jueves, 7 de febrero de 2013

En días de Carlomagno: La casi desconocida Materia de Francia



Cuando preparaba mi entrada sobre fantasías medievales reparé en que gran parte del género fantástico, trátese del  histórica o de la épica, se inspira en leyendas, arquetipos y mitos del Medievo. Las fuentes más conocidas son el ciclo artúrico y las leyendas celtas que comprenden la famosa “Materia de Bretaña”. ¿Pero qué sucede con la menos reconocida (aunque igualmente rica en elementos fabulosos)  “Materia de Francia”? Siempre en busca de los orígenes de la literatura fantástica hoy los invito a conocer el ciclo carolingio y sus seguidores e imitadores.

La materia de Bretaña gira en torno a un rey mítico que pudo haber existido, aunque los historiadores todavía no se ponen de acuerdo si Arturo fue un guerrero celta o un militar romano. La Materia de Francia presenta un caso diferente, puesto que gira en torno al realísimo (en todas las acepciones de la palabra) Carlomagno, Rey de los Francos y Emperador de Occidente, fallecido en Aquisgrán a comienzos del Siglo IX. Con un personaje tan documentado por historiadores resulta difícil crearle un entorno fantástico como el que rodea a Los Caballeros de La Mesa Redonda. Pero La Materia de Francia no gira alrededor de Carlomagno sino de sus vasallos, conocidos como Los Doce Pares de Francia.

La obra cumbre de La Materia de Francia es El Cantar de Roldán, una canción de gesta con pocos elementos fantásticos, pero si mucho de leyenda. Esta épica nacional gala narra la derrota y huida de las fuerzas carolingias de España. El principal de los pares carolingios, Roldan, que la leyenda hace sobrino del emperador, es atacado por traidores vascos en el Paso de Roncesvalles. Como el hecho histórico no pasó de ser una escaramuza, el Cantar lo engrandece  y pone a los soldados francos en pugna contra 400.000 sarracenos. Roldan tiene ahí su ultima batalla y solo al final se atreve a tocar su cuerno, El Olifante, para pedir auxilio. El esfuerzo de soplar el Olifante es tal que el paladín sufre una conmoción cerebral y muere. Todo esto contado en lenguaje de epopeya.

(librodearena.com)


Roldan no es un personaje mágico, pero se le rodea de objetos que, con el pasar de los siglos y con subsiguientes rescrituras de su gesta, adquieren poderes prodigiosos. Eso se aplica a su caballo Veilleinfant y al Olifante. Originalmente el Olifante estaba hecho de un colmillo de elefante, pero eventualmente  el mito lo identificará como el cuerno de un unicornio. Lo más mágico de los pertrechos del paladín es su espada Durandarte. Un ángel la bajó del cielo para entregársela a Carlomagno, quien a su vez se la presentó a su sobrino en el decimo-séptimo onomástico de Roldan. Durandarte tenía la peculiaridad de que su lado norte petrificaba lo que tocara. En su pomo iban ocultos un diente de San Pedro, sangre de San Basilio, cabello de San Dionisio y un jirón del manto de La Virgen.

En Roncesvalles no solo muere Roldan sino también su casi cuñado, Oliveros, y el Arzobispo Turpin. Los tres son los principales Pares de Francia, pero no serán los únicos. La hazaña de Roldán inspiraría de tal manera a las generaciones posesiones a los hechos que lo volverían un héroe icónico. Nuevas versiones sobre su vida y obra aparecerán en siglos siguientes hasta acabar en esas joyas renacentistas El Orlando (Roldán) Enamorado de Mateo Maria Boiardo y Orlando, El Furioso de Ludovico Ariosto.

En el siglo XII aparece la Crónica Seudo-Turpin en la cual se habla de otros Pares de Francia que no murieron en Roncesvalles, tales como Reinaldo de Montalbán (primo de Roldán, Huón de Burdeos y mi favorito Ogier, el Danés. Tan importantes como estos caballeros son sus enemigos, uno de ellos el gigante moro Ferragut.  Varios caballeros infructuosamente intentan derrotar a Ferragut. Le llega el turno a Roldán que se enfrena al moro y luchan por dos días y sus noches. Agotados, establecen una tregua. Con gentileza caballeresca Roldán consigue una piedra como almohada para su contrincante. Luego de una discusión teológica entre ambos, Ferragut le revela por qué nadie puede vencerlo, el único lugar vulnerable de su anatomía es su ombligo. Al amanecer, Roldan le atraviesa la panza al gigante y acaba con Ferragut.


