jueves, 27 de septiembre de 2012

Tullidos, Freaks y Cosas Rotas: El Culto a lo Grotesco en Juego de Tronos



“Tengo una debilidad por los tullidos, los bastardos y las cosas rotas” explica Tyrion a los Hermanos Stark  en Juego de Tronos. Cambien bastardos por “grotescos” y abarcaran a más de la mitad de los personajes de Canción de Hielo y Fuego. En el mundo de George R.R. Martin los bonitos son  internamente grotescos, los feos poseen dignidad e inteligencia, y las amputaciones  son transformadoras pruebas de iniciación.


De los personajes principales de la Canción,  ocho han nacido con algún defecto físico que los afea o lo han adquirido en el transcurso de la historia. Curiosamente, solo uno de ellos es mujer,  lo que cierra la boca al feminismo radical que acusa a Martin de crueldad misógina. Cersei y Sansa recibirán golpes y humillaciones, pero su belleza física permanece incólume. Arya Stark tendrá que cortarse el cabello para fingir ser varón, pero eso no la afea totalmente.

 La única mujer-victima de la pasión de Martin por “modificar” a sus personajes físicamente es la pobre Brienne of Tarth, que no solo nació más fea que Beatriz Solano Pinzón y sus múltiples clones, más encima, a  fines de Festín de Cuervos, le comen la mitad de la cara. Ese es un leitmotiff de la obra “martiniana”, añadir lesiones al que ya está dañado físicamente. Al final de la Batalla de Aguas Negras, Tyrion, enano y contrahecho, pierde su nariz. Y si resulta cierta mi teoría de que el sepulturero de Quiet Isle es Sandor Clegane, además de quemado ahora El Perro  estaría cojo.
(fanpop)

Por lo que sabemos de nuestras era antiguas, la gente de entonces  lucía más antiestética y deforme que en este siglo devoto de la perfección física. Enfermedades, guerras y hasta la ley se encargaban de deteriorar aun a los ricos y hermosos. La Princesa de Éboli era tuerta, Cervantes era manco y la sífilis le devoró la nariz a La Lozana Andaluza. Martin no hace más que recrear un fenómeno histórico. Sin embargo, existe una predilección en el autor por incluir a personajes segregados por una sociedad que los ve inferiores al carecer de apostura física.

En su ensayo “A Different Kind of Other” (Un Tipo Diferente de Otro), incluido en Beyond the Wall, el novelista Brent Hartinger ve estas inclusiones de seres desfigurados como una manera  de  hacerlos atractivos a un  publico hambriento de  parias inconformes. No concuerdo con esa opinión, la mayoría de los protagonistas modernos son transgresores e inconformistas sin necesidad de ser feos o tullidos. Aparte que si fuera así, no se entendería que Martin deteriore sin afear, como ocurre con Bran o incluso con Jaime, o que no destruya la belleza de Sansa, Daenerys  o Jon Snow.

Aunque Martin realísticamente retrata los prejuicios en contra de los feos y de cómo la fealdad afecta sus vidas,  no convierte la imperfección física en un motivo para desdichas. Ser Jora Mormont es feo, pero no le ha ido tan mal en la vida. La mayor rabia que Tywin y Cersei sienten por Tyrion es por haber causado la muerte de Joanna, no por su condición de enano. El padre de Samwell  Tarly lo envía al Muro no por gordo, sino por cobarde. Ser Davos y Quorin, El Manco han llevado vidas útiles  y normales a pesar de sus mutilaciones. Brienne con su herencia pudo comprarse un marido, pero se rehusó a casarse con su último pretendiente porque éste quería dominarla.

Gordo, cobarde, amigo de libros y gatos, así es Sam Tarly (mbho.hbo.com)

Diferentes son los casos de Varys y  El Perro Clegane a quienes sus lesiones separaron de todas las posibilidades que la vida les ofrecía. El convertirse en eunuco hace que La Araña pierda todas las expectativas de ser esposo y padre. Más o menos lo que ocurre con Sandor al haber sido quemado por su hermano en su niñez. Cuando, en Juego de Tronos,  Jaime deja inválido a Bran destruye el sueño del niño de seguir los pasos de su verdugo y ser miembro de la Guardia Real. Dos libros más adelante, Jaime pierde la mano derecha acabando así su carrera de gran guerrero.

 Las desfiguraciones y mutilaciones que tiene  lugar a través de la saga, son recursos fundamentales que alteran las personalidades de quienes las sufren. Por algo cada libro de la saga tiene un momento violento que marca un antes y un después en la trayectoria de los personajes. Juego de Tronos inicia con la decapitación de Will. Quien blande la espada es Ned Stark el cuál será decapitado al final del libro, pero la muerte del Señor de Invernalia está más conectada al accidente de su hijo Bran que a su ejercicio de justicia. La caída de Bran no solo afecta al niño sino a todo su entorno y finalmente a Los Siete Reinos.

El tullimiento en la obra de Martin tiene un doble propósito, cambiar la existencia del tullido y castigar su transgresión. Como los niños de los cuentos de hadas, Bran desobedece las órdenes maternas de escalar los muros de su castillo. Esto lo lleva a presenciar un encuentro sexual entre la Reina Cersei y su hermano. En vez de quedar ciego como el Peeping Tom de Lady Godiva, queda inválido. Pero esa mano derecha con la que Jaime empujó al pequeño fisgón,  la perderá el Matarreyes, por lo que su acto más imperdonable no quedará sin castigo.
(abbily.tumblr.com)

La mutilación es un instrumento punitivo usado por la autoridad a través de la novela. El Rey Loco hizo cortar a lengua e Ser Ilyn Pain, años después el Rey Joffrey hace que Ser Ilyn arranque la lengua de un trovador que ha ofendido a su madre. Stannis corta los dedos de Davos Seaworth  en castigo a sus actividades contrabandistas,  Cersei manda matar a su propio hermano, pero el torpe de Ser Mondos solo consigue cortarle la nariz al ya grotesco Gnomo. Y cuando Gregor Clegane hunde la cara de su hermanito en las brasas,  también es un castigo por el atrevimiento de Sandor de tocar los juguetes de La Montaña.
Sandor se enfrenta a La Montaña (tumblr.com)


Ni los animales se salvan del castigo. La pobre loba  huarga Lady es ejecutada como reemplazo de la fugitiva Namyria que mordió al Príncipe Joffrey dejándole una cicatriz en el brazo. Loca de rabia al saber que su hijito fue atacado, Cersei recuerda que el castigo de quien toca violentamente a un rey es la amputación de la mano y manda a su hermano a mutilar a Arya Stark. Años más tarde, Jaime le relatará (con cierto remordimiento) este episodio al mudo Ser Ilyn, confesando que solo el no haber encontrado a la niña evitó que fuera Arya también una tullida. Como todos los crímenes del Matarreyes (incluyendo su regicidio)  van conectados a su ejecutora mano derecha, su mutilación entonces es un claro ejemplo de justicia poética.
Arya y Nymeria (starkaps.tumblr.com)


Justicia que también se vuelve vía de redención. La fealdad y el desfiguramiento son un boleto para  una vida mejor. Es como si el mensaje de Martin hiciera eco del consejo que Tyrion le da a Jon en Invernalia: “Nunca olvides lo que eres. El resto el mundo no lo hará. Hazlo tu fuerza y nunca tu debilidad”.

Davos Seaworth perdió sus dedos, pero pasó a ser “Ser Davos”, hombre de confianza del Rey Stannis. El gordito Sam encuentra su vocación y su misión en la Guardia de la Noche. Es el quien mata a un Caminante Blanco con vidrio dragón, el que rescata a Gilly y a su bebé, y es él quien consigue que elijan a Jon Snow como Comandante del Muro. La invalidez hace que Bran comience a desarrollar poderes paranormales que de otra manera nunca hubieran aflorado.  Brienne de Tarth sufre mil humillaciones por su fealdad, pero ha vivido a su manera y experimentado aventuras impensadas para la mayoría de las mujeres de su época. (Aparte de bañarse desnuda con el Matarreyes, experiencia que ya quisiéramos muchas).

