martes, 12 de agosto de 2014

En Ausencia de Juego de Tronos ¿Qué Vemos “Los Troneros”?


Venimos de todos los rincones del planeta, somos tan diversos (como lo demuestran nuestros continuos debates) pero tenemos algo en común. Cada vez que acaba una temporada de “Juego de Tronos”, los “troneros” caemos en un pozo de nostalgia. Es ahí cuando comenzamos a  buscar otras formas de llenar nuestra imaginación.  ¿Qué series de televisión nos ayudan a compensar la falta de “Game of Thrones”? ¿Son fantásticas, épicas,  o completamente diferentes a la saga de George .R. Martin?

En los últimos cuatro años se ha intentado crear material parecida a GOT. Pero ni los esfuerzos épicos de “Camelot” o “Vikings”, ni los intentos de retratar juegos de tronos en espacios históricos (“Reign”, “La Reina Blanca”) han conseguido satisfacer a los troneros más exigentes o más difíciles de complacer (como Servidora).  La fantasía realmente épica parece no tener cabida en la televisión, aunque tenemos buenas noticias. MTV se atreverá a dramatizar otro gran hit del género. La saga Shannara de Terry Brooks.

Por otro lado, a fantasías históricas como “Da Vinci´s Demons” y “Salem” les está yendo bien Por eso he recibido con sorpresa y tristeza la noticia de que el proyecto “Hyerogliph” ha sido cancelado. Me he quedado de una pieza y llena de curiosidad por saber por qué algo tan novedoso como  este cuento de magia situado en el Antiguo Egipto fue rechazado. Lo único que se sabe es que los ejecutivos de Fox han dicho algo críptico de que no está a la altura de los estándares de la cadena. Al menos en Fox tienen estándares.


Las temporada otoñal (primaveral el Hemisferio Sur) de la televisión anglo-parlante  promete muchas novedades, pero lo que me interesa por el momento es conocer lo que  estamos siguiendo en esta etapa sin “Juego de Tronos”. Comienzo yo con mi listado semanal.

El domingo, en el día que normalmente ocuparía nuestra serie favorita, los de HBO han puesto dos series que califican como fantasía: “The Leftovers” y la ultima temporada de “True Blood”. Me bastó ver un capitulo de “The Leftovers” para saber como ocurriera con “Believe” y “Drácula” que no debía perder tiempo en ella  No se debió al aburrimiento, que fue lo que me hizo tirarle la cadena a “Resurrection”, es la incoherencia de Los Leftovers lo que me saturó. No sé ni me interesa que se trata, y sus personajes me repelieron tras una hora de soportarlos.

En cuanto a “True Blood”, me causa tal vergüenza ajena que una serie que amé acabe tan hediondamente, que la estaba viendo domingo por medio en espera de alguna mejora. No voy a entrar en detalles sobre la torpeza mental que exudan sus libretos. Ya otros lo hacen por mi. Revisen Mis Reinos Favoritos y encontrarán criticas lapidarias, pero muy honestas, sobre el modo en que pretenden cerrar lo que fue un clásico de vampiros.


Por suerte, este agosto el Canal Europa estaba presentando los domingos a ese mismo horario la miniserie “Los Espías de Varsovia”. Basada en el thriller de Alan Furst, el título lo dice todo. Es un cuento de espionajes en Polonia en vísperas de la invasión alemana. Aunque me resultaba un poco difícil de tragar un David Tennant haciendo de oficial francés, la historia parecía ágil, con suspenso y entretenida.


Aun asi, este domingo me costó apagar a Cersei e ir a prender la tele. Por buena que fuese “Los Espías” no me había enganchado, no recordaba los nombres de los personajes, ¡ni siquiera me acordaba del cliffhanger!

Cuando por fin fui a ver mi televisor, no sintonicé Europa, me pasé por Film&Arts y no pude creer mi suerte. Este mes (a partir de anoche) han comenzado con una repetición de TODAS las temporadas  de “Downton Abbey”. Doble capitulo cada domingo, con repetición en la madrugada del lunes y la noche del miércoles. Fue toda una orgía ver esos dos episodios, recordar como eran los personajes inicialmente, incluyendo a muchos que ya fallecieron en temporadas posteriores. Soy fiel fanática del producto de Lord Julián Fellowes por su temática, por su magnifico elenco y por personajes a los que les he tomado cariño.



Los lunes los divido entre SONY y Film Arts. En el último veo a “Miss Marple” y en el segundo veo  reposiciones de la última temporada de “Grey´s Anatomy”. El drama médico sigue fascinándome.

 Los martes sigo en SONY donde me doy mi cuota de fantasía semanal con doble sesión de “Once Upon a Time”. Confieso que me ha ganado la serie con sus villanos hoy convertidos en héroes (Regina, Rumpel y El Capitán Garfio), pero sigo pensando que ese intento de elevar cuentos infantiles a un nivel adulto a veces cae en infantilismos y simplezas.


Los miércoles me quedo sin ver tele.  Intenté engancharme con “Scandal” y fue un esfuerzo fútil. Más que “The West Wing”, es una mala combinación de “Veep” con “The Blacklist”. En cuanto a la Tercera Temporada de “Borgia” es vergonzosa sobre todo si la comparamos con la belleza de “Los Borgia”.

El jueves también he fracasado en tratar de encontrar algo en que entretenerme. Finalmente me di por vencida con “The Paradise”, pretenciosa hasta el punto de resultar cargante e incapaz de alcanzar el nivel de glamur prometido por una fábula sobre el inicio de las grandes tiendas y del consumismo victoriano. Y el glamur se ha vuelto un requisito imprescindible en mi elección de series de televisión últimamente.

No importa, porque el viernes llega tal empacho de series que lo grabado usualmente me dura hasta la noche del sábado. A las 6:00.PM sigo fielmente (y por tercera vez) la que se está convirtiendo, sin querer queriendo, en mi serie favorita (ahora que acabó “Penny Dreadful”) “Miss Fisher’s Murder Mysteries”. Mientras cuento los días hasta que en Film&Arts se les ocurra ofrecer la Segunda Temporada, y hasta que comiencen en Melbourne las grabaciones de la Tercera, sigo disfrutándola horrores.


Este agosto, VTR (mi compañía de cable) me hizo un regalo, tener hasta mitad de septiembre el paquete HBO-Max gratis. Gracias a eso he visto bodrios como “Borgia” y “Atlantis”, una miniserie tan ridícula que hubo que pasarla por HBO Family, un canal que se especializa en el publico menudo.

Por otro lado, este regalo imprevisto me permitirá ver completa “Parade´s End”, uno de esos proyectos dramáticos que conmemoran el Centenario de La Primera Guerra Mundial. También podré ver hasta la mitad de “The Knick”, nuevo proyecto de Showtime, Steven Soderbergh y Clive Owen sobre un hospital neoyorquino de inicios del Siglo XX. Ya les dije: glamur y dramas médicos son lo que nunca aburren a Malena.