En las versiones renacentistas, Ferragut no será tan alto, pero es un enemigo de cuidado quien le disputará a Orlando (Roldán) el amor de la princesa china Angélica y hasta su yelmo Mambrino que no es una mera bacía de barbero como la del Quijote. Cervantes incluirá varios elementos de La Materia de Francia en su obra maestra. Además del Yelmo de Mambrino, el famoso Bálsamo de Fierabrás también es parte del ciclo carolingio.

(wikipedia.com)


Fierabrás es otro gigante moro (al parecer los almohades eran mucho más altos que los francos). Hijo del gobernador de Al-Ándalus, Fierabrás acompaña a su padre a saquear Roma y se traen a España una serie de reliquias sagradas. Carlomagno y sus Pares invaden  la península ibérica. Fierabrás sostiene varias peleas con Oliveros y al final terminan amigados. Entretanto su padre que es poderoso mago (de ahí que Fierabrás tenga ese bálsamo cúralo-todo) captura a algunos soldados de Carlomagno. Entre Fierabrás y su hermana Floripaz rescatan a los prisioneros, y se hacen cristianos y leales vasallos del Emperador.

Seria imposible enumerar y describir todo el material que compone el ciclo carolingio. Para los propósitos de este Reino de Fábulas me remitiré a la serie más dotada de elementos fantásticos, el Ciclo de Don de Maguncia (Doon de Mayence). Aparte de la abundancia de lo sobrenatural, en ella existe el sorpresivo twist argumental de mostrar a un Carlomagno vengativo y negativo.

A pesar del nombre no hay tal Don de Maguncia, sino un ciclo que agrupa leyendas sobre señores feudales, que por alguna razón u otra, se sublevaron en contra del Emperador. Los más importantes son los cantares de Los Cuatro Hijos de Aymón, el de Maugis, el Encantador, el de Huón de Burdeos y el de Ogier, El Danés.

Los cuatro hijos de Aymón tienen como principal protagonista a Reinaldo de Montalbán, uno de los famosos 12 Pares de Francia. Reinaldo ha cosechado fama en la corte de Carlomagno, pero mata a Bertolai, sobrino del Emperador. Reinaldo y sus hermanos huyen en el lomo de Bayardo, un caballo mágico que puede ensancharse hasta sostener en su grupa a los cuatro hermanos. Aunque no vuela, Bayardo puede de un salto cruzar valles enteros.
Los Hijos de Aymn montados en Bayardo (wikipedia.com)


Los hermanos llegan a Las Ardenas donde su primo, el Mago Maugis (El Merlín de la Materia de Francia), les construye el Castillo de Montessor. Reinaldo va en auxilio del Rey de Gascuña quien lucha contra uno de esos díscolos emires ibéricos. Agradecido, el Rey casa su hija Clarisa con Reinaldo y les regala el Castillo de Montalbán.
Boda de Reinaldo y Clarisa (wikipedia.com)


Eventualmente, y gracias a la intervención de Roldán, Carlomagno perdona a los hermanos. A cambio exige que Reinaldo se vaya a hacer penitencia a Tierra Santa (el equivalente de ingresar a la Guardia de la Noche). Además, como Carlomagno tiene el corazón tan negro como Cersei, exige la vida de Bayardo. Hace que lancen al caballito, con una roca al cuello, a un rio. Bayardo logra huir, y como Nymeria, se interna en el bosque.

Años más tarde, Reinaldo retorna a Francia. Encuentra a Clarisa muerta. Tras enviar a sus hijos a educarse en la corte imperial, Reinaldo se va a Colonia a construir una catedral. Unos albañiles, lo matan y lazan su cuerpo al rio, pero milagrosamente este es retornado a sus hermanos.  Reinaldo reaparece en los poemas  de Ariosto y Boiardo. Ahí se dirá que hermano de Bradamante, primo y rival de Orlando por el amor de Angélica.