(tumblr.com)


Pero es Jaime a quien la perdida de la mano le da  otra oportunidad de modificar sus acciones y adquirir  una perspectiva vital en la que el honor y  ética jugarán papeles preponderantes. Como dice Hartinger “pierde tu mano, gana en  carácter”. Existe una relación entre la elevación moral del Matarreyes y la amputación de su extremidad. La mutilación de Jaime lo humaniza, lo redime y lo transforma  de “cosa rota” a  benefactor y protector del reino. Pero también  convierte a un  hermoso criminal en un grotesco tullido.
Viserys y Daenerys Targaryen (fanpop.com)


Una peculiaridad de Martin es contrastar a los feos, grotescos y tullidos con lo más freak de ese universo: los bellos psicópatas. Al otro lado del Mar Estrecho tenemos al  sobrante de la gran Dinastía Targaryen. Herederos de un historial de dementes incestuosos, Viserys y Daenerys son hermosos, dotados de cabellos plateados y ojos violeta, pero ninguno de los dos  puede ser calificado como normal. La obsesión patológica de Viserys por recobrar el Trono de Hierro lo lleva a cometer mil desatinos y a una muerte horrenda. Su hermana, aunque más sensible, quema brujas,  y deja que el poder se le suba a la cabeza, hasta que sus dragones le tienen que bajar los humos.
Cersei y su hijito engendro (fanpop.com)


En cuanto a Los Mellizos Lannister, como si no sufrieran bastantes taras y fallas, poseen el record de haber procreado a la bestia más grande de Poniente.  El Rey Joffrey tendrá un forro atractivo pero adentro lleva a un cruel cobarde, capaz de golpear niñas y torturar gatos y súbditos. Toda esta galería de Beautiful People tiene en común que sus miembros son  unos perturbados incapaces.

(fanpop.com)

Cersei Lannister es la peor de todas, porque no reconoce su maldad y por eso, al revés de su hermano, no tiene puerta de salvación. Lo mas retorcido de Cersei es que se siente victima de su condición de hembra que la convierte en “una cosa rota”. La causa de todos los sinsabores y frustraciones de la reina es una “penis envy” que a Freud le hubiese encantado estudiar. Tan grande es su deseo de ser macho que se apropia de los genitales de su hermano, controla la sexualidad de Jaime, lo manipula sin piedad, le impide sentirse hombre y padre, lo convierte en su semental y  hasta en su infancia lo vestía de mujer. ¿Cómo no calificarla de freak a esta mujer bella por fuera pero tullida por dentro? 

domingo, 23 de septiembre de 2012

Hermione Granger y la Fiebre Anti-Harry Potter



En 1999, Harry Potter y La Piedra Filosofal coronaba las listas de los más vendidos en USA. Ese mismo año, tres padres de Michigan conseguían que una biblioteca escolar prohibiese el acceso de ese libro a sus estudiantes. Iniciaba así la guerra entre la religión organizada y la novela de Rowling a la que se acusaba de promover el paganismo y de exaltar el aprendizaje de la nigromancia. Pero en un momento en que todos los medios de entretenimiento masivo homenajeaban los usos de la magia ¿por qué seria Harry Potter la  causa de tal repudio?  ¿No seria por su retrato de niños magos estudiando ciencias ocultas?  ¿O por la peligrosa idea de una niña normal (muggle) que abandona el hogar para convertirse en hechicera?

blghogwarts.com


Los sucesos de Michigan iniciaron una ola anti-Harry Potter. Ese mismo año trece estados de la Unión Americana vieron a padres, apoyados por el  clero local, oponerse a que sus hijos  leyeran una historia que iba en contra del principio cristiano de rechazar la hechicería. En el primer año del Siglo XXI, una biblioteca publica de la Florida comenzó a dar premios (eso es común en mi profesión para motivar a los niños a leer) a los lectores de Harry Potter. El acto originó que los padres demandasen al Sistema de Bibliotecas Públicas de la ciudad arguyendo que mejor dieran premios por leer la Biblia. La biblioteca optó por no dar más premios a los lectores de las aventuras del niño-mago.

(loveandlemonpeels.wordpress.com)


Aun así, las demandas en contra de bibliotecas y sistemas escolares aumentaron y no solo en Estados Unidos. En una escuela cristiana de Kent, Inglaterra, se prohibió la lectura de la saga, lo mismo ocurrió en escuelas en Canadá y Nueva Zelandia. Vale decir que todas estas medidas han provocado airadas protestas de padres y alumnos que apoyan la obra de Rowling, y que el sistema legal estadounidense siempre ha fallado a favor de la anti-censura, pero como fenómeno socio-religioso la controversia continuaba.  En el 2001, la congregación de una iglesia de Alamogordo, Nuevo México incitó a una quema pública de los libros de Harry Potter. En Maine, un pastor y sus feligreses se congregaron para tijeretear el famoso libro.

(Wikipedia.com)


No es únicamente una manifestación del fundamentalismo Anglo. La Iglesia Ortodoxa de Bulgaria también ha protestado contra la promoción de la brujería por parte de una obra dirigida a un público infantil. En el 2003, una madre rusa demandó a una librería por vender una novela que impulsaba a sus jóvenes lectores a unirse a cultos satánicos” (¡!!). Como si fuera poco, los imanes han percibido en Harry Potter expresiones que divergen de las creencias islámicas. El libro ha sido prohibido en todas las escuelas de los Emiratos Árabes y el gobierno iraní también ha mostrado desagrado ante su existencia. Aunque en el caso de las autoridades persas, el problema es que lo vinculan a “conspiraciones sionistas” (Cada loco con su tema).

Irónicamente, la única religión monoteísta que no tiene reparos con el contenido mágico de Harry Potter es el judaísmo. Inclusive se han escrito libros en los que se comparan los valores judaicos (que al final son los mismos judeo-cristianos) con los códigos valóricos que gobiernan el universo de Hogwarts.  En el 2001, el Rabino Moshe Rosenberg escribió Morality for Muggles: Ehtics in the Bible and the World of Harry Potter (Moralidad para Muggles: Ética en la Biblia y el Mundo de Harry Potter). En el 2007, el también rabino Dov Kruscher escribió Harry Potter and Torah, y continua explorando el tema en su blog. Este septiembre pueden leer ahí una comparación entre el concepto de arrepentimiento que predomina  en el Año Nuevo judío y  el tratamiento del mismo factor en las novelas de Rowling.
(goodreads.com)


Una breve acotación.  El contarles que el judaísmo endorsa a Harry Potter no hace a mi religión mejor ni a los judíos más tolerantes. Lamentablemente, hay quien considere la aprobación judaica de la saga como mala prensa.  Un poco como la relegación de las obras de Karl May, escritor libertario y progresista, solo porque era el autor favorito de Hitler. Por siglos se acusó a los judíos de ser hechiceros satánicos, desafortunadamente hoy en día hay quienes todavía lo creen. La triste realidad es que eso afecta al judaísmo moderno obligándolo a desligarse de todo aspecto místico, sobrenatural y hasta folclórico de nuestra tradición. Tengo amigos que me critican por escribir fantasía, e incluso por este blog ya que, tal como Harry Potter,  puede crear falsos conceptos (sobre mi gente y religión) en mentes imberbes.

Pero volvamos a lo que nos importa. Si el judaísmo acepta que Harry Potter representa valores judeocristianos ¿entonces por qué lo atacan los cristianos? Una razón de peso la encontramos en un artículo del 2008 de L’Osservatore Romano, el diario del Vaticano. Ahí el periodista reconoce las buenas enseñanzas de la obra, pero su mayor reparo es que en el mundo “potteriano” no hay D-s, ósea hay una completa ausencia de una fuerza sobrenatural benévola y superior a todos los protagonistas del cuento.

(fanpop.com)


En Harry Potter el poder mágico es heredado  o adquirido a través del estudio. Es un don que debe ser desarrollado pero siempre dentro de un marco de equilibrio que impide que se concentre en un solo ser.  Si Voldemort es tan nefasto es porque  quiere ser dios, tener más poder que ninguno y ejercer potestad sobre todo el mundo. Ese seria el primer punto en contra de la serie. A eso le agregamos una negación de valores religiosos monoteístas más  la glorificación de hechiceros vinculada al  incentivo de estudiar magia.

Aunque los ateos militantes adoran ese aspecto de magia impía, no basta para tildar a Harry Potter de propaganda antirreligiosa. Sus valores, que son los de la autora, son básicamente cristianos. Aquí no se encuentra el mensaje pro-ateísmo de la obra de Philip Pullman. Hay cristianos sensatos que admiran la saga y han concedido que hay aspectos religiosos en ellas.  Connie Neal  lo expresa así en su The Gospel According to Harry Potter (El Evangelio según Harry Potter), tal como lo hacen John Granger  en Looking for God in Harry Potter (Buscando a D-s en Harry Potter) y Luke Bell en Baptizing Harry Potter  (Bautizando a Harry Potter).  Pero poco se puede contra hordas fundamentalistas que interpretan la Biblia tan literalmente que ven peligros aun en la ficción fantástica.

