”,
nuevo proyecto de Showtime, Steven Soderbergh y Clive Owen sobre un hospital
neoyorquino de inicios del Siglo XX. Ya les dije: glamur y dramas médicos son lo
que nunca aburren a Malena.
Hablando de glamur, los viernes MAX me ha permitido seguir
“Fleming”, una miniserie sobre el creador de James Bond. A pesar de que la
serie tiene fuertes bemoles como el que Ian Fleming sea descrito como una
versión exagerada de James Bond, o los tintes oscuros de la relación del escritor
con su esposa Lady Anna O’Neill, la miniserie destila glamur. Por eso me la
banco, a pesar de que hombres mas atractivos que Dominic Cooper (Léase Charles
Dance, Ben Daniels y Jason Connery) han dado vida a Ian Fleming.
Siempre en viernes, el final de temporada de “Penny Dreadful”
me ha dejado más hambrienta que un licántropo y maravillada de lo apetitosa que
fue la serie, pero no puedo quejarme. En HBO la han reemplazado con otra serie
excelente de Showtime (¿Qué seria de nosotros sin Showtime?) “Masters
of Sex”. Esa misma noche de viernes, también en HBO Latinoamérica dan “Ray
Donovan” (Showtime again). Confieso que la segunda temporada no me tiene
tan enganchada como la anterior, pero la inversión emocional que hice en el protagonista
y su clan familiar me obliga a interesarme en lo que les pasa.
Esa es mi semana televisiva. Ahora quiero saber qué ven
ustedes. ¿Con qué reemplazan la carencia de “Juego de Tronos”? ¿Existe alguna
serie de televisión que les de el mismo nivel de placer y adrenalina?