Casi tan importante como Reinaldo en esos cantares es su primo, el mago Maugis.  Es hijo de Beuves d'Aigremont, otro barón rebelde y hermano del famoso Girar de Rosellón. Maugis tiene un hermano mellizo, Vivien de Monbrac. Vivien es criado por sarracenos y Maugis (quien es raptado de bebé por una esclava y casi devorado por un león) es criado por el Hada Orianda. Es él quien doma a Bayardo y consigue la famosa espada Fusberta que el hechicero más adelante regala a su primo Reinaldo. Aunque hay ciclos que cuentan como Maugis libra batalla con Carlomagno,  se reúne con su mellizo, y llega a ser un miembro del Senado Romano, la importancia de Maugis reside en auxiliar y sacar de apuros a sus parientes y otros héroes con sus dotes mágicas.

Hazañas de Maugis (wikipedia.com)


Otro personaje importante es Orianda, quien (como Urganda, La Desconocida del  Amadis de Gaula) es la mera Morgan, La Fey. Si en la tradicion artúrica (y el cine y televisión contemporáneos), Morgan es perniciosa hechicera, en  la tradicion medieval europea y principalmente la “materia de Francia”, y La Fata Morgana (o  Urganda, Orianda, Oriana u Orlanda) es un hada buena. Lo único que puede tildarse de “abuso” de parte de La Fata Morgana es que  suele “cobrarse” en favores sexuales. Es madre y amante de Maugis a quien rescato de una planta de espino, cuando era un bebé.

En esas leyendas, Orianda, La Fey, vive junto a otras hadas en Rossefleur (¿Avalon?) ¡y es cristiana! Lo primero que hace al encontrar al niño es solicitar ayuda divina, lo segundo es bautizarlo. Resulta casi paradójica esta combinación de hechicera con mujer de fe, pero en el Medievo la magia y la religión  iban de la mano. Así  Maugis es entrenado por Baudris, hermano del hada,  en las artes arcanas. Cuando se hace mayor de edad, Maugis recibe su primera armadura y armas por parte de Orianda quien luego se las quita para hacerlo hombre “de otra manera”. El se convierte en su “ami” para que ella lo ame con “ de si grand amour”.

Maugis y Orianda (palazzomadamatorino.com)

Mas tarde, Maugis recompensa los desvelos de su madre-amante al derrotar al Almirante Sarraceno Antenor que sitia el castillo del hada que se niega casarse con él. Eso hace pensar que Orianda y su Castillo de Rossefleur (Rocheflor en otras versiones) está cerca del agua, tal vez en una isla. Las leyendas medievales situaban la morada de Morgana en Sicilia.

Otro ciclo que tiene que ver con hadas es el de Huón de Burdeos. Después que mata al hijo de Carlomagno, el caballero Huón recibe del emperador tres tareas cuyo cumplimiento obtendría que su vida le fuera perdonada. Debe ir hasta Bagdad, matar al primero que encuentre en el palacio real, traer de regreso las barbas y un diente del Califa, y besar tres veces a La Princesa Esclarmonde. El pobre Huón parte de viaje con menos esperanzas que Brienne de cumplir con su empresa, pero al cruzar un bosque en Tierra Santa se encuentra con Oberón, el diminuto rey de las hadas. En este cantar Oberón es hijo de Morgana ¡y de Julio Cesar! (Los amores del hada dan para un libro entero).


 Oberón ayuda a Huón a cumplir con su misión entregándole un cáliz mágico que siempre le dará de beber y un cuerno con el que puede llamar al Rey de las Hadas cada vez que lo necesite. Con estas armas, Huón mata a un gigante, rescata una doncella y se consigue una armadura que lo hace invulnerable. No solo cumple con su misión además se roba a Esclarmonde que se hace cristiana.  Tan amigos serán Huón y el Rey de las Hadas que Oberón lo nombra su sucesor y lo hace inmortal. El único problema es Esclarmonde que sigue siendo humana, así no puede ser consorte del Rey de las Hadas. El Rey Arturo viene a disputarle el reino a Huón, pero Morgana se lleva a Esclarmonde al Paraíso, la baña en La Fuente de la Inmortalidad y Jesús transforma a la esposa de Huón en hada.