(articulo.mercadolibre.com)


Cuando se les recuerda a los anti-Potter que, después de todo, se trata de una obra de fantasía, responden que para ellos demonios, brujos y magia son asuntos reales y peligrosos, que un buen cristiano, especialmente un niño, no debe estar expuesto a ellos. Vale decir, que ningún padre ni autoridad religiosa ha elevado la voz en contra del derecho de existir de Harry Potter, ni de que se le venda o circule en bibliotecas publicas…siempre y cuando su lectura se restrinja a adultos de criterio formado. (¿Hay tal cosa?) De pronto, las aventuras del niño-mago se han vuelto estrictamente para adultos.

No se entiende que Harry Potter sea más vilipendiado que series de televisión donde también se mencionaba la brujería como “Los Locos Addams”,” Hechizada” y “Sabrina”. La respuesta radica en el tono de esas series. El solo hecho de ser comedias ya distanciaba la hechicería de Sabrina, Sam y la Abuela Addams de la realidad. El público infantil tenía claro que lo que veía en la pantalla no era “en serio”. En cambio en Harry Potter, la magia está bien documentada, la brujería es presentada como algo concreto y  trascendental y los hechiceros como personas de carne y hueso que bien pueden circular entre los Muggles. Entonces existe la posibilidad de que más de que algún lector  se incline por  aprender alquimia, por fabricar filtros o a convertir una escoba  en montura para jugar una partida de quidditch.

(allmoviephoto.com)


Para quienes conocimos Harry Potter siendo ya lectores maduros es más que claro que se trata de una fantasía sin ninguna intención de promover estudios ocultistas. Los alumnos de Hogwarts cumplen una tradición heredada de sus ancestros, inclusive un mago mestizo como Harry trae un bagaje demasiado lleno de sturm und drang para poder ser  considerado un personaje “real”. Sin embargo, existe un personaje protagónico de la saga que puede resultar identificable para muchos lectores juveniles.

(potterfics.com)


Hermione Granger es una niña normal, una “sangre sucia” lo que la hace blanco de bullying y racismo por parte de alumnos más elitistas orgullosos de su mágico pedigrí como Draco Malfoy. Hermione es la hija de una prosaica pareja de dentistas, que ha optado por dejar el mundo Muggle y dedicarse a estudiar artes mágicas. Ella es la encarnación del miedo de padres, maestros y clérigos.

(es.harrypotter.wikia.com)


Como la proverbial estudiante aplicada del curso, Hermione descuella en sus estudios, llega a ser irritante por sus conocimientos, su fe en los libros y su capacidad analítica de ver lo que los demás ignoran. Si se esfuerza más que sus compañeros es porque sabe que debe competir con herederos de grandes dinastías hechiceras y eso la hace insegura. La inseguridad de Hermione es un aspecto de su carácter que a veces supera sus cualidades de lealtad, compasión y altruismo.

(fanpop.com)


Es fácil  reconocer en Hermione a un tipo de niña y adolescente muy común en la sociedad moderna. La over-achiever, la que siempre vive bajo presión,  aterrorizada ante la posibilidad de un fracaso. J.K. Rowling ha dicho que Hermione es su alter ego, yo misma me reconozco en ella y por eso la quiero tanto, pero también me doy cuenta que es el personaje con más paralelos con los lectores de carne y hueso de la saga. Ahora, decir que todas las inseguras  víctimas de bullying van a irse al bosque a hacer conjuros es un poco descabellado, pero no para los fundamentalistas que ven a Hermione como un mal ejemplo, y la encarnación de las brujas bíblicas que arrastran a otros al pecado.



El mundo de Hogwarts está poblado de toda variedad de brujas. Las hay sabías como la profesora Minerva McGonagall, despistadas como Sybil Trelawney, maternales como Molly Weasley y dementes como Bellatrix Lestrange, pero ninguna llega al nivel de importancia de Hermione. Siempre me he preguntado porque Hermione no es la heroína de la serie. ¿Por qué no Hermione Potter en vez de Harry Potter? Ya sé que me van caer encima los “potterianos”, pero como personaje, la brujita le “gana” al héroe en términos de complejidad y consumación.

(favim.com)


Hermione es, después de Samantha Stevens, la mejor bruja de la ficción. Sin embargo, su creadora no la vio con derecho a protagonizar su propia historia. Más encima, y en eso somos muchos los que nos quejamos, ni siquiera la emparejó con Harry cuando era obvio que era su media naranja. Que me perdonen las Weasley fans, pero Ron  no estaba a la altura de su consorte, como decimos en Chile “mucha carne para tan poco gato”. ¿No serían estos desaires parte de un plan subconsciente de La Rowling? Tal vez reconocía en Hermione el personaje más polémico de la saga, la que podría ser blanco de ataques precisamente por personificar al estereotipo negativo de la magia: la bruja por opción. (Continuará)

domingo, 16 de septiembre de 2012

La Era de Oro de las Brujas en la Ficción Fantástica (III Parte)





(Por motivos religiosos este blog se va a tomar unos días de vacaciones, así que preferí publicar hoy antes que esperar al jueves. Pueden dejar sus comentarios, solo ténganme paciencia en que los responda ya más entrada la semana.)

En 1997, finalmente J.K Rowling consigue representación para su longeva novela-debut Harry Potter y la Piedra Filosofal. La publicación de este libro marcará un antes y un después en la literatura juvenil y en la representación de magia y sus practicantes en el género fantástico. Pero la saga de  Harry Potter no surge de la nada. El género fantástico de los 90’s se caracteriza por  la inclusión de brujas buenas, sexis y poderosas que parecen haber llegado para quedarse.
(harrypotter.es.net)


Como lo saben todos los seguidores de la serie, Harry Potter nació en la imaginación de su autora en el transcurso de un viaje de tren en 1991. Cinco años le tomaría a Rowling gestar el universo mágico donde habita su niño mago. A pesar de su inmensa originalidad, la obra tiene predecesores en varias series de libros infantiles como las de Chrestomancy de Diana Wynn Jones y The Worst Witch (La Peor Bruja) de Jill Murphy, las cuales describen a jóvenes hechiceros estudiando en academias mágicas. Aun así, ninguna de esas obras tuvo el impacto de Harry Potter como tampoco lo han tenido los miles de clones que emergerían  tras la aparición del bestseller.

Vamos a dejar un momento a Harry Potter y a sus brujos y brujas que merecen una entrada aparte, para ver  el contexto en que nacieron, lo que podría conocerse como “La Era de Oro de las Brujas de Ficción”. Ya durante los años en que Rowling inventaba las primeras aventuras del “Niño que Vivió”, varias novelas adultas trataban el tema de la brujería. En 1995, Gregory Maguire escribió Wicked: The Life and Times of the Wicked Witch of the West, que en castellano se conocerá como Memorias de una Bruja Mala. Maguire, famoso por sus nuevas versiones de cuentos de hadas, narra las tragedias que llevan a la compasiva Elphaba a convertirse en La Bruja Mala del Oeste en El Mago de Oz. Con gran dosis de violencia, lenguaje grosero y fuerte contenido sexual, Wicked definitivamente era para adultos que la apreciaron hasta el punto de convertirla en uno de los libros mas vendidos del año.

(fantasytienda.com)


Otro bestseller del ’95 fue  Practical Magic  (Hechizo de Amor o Prácticamente Magia, como se la llamó en España) de Alice Hoffman. Tras la muerte de sus padres en un incendio, Sally y Gillian Owens van a vivir con sus excéntricas tías en un pueblo de Massachusetts. En la escuela, Sally y Gillian son blancos de las burlas y ofensas de sus compañeros debido a que pertenecen a una familia de brujas. Las tías de las niñas se especializan en filtros amorosos muy solicitados por los habitantes del pueblo. 

(bookhurricane.com)


Después de años de ver y oír los sufrimientos de la clientas de sus tías, Gillian y Sally concluyen en que el amor no es para las Owen y hacen un hechizo para no enamorarse jamás y así serle fiel a un “hombre ideal” que no existe. Poco después, Gillian huye de casa y desaparece de sus vidas. Sally permanece con las tías, eventualmente se casa y tiene dos hijas, pero sus parientas brujas le advierten que su marido morirá joven. Cuando esto ocurre, Sally cae en una depresión de la cual emerge al descubrir que en la escuela sus hijas están siendo expuestas al mismo bullying que ella conoció en su infancia.