Hablando de glamur, los viernes MAX me ha permitido seguir “Fleming”, una miniserie sobre el creador de James Bond. A pesar de que la serie tiene fuertes bemoles como el que Ian Fleming sea descrito como una versión exagerada de James Bond, o los tintes oscuros de la relación del escritor con su esposa Lady Anna O’Neill, la miniserie destila glamur. Por eso me la banco, a pesar de que hombres mas atractivos que Dominic Cooper (Léase Charles Dance, Ben Daniels y Jason Connery)  han dado vida a Ian Fleming.


Siempre en viernes, el final de temporada de “Penny Dreadful” me ha dejado más hambrienta que un licántropo y maravillada de lo apetitosa que fue la serie, pero no puedo quejarme. En HBO la han reemplazado con otra serie excelente de Showtime (¿Qué seria de nosotros sin Showtime?) “Masters of Sex”. Esa misma noche de viernes, también en  HBO Latinoamérica dan “Ray Donovan” (Showtime again). Confieso que la segunda temporada no me tiene tan enganchada como la anterior, pero la inversión emocional que hice en el protagonista y su clan familiar me obliga a interesarme en lo que les  pasa.

Esa es mi semana televisiva. Ahora quiero saber qué ven ustedes. ¿Con qué reemplazan la carencia de “Juego de Tronos”? ¿Existe alguna serie de televisión que les de el mismo nivel de placer y adrenalina?

martes, 5 de agosto de 2014

Grand Guignol: Penny Dreadful, Final de Temporada


Sir Malcom recobró una hija, pero Vanessa conservó su demonio. Calibán consiguió una esposa, pero Ethan perdió a la suya y sufrió de un empacho de luna llena. “Penny Dreadful” terminó su primera temporada de manera dignísima, dejándonos con apetito por más, respondiendo algunas preguntas, pero también abriendo nuevas interrogantes.

Calibán se cambia de casa
¿Por dónde comenzamos? La estructura es tan circular que realmente no hay principio. Los días de Calibán en el teatro están contados. Maud comete el error de obsequiarle una naranja y un besito en la frente. Lo próximo es que Cali se presenta en el camerino de la actriz cuando ésta anda en enaguas. El monstruo viene pintarrajeado como guerrero maorí y también trae una naranja y besos. La espantada Maud aúlla, se libra de su atacante, y exige el despido del utilero. Con gran pesar y abrazos, Vincent tiene que echar a su protegido. Justo cuando descubrimos que  Mina Palma y sus Vampiros se esconden en la buhardilla del Gran Guiñol.



Sin lugar donde ir, Calibán busca asilo en el laboratorio de Frankenstein. Con su cordialidad acostumbrada, el médico le ordena que se largue, no le perdona el asesinato de van Helsing, saca el revolver que le regaló Ethan y se prepara a destruir a su primogénito. Calibán lo desarma lamentándose de lo que se ha convertido. Ahora sabe que no es su rostro el feo, sino su alma. Lo alienta a jalar el gatillo. Apiadado, Victor baja el arma y por primera vez tiene un gasto cariñoso con Cali, le pone la mano en el hombro.


La Novia de Frankenstein

Ethan Chandler se ha pasado la mañana diciendo el Rosario  a la cabecera de Brona. Pero la pobre ex prostituta ya casi no puede respirar. El pistolero va en busca del Dr. Frankenstein. Víctor ofrece un sedante como paliativo, pero Brona se niega. Físicamente no se siente tan mal como espiritualmente. Toda la vida renegó de un D-s que le proporcionó un destino tan cruel. Ahora teme a lo que vendrá luego que cruce el umbral de la muerte.

Al siniestro Frankenstein (que ya parece hermanito de Ramsey Snow) se le ocurre una idea. Manda a Ethan a ver si está lloviendo en la esquina, y le larga un discursito a la moribunda. Existe un mundo intermedio que no es ni Cielo ni Infierno. Un mundo que le va a gustar a Miss Croft. Claro que hay que pagar un precio, pero seguro que Brona no va a regatear. Antes que la tísica pueda decir “si” o “no”, Frankenstein la asfixia con un cojín. Para cuando llega Ethan, Brona ya no respira.


El cínico Víctor le dice a Ethan que el final de Bona fue “digno” y que él se encarga del cadáver. El pobre viudo se va a beber a una taberna, pero lo andan siguiendo un par de individuos de mala catadura que quieren “cazarlo”.  

Llegan al bar, le cuentan que son detectives de La Agencia Pinkerton. Los ha contratado Papá Chandler para llevarlo de regreso a casa. El más siniestro le ofrece una opción al pistolero. O viene por las buenas y se pasan el viaje jugando Canasta o….Su amigo, un Apache Jiricahua, le muestra a Chandler una cadena para arrastrar a un elefante y le ofrece llevarlo encadenado como un simio. El lobo se pone de pie, les da la madre de las palizas y se marcha.

Dorian Gray recibe la bota

Dorian Gray regresa de su viaje a Italia y se presenta en la Mansión Murray a ver a su endemoniada amante. Es un encuentro incomodo, muy formales para quienes se sacaron hasta sangre en medio de su revolcón.  A él casi le cuesta llamarla por su primer nombre. Le cuenta que, creyéndola enferma, se fue al Continente a buscar libros, pero a Vanessa no le interesa oír de los viajes de Mr. Gray. No quiere leerle el Tarot, no quiere cenar con él, no quiere seguir viéndolo. Dorian, desacostumbrado a la palabra “no”, la invita a encontrarse esa tarde en el invernadero.

Vanessa acude a la cita, pero es categórica. “Yo no soy la mujer que usted cree y con usted no soy la mujer que quiero ser”. Admite que existe una conexión especial entre ambos, pero su intimidad juntos invoca una presencia que ella no puede admitir así que... ¡calabazas, calabazas, cada uno p‘a su casa!


Dorian no entiende Apiadada, Vanessa lo acaricia. “Pobre Dorian, no estás acostumbrado a sentirte asi ¿Verdad?” “No sé como me siento” responde el esteta. “Se llama “rechazo”” le dice Miss Ives, lo besa  y se marcha. Dorian,  solito otra vez, se enjuga un lagrimón. ¡Pobre Dorian! Espero juegue un mejor papel en el futuro, porque eso de ser relleno erótico, a la larga resulta aburrido y resta seriedad al personaje.

Antes de La Gran Batalla
Vanessa ha descubierto que Mina se oculta en el Gran Guiñol. Se preparan para la gran batalla Sir Malcom va a la armería en busca del rifles ultimo modelo ( ultimo modelo 1891). Ahí se tropieza con Madame Kali, la espiritista que ha venido en busca de un revolver. Intercambian palabras y flirtean heavy.

Kali revela que se llama Evelyn, que viene de Brighton y que es viuda. Todo indica que este par tendrá algún escarceo amoroso en la próxima temporada. A mi me preocupa más el que Evelyn-Kali demuestre cierto interés por Vanessa, a pesar de que Malcolm solo le revela que era amiga de su hija e insiste en que no la ve muy a menudo. Me huelo que Madame Kali vendrá a la Mansion Murray, y no solo a seducir a un viejo explorador.

Sir Malcolm Murray ha tomado una decisión y se la comunica a Vanessa. No abandonará a Mina como lo hizo con Peter.,  Si puede salvarla lo hará, pero está dispuesto a destruirla si eso acaba con el sufrimiento de su hija.