Para el último he dejado a mi favorito de la “materia de Francia”,  Ogier, El Danés. Aunque no se ha encontrado verificación histórica de su existencia (aparte de un manuscrito en un monasterio de Colonia), la leyenda lo hace hijo de Godofredo, primer rey cristiano de Dinamarca. Cuando es derrotado por Carlomagno, como Balon Greyjoy, Godofredo se ve obligado a entregar a su propio hijo como rehén al Emperador.

Cuenta la leyenda que Ogier era tan hermoso que siete hadas visitaron su cuna otorgándole dones. La ultima fue Morgana quien lo hizo inmortal. Años más tarde, Ogier  ya tiene un hijo que es asesinado por Charlot (Carlos, el Joven) hijo de Carlomagno. Ogier mata al príncipe y casi mata a su emperador. Se convierte en otro vasallo rebelde, peo pasados siete años pone al servicio de la Cruzada Carolingia su vida, su caballo Bierfort y su espada Curtana. Así lo vemos aparecer en El Cantar de Roldan.
Las hadas y Ogier(ebooks.adelaide.edu.au)


Ogier, o “Urgel” como le llamará Cervantes, también luchó contra los sajones. Cercano al cumplir el siglo de vida, Ogier es presa de la melancolía ya que su inmortalidad no va acompañada por la juventud. Se le aparece una bella joven que le da un anillo y una corona. Ogier, rejuvenece, olvida su pasado y acompaña a la siempre joven Morgana a Avalon donde vivirán  siglos de amor. Pero cuenta la leyenda que cada vez que La Cristiandad necesita de Ogier, su hada-amante le da permiso para retornar al mudo real. Cumplida su misión, y en carroza de fuego, el caballero regresa a Avalon.

Ogier y Morgana (ebooks.adelaide.edu.au)


La noble casa normanda de Hauteville  decía descender de Ogier, el Danés. Eventualmente, el legendario caballero fue adoptado por su país de origen y se convirtió en un símbolo de la nacionalidad danesa. Hans Christian Andersen lo menciona en sus cuentos. Existe una estatua del paladín en el Castillo de Kronborg donde se cree que mora su espíritu y que cada vez que Dinamarca lo necesite resurgirá Ogier el Danés o Holger Danske como se le conoce en su idioma natal. Durante la Segunda Guerra Mundial, Holger Danske era el nombre del grupo de resistencia más grande de Dinamarca.

Estatua de Ogier, El Danés, en el Castillo de Kronborg


En 1961, el novelista de ciencia ficción Poul Anderson escribió una novela de fantasía llamada Tres Corazones y Tres Leones. El protagonista es Holger Carlsen, un ingeniero danés que vive en USA. Tas la invasión Nazi de Dinamarca, Holger regresa a su patria y se une a la Resistencia Danesa. Intentado facilitar la huida de un científico (¿Niels Bohr?), Holger  es herido en una playa.  Cuando despierta se encuentra desnudo en un bosque desconocido. Allí conoce al caballo Papillon que viene cargado de ropa, amas medievales y un escudo con tres corazones y tres leones. Holger se encuentra convertido en la encarnación de Ogier el Danés, en un mundo medieval donde las hadas amenazan al Sacro Imperio Romano.



Es socorrido por Madre Gerd, una bruja, que tras invocar demonios, le dice a Holger que solo podrá regresar a su mundo con la ayuda de las hadas. Así Holger emprende un viaje en el que se encontrará con brujas buenas y malas, gigantes, dragones, unicornios y tendrá que defenderse delos caprichos del Duque Alfric y de los poderes de seducción de Morgan, La Fey. Sus compañeros de viaje son el enano Hugi  y Alianora, una doncella-cisne.

Leí esa novela cuando era joven, pero ahora la encontré en castellano y en-línea. Aquí está. La descripción física de Holger me recordó a alguien. Miren esta descripción de otro Noseslayer danés:

“Su constitución física ya era otro asunto. Era un gigante de metro noventa y tan ancho
de hombros que no aparentaba esa altura. Jugaba al fútbol, desde luego, y podría haber
figurado en el equipo de su universidad si los estudios no le hubieran quitado tanto
tiempo. Tenía una cara cuadrada y dura, de pómulos altos, barbilla partida, una nariz
ligeramente aplastada, (más tarde, Holger recuerda como le quebraron la nariz en una pelea en el Politécnico), de cabello amarillo y grandes  ojos azules”.