Sally se lleva a sus hijas a Nueva York   e intenta darles una vida normal. Un día, cuando las niñas ya son adolescentes, Gillian retorna a la vida de Sally trayendo el cadáver de Jimmy, su última pareja, en la cajuela del automóvil. Jimmy, un golpeador, murió por una sobredosis de belladona que le administró Gillian para evitar sus abusos. Las hermanas entierran a Jimmy en el patio de Sally, pero pronto comienzan a ocurrir sucesos extraños. La comida se pudre inexplicablemente, aparecen animales muertos en la casa y unas plantas que crecen en la tumba de Jimmy perturban a los transeúntes. Kylie, la menor de las hijas de Sally, que ha heredado los poderes de las Owen, le cuenta a sus parientas que se trata del espíritu intranquilo de Jimmy. Para proteger a su familia, Sally tendrá que regresar a la casa de las brujas a solicitar la ayuda de sus tías.

piratasdelcine.net)

En plena fiebre esotérica de la Nueva Era, el cine y la televisión se unen a ese fenómeno con brujas positivas. En 1996, los asiduos al cine y al género de terror podían gozar de “The Craft” (“Jóvenes y Brujas) una exploración del poder de la magia por parte de cuatro singulares colegialas. Sarah (Robín Tunney) es una chica desadaptada y con manías suicidas marcada por la muerte de su madreen el parto. Su padre y su madrastra se trasladan a Los Ángeles  y enrolan a Sarah en una escuela católica mixta esperando que pueda iniciar una nueva vida. Pero tras un desastroso incidente romántico, Sarah inicia amistad con un trió de rebeldes con muy mala reputación. Ellas son la tímida y acomplejada Bonnie (Neve Campbell), rechazada por tener el cuerpo cubierto de quemaduras; la mulata Rochelle, blanco de los ataques racistas de compañeras rubias y populares, y la pobretona Nancy (Fairuza Balk), una amagada llena de rencores.


El trió le cuenta a Sarah que para entretenerse estudian ocultismo y la invitan a ser parte de su aquelarre. Ahí descubren que Sarah es una “bruja natural” con poderes propios.  Juntas se van a una excursión en la cual tras practicar ríos paganos, invocan a un espíritu para que las ayude a cumplir sus deseos. El conjuro del aquelarre pronto dará frutos. Rochelle puede vengarse dejando calvas a sus verdugos, milagrosamente el cuerpo de Bonnie se ve libre de sus cicatrices, pero eso la hace convertirse en una frívola narcisista. Nancy provoca la muerte de su padrastro, a raíz de la cual ella y su madre heredan un seguro que las hace millonarias. Sarah logra dominar a Chris, el chico que la depreció en el pasado, y que se convierte en su perro faldero.


Sin embargo, Sarah pronto se da cuenta que sus amigas no pueden controlar  poderes que afectan negativamente sus personalidades. Cuando Nancy mata a Chris, Sarah hace un hechizo para detenerla, pero lo único que consigue es que el aquelarre se vuelva en contra suya. Las brujas se presentan en casa de Sarah para torturarla hasta llevarla al suicidio, pero ella recurre a todo su poder y vence a Nancy. Al final, Nancy termina en el manicomio y sus escarmentadas amigas pierden sus poderes. Solo Sarah los conserva.



Algunos críticos han visto el filme como una advertencia en contra de la magia.  Por el contrario,  la advertencia es en contra de amateurs y neuróticos en cuyas manos cualquier don se vuelve peligroso. El hecho de que su poder de bruja salve la vida de Sarah y la capacidad de no perderlo demuestra que ha superado su periodo de iniciación. Otra señal positiva hacia la brujería es la inclusión de Lirio (Assumpta Serna), la hechicera latina dueña de una librería esotérica que provee de material de lectura a las jóvenes brujas. Lirio advierte a Nancy que no debe jugar con la magia y más tarde la vemos guiar y proteger a Sarah. 
Sarah y Lirio (cineplex.com)


El filme se muestra respetuoso por “El Oficio” y usa verdaderos ritos paganos. Fairuza Balk que era Wicana ayudó a asesorar a los guionistas. Hay algunas leyendas sobre estos ritos que cuando se practicaban en el plato se apagaban las velas, corrían vientos helados y ocurrían otros episodios extraños que aumentaron el aura sobrenatural del filme.



A pesar de que estaba hecha para ser mero entretenimiento veraniego, Jóvenes y Brujas se convirtió en un éxito de taquilla y un filme de culto. Tan influyente fue que  Silver Ravenwolf usó para cubierta de Teen Witch, su manual de hechicería para adolescentes, una ilustración que guardaba similitudes con el poster del film.  Y en castellano, Teen Witch se llama Jóvenes y Brujas.
(buscalibre.com)

Menos oscura, pero igualmente enérgica, fue la brujita televisiva interpretada por Melissa Joan Hart en “Sabrina, La Bruja Adolescente”. Originalmente, Sabrina fue un filme para televisión que debutó en el Canal Showtime en 1996. La historia era similar al comic. A sus 16 años, Sabrina descubre que es una bruja con poderes, lo que no impide que cometa errores típicos de adolescente como enamorarse del más guapo de la escuela, sin reparar en que el verdadero amor está más cerca de lo que cree. Tanto éxito tuvo la película, que seis meses más tarde, Melissa repetiría el rol, pero ahora en una serie que iba a durar siete temporadas.



Sabrina Spellman vive con sus Tías Zelda e Hilda, y Salem un parlanchín gato que en realidad es un brujo castigado a vivir eternamente en cuerpo de felino. Sabrina era una bruja un poco atolondrada cuyos hechizos muchas veces terminaban en catástrofes. Los productores querían convertirla en una versión juvenil de Samantha Stevens así que el énfasis era en la edad de Sabrina más que en su brujería. A pesar de ser capaz de convertir humanos en animales y frutas, Sabrina es una típica jovencita, amiga de los trapos, fan de Britney Spears y bastante romántica. Una especie de Cher de “Clueless”, pero con poderes mágicos.

(poprosa.com)


Dos años más tarde, apareció en el cine la esperada adaptación de Practical Magic. A pesar de las excelentes actuaciones de Sandra Bullock y de Nicole Kidman como las Hermanas Owen, muchos amantes de la novela quedaron decepcionados. Se quejaban de los cambios en un  guión que habían recortado todo el episodio de a infancia de las Owen, los quehaceres de las tías brujas e incluso los  de las hijas de Sally a las que les rebajaron la edad por lo que sus vidas fílmicas carecieron de interés.
(blog.songofthegoddess.com)


Sin embargo, en el aspecto mágico y en el retrato de las brujas la película tuvo sus aciertos. Son Sally y su hermana las culpables de la muerte de Jimmy Angelov (Goran Visnic). Arrepentidas, lo resucitan usando un antiguo hechizo que las tías se había rehusado  invocar para resucitar al marido de  Sally. Ahora entienden por qué, Jimmy vuelve como un zombi que las ataca y que Sally debe matar a sartenazos. Tras enterrarlo en el jardín, su espíritu las persigue y finalmente posee a Gillian. Es ahí que Sally se ve obligada a solicitar la ayuda de las tías y también la de las mujeres de su comunidad para formar un aquelarre que consiga exorcizar el espíritu maligno y salvar la vida de Gillian.

Hay otro detalle que no está en el libro, Harry (Aidn Quinn), el detective encargado de investigar la desaparición de Jimmy es el Hombre Ideal al que una vez Sally conjuró. La película está llena de mensajes positivos sobre magia y brujas. A diferencia de antiguas historias que hacían que la bruja renunciase y repudiase sus poderes, aquí Sally debe abrazar la tradición familiar como único medio de proteger a su hermana. Si el libro hace hincapié en el desprecio de la comunidad hacia las brujas, la película deja un mensaje de tolerancia al mostrar la unión de las Owen con sus vecinas en su esfuerzo por rescatar a Gillian. Y aunque Practical Magic indica que no se debe jugar con algunos sortilegios, también demuestra que el verdadero amor es más fuerte que cualquier hechizo.



A pesar de las críticas, Practical Magic fue un éxito de taquilla. Éxito que combinado con la sintonía de Sabrina, y la aparición en el mercado norteamericano de Harry Potter, llevaron a los productores de televisión a pensar que el público americano estaba preparado para una serial “seria” sobre brujas. Se llamó “Charmed” (“Hechiceras” y en España “Embrujadas”).