Vanessa insiste en que se sincere con ella. El explorador lo hace con cruel franqueza. Mientras Vanessa sea un puente hacia Mina, la protegerá, pero llegado el momento si debe sacrificarla no dudará en hacerlo. “Te sacrificaría por salvarla. La elegiría por sobre ti. Hasta espero tener esa oportunidad”.


El trágico destino de sus hijos lo agobia de tal manera que ha escondido sus fotos porque verlas le rompe el corazón. Termina Murray diciendo que Vanessa no espere de él consuelo, su remordimiento es sol suyo. Miss Ives se indigna, le recuerda que él también tiene culpas que cargar. La diferencia, argumenta Sir Malcom, es que él no le huye a sus culpas.

“¡Ya Tengo una Hija!”
Esa noche, La Brigada Anti-Monstruos se reúne en las afueras del Gran Guiñol. Un último momento de Ethan-Vanessa. Ella le ofrece su pésame y un cigarrillo. El pistolero le dice que no le gusta el tabaco, ella dice que tampoco le gusta. Terminan fumando juntos como para demostrar que las parejas de freaks pueden hacer algo más con sus bocas.

Adentro del teatro vacio, se despiertan las banshees que les caen a gritos a los brigadistas. Todos se defienden como pueden. Hasta Victor anda dando balazos como un Sam Barbitas cualquiera. Sir Malcom acorrala al vampiro secuestrador en el escenario y lo atraviesa con una estaca. Muerto el perro, se acaban sus novias. Vanessa se reúne con Murray en el escenario.

Por un costado aparece Mina. Los llama por su nombre. Vanessa la abraza. Mina pone ojos rojos y enseña colmillo. Le agradece a su padre que le haya traído a Vanessa. Se dispone a morder a la traidora que le robó el novio. Sir Malcom horrorizado intenta hacerla reacciona Recordarle quien es.


“Soy lo que quiero ser” anuncia Mina. Agrega que ahora todos serán felices cuando El Amo ya posea a Vanessa y encarguen muchos monstruitos juntos. Esperen ¿entonces el coso feo que Malcolm acaba de convertir en shish kebab no era El Amo? Sir Malcolm le dispara a Mina. Escandalizada ella le recuerda “¡Soy tu hija!”. “Ya tengo una hija” dice el explorador antes de rematar a la vampira. Sir Malcolm tomó la decisión mas acertada, pero también la más inesperada.

Un Hombre Lobo Americano en Londres
Tras esa cacería, Ethan continúa con su velorio irlandés bebiendo en una taberna semi desierta. Ahí llegan Los Pinkerton. “Se acabó la diversión” dice el más feo. “Eso crees?” le rectifica Ethan que observa complacido el progreso de la luna llena. Se aferra a la mesa y  hunde el rostro en su vaso. Sus cazadores comienzan a zaherirlo ¿Acaso es un mono? “No, un mono no” responde la voz ronca del nuevo monstruo del plantel que levanta la cabeza. Y a mi me dio una  risa, porque parecía miembro del elenco de “Cats". Ósea, parecía disfraz de Halloween. Y de gato, no de lobo.


Mientras el licántropo hace pedazos taberna y detectives, yo me imagino como aplaudirán los Niños de Verano, que ya se quejaban de que no querían lobos sino “hombres-lobos verdaderos”. Me siento vieja.
Claro, quienes crecieron con Jacob Black y el difunto Alcide Herveaux,  estarán ansiosos de ver monstruos híbridos y peludos. Para quienes nos calamos medio siglo de peluquines hollywoodenses y   máscaras de utilería (y sabemos que un verdadero licántropo es un hombre transformado en lobo, no victimas hirsutas de porfiria) esta transformación de Ethan Chandler resulta risible En fin, lo importante es que ya salió del closet.

Sir Malcolm y su Extraña Familia
A la mañana siguiente, un Sir Malcolm más sereno quita los mapas de su escritorio. Le dice a Vanessa que tenía razón. No volverá a África. Con tristeza comenta que ahora la sala se vera vacía. Se le quiebra la voz al preguntar si tal vez no seria mejor poner ya un árbol de Navidad. Vanessa lo abraza y lloran juntos.
A ella le parece bien lo del árbol. “Los Muchachos pueden ayudarnos a decorarlo” dice. Por “Los Muchachos” me imagino que se referirá a la Brigada. Suena chistoso imaginarse a un licántropo y a un fabricante de monstruos colgando guirnaldas y estrellitas en un pino navideño, pero es un final tierno. Se ha cerrado un círculo. Sir Malcolm perdió a su hija pero formó una nueva familia con la que se celebrará la llegada del 1892.


¿Y qué hacen Los Muchachos? Ya de nuevo hombre, el Lobo Chandler vaga manchado de sangre por los muelles del Támesis. Víctor le enseña a Calibán el cadáver de Brona. Cali sonríe encantado de lo bonita que le va a quedar La Novia. Sir Malcolm vuelve a sacar a la luz las fotos de sus hijos y Vanessa vuelve a sentarse ante la iglesia, pero esta vez tiene el valor de entrar al templo.

Vanessa en el confesionario
Miss Ives consigue una entrevista con el párroco Un sacerdote más sensato y útil que el Padre Matthew. Ella le anuncia que cree en demonios y monstruos. ¿Cree en ellos su interlocutor? El curita le responde lo que yo diría. Cree en la existencia de El Mal, pero también en la misericordia divina, y muchas veces esas manifestaciones de posesión son producto de enfermedades mentales. Vanessa insiste y el párroco se da cuenta que ella solicita un exorcismo.

Con cara preocupada le cuenta una experiencia persona. En su infancia, en Gales, los feligreses de su parroquia decidieron que un niño ente ellos estaba endemoniado. Sin esperar el permiso papal, le practicaron un exorcismo. Todos, incluyendo al niño, murieron. “¿Encontraron a D-s?” pregunta Vanessa. “Ninguno lo encontró” le responde el sacerdote.

El le dice a Vanessa que la posesión puede ser una prueba divina. Que es como ser tocada por el dorso de La Mano de D-s, lo que la hace única y sagrada, una elegida para sufrir por su fe. Si lo desea, solicitará el permiso de Roma, pero tal vez nunca lo reciba. Incluso, un exorcismo puede tomar años ¿Quiere Vanessa realmente ser “normal”? ¿Dejar de ser única? Vemos el rostro vacilante de Miss Ives y nos quedamos sin respuesta.


Esperamos la próxima temporada para saber si Vanessa tendrá su exorcismo. Espero qué no.  Espero que abrace su condición y siga luchando contra demonios y demostrándonos por qué el Amo la ha elegido. Y que se pase más tiempo con el Lobo siendo su Caperucita. 

miércoles, 30 de julio de 2014

Possession: Penny Dreadful 1x07


El penúltimo episodio de “Penny Dreadful” resulta el mejor hasta la fecha, pero las razones de su calidad han sido trabajadas en las anteriores entregas de la serie. Hemos llegado al punto en que podemos cobrar los dividendos por la energía, tiempo y emociones que hemos invertido en los personajes. Porque nos importan es que nos estremecemos en “Posesión” al conocer sus lados más oscuros e íntimos.