¿Habían oído hablar de La Materia de Francia? ¿Si es así cual sería su ciclo favorito? ¿Por que creen que es un tema olvidado aun por el género fantástico moderno en cambio no ocurre lo mismo con el ciclo artúrico?



14 comentarios:

  1. Pero qué buen artículo! Está completísimo, me encantó.
    En primer lugar, no queremos sino que necesitamos en calidad de urgente una película basada en el libro de Poul Anderson, y por supuesto ya tenemos el candidato cantado para el papel principal, jajaja! Gracias por poner el link al libro virtual, ya lo miro.
    En segundo lugar, cuánto hay que uno no sabe! Te confieso que la Materia de Francia es a la que menos tiempo le he dedicado, así que tu artículo me ha venido genial para tener un buen pantallazo y poder interiorizarme en el tema. Sigo sin entender la razón por la cual, incluso en la Universidad, se le presta más atención a la materia de Bretaña. Tal vez porque cuando se habla del mundo carolingio se recurre más a otro tipo de fuentes, no tanto a lo literario, por lo menos en el campo de los historiadores. Hay mucho documento sobre la etapa carolingia y postcarolingia, por lo general he visto encarado el tema desde ese punto. No sé cómo será la cuestión en la carrera de Letras.
    Es notable lo bien que en esta materia se entrelazan los contenidos cristianos con los de tipo mágico. El cristianismo medieval tenía mucho de eso, había todavía lugar para bastantes cosas. Por lo general hay una visión de la Edad Media como una etapa oscura, intolerante, cuando la verdad es que la intolerancia pura y dura es un asunto de la Modernidad: las hogueras inquisitoriales para quemar a los supuestos herejes en masa, la caza de brujas y todas esas cuestiones tienen su triste edad de oro después de terminada la etapa que, convencionalmente, llamados Edad Media. Creo que, a lo mejor, esa posibilidad de incorporar la existencia de la magia (y lo sobrenatural cristiano también, como es el caso de los milagros y la interacción permanente con santos y advocaciones de la Virgen) como algo cotidiano es lo que, a veces, me hace entender mejor a la gente medieval que a mis propios contemporáneos...
    Qué bueno el caballo que se estiraba y podía saltar un valle entero! Un derroche de imaginación.
    Y me encantó también todo lo referido al hechicero Maugis, interesantísimo ese personaje...
    Por cierto, qué linda es la imagen que pusiste de las hadas rodeando al pequeño Ogier. Una ternura!

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    1. En Letras (en realidad, mi primera especialidad fue Literatura Comparada) todo lo medieval que leíamos era Anglo: Beowulf, Chaucer, ect. Yo a Oberón lo vine a conocer gracias a Shakespeare. A Ogier, El Danés lo conocí gracias a Andersen. Esa ilustración de Ogier y las hadas es de un libro de cuentos de hadas de Andrew Lang.
      Existe tanta ignorancia sobre la Edad Media incluso de la Alta. De la Baja se sabe “0”. Y uno suele asociar oscurantismos, prejuicios y opresión eclesiástica con La Edad Media. Como bien dices, esas lacras aparecen con la Modernidad. Se queman brujas simultáneamente con la invención de la imprenta. El auge de la Inquisición coincide con el Descubrimiento de América. La estrechez mental y represión de la Iglesia es un producto de la Contra Reforma Barroca.
      A mi lo que me encana de esas obras, a la par de la buena imagen de hadas y brujos, es la falta de prejuicios. Los moros son tan caballerescos y buenas personas (incluso cuando no se bautizan) como los cristianos.
      Lamentablemente, la novela de Poul Anderson refleja esos prejuicios, las hadas son impías, lujuriosas, traidoras, etc. Ahh, también un dragón ataca a Holger y ese lo destruye… ¡echándole un baldazo de agua en el buche!
      Después de Ogier, mi favorito es Maugis, tal como Merlín de la saga artúrica. Yo soy más de hombres sabios que de caballeros que se aporrean en torneos. A mi dénmelos mancos, pero sensibles y reflexivos.