(charmed.wikia.com)


Aprovechando el alto rating de la versión televisiva de “Buffy”, la Warner decidió darse la oportunidad e crear una serie sobrenatural sobre brujas modernas. A su cargo estuvo el legendario productor Aarón Spelling y la guionista Constance  M. Burge. Sin embargo, todavía había dudas de si una serie sobre tres brujas podría interesar al público, sobre todo si carecía del humor de Sabrina y “Bewitched”.  A Burge entonces se le ocurrió combinar ritos paganos, hechicería y seres sobrenaturales con valores domésticos y feministas. Estos estarían encarnados en las Hermanas Halliwell  tres chicas de hoy que deben recurrir a magia del ayer para sobrevivir en el mundo real y el fantástico que tienen la mala costumbre de entroncarse a cada rato.

“Charmed” llegó a tener ocho temporadas, igual que  “Bewitched”, son las series de tema sobrenatural más longevas. Fue una serie “trendy”  con actrices que imponían modas y con las que las televidentes podían identificarse. Para interpretar a Prue, la mayor de las Halliwell, Spelling trajo a su enfant terrible de “Beverly Hills 9201”, el icono de los 90’s Shannen Doherty. Para dar vida a su hermana Piper, se contrató a Holly Marie Combs, y a Phoebe Halliwell le dio vida Alyssa Milano, a la que el mundo había visto crecer en la famosa serie “¿Quién manda a quién?” (“Who is the Boss”).


(articulo.mercadolibre.com.ve)

Las Halliwell tenían algunos rasgos en común con Las Owen de Practical Magic. Tras la muerte de la madre y el abandono del padre, las hermanas son criadas por su abuela paterna. Sin embargo, apenas tienen edad para hacerlo cada una huye del hogar. Phoebe como Gillian se mantiene alejada de sus hermanas. La enfermedad y muerte de la Abuela Penny, y el legado de su casona victoriana en San Francisco, obliga a Las Halliwell a reunirse.

 Prue, a sus 28 años es  la más centrada e instruía de las tres, antes trabajaba en el Museo de Historia Natural de San Francisco y ahora en una agencia de subastas de objetos de arte. Es responsable, conservadora y seria hasta el punto de carecer del sentido del humor. De pequeña tuvo que cuidar de sus hermanas, algo que nunca ha superado,  tal como no se perdona haber provocado un accidente a Phoebe (mucho angst reprimido en esta serie). Piper es la reina de la cocina, una excelente chef pero un desastre en sus relaciones amorosas. Phoebe es la loca irresponsable, la que nunca terminó sus estudios y salta de cama en cama, incluso tuvo amores con el ex prometido de Prue. Las hermanas no están contentas de verse y mueren por decirse “Chao” eternamente, pero la herencia de la abuela las obligará a vivir en la misma casa.


Resulta que Penny era bruja, que las Halliwell descienden de un linaje de brujas y que tienen una misión: perfeccionar su magia para destruir demonios y proteger inocentes. Solo la despreocupada Phoebe le ve el lado entretenido a la misión. Pero poco a poco, las Hermanas comienzan a exhibir aptitudes que les sirven para ayudar al prójimo. Prue descubre que tiene el don de la telequinesis y puede mover objetos, más tarde aprenderá a proyectarse astralmente. Piper congela el tiempo y eso la ayuda neutralizar a sus enemigos, y Phoebe posee la facultad de la clarividencia que más tarde aumenta al adquirir el poder de la empatía.

A pesar de que la serie tiene a las Halliwell destruyendo demonios, neutralizando brujos malos y luchando contra criaturas extrañas, lo más memorable es su combate interior por aceptarse y aceptar que sus hermanas, aunque ejes de su aquelarre, son entidades independientes. Un atractivo de” Charmed” era su mixtura de fantasía sobrenatural con drama familiar. Más que los hechizos de las Halliwell recordamos sus relaciones fraternales, su reencuentro con el fantasma de Patty, su madre, y con su muy vivo padre Victor Halliwell. Inolvidables fueron los disparatados embarazos de Piper, el desdichado matrimonio de Phoebe con el demonio Cole, y la trágica muerte de Prue.



La misión principal de las Halliwell se cifra en dos aspectos: la destrucción de las fuerzas del mal y el avance de su magia a través del estudio y de experimentos (algunos de los cuales terminaban en catástrofes). Las brujas no solo son protectoras sino también estudiantes/aprendices. Toda familia de brujas tiene una especie de ángel guardián, un Guía Blanco. El de las Halliwell se llama Leo y se convertirá en el marido de Piper. Leo tiene poderes para orbitar y para curar. Poderes que no tienen las brujas. Tas la muerte de Prue, las Halliwell descubren que su madre tuvo amores con su Guía Blanco, y que de ellos nació Paige Matthews (Rose McGowan). Como hija de un Guía Blanco, Paige si tiene acceso a dones curativos y de orbitacion. Las Halliwell convencen a su hermana perdida a integrarse a su aquelarre.

(fanpop.com)


A pesar de las muchas capacidades paranormales de las Halliwell, también tuvieron que entrenarse en artes marciales para poder derrotar a sus muchos enemigos. Por un lado hacia más interesante la trama y aumentaba el aura de las hechiceras como heroínas de acción, pero esa fue mi única queja de una serie que me encantaba, el enfatizar las capacidades físicas y destructivas de las brujas más que su desarrollo espiritual e  intuitivo. Aun así, la magia, en todas sus formas, se manifestaba constantemente en la Mansión Halliwell.

De la abuela Penny las “Charmed Ones” habían heredado un gigantesco grimorio, El Libro de las Sombras, que era una enciclopedia de ocultismo, una crónica de todo suceso paranormal en el universo y un recetario de filtros y pociones. Parte del aprendizaje de las hechiceras consistía en inventarse sus propios hechizos. En ese arte descollaba Piper que como cocinera era experta en hierbas. Como complemento al encantamiento, las Halliwell debían acompañarlo con una invocación en rima, que tal como el hechizo debía ser original, ningún hechizo ni ensalmo eran reciclables. Así pudimos conocer diferentes combinaciones de productos naturales y el poder de la voz en la magia.
Phoebe y The Book of Shadows (fanpop.com)


Con “Charmed”, ya parecía que las brujas serían parte eterna de la industria del entretenimiento, pero en 1999 ocurrió un sorpresivo cambio de planes del cual no fueron culpables las Halliwell. (Continuará)

jueves, 13 de septiembre de 2012

Mina Harker y Lucy Westenra: Las Primeras Heroínas del Género “Vampírico” (II Parte)



El Dracula de 1979 permanecería como un caso único de un vampiro sexi y romántico hasta que Francis Ford Coppola llevaría hasta sus máximos extremos las posibilidades trági-eroticas del personaje en su adaptación de la novela de Stoker. Los críticos han discutido hasta la nausea los meritos de un filme que pretende seguir la novela al pie de la letra, pero termina deviniendo en una historia de amor. Se ha hablado de los alcances interpretativos de Gary Oldman al retratar a Dracula como una fusión de monstruo de película de terror y  héroe byroniano, pero poco se ha dicho de la transformación del personaje de Mina, la cual trasciende su represión victoriana para convertirse en compañera del Conde y  dotada de sus mismos poderes.

Es una de esas ironías hollywoodenses que la versión Coppola pudo no hacerse y que Winona Ryder pudo no interpretar a Mina. Como saben los cinéfilos, la actriz, por motivos de salud, tuvo que dejar la filmación de la tercera parte de “El Padrino”. Coppola no se lo perdonaba. Para hacer las paces, Winona le llevó el guion de James V. Hart. Encantado con los aspectos sensuales de la historia, Coppola decidió crear “un sueño erótico” con Winona como protagonista femenina.

El espíritu de Elisabeta
Elisabeta muerta (itsvery.net)

A pesar de ser considerada la más cercana al libro (por algo se llama “Bram Stoker´s Dracula”) el filme se aleja del original precisamente con el personaje de Mina que ya no solo es la tímida novia-esposa que atrae la indeseada atención de un vampiro. La Mina de Coppola es la reencarnación del gran amor de Dracula, y a pesar de sus escrúpulos, e incluso ya casada, está más que dispuesta a regresar con su vampiro-primer marido.

La trama inicia en Valaquia, a fines del siglo XV. Elisabeta (Winona R.), esposa del Príncipe Vlad Tepes (Gary Oldman) espera el retorno de su marido que lucha contra los turcos. Un falso rumor de que Vlad ha muerto la enloquece y lleva al suicidio. Vlad regresa para encontrarse que los monjes se niegan a darle cristiana sepultura a Elisabeta. En un gesto blasfemo, el enfurecido Príncipe atraviesa la cruz de su capilla con la espada precipitando el primer baño de sangre del film.