Se trata de un episodio claustrofóbico donde La Brigada Anti-Monstruos, en pleno, se encuentra secuestrada en la Mansion Murray, velando y vigilando a una Vanessa poseída. Es en ese escenario donde se desencadenan revelaciones y confesiones, donde se forjan alianzas momentáneas, y en donde nos enfrentamos a la máxima sartriana de que “El Infierno son  los demás”. Especialmente el mundo exterior al que Sir Malcom no quiere dejar entrar, a pesar de la omnipresente presencia de Calibán que, sin ser parte de la vigilia exorcista, insiste en perseguir a su creador.

Vanessa despierta después de su experiencia “voladora” en la biblioteca de Sir Malcom. Está vestida con un pijama de crepe de china negro, hay fuego en la chimenea, y Sembene (un único criado en esa gigantesca casa) ha preparado el té. Sin embargo, Vanessa no ha regresado. Su demonio interior finge ser Mina. Con vocecita de Gollum acusa a  su padre de haberla abandonado, de haber hecho llorar a “madre gorda”, de despreciar a su mujer por obesa, de no haber ido al funeral de su amante, y de haberse acostado con todas las mujeres de África y haber obligado a Peter a hacer otro tanto.


A medida que la poseída escupe reproches, sube el tono de su voz, se intercalan gruñidos animales en su discurso, y comienzan a moverse cosas. Las tazas se quiebran, se rompen los vidrios, vuelan los libros  y un librero se desmaya. Tiene que entrar Sembene, que a golpes “seda” a Vanessa, para detener esta actividad de Poltergeist

Victor Frankenstein es el primer convocado. A su llegada, Vanessa ya parece calmada. Lo recibe en su cuarto, peinándose, pero el demonio sigue ahí. Reconoce que Victor es virgen y le recita palabra por palabra, el trozo de la oda de Shelley que obsesiona a Frankenstein. Aterrorizado, éste sale del cuarto. No se necesita mucho para asustar a Víctor, pero como es tozudo como mula, no lo demuestra ante Sir Malcom. En cambio, se manda una disertación freudiana sobre la histeria sexual que provoca las crisis de Vanessa. Si claro, todas las mujeres que se sienten culpables por acostarse con Doryan Gray tienen ataques telequinéticos y son clarividentes. ¡Ayy, Victor!


Displicente el médico juguetea con el Tarot de Miss Ives. De pronto, aparece una araña en un naipe, y otra, y otra. Los arácnidos cubren la mesa. Ante los ojos de Murray y el medico, los insectos invaden el piso. Obviamente, otra reacción provocada por la represión sexual de Vanessa. Hablando de la susodicha, ésta comienza a aullar como descosida atrayendo a los racionales científicos, incluso cruzando la calle donde la escucha el hombre-lobo.


Ethan sube al cuarto de Miss Ives y la encuentra acuclillada como rana en el suelo, cubierta de sudor y en paños menores. Inmediatamente, sigue un intercambio risible, pero tierno, digno de Jane Austen. Vanessa le pide disculpas a “Mr. Chandler” por su lastimoso aspecto. "No soy yo”, asegura. El pistolero se hinca a su lado. “Mi Querida Señorita Ives ¿Qué puedo hacer por usted?” Ya solo falta que le ofrezcan una tacita de café y que él pregunte “¿No será mucha molestia?”

Vanessa le cuenta como lucha contra la criatura que lleva adentro. Más tarde le contará que es como un animal que la rasguña intentando salir. El le toma la mano, y con lágrimas en los ojos, Vanessa admite que es el gesto más dulce que ha sentido en mucho tiempo. ¡Qué sola debe estar la pobre endemoniada!

Hablando del invasor, éste rápido se manifiesta.  Lo primero que pegunta a Chandler es quién fue “el sumiso” durante el revolcón que se dio con Doryan. Aparte de grosero, el demonio es un indiscreto. Amenaza con contarle a Brona, pero también delata a la pobre Miss Croft por haberse acostado, entre toses de Dama de las Camelias con el esteta, “el joven encantador de nuestros sueños”. Comienza a retorcerse y a habar en lenguas extrañas. Victor le inyecta un sedante.



En a biblioteca, Malcom dice que Vanessa hablaba en árabe y que suplicaba que la dejaran morir. Aprovecha  de compartir con ellas las teorías del egiptólogo sobre Amonet. Ethan exige que traigan un cura y le saquen el diablo del cuerpo. Victor se ríe. Entonces mejor que traigan un curandero o una gitana. Sir Malcom es tajante. No quiere a nadie del exterior. Solo ellos velarán por Vanessa. La harán sentir menos sola, eso le dará fuerzas para luchar por su alma.


Por una semana, viven embotelladlos en la casa, en vigilia constante, montando guardia cerca de Vanessa. Durante esa semana, Calibán también monta guardia en las afueras de La Mansion Murray, ni la nieve lo detiene.


Ethan le enseña a Victor a disparar.  Descubrimos que Ethan es un buen cocinero y que Frankenstein es adicto a la morfina. De pequeño le daban cocaína para calmar el asma y de ahí viene su drogadicción. Descubrimos que Victor cree todo, menos en D-s; que Ethan dice no creer en D-s; y que Sembene cree en todo. Es el africano el que le pide al pistolero que traiga un sacerdote para acabar con el martirio de Miss Ives.


Al cabo de la semana, Vanessa despierta con Ethan a su lado. Le agradece sus desvelos, dice que pudo enamorarse de él. Chandler le ofrece ir por un sacerdote y Vanessa da su consentimiento. En el medio de su terrible ordalía, sigue pensando en los demás. Teme hacerles daño a los que la rodean. Le suplica a Ethan que, llega el momento, la mate. Pero lamentablemente el verdadero Ethan Chandler está abajo en a biblioteca discutiendo con Sir Malcom. El que está en la cabecera de Vanessa es su demonio.



Admiro a Vanessa que pelea de tú a tú con su invasor. A pesar de su agotamiento, se aferra a su alma inmortal incluso cuando el engendro amenaza con matar a sus compañeros. Vanessa sabe que no se dialoga ni se hacen tratos con los demonios malignos. Finalmente le pregunta qué busca de ella. El falso Ethan (con ojos retintos de poseído) le dice que quiere que sea la Madre del Mal, que reine junto a él sobre un mundo oscuro donde no haya más dolor. Vanessa aparentemente se rinde, deja que su invasor la abrace y hay en su rostro una sonrisa serena, pero es solo por un instante. Siguen los gritos y las crisis. Miss Ives no se entrega fácilmente.


Ethan comienza a sospechar que Sir Malcom tiene una oscura razón para fomentar la posesión de Vanessa. Efectivamente. Malcolm exige que la debilitada endemoniada aproveche su estadía entre dos mundos para buscar a Mina. ¡Es el colmo del oportunismo! “¡No puedes ser tan cruel!” solloza  Vanessa. Entra Ethan y escucha la conversación. Exige que el explorador se retire del cuarto. Tienen una discusión en el pasillo con Victor haciendo mal tercio. El médico dice que ya perdieron esa batalla, que acepten que Vanessa muere. Ethan quiere un sacerdote. Malcolm pregunta si para administrarle los santos oleos o para exorcizarla.
Frankenstein se horroriza ante la idea de traer un cura. Le pregunta a Murray si no le queda ni un cachito de decencia. Sale con uno de sus discursos anti-imperialistas de que Murray no puede tener decencia después de haber matado a medio continente africano. Ethan exasperado le grita al explorador “¿Quiere una hija? ¡Ahí la tiene!”