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  2. Ay, me encantaba la Chanson de Roland en mi adolescencia. Precioso, madame. Pero aun así, creo que me quedo con la materia de Bretaña. Y por cierto que tengo una debilidad enooooorme por Chrétien de Troyes: Cligès, El Caballero de la Carreta, El Caballero del León, son obras a las que tengo especial cariño.

    Buenas noches

    Bisous

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    1. To el mundo parece tener fascinación con La Materia de Bretaña (hasta servidora), pero hay aspectos en La Materia de rancia que la supera.
      Bisous

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  3. Leí el Cantar de Roldan el primer año de literatura en la universidad, quedé estupefacto, absorto completamente. Hasta alucinaba que sería una gran película (tener en cuenta que en el 2001 estaba de apogeo El Señor de los Anillos).
    Y estoy totalmente de acuerdo contigo Malena, debería ser más conocido, o al menos adaptado en otras artes. Un ejemplo, además de libros, películas, series, etc., hasta en dibujos animados como el épico anime japonés del Rey Arturo o hasta en Gárgolas (lo siento, crecí con todo eso jeje) se toca hasta la saciedad el mito de Arturo. Pero de Francia de poco o nada y tiene mucho que aun enseñarnos y conquistarnos.

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    1. Rey Max, has tocado un punto importante. La carencia de versiones fílmicas de La Materia de Francia. Hay un filme italiano basado en el Orlando, El Furioso llamado Los Paladines. Antes de su prematura muerte, mi compatriota Raúl Ruiz planeaba una versión del Cantar de Roldán fusionado con el Orlando. Damian Lewis iba a ser Orlando/Roland y Stephen “Stannis” Dillane iba a ser Carlomagno.
      Se dice que Stephen King le puso a su héroe de La Torre Oscura, Roland debido al paladín francés

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    2. Uy, "Stannis" haciendo de Carlomagno hubiera estado magnífico!Qué pena...

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    3. Y no solo nuestro querido Stannis, el elenco era de lujo. Virginie Ledoyne com Angelica, Saffron Borrows como Bradamante, John Malkovich, Darryl Hannah, Peter O'Toole, ya ni me acuerdo quien más

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  4. Sobre Roldan u Orlando apenas he leído algunas referencias literarias, realmente las leyendas británicas me son mucho mas conocidas.
    Esa Hada que cuentas se divertía mucho. Y después dicen que Martin es osado por hablar de incesto sin prejuicios. En la mitologia antigua creo que Astarte también tenia una historia de esas con Atis, que a veces era su amante y a veces su hijo, y esa leyenda también tiene muchas similitudes con la Semana Santa cristiana y el ciclo de vida-muerte de Cristo.
    La Edad Media realmente la asocio con las Cruzadas, Robin Hood, el Rey Arturo, el Cid, y la quema de brujas y herejes. Pero cierto, en España La Inquisición se llevo a cabo en época de Colón. Y con respecto a las cruzadas, siempre les he dado porras a los musulmanes jiji.
    Tal vez todo sea cuestión de marketing. La principal fuente de difusión de leyendas bretañas es el cine y la televisión. Y esta producción es anglosajona. Y a los estadounidenses les encantan dos héroes: Arturo y Robin Hood. Hay muchas películas y series y obviamente material literario sobre ellos. Ni que decir de los cómics.
    Yo llegue a ver un anime japones sobre Robin y Marion, pero ambientado en la época de la "Guerra de las Dos Rosas"! Y también llegué a ver Gárgolas, y allí también había historia de amor entre la bella y la bestia(tanto para los buenos como para los malos).