Pasan cinco siglos, Elisabeta es ahora Mina Murray, una tímida maestra comprometida con el tieso Jonathan Harker (Keanu Reeves, en una de sus peores actuaciones). Mina es la viva imagen de la represión victoriana, su ropa es cerrada, abotonada hasta el cuello, su cabello está recogido tan tirante que las orejas de la actriz se proyectan como las del Señor Spock. Todo en ella huele a orden, pulcritud y moderación.
(screened.com)

Contrasta con su amiga Lucy (Sadie Frost) cuya extravagancia en vestuario, discurso y actitud la hacen parecer más mundana de lo que realmente es. Aunque en su diario Mina segura que ambas son virtuosas, las amigas poseen una curiosidad sexual que se manifiesta en su interés por las laminas pornográficas de un de esos manuales orientales que hacían las delicias de los burgueses decimonónicos.



En su diario, Mina revela sus ansias de independencia (desea ser más como Lucy, desobedece el deseo de su novio de alejarse de su amiga, y sueña con viajar y tener una mejor vida). Aunque es la descarada Lucy la que dice tener sueños eróticos y acaricia jadeante el cuchillo Bowie (símbolo fálico) de su pretendiente tejano, es Mina a quien la vemos más intensa en su exploración sexual. Tras una carrera bajo la lluvia, Mina intercambia un casto, pero lésbico, beso con  Lucy, y al despedir a Jonathan, que parte al Castillo de Dracula, es ella quien lo besa apasionadamente.

Mientras Jonathan vive experiencias dantescas en el Castillo de Dracula, Lucy finalmente acepta casarse con Lord Arthur Holmwood. Una noche, Mina despierta y ve a Lucy sonámbula camino al jardín. La sigue y presencia como Dracula en forma de hombre-lobo viola a su amiga. El monstruo ve a Mina, le grita con voz cavernosa “¡No me mires!” y huye. Lucy no recuerda nada del ataque, per enferma gravemente. Su ex pretendiente, el Dr. Seward manda venir a un antiguo maestro, el Profesor van Helsing (Anthony Hopkins).


Mina Enamorada


Un día, en la calle, un extraño (Gary Oldman con unas antiparras azules y una peluca horrorosa)  interpela a Mina. Creyéndose acosada, ella reacciona iracunda y lo amenaza con “su marido”. El extraño se disculpa y se presenta como “El Príncipe Vlad”. Al oír el título aristocrático, Mina acepta acompañarlo a una exhibición de lo que pasaba por cine en esa época. Es ahí cuando Dracula arrastra a Mina a un rincón y dice esa frase clásica “He cruzado océanos de tiempo para encontrarte”. Intenta morder a la asombrada mujer, pero la presencia de un gran lobo blanco en la sala lo detiene. El Príncipe es el único en no demostrar temor, domina a la fiera e insta a Mina a acariciar al lobo.



La recatada Mina acepta cenar con el Príncipe. En la cena, Miss Murray aparece con un traje que prueba su nueva independencia, un vestido rojo y escotado, y lleva el cabello suelto. Tras probar ajenjo, Mina comienza a recordar su vida pasada como Elisabeta y demuestra sentirse muy atraída por el noble. Pero el aguafiestas de Harker logra huir del Castillo y manda aviso a su prometida que se reúna con él en Rumania donde se casan. A pesar de que Mina se recrimina por su veleidad amorosa, mantiene oculta a su marido su relación con el Príncipe.

(solohd.net46.net)


En Londres, Lucy empeora, ni los esfuerzos de van Helsing pueden impedir que muera. Convencido de que ella es un vampiro, van Helsing junto a los pretendientes de Lucy exhuma el cuerpo de ella y lo destruye. Los Harker retornan a Inglaterra.  Mina ha vuelto a ser la damita medrosa, reprimida y un poquito pedante, pero a su diario confiesa que ahora casada por fin comprende la naturaleza de las emociones que el Príncipe despertó en ella. Con esas medias palabras, Mina dice que ya no es virgen, pero que su marido no la satisface hasta el punto de hacerla olvidar a su enigmático pretendiente.

(periodrama.com)


Harker le cuenta a van Helsing sobre los horrores que vivió en el castillo de Dracula. El Profesor convencido de que Dracula mató a Lucy, reúne una partida para asaltar la Abadía de Carfax que Dracula compró cerca de Londres (justamente al frente del asilo del Dr. Seward). Sin saber que Dracula es “su Príncipe”, Mina comete la incorrección política de expresar lástima por el vampiro.

 Seward lleva a Mina a su manicomio. Ahí ella conoce a Renfeld que le dice que “El Amo ya viene por ella”. Ofendida, Mina dice que ella está casada (maravillosos los altibajos de voz de Winona para expresar su dualidad moral). Esa noche, mientras Seward y los otros toman por asalto la Abadía, Mina duerme en la cama del médico. Dracula entra en el asilo, mata a Renfeld y se mete en la cama de Mina quien despierta gozosa y corresponde a las caricias del vampiro. Su desfachatada pasión acaba cuando él se identifica: “Yo soy Dracula”.

Al darse cuenta que él mató a Lucy, Mina lo golpea, pero su pasión trasciende el dolor de perder una amiga. Le suplica que la convierta en vampiro (esto una década antes que a Bella Swann se le metiera en la cabeza la misma manía). “Quiero ser lo que tu eres, ver lo que tu ves, amar lo que tu amas” suplica Mina. Dracula siente que la ama demasiado para convertirla en un monstruo, pero finalmente la muerde y le da a beber su sangre. Los cazadores irrumpen en el cuarto y se encuentran con una Mina semidesnuda de rodillas en la cama, besando a una figura invisible y con la cara manchada con sangre. Sus gritos la despiertan   (Coppola consiguió el rostro de sorprendida vergüenza de  Winona a base de gritarle “¡Puta, Puta!” fuera de cámaras). Dracula aparece en el otro lado del cuarto y con facha de monstruo. Tras gritar que Mina le pertenece, se convierte en una manada de ratas y huye.



La Novia de Dracula

Lo próximo es que los cazadores, con Mina a la rastra, parten en tren rumbo a Rumania donde creen que se oculta Dracula. Tras ingerir la sangre del vampiro, Mina hipnotizada puede rastrearlo y guiar a los cazadores, pero ella ha cambiado físicamente. A pesar de que es invierno viste un traje muy escotado y de color verde musgo (color que se asocia con brujas y hadas) lleva el cabello suelto y alborotado, y ya tiene incipientes colmillos.

La partida debe seguir a caballo su persecución. Los cazadores se separan y van Helsing y Mina continúan solos. Esa noche, se detienen en la nieve. La llegada de las Novias de Dracula (capitaneadas por Monica Bellucci en su debut en el cine) alborota a Mina que intenta seducir a van Helsing. El corresponde a su beso  y ella se dispone a morderlo (Winona es la más besada de la película, habiendo compartido besos con Gary, Keanu, Sir Anthony y hasta con Sadie Frost).Aunque van Helsing la neutraliza, incrustándole una hostia en la frente, ya está claro de que lado esta Mina.


Van Helsing destruye a las Novias y prosigue su camino hacia el castillo, Mina lo sigue, pero es obvio que no planea ayudar en la destrucción del vampiro. Esta sufriendo cambios físicos que la hacen poderosa. Por ejemplo,  no necesita de binoculares para ver dónde esta el castillo.  Mina  provoca una tormenta invocando  llamas azules con sus manos que  atraen vientos que al ascender a las nubes y provocan una tormenta. Esta escena, que para mi representa todo el poder del personaje, nunca la he visto comentada por nadie.
(media.theiaplis.com)

Dracula llega a su morada, pero es interceptado por los cazadores que lo degüellan. Quincy, antes de morir, alcanza a clavarle su cuchillo al vampiro. La carnicería es detenida por Mina que los apunta con un arma. “¿Cuándo llegue el momento, harás lo mismo conmigo? “le pregunta a su marido.

(photoslucywho.com)
 Avergonzados, los cazadores dejan que Mina arrastre a Dracula hasta la capilla. Ahí él le suplica “Dame paz”. Ella lo decapita. La película termina con Mina mirando el techo donde un fresco representa a Vlad y Elisabeta ascendiendo al Cielo. Originalmente, el filme acababa con Mina abrazada a Jonathan, pero Coppola editó esa escena para que el público imaginara que Dracula y su mujer se habían reunido en la eternidad.