Sir Malcolm decide ir a buscar la ayuda de la Iglesia. Antes le pide a Víctor que le de algo para poder estar despierto esa noche Frankenstein le inyecta heroína. El explorador le cuenta que en su obsesión por encontrar la desembocadura del Nilo, abandonó a Peter moribundo. Que el ultimo deseo de su hijo fue que nombrara una montaña por el. Pero al bautizar a la Sierra Murray, Malcom solo pensaba en su gloria. “No, Doctor, no me queda ni un cachito de decencia”.

El explorador va por auxilio religioso, pero se trae al párroco de a esquina. El pobre Padre Matthew casi se desmaya cuando se entera de que lo han llamado para lidiar con Satanás.

Un aparte. Los fans de la serie que ya están bastante airados por la inclusión del elemento religioso, tildan a Matthew de inepto y cobarde por no exorcizar a Vanessa. Yo los tildo de ignorantes. Las razones por las cuales, ni el judaísmo, ni la Iglesia Católica (no sé del Islam, pero me imagino que han de ser igualmente escrupulosos) no practican exorcismos a la ligera es porque, además de que bien puede tratarse de una enfermedad mental como diagnostica Víctor,  el exorcista debe ser unas persona muy especial y muy preparada. No cualquier clérigo puede meterse en esos bretes.

Lo que pasa es que la cultura popular tiene esa imagen de pastores protestantes sureños o ministros evangélicos haciendo esos shows de expulsar demonios con música góspel y brincos y chillidos. Un exorcista  es un sacerdote muy entrenado, que ha seguido cursos y tiene experiencia en esas lides. En el judaísmo solo puede practicarlo un rabino cabalista y en presencia de un minyam (diez varones circuncidados y de mas de 13 años de edad).


El Padre Matthew, obviamente no califica. No sabe, ni quiere exorcizar, no ha sido preparado para ello y se apoya en la burocracia. Hay que solicitar permiso a Roma y eso tomará tiempo. Muerto de risa, Frankenstein lo acusa de ser un viejo ridículo: “¡Ya, dele la Extremaunción y váyase a la mierda!” Desde que comenzó su bromance con Chandler, el médico anda muy grosero. Necesidad de imitar a su ídolo.

Al pobre cura le fallan los nervios al ver a Vanessa emaciada y maniatada en su lecho. En ese momento, El Padre Matthews bien querría irse a la mierda como le aconsejó Victor. Lo intenta, pero Ethan le cierra el paso. El sacerdote comienza a hablar con Vanessa. Le da su nombre “Matthew=Mateo”. Vanessa recuerda que el siquiatra que la torturó también se llamaba Matthew. Pero recuerda otro “Mateo”, uno que fue crucificado en Hieropolis. El cura se asusta. La poseída se lanza sobre el Padre Matthew y le arranca a mordiscos un pedazo de cara  Se desprende de sus ligaduras, se trepa al techo a lo Spiderman e intenta huir. La Brigada no puede controlarla. Solo Nathan (fuerza de licántropo) la somete. Antes Vanessa le lanza una patada a Victor (¡Yeeeh!) A gritos, Chandler exige que saquen al cura del cuarto.


El pistolero se enfrenta al Diablo y desenfunda su Smith y Wesson. Vanessa, acorralada, le suplica que la mate. Y aquí viene el momento de aplauso. El atormentado Chandler se arranca la medalla de San Judas que le dio Brona y se la planta en la frente a la poseída. Acto seguido, comienza recitar una formula en latín “San Judas, Apóstol,  Amigo de Jesús”. La recita varias veces con mucho fervor, como un mantra. La medalla se incrusta en la frente de Vanessa quien se desmaya, aparentemente libre de posesiones. Ethan baja la escalera, pasa spor el lado del cura que está acurrucado en un peldaño, se pone su gabardina, su sombrero hongo, y sale sin decir palabras a una calle nevada a la luz del día.


Mas tarde vemos a Vanessa dormida, con un camisón nuevo y limpio. En su modorra, se entremezclan imágenes de Mina y de la obra que viera en el Gran Guiñol. Se levanta, baja y le dice a Sir Malcom, “Ya sé dónde está Mina”.

Todavía estremecida por el capitulo,  que ya he visto tres veces, reconozco que lo que más me impresionó (aparte de la impagable actuación de Eva Green)  fue la actitud de Ethan, su desarrollo como personaje y el buen trabajo de J. Harnett. Su misterio, más allá de la ya anunciada licantropía, sigue  presente. De todas las revelaciones, su actitud ante Vanessa es la que más me intriga. Ya sabíamos que Murray era un mal padre y la adicción de Frankenstein no es muy sorprendente. Con ese afán de experimentar y  de auto medicarse, los médicos decimonónicos terminaban todos convertidos en drogadictos (Freud se volvió adicto a la cocaína de tanto usarla para curar su sinusitis).

Los Niños de Verano andan diciendo que hombre que sabe latín y sabe exorcizar tiene que se cura renegado. Ya, párenle. Aunque el latín no era parte del currículo escolar del angloamericano del Siglo 19, es posible que Ethan  Chandler haya tenido una educación académica, incluso médica, que explicaría su conocimiento de esa lengua.


Por otro lado, él no practicó ningún exorcismo. Un exorcismo católico necesita de tres factores que aquí no estuvieron presentes: saber el nombre o esencia del demonio con el que se enfrentan; invocar el nombre de D-s, o Cristo o de ángeles (los santos no suelen usarse en ese tipo de ritual) y exigirle al demonio que abandone al poseído. Hasta donde yo sé, el demonio sigue adentro de Vanessa, si se calmó fue porque ella logró dominarlo, gracias a la combinación de fe desesperada del pistolero y de las fórmulas latinas que le resultaron familiares.

Un par de errores en la serie. El primero es cronológico. Para 1891 la desembocadura de Nilo estaba recontra descubierta. Otro error es de índole histórica. San Mateo no fue martirizado. El que si lo fue, es San Judas Tadeo, aunque fue decapitado y no en Turquía sino en el Líbano.

Una ultima reflexión, se habla tanto de la represión sexual de Vanessa como origen de su posesión, pero lo que me hizo ver este capitulo es que el gran problema de ella es la falta de cariño. En varias ocasiones, agradeció las muestras de afecto de Chandler, casi cae en las redes del demonio porque éste adoptó la forma del único del grupo que la trata con amabilidad, y su gran dolor fue descubrir que su amada figura paterna, Sir Malcom la estaba usando sin piedad.