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    1. ¿Ves, Reina Lu, por qué me gusta ir hasta los orígenes del género fantástico? Porque ahí encontramos que no hay nada nuevo bajo el sol, que todos los quiebres de tabúes y los temas escandalosos ya existieron en la literatura antigua. De pasó ayudo a exonerar al Gordito de Oro, que es muy lector y siempre alude a que textos clásicos han sido la inspiración de su obra.
      El problema, reitero, es el desconocimiento de lo que es, cronológicamente hablando, el Periodo Medieval. Solemos calificar de Medievo a la época de las Cruzadas, ósea del Siglo XI para adelante. Pero el Medievo comienza con La Caída del Imperio Romano en el Siglo VI. Hay un medio Milenio que permanece olvidado. La Inquisición se instituye oficialmente en el Siglo XIII, y al comienzo solo perseguía a Los Albigenses. Se puso a quemar brujas a fines del Siglo XV.

      Uff, Robin Hood es un lugar común de la ficción angloamericana, incluso mas que Arturo.

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  5. Como Damablanca, pienso que todo es cuestión de marketing. Los franceses inventaron el cine, pero quienes lo convirtieron en industria fueron los de Hollywood. Y en el plano literario, el encanto de la materia de Bretaña es el misterio. Carlomagno es un personaje histórico, pero de Arturo no se sabe ni siquiera si ese era su verdadero nombre. Eso da mucho pie para el invento.

    Conocí la Canción de Roldán en un libro sobre mitos y leyendas que me regalaron mis abuelos cuando era pequeña. Recuerdo mi cabreo cada vez que lo releía: "¡pero toca el cuerno de una vez, cabezota!" Luego, un amigo francés me dijo que allí los bretones tienen fama de "buenas personas pero muy testarudos", así que supongo que a Roldán se le debió contagiar el carácter de sus vasallos.

    En el norte de España hay varias leyendas del tipo: "este tajo en la montaña lo hizo Roldán un día que pasaba por aquí y le dio un espadazo". Por cierto, el autor de la "Chanson" no estaba muy puesto en geografía: "Zaragoza está en una montaña". Di que sí, chaval, y Madrid es puerto de mar XDD.

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    1. Más allá del marketing anglo (y eso tiene su importancia) esta lo que acabas de decir Reina Marta, Arturo tiene misterio, tiene fantasía. En Roldan no hay mucha magia, no hay hadas (esas las inventaran los renacentistas italianos) y más encima son políticamente incorrectos con los vascos. Pero hay otros cantares carolingios que están repletos de fantasía, romance, sex, violencia. Ósea lo que se vende, por eso me sorprende que en Europa no haya más adaptaciones de estos cuentos.
      Para que veas mi ignorancia, recién haciendo research para ese post descubrí que antes de ir a tocar el Olifante a Roncesvalles, Roldan era Prefecto de La Marca de Bretaña, por lo que en teoría seria bretón, pero Bretaña era realmente considerada Inglaterra (sobre todo, mas adelante durante La Guerra de Los 100 Años) Yo quería incluir los lais de Marie de France en este recuento de La Materia de Francia, y no puedo. Los lais bretones en temática y origen van vinculados a La Materia de Bretaña.

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  6. Sabía que se me olvidaba algo. Hay un lugar en el que la Materia de Francia no ha sido olvidada: el Romancero Viejo castellano. En varios romances se atribuye la muerte de Roldán a un tal Bernardo del Carpio, hijo secreto de una hermana del rey de León y un caballero castellano. Según estos romances, a Roldán no se le podía matar mientras tocase la tierra, así que Bernardo lo levantó a pulso y lo estranguló. Poco honorable pero efectivo. XDD.

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    1. Me había olvidado de la teoría de que Bernardo del Carpio anduvo por Roncesvalles. Al recordarme el Romancero, y antes Dama Blanca mencionó al Cid Campeador, me acordaron de algo que aprendí en la uni. Todo pueblo tiene una literatura inicial compuesta por cantares de gesta y epopeyas, que según el filosofo Bakhtin representan el sentir nacional. Pero lo que notaban mis maestros es que casi todos estos ciclos “patrióticos” (El Ciclo de los Nibelungos, Los poemas de Homero, La Eneida, ect.) abarcaban elementos fabulosos, no así los españoles. Tanto en el Cid, como en las leyendas del Romancero (Bernardo del Carpio, Pelayo, Los Infantes de Lara) existe un realismo seco y concreto, no hay espacio para mitologías fantásticas. Por eso siempre me sorprendió, que fuese precisamente en España donde en el siglo XV se da la novela caballería que es una apoteosis de la fantasía.

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