Antes de comenzar la filmación, Coppola se encerró con los actores protagonistas por un par de días para trabajar en el guion. Fue él quien agregó ese prologo en que conocemos a Dracula antes de ser vampiro. No fue tan novedoso. Ya en su exitosa “Sombras Tenebrosas” Dan Curtis había humanizado al vampiro Barnabas dándole un amor del pasado al que reencuentra en el presente. Cuando Curtis dirige su versión de Dracula con Jack Palance le agrega este tema del amor reencarnado, pero la reencarnación es Lucy (Fiona Lewis).

Sentando un precedente

 Lo que Coppola hace es rescatar a Mina como personaje y dotarla de una personalidad vigorosa. Muchos han criticado al director por haber convertido a la devota esposa e Stoker en adúltera descarada. Se olvidan que Mina es un personaje confundido, dividida por  los deberes y formación puritana y los recuerdos de una vida pasada que ella no logra comprender. Muchos lectores modernos se han sentido incómodos ante la esclavitud de Mina, su subordinación a Jonathan. Coppola  la desliga de esa imagen de mujer sin voluntad y crea un precedente para futuros retratos del personaje. Sin la historia de amor de Coppola no existirían ni Bella ni sus hermanas de los romances vampíricos tan en boga en el Siglo XXI.

 En 1999 en el comic “La Liga Extraordinaria”, Alan Moore integra a Mina Murray a la Liga como una de las agentes del servicio de inteligencia Británico. Esta mujer independiente, inteligente y sexualmente activa (se divorció de Jonathan porque no la satisfacía) poco tiene que ver con las represiones sociales del personaje de Stoker. 

Mina Harker y Lucy Westenra: Las Primeras Heroínas del Género “Vampírico” (I Parte)



Creadas por Bram Stoker como la personificación de la pureza y fragilidad femenina, Lucy y Mina han logrado capturar la imaginación de los fanáticos de Dracula. Gracias a esa popularidad, estas jóvenes han vivido una evolución en las versiones fílmicas de la inmortal historia del conde-vampiro hasta dejar atrás esas imágenes idealizadas que les otorgará Stoker.

En Dracula, Mina Murray es una joven maestra en la Inglaterra de a fines del Siglo XIX. Está comprometida con el abogado Jonathan Harker. En las cartas que intercambia mientras él está de visita en el castillo de Dracula, Mina menciona a su amiga Lucy Westenra a la que va a visitar durante las vacaciones. Después que Jonathan logra huir del castillo de Dracula, Mina se reúne con él en Budapest donde se casan.

(fanpop.com)


 Entretanto, Lucy se debate entre tres pretendientes: el aristocrático Arthur, el ranchero Quincy y el médico John Seward. Finalmente escoge a Arthur. Dracula ha llegado a Inglaterra y comienza a atacar a Lucy cuando está dormida. Ella enferma y Seward, incapaz de curarla, solicita la ayuda de van Helsing. Lucy y su madre son atacadas por el vampiro ahora en forma de lobo, ambas mueren. Los pretendientes se unen a van Helsing para destruir al vampiro. Comienza a aparecerse el aspecto de Lucy pero con conductas vampíricas.  Van Helsing y el trió de pretendientes se ven obligados a destruir el cadáver de la joven para terminar con su nefasta actividad.

Lupita Tovar en la versión mexicana (1931) de Dracula (drkrm.com)


Llegan los Harker que se unen a los cazadores de vampiros. En venganza, Dracula ataca a Mina en varias ocasiones y la hace beber su sangre. Todo indica que ella se convertirá también en chupa-sangre. Dracula telepáticamente da órdenes a Mina lo que les permite a los hombres seguirlo hasta los Cárpatos y destruirlo. Tras la muerte del vampiro, Mina queda libre de todo mal, ella y Jonathan reciben felices a su primer hijo.

La audiencia del siglo XX, que seria la primera en abrazar la obra de Stoker, inmediatamente reconoce en estos personajes al ideal femenino de su época, el epitome de la dama perfecta.  A pesar de que Mina trabaja, lo hace por necesidad no por independencia, incluso se expresa con desprecio sobre sus compatriotas que buscan liberarse. Lucy es rica, no necesita hacer nada y puede darse el lujo de elegir al más adinerado de sus pretendientes. Ambas amigas son sumisas, obedientes y sexualmente ingenuas. Esto contrasta con las “novias de Dracula” que atacan a Harker demostrando ser  liberadas e insaciables. Lucy que, antes de su muerte era discretamente coqueta, al convertirse en vampira se  vuelve una agresiva seductora. Mina, en cambio,  representa la inocencia de la mujer inglesa que debe ser protegida de corruptas influencias extranjeras. La lucha entre Dracula y sus opositores evidencia una necesidad masculina de ejercer control sobre la mujer.

La Cazadora de Vampiros
Aunque ya antes del Siglo XIX, Dracula fue llevada al escenario, sus derechos para el cine no estaban en venta. Por esa razón, el director impresionista alemán F. Murnau debe cambiarles el nombre a los personajes cuando adapta la novela de Stoker ahora llamada “Nosferatu” (1922). La historia  tiene lugar mayormente en el puerto alemán de Bremen a mediados del Siglo XIX. Thomas Hutter se despide de su esposa Ellen para viajar al castillo del Conde Orlok. Allá, el siniestro Orlok admira el cuello de Frau Harker en un portarretratos que Harker lleva consigo. Harker regresa a Bremen, tras vivir terribles aventuras en ese castillo en los Cárpatos. Orlok también llega al puerto y con él viene lo que los aterrados habitantes creen es una plaga mortal. Solo Hutter conoce a raíz del mal.
Greta Schroeder como Ellen (sopranosimage.tripod.com)

Como el Harker de Stoker, Hutter tiene una actitud protectora hacia su mujer y trata de mantenerla al margen del horror que la rodea, pero Ellen desobedece a su marido y lee un libro sobre vampiros que la ilumina e impulsa a la acción. Cuando fracasan sus esfuerzos por alertar a la población sobre el vampiro, Ellen solo tiene un camino por delante: sacrificarse por su comunidad. Sabedora que la luz del sol mata al engendro, atrae a Orlok a su cuarto y le permite morderla. Tan deliciosa es la sangre de Ellen que el vampiro no se da cuenta que salió el sol y muere, pero  ha alcanzado a desangrar a la mujer. La película termina con Hutter abrazado al cadáver de Ellen.

En 1979, Werner Herzog dirige una nueva versión de “Nosferatu” con Bruno Ganz como Jonathan y Klaus Kinski (quien había interpretado a Renfeld en la versión española de Dracula) como el vampiro. Ahora no existían problemas legales por lo que se podían usar los nombres verdaderos. Aun así, la protagonista, interpretada por la siempre exquisita Isabel Adjani, se llama Lucy no Mina Murray. Dracula tiene un encuentro con Lucy en el que le suplica que le brinde un poquito del amor que le ofrece a Harker. Ella se niega.  Como en el filme de Murnau, Lucy intenta alertar a sus conciudadanos sobre el peligro que representa el vampiro. Cuando fracasa, decide sacrificarse cediendo a los deseos de Dracula. El vampiro ocupado en saborearla no repara en que ha llegado el día y muere junto con Lucy. En un inexplicable final, Herzog hace que Harker los sobreviva a ambos… ¡Pero convertido en vampiro!
Nosferatu y Lucy (lacinerata.com.ar)


A diferencia de las versiones anglosajonas que insisten en representar a Mina y a Lucy como victimas de su propia fragilidad femenina, las adaptaciones continentales convierten a Mina en una mujer poderosa, luchadora y altruista. En la versión de la RAI del 2002, y que tiene lugar en la Budapest moderna, contrasta el espíritu filantrópico de Mina (Stefania Rocca) con la frivolidad de Lucy (Muriel Baumeister). En esta miniserie, Dracula (llamado Conde Vladislav Tepes) demuestra tener más carácter que todos y se aprovecha de  los deseos y miedos de los personajes para convencerlos de dejarse convertir en vampiros. Solamente Mina, con su combinación de voluntad y fe, será  quien consiga destruirlo a pesar de que eso conlleve  dejarse convertir en una chupasangre.