Búsqueda de afecto es algo que tienen en común los personajes. Se esmeran en contarnos lo poco paternal que fue Sir Malcom con sus hijos, Victor anda desesperadamente buscando reemplazos para su padre y hermanos, sea en Van Helsing, Sir Malcolm o  Ethan. Ni hablar de la orfandad de Calibán, y Doryan Gray dejó en claro que era la soledad  la que lo empujaba a buscar variedad de entretenimientos y experiencias sexuales. En cambio, Ethan y Brona al encontrarse y aceptarse mutuamente, han superado esa soledad.


domingo, 27 de julio de 2014

Otro año, Otro Cumpleaños: Felicidades a Nikolaj Coster-Waldau y más noticias del mundo "tronero"


Creo no equivocarme al decir que La Cuarta fue la peor temporada para Jaime Lannister. Después de elevarlo al altar de los héroes, “Juego de Tronos” (y ya-saben-quienes) lo degradó a peso muerto, personaje inútil, mandilón que no sabe decirle “no” a una mujer que desprecia y (¡Guay del que se olvide!,)  violador. Con todo este desastre, las huestes jaimeras disminuyeron.

Cierto que la rabia está dirigida en contra del personaje, y el 27 de julio es El Día del Nombre de Nikolaj Coster-Waldau  no del Matarreyes, pero al menos yo también estoy irritada con Nik. Esas disparatadas explicaciones sobre la abominable escena del Septo me dieron ganas de hundirme bajo tierra y sucumbir a un ataque de vergüenza ajena grado 4. Le puedo perdonar muchas cosas a un hombre, pero no que diga babosadas en público (bueno, a menos que esté borracho. ¿Lo estabas, Gran Danés?)

Sin embargo, soy buena para perdonar y Nik es taaan lindo. Asi que, lo confirmo, este blog sigue siendo un espacio “jaimero” y Mi Sol y Mis Estrellas +su nariz, siguen reinando en mi corazón y en este Reino de Fábulas. Por eso “jaimeros” y “jaimeras” pueden desearle aquí un feliz cumpleaños (#44) a Nikolaj Coster-Waldau.

También aprovecho de hablar un poco sobre el tema de la Quinta Temporada. Pensábamos que la filmación iniciaría a fines de julio, tal como ocurriera el año pasado. Pero en una reciente entrevista, Finn Jones (Ser Loras) nos hace saber que todavía no están listos los guiones. A ese paso, tendrá  el rodaje que aplazarse hasta agosto. Sin embargo crece el rumor de que ya se está filmando en La Torre de Scrabo, en Dublin.


Es posible que agosto se la pasen en Islandia filmando lo  del Muro. Lo de Desembarco del Rey tendrá lugar en Croacia en setiembre. Se ha añadido a Sibenika a la lista de ciudades dálmatas que se utilizarán en la próxima temporada. Ahí se filmará entre el 18 y el 23 de septiembre. En cuanto al Dorne, se sabe que a mediados de octubre, las cámaras se trasladan a Sevilla y a Osuna.

Nos hemos enterado que Los Arcángeles han agarrado sus escobas y hecho una limpieza total del plató. Solo nuevos directores estarán recibiendo sueldo de la HBO para “Juego de Tronos”. De entre el nuevo lote nada más me impresiona el nombre de Jeremy Podeswa, al que conozco de “Los Tudor” y “Boardwalk Empire”.

Al menos yo no tengo idea de lo que se hará este año. Finn Jones comentó que lo espera otra escena de índole sexual. ¡Pobrecito Loras! Ahora solo lo tienen de relleno erótico gay. Justo cuando la primavera pasada, Ser George R.R. Martin comentaba que le ha dado al Caballero de Las Flores un papel más importante en Vientos de Invierno.

Hablando de Vientos de Invierno, dos contradictorias nuevas. George R.R. Martin no escribirá episodios para la Quinta Temporada. Su excusa es que tiene que terminar cierto librito "¡Yeeeh!" Pero también se ha anunciado que no leeremos Winds of Winter sino hasta el 2016. ¿ Osea, qué onda, Ser George?

Lo que me huele a mi, y a muchos otros troneros, es que la tensión entre nuestro escritor favorito y Los Arcángeles ha alcanzado el punto máximo. Después de las barbaridades de la Cuarta, Martin no quiere que lo asocien con lo que hacen/harán Weiss y Benioff. Una manifestación casi desafiente del desligue entre ambos bandos, es que el autor ha declarado en San Diego que Jayne Westerling Stark (a la que Los Arcangeles transformaron en Talisa de Volantis) tomará parte activa en la continuación de la saga.




La ultima noticia. Sean Bean, al que le importan un bledo los spoilerfobos, anuncia públicamente en Vulture que Ned Stark no era el padre de Jon Snow. Ahora si estoy segura que Lord Comandante sobrevivió a su atentado y que lo tendremos convertido en Azor Ahai en el próximo libro.

Acabo con dos preguntas finales ¿Soy la última Jaimera de este Reino?  ¿Tienen alguna otra noticia de la Quinta Temporada o de Vientos de Invierno?

martes, 22 de julio de 2014

What Death Can Join Together: Penny Dreadful 1x06


Entrando a la recta final de la primera temporada, la serie se aboca al aspecto romántico, un poco distorsionado como todo lo que ocurre en "Penny Dreadful". Ethan y Brona se profesan su mutuo amor; Calibán descubre que las lágrimas no son un remedio para un corazón destrozado; Van Helsing intenta convencer a Víctor de que debe darse un tiempo para el romance y, en su primera cita, Vanessa y Doryan Gray hablan de lo importante que es encontrar un alma gemela sobre todo para freaks como  ellos. ¿Qué más pasó en “Lo que la muerte puede unir”?

Victor le practica una autopsia al cadáver de Fenton. Aparte de la hemofagia y de ser proclive a merendarse gatos crudos, el difunto poseía la fisiología de un hombre normal. Empujada por Sir Malcom, y ayudada por el Tarot, Vanessa descubre que a Mina la tienen un barco en el puerto de Londres.

Sir Malcolm comienza a preparar una nueva expedición. Ethan, tras su francachela con Doryan Gray, regresa con Brona. Miss Craft le pide disculpas, dice que no había razón para ser tan cruel como lo fue con él. Ethan recuerda que en su pasado ha hecho cosas peores. Brona le dice que debe perdonarse. Terminan aceptando que se aman y estarán juntos hasta el final. El pistolero, incluso, se niega a aceptar la súplica de su mujer de mantener distancia física  para evitar el contagio.


Calibán no es tan afortunado en el amor. La Prima Donna de su compañía baja a su taller a solicitar ayuda con un artilugio que usa en el escenario. Llena de buenas intenciones, Maud le pide al monstruo que no le diga “señora”. “Somos una familia” le dice y le cuenta que su hermano sufrió un accidente que lo dejó horriblemente quemado. Ella entiende y no le teme a los físicamente imperfectos. El problema es que Maud hace esto como un gesto de buena voluntad y un deseo de amistarse con alguien que es parte de su familia teatral, pero el romántico Calibán malinterpreta su interés. Cuando descubre que Maud tiene novio, Calibán llora amargamente.


Entretanto, Sir Malcom prepara una nueva expedición. Le dice a Victor que no lo necesitará en ella, precipitando al médico a una nueva crisis de desilusión. Lo salva Van Helsing que lo invita a cenar. Durante la comida, El Profesor recuerda su armonioso matrimonio con la difunta Hannah. Aconseja a su joven colega  buscar el amor. En la vida no todo es el trabajo. Pero Frankenstein sigue obsesionado con ideales románticos irrealizables. De alguna manera, él y Calibán comparten esa inhabilidad de vivir normalmente.


Van Helsing lleva a Victor a su casa. Necesita hablar del monstruoso peligro que los asecha a todos y que Sir Malcom quiere destruir sin conocer realmente el mal que busca. Procede a darle una lección total de vampirismo a Victor, incluso se apoya en el famoso penny dreadful Varney, El Vampiro. Termina confesando que su amada Hannah era chupasangre y él tuvo que atravesarle el corazón con una estaca.


Victor pregunta porque lo ha elegido a él, para hacerlo depositario de todos esos datos.  Van  Helsing, conmovido, le dice que su vida se acaba. La de Victor comienza, no debe involucrarse en cacerías de vampiros y malgastar sus dones.  Le suelta una cita de Drácula “los muertos viajan rápido”. Y razón no le falta porque en un callejón, y ante los horrorizados ojos de Victor, Calibán  ahorca a Van Helsing. Le recuerda su promesa a “su padre”. Va a matar a todos los que ama, hasta que Victor no le construya una mujer. El médico llora desconsolado y Calibán despectivo le dice que las lágrimas no ayudan ni consuelan.


Sir Malcom ha preferido  no  incluir a  Vanessa en sus nuevos planes. De hecho la anima para que acepte salir con Doryan Gray que ha venido a buscarla. Mientras Miss Ives posa (vestida) para su primera sesión fotográfica. Sir Malcom tiene un perturbador interludio con su criado. Sembene le habla como nunca antes lo había hecho. Hasta lo llama por su nombre de pila para recordarle que Mina puede estar más allá de la salvación. Cegado por su cariño de padre, Murray insiste que encontrar a Mina es sinónimo de salvarla. “No, por la sangre que compartimos, por las millas que hemos viajado, Malcom, no somos iguales. De donde provengo, sabemos que hay gente que no puede ser salvada Si tu hija es una de esas ¿qué pasará? Tienes que saber lo que vas a hacer”.


Tras la sesión fotográfica, Doryan escolta a Miss Ives de regreso a su casa. Impulsivamente, ella lo invita a cenar. Esa noche, Vanessa se pone un vestido un poco escotado, negro con lunares blancos Le pregunta a Sir Malcom si no es muy atrevido. Con cariño paternal, el explorador la tranquiliza. Se ve muy bien.

La cena entre Doryan y Miss Ives es tan deliciosa como el pollito que Mr. Grey insiste en cortar solo (para que no los molesten los camareros). Se habla de temas elevados: las diferentes corrientes de moda en las que ha incursionado Doryan, sus posturas religiosas y el amor. Interesante que Doryan exprese un interés por los aspectos estéticos de la Iglesia Católica (esa fue la fascinación de Oscar Wilde toda su vida. “La Mujer Escarlata me tienta” solía decir).


Vanessa expresa con medias palabras su condición de “freak”, su posición de paria en una sociedad que no tolera lo diferente, y la soledad que acompaña su diferencia. Doryan afirma que hay poder en ser distinto, que sus vidas son una búsqueda constante por alguien que sea como ellos. Pero entonces al encontrar a su igual ya los freaks no serian únicos argumenta Vanessa. Pero tampoco estarían solos dice Doryan.

La velada termina en la pinacoteca de Doryan Grey con el par discutiendo los meritos de los retratos al compas del Dueto de Las Flores de Lakme (era una de mis piezas favoritas pero Las 50 Sombras de Grey me ha hecho odiarla) Miss Ives solicita música mas bailable, y su amable anfitrión coloca un cilindro de Bizet. Nada muy bailable, pero aparentemente afrodisiaco ya que terminan donde terminan todas las visitas de esa casa. Lo próximo será que nuestro libertino favorito  compartirá cama con Sembene o con el perro Flash Jack para demostrarnos que no le hace asco a nada.


La escena de alcoba es amplia y grafica con muchos cambios de postura. Eso si los admiradores de Eva Green se quedan con los crespos hechos porque mi hermana sefardita no muestra ni un pezón. Compensan las tomas de las nalgas de Doryan que, ya sabemos, tiene predilección por los deportes sangrientos asi que le alcanza un abrecartas a Vanessa. Ella le hace un par de sangrías en el cuerpo. Lo están pasando muy bien, pero irrumpe el diablo aguafiestas. “Hola, Hija Mía” le dice cariñosamente “Te estaré esperando”. Miss Ives pone ojos en blanco, y escapa con ropa en mano dejando a Doryan a medio camino. El pobre esteta decadente se consuela yendo a mirar su retrato. Seguimos sin ver el cuadro, pero las heridas que Miss Ives le provocó mágicamente comienzan a cicatrizar y a desaparecer.

Entretanto, La Brigada Anti-Monstruos llega a un barco en cuarentena anclado en el muelle del Támesis. En el camino, Chandler comparte con su patrón su preocupación por el estado de salud de Miss Croft. Sir Malcolm ofrece costear de su bolsillo la estadía de la prostituta en un sanatorio exclusivo en el campo. Ethan no quiere internarla, la cuidará hasta el final. Su único deseo es que Brona viva sus últimos días con dignidad. Me conmueve hasta las lágrimas. Nunca se me había ocurrido que proporcionar una mejor calidad de vida al ser amado fuera una prueba tan grande de amor.

El explorador le recuerda que el final de la irlandesa será doloroso. “Muy pronto necesitará opio para soportar el dolor. Dejará de ser quien es”. “Entonces, en lo que ella se convierta, yo lo amare” dice el pistolero. ¡OHHHH!

Adentro del barco descubren una media docena de esas criaturas que vimos en el primer capitulo, cadáveres femeninos de cabellos plateados de Targaryen y ojos rojo-rubí de Melisandre. Ninguna es Mina. Tanta bulla despierta al Amo que duerme en la bodega del barco. Emite una orden y Las Novias de Drácula despiertan y atacan a los intrusos. Gritan como banshees, y brincan como John Carter de Marte, pero son muy débiles. Los balazos y los puñales acaban con ellas. Hasta se las pone fuera de combate con trompadas y patadas.


Entremedio del alboroto, una de las seudovampiras deja caer una vela sobre paja (siempre tiene que haber antorchas y material inflamable a mano). Se arma un incendio, El Amo se dispone a abandonar el barco, lleva a rastras a Mina que grita “¡Padre, Sálvame!” Malcom quiere correr tras de ella, pero es detenido por Sembene y Chandler,  que se lo llevan.


De vuelta a casa, el atribulado explorador está de un humor horrible. Ethan intenta consolarlo y solo recibe una lluvia de sarcasmo. Se agota la escasa paciencia de Chandler que acusa a Murray de ser igual que su padre, un controlador que no sabe perder. Hay batallas que se pierden, no todo sale de acuerdo a nuestros planes. Lo único que importa es rodearse de gente confiable. Más o menos acusa a Malcom  de no confiar en Vanessa y no haberla llevado en su expedición. “¿Y tú confías en ella?” pregunta el explorador. La respuesta es afirmativa Chandler aconseja a Sir Malcom confiar en Vanessa  “sino vamos a perder muchas batallas”.