El Poder Recae en Lucy
Por siete décadas el cine y la televisión angloparlantes producirán versión tras versión de Dracula. A diferencia de los europeos, la mayoría de ellas seguirán retratando a Mina y a Lucy como unidimensionales señoritas victorianas, damiselas en eterno peligro de convertirse en “Las Novias de Dracula”.  Este esquema aparece por primera vez en la versión de Todd Browning de 1931, una primera versión sonora  recordada por su estética onírica y por la imponente presencia de Bela Lugosi en el rol protagónico. Una variación es que el Conde (a diferencia del libro) interactúa socialmente con sus  futuras víctimas. Debido a la crisis económica, Dracula fue situada en el Londres contemporáneo, pero aun en un marco moderno, tanto Lucy como Mina (Helen Chandler) se comportan como  inútiles doncellas decimonónicas.
Bela Lugosi y Helen Chandler (doctormacro.com)


Las únicas variaciones que verán Lucy y Mina  tendrán que ver con su parentesco. En la versión de Hammer en que Sir Christopher Lee por primera vez da vida al Conde, Lucy es la cuñada de Mina. En la versión de la BBC de 1973, con Louis Jourdan interpretando a Dracula, Lucy y Mina son hermanas. Pero la mayor variación consistió en convertir a Lucy en la heroína de la historia. Ya vimos que Werner Herzog llama así a la protagonista femenina de su filme a pesar de que las características corresponden al personaje de Mina.

En la versión televisiva de 1968 en que Sir Denholm Elliot hace de Dracula, Lucy (Susan George) es quien muerde a la olvidable  Mina (Suzanne Neve). En la versión de Hammer, Lucy es la novia de Harker, por lo tanto es más importante que su cuñada  Mina (casada con Lord Arthur Holmwood). En la disparatada versión televisiva de 2006, mezclaron estos elementos y Lucy (Sophia Myles) está casada con Lord Arthur y es la protagonista. Aun más terrible, Lucy es la víctima tanto de Dracula como de su esposo que se ha casado con ella sin confesarle que sufre de sífilis. Desesperado por encontrar una cura a su mal, Lord Arthur recurre a una sociedad secreta llamada “La Hermandad” y es así  que se vincula con el vampiro. Encuentra la cura, pero el precio será su mujer.

Sophia Myles y Stephanie Leonidas(burnham-on-the-sea.com)


Mina (Stephanie Leonidas) es amiga de Lucy y novia de Jonathan Harker. En esta versión Dracula (Marc Warren) mata a Harker. Mina va a pasar su duelo en el Castillo de Holmwood. Las amigas conocen a Dracula en un cementerio y Lucy lo invita a cenar. Aunque Arthur sabe quien es Dracula, no puede evitar que éste muerda a su mujer. El Dr. Seward, amigo de la pareja, entra en sospechas cuando Arthur niega su permiso para que se le haga una transfusión a Lucy que muere. Convertida en vampiro, Lucy ataca a Mina. Arthur la salva y remata a su no-muerta esposa. Dracula mata a Arthur, Seward mata al vampiro y se queda con Mina. Versión olvidable que no recomiendo.

El mejor retrato de Lucy como protagonista será en la maravillosa "Dracula" que Frank Langella protagonizó en 1979. Langella había interpretado exitosamente al Conde en Broadway y aceptó el rol en una historia que  debe más a la adaptación teatral que a la novela de Bram Stoker. La acción transcurre solamente en la costa  inglesa (Cornualles) donde John Seward (Donald Pleasance) tiene su asilo para lunáticos y su casona donde vive con su hija Lucy (Kate Nelligan). La historia tiene lugar un poco antes de la Primera Guerra Mundial y Lucy es una moderna estudiante de Leyes,  independiente, feminista y consiente de su poder sexual. Un completo contraste con la romántica y enfermiza Mina (Jan Francis) que en esta versión es hija de van Helsing.


De visita en casa de los Seward, y en una noche de tormenta,  Mina  baja a la playa y rescata el cuerpo del Conde Dracula. Langella interpreta un Dracula muy particular que aunque no soporta el sol, puede ser visto de día si está nublado. Así aparece en casa de los Seward a agradecer a su “salvadora” como la llama. Después que el Conde, para quitarle una migraña,  hipnotiza a  Mina todo indica que ella será  su novia, no la voluntariosa Lucy que se incomoda ante lo que cree es el poder del extranjero para dominar a su amiga. Pero Lucy también ha caído bajo el hechizo del vampiro. Sin embargo, Lucy es la novia de Jonathan Harker, un abogado  a cargo de los negocios del Conde  en Inglaterra.


Aunque desde Bela Lugosi que se hablaba del potencial sexi de Dracula, es Langella el primero en reflejar todo su sex-appeal romántico. Para eso, el actor exigió que en sus escenas no se mostrase nunca sangre, y que jamás usaría colmillos falsos por lo que siempre parece estar haciéndoles el amor a sus “novias”. Todo en este vampiro es sensual (mucho mas que el pobre Robert Pattinson), elegante, intenso, pero Kate Nelligan no se le queda atrás. La química entre ambos es manifiesta cuando bailan un vals en casa de los Seward. Su Lucy es atrevida declara que ama la noche y el terror y  no teme tener encuentros amorosos y clandestinos con Jonathan.  Es en uno de ellos que Dracula aprovecha para drenar a Mina provocándole la muerte.


Aunque todo indica que Mina murió de un fallo respiratorio (las marquitas en el cuello son demasiado pequeñas para haberla desangrado),  Lucy siente remordimientos. Cuando Jonathan insiste en llevársela a Londres para poder verla “feliz nuevamente”, le responde colérica “¡No quiero ser feliz!”. Sin embargo, esa misma noche, Lucy vuelve a sonreír durante una cena en la Abadía de Carfax donde vive el vampiro. Es una escena cargada de tensión sexual, a pesar de que ambos están separados por una larguísima mesa. El Conde la conquista con una combinación de consideradas galanterías y sus reminiscencias nostálgicas que lo hacen anhelar su pasado y aborrecer el presente (“He visto a muchos amigos morir”). La noche termina con un apasionado beso. Dracula pide disculpas, pero Lucy es enfática, ella ha venido por su propia voluntad y por su propia voluntad ha correspondido al beso de su anfitrión.
Lucy Seward (egosumqui.blogspot.com)


De ahí en adelante la relación entre ambos será muy diferente a la del libro. Llega al pueblo el Profesor van Helsing (Sir Laurence Olivier), padre de Mina. Sospecha que su hija fue atacada por un vampiro. Lucy no cree en esas patrañas, pero acepta usar la cruz que le regala el profesor. A Dracula no le gustan ni la cruz ni los ajos que van Helsing cuelga en la tumba de Mina. Esa noche una criatura monstruosa irrumpe en el manicomio y agrede a las pacientes, una de ellas la identifica como “Miss Mina”. Van Helsing no tiene dudas y exige que Seward lo acompañe al cementerio de noche. Efectivamente, Mina es un vampiro y su padre debe destruirla. Entretanto, Lucy se prepara para acostarse y  se quita el crucifijo. Aparece el Conde en su cuarto y ella se le entrega voluntariamente en una de las cinco escenas más eróticas que recuerde haber visto en el cine (y eso que no muestran ni un pezón). Se las dejo para que juzguen, pero no me sorprende la anécdota que cuenta Langella que muchos maridos le han dicho que, tras ver esta escena, sus mujeres se vuelven sexualmente agresivas.


Una oportuna transfusión rescata a Lucy de la muerte, pero ella le pertenece a Dracula y  no por hipnosis ni por beber sangre de vampiro sino porque cree que el Conde es su pareja ideal. Se niega a creer nada malo de su amante y acusa a van Helsing de atormentar al hombre “más triste y más bueno del mundo”. Dracula ya no se oculta de sus cazadores. “Ella es mía” le dice descaradamente a Harker. A van Helsing le confiesa que  tuvo muchas mujeres, pero que Lucy tendrá un lugar por encima de todas ellas. A Lucy le dice que se irán juntos y que procrearan nuevos vampiros. Este es un parlamento novedoso puesto que no se refiere a convertir a humanos en vampiros sino a tener hijos de su amor. En este sentido, la película abraza la tradición europea de que los vampiros pueden engendrar hijos o con  los de su especie o con humanos.
(ebay.com)

Lucy y su Conde se marchan rumbo a Rumania en un barco. Van Helsing y Harker abordan el navío en alta mar. En la  bodega encuentran una gigantesca caja dentro de la cual duermen abrasados Dracula y su mujer. El vampiro despierta y los ataca. Deja malherido a van Helsing quien alcanza a atravesarlo con un arpón. Harker arrastra el cuerpo de Dracula hasta la luz del  sol. El vampiro se deshace, pero queda una Lucy cuya sonrisa enigmática pronostica que no está  libre de la influencia vampírica. (CONTINUARA)