Sir Malcom se queda esperando a su hija adoptiva. Pero Vanessa retorna descalza y despeinada con ojos de loca (por suerte, vestida). Malcom está a punto de contarle sobre el barco cuando Miss Ives súbitamente vuela por los aires. Ante el atónito  explorador, Vanessa levita y  gira en el aire como un ahorcado.

lunes, 14 de julio de 2014

Closer than Sisters: Penny Dreadful 1x05


Traspasado el umbral de la mitad de temporada, “Penny Dreadful” comienza a responder preguntas y a enfocarse en un solo personaje. En este caso, la más enigmática de la serie: Vanessa Ives. Toda la hora  en un flashback que desenreda su pasado, devela sus lazos con la Familia Murray y nos descubre el enigma de sus poderes y de su amistad y enemistad con MIna. La actuación de Eva Green se vuelve un tour de force a medida que nos lleva de la Vanessa-niña a la perdida de su inocencia, y su encuentro con fuerzas diabólicas, muchas de ellas vestidas con batas de médico. Vamos a repasar “Más unidas que hermanas”, el quinto episodio de la primera temporada de “Penny Dreadful”

Para muchos, resultará discordante este episodio, sobre todo para quienes están más interesados en otros personajes, o se hayan acostumbrado al ritmo coral de la serie. Para la quinta entrega, John Logan y Sam Mendes eligieron encauzarse por Vanessa y su pasado, lo que determina la importancia del personaje y destapa sus secretos.

En la soledad de su cuarto, Miss Ives hace algo más que rezar. Repasa su ayer bajo la guisa de una voluminosa y unilateral correspondencia con Mina. Es a través de esa comunicación epistolar que Vanessa recuerda la amistad que la unió a la hija de Sir Malcom y que data de su infancia.


Asi conocemos a una Vanessa niña cuya vida está ligada a la de los Murray sus vecinos. Con solo cruzar una cerca de hierro que separa las propiedades de Los Ives y los Murray, Vanessa crece unida a Peter y Mina Murray. Sus familias son amigas, los niños se crían juntos, e incluso Sir Malcom, cuando se digna a regresar de sus exploraciones, prodiga a la vecinita  el mismo afecto que ofrece a su hija.


A través de la memoria de Vanessa, conocemos a los Murray, a un Sir Malcom alegre y animado, a una Lady Murray silenciosa y semi ignorada por su familia a un Peter que se siente indigno de ser hijo de tan aventurero padre (entonces no mintió Malcom al decir que Peter y Víctor se parecían) y una Mina, dócil y tímida, que idolatra su audaz amiguita. Los niños lo comparten todo, incluyendo la pasión por la taxidermia, y se insinúa que estarán siempre juntos, incluso que Vanessa y Peter terminarán casándose.

El único incidente que interrumpe esta semi idílica existencia ocurre cuando Vanessa, en los albores de la adolescencia, presencia un encuentro sexual entre su madre y Sir Malcom. Esa misma noche, la niña percibe por primera vez una presencia diabólica que la ronda.


Pasan los años, Vanessa y Mina son hermosas adolescentes. Mina se compromete con un oficial de nombre Branson y se dispone a trasladarse con su marido a la India. Peter está obsesionado con convencer a Malcom que lo lleve en su próxima expedición. Vanessa lo besa esperando que recuerde su promesa de matrimonio, pero solo consigue asustarlo. Sintiéndose abandonada y un poco celosa, Vanessa impulsivamente seduce al Capitán Branson en vísperas de la boda de éste. Mina sorprende a su amiga y a su prometido en plena faena en el gabinete de animales disecados.


Mina rompe su compromiso y los Murray expulsan a Vanessa de su mundo. Es el mismo Sir Malcolm quien cierra la verja de hierro en la cara de Vanessa y la llama “niña cruel”. Agobiada por los remordimientos, Vanessa cae en un estado catatónico interrumpido por crisis epilépticas.

Es llevada a un asilo donde es sometida a curas extremas para “la histeria”, el término victoriano para cualquier trastorno femenino. De principio el tratamiento de “hidroterapia” suena inofensivo, pero vemos que son sesiones de tortura en las cuales Vanessa (cuyo demonio ya asustó al director del hospital) es zambullida en tinas llenas de hielo, casi ahogada con mangueras de bombero y es finalmente sometida a una trepanación de cráneo. Lo que queda de Vanessa es enviado a morir a su casa. Allá la encuentra Pete Murray que va camino   a África. Vanessa le pide un último beso y le augura que morirá en esa expedición.


Poco después, una noche, el demonio se manifiesta bajo la apariencia de Sir Malcom. Vanessa inicialmente lo rechaza. El demonio la tienta ¿Quiere realmente perder los poderes que puede adquirir? Terminan haciendo el amor. La Señora Ives sube, atraída por los ruidos, y se encuentra a su hija desnuda en la cama, contorsionándose como si estuviera en medio de una sesión de sexo. A verle los ojos en blanco, Mrs. Ives reconoce la señal de posesión diabólica y cae victima de un infarto.


La muerte de la madre cura, aparentemente a Vanessa. Paseándose por la playa, tiene un encuentro con Mina. Es una escena bellísimamente filmada en la cual contrastan la morena  y enlutada Vanessa con la rubia Mina que viste de blanco. Mina le dice a su amiga que ha sido perdonada. Su sufrimiento ha borrado su falta. Vanessa no está tan segura de poder perdonarse. Mina le cuenta que se ha casado con Jonathan Harker. Hablan de Peter, y Mina reprocha a Vanessa no haber hablado con sinceridad con su hermano, no haberle dicho el día del beso que lo amaba, a pesar de su debilidad.


Vanessa se sorprende. ¿Cómo conoce Mina un detalle tan íntimo? Los ojos de Mina se ponen rojos y dice que “El Amo” le ha enseñado mucho. Esa noche oscura y tormentosa, como la describiría Bulwer Lytton, Vanessa enfrenta la lluvia y la ira de Sir Malcom y se presenta ante él. Mina necesita de la ayuda de ambos. Malcom le cree, pero no la ha perdonado. Le dice que todavía desea matarla. Dice que la “usará” para salvar a su hija, y que vivirán juntos (¿Qué pasó con Lady Murray?).

Mina termina su carta comentando que Malcom ama tanto a su hija que hará cualquier cosa por salvarla, pero ella, Vanessa, ama tanto a Mina, que esta dispuesta…a matarla. Con eso nos queda claro que la salvación de Mina reside en su destrucción.


Fue un capitulo tan hermoso y tan deprimente. Me llené de compasión por Vanessa, y también por su madre, que por muy adultera que fuera, cuidó devotamente de su hija enferma. Vanessa sufre de un complejo de Electra, solo que la figura paterna que desea es Sir Malcom. Por eso quería lo de Mina, por eso la muerte de la madre la liberó momentáneamente de su locura.  Sonará a lectura  freudiana, pero yo tengo una imagen medieval de la locura como resultado de la posesión o de ángeles o demonios. Vanessa sufre de remordimientos y de deseos reprimidos, una combinación muy apetitosa que invita a demonios y espíritus parásitos a invadirla.