jueves, 15 de enero de 2026

El Origen de Pennywise: It, Welcome to Derry (HBO)

 



En 1990, ni mi madre ni yo pudimos dormir después de conocer al bestial payaso de la miniserie It. Con ese antecedente, no quería meterme en Welcome to Derry, la secuela de It. Mas cuando Gato Rafel me advertía que estaba “muy fuerte”. Lo que he visto no me ha quitado el sueñoaunque la propensión al gore es evidente y exageradapero si me ha dejado un poco incomoda. Derry es un buen ejemplo de  fanfictión basada en la obra de Stephen King, pero su esfuerzo por crear una fama que llegue a la Generación Z la ha llenado de baches en los que el libreto se atasca a menudo.

La Desaparición de Mattie

El primer episodio es muy logrado y captura la esencia de King con ese pueblito que parece ilustración de Norman Rockwell, pero que esconde siniestros secretos. Comenzamos con un episodio del más puro horror. El pequeño Mattie decide huir de un padre golpeador ocultándose en el cine del pueblo. Cuando es descubierto prefiere marcharse del pueblo  haciendo autostop.



En medio de una noche nevada, le da un aventón la perfecta familia americana: padre, madre (embarazada) y dos hijos. Lo tratan con cariño y le ofrecen llevarlo hasta Portland, pero en el camino comienzan a portarse de manera extraña. ¿Lo más extraño? Que se vuelven a Derry. Mattie no recibe explicaciones más que carcajadas. Las puertas y ventanas del vehículo están con pestillo y el toque final es que la madre de familia da a luz un bebé monstruo que aparentemente devora a Mattie.

La acción pega un salto de varios meses. Nadie ha podido explicar que ocurrió con Mattie. Esto afecta a sus amigos Phil, Teddy y Lillie. Lo extraño es que estos niños eran “amigos clandestinos” del desaparecido. Los tres intentaron ocultar esa amistad ya que Mattie era “weird” y ya sabemos que los chicos “raros” nunca son aceptados socialmente en sus espacios escolares.

Ninguno del trio es muy normal. Phil, cuando no está espiando a la vecina, vive obsesionado con todo tipo de teorías de conspiración; Teddy es el hijo del rabino de Derry, en una época en que los judíos podían contarse con los dedos de una mano en pueblos pequeños. Lillie es la más compleja puesto que pasó una temporada en un manicomio tras la horrible muerte de su padre triturado por una maquina en la fábrica de encurtidos donde trabajaba.




Agobiados por los remordimientos de no haber apoyado a Mattie en vida, el trio se une para investigar la muerte de su amigo. El catalizador es la voz de Mattie que Lillie escucha desde las tuberías de su baño. Esto lleva al trio a contactar a la última persona de Derry que vio a Mattie con vida. Se trata de Ronnie, una chica afro-americana que atiende la dulcería del cine del pueblo.



Sucede que Ronnie también ha escuchado la voz de Mattie, entonando la canción “Trouble” del filme The Music Man. Ronnie invita a sus nuevos socios a una representación privada de esa película, la última que vio Mattie antes de huir del pueblo. Llegan los chicos en patota arrastrando a la hermanita menor de Larry que se la han encargado los padres. En medio del filme, cuando Robert Preston canta “Trouble”, la audiencia nota que Mattie aparece en el coro.



Atraído por los gritos de sus amigos, Mattie se les acerca desde la pantalla, los acusa de haberlo abandonado, se convierte en el bebé monstruo y ataca al grupo. De esa manera espeluznante y truculenta acaba el primer episodio.



El Episodio 2 es desolador . han pasado semanas y nada explica la desaparición de Teddy, Phil y su hermanita Susi. Lillie ha dado explicaciones confusas a la policía aunque insiste que el señor Groganpadre de Ronnie y principal sospechosono estaba en el teatro. Entretanto, el jefe de policía es presionado para arrestar a Grogan, y  chantajea a Lillie con enviarla de nuevo al manicomio de Juniper Hill. Grogan es arrestado pero su hija y Lillie siguen siendo presa de pesadillas motivadas por entes malignos que se le aparecen como difuntos seres queridos ahora en forma de monstruos.

Ronnie es acosada por su madre que falleció al darla a luz y la culpa por ello. Lillie tiene una experiencia alucinante en la que casi es ahorcada con los intestinos de su padre, cuyos restos reaparecen en frascos de pickles en un pasillo del supermercado. Aunque solo Lillie alucina, su comportamiento indica al pueblo que es una lunática y es llevada al temido manicomio.



Los Misterios de la Base Militar

Paralelo al cuento de Mattie y sus amigos, la serie describe la vida en la base militar cercana al pueblo. Ahí llega Leroy Hanlon, héroe de Corea, aviador condecorado y mayor de la fuerza Aérea. No pocos logros para un afro-americano. Desde su llegada, Hanlon encuentra racismo de parte de sus subalternos, a pesar de que el General Shaw ha puesto sus esperanzas en el oficial ya que quiere que pruebe el nuevo avión supersónico, arma importante en la Guerra Fría.



En su primera noche, Hanlon es despertado violentamente por un grupo de hombres con rostros cubiertos con escafandras. Quieren saber los detalles de la nueva arma y lo golpean brutalmente. Hanlon se niega a revelar nada. Su amigo lo rescata.

Al día siguiente, Leroy Hanlon ha sido informado que sus atacantes eran los racistas de la base capitaneados por el sargento que desde su llegada se ha portado insolente con el nuevo oficial. Hanlon no es tonto. recuerda que quien lo atacó portaba un arma soviética. Lee el informe y descubre que el sargento es un bravucón inútil, incapaz de empuñar un arma de ese calibre.



Leroy enfrenta a su superior con los resultados de su investigación . El General Shaw se ve obligado a confesar su verdad. Hace siglos, en esa región de Maine apareció una criatura  maligna que ataca creando un terror inmensurable en sus víctimas. El Pentágono cree que si se puede capturar a este ente y dominarlo sería un arma letal y final en contra de los soviéticos. El propósito de la base, y de ahí su secreto, es desenterrar a la criatura. Para eso tienen al soldado Hollarann (Chris Chalk de Perry Mason). Ahora entendemos por qué Hohallorann, gracias a sus poderes clarividentes, ha adquirido privilegios impensados por un soldado de color.



Ahora también entendemos el motivo del traslado de Hanlon. Durante la Guerra de Corea, recibió una herida en el cráneo que lo privó de la parte del cerebro donde reside la capacidad de asustarse. El ahora Juan sin Miedo es un instrumento único para capturar al monstruo.

Hanlon acepta la misión, a pesar de que es tan secreta que no puede compartirla con su familia que acaba de instalarles en Derry y que también enfrenta problemas. Su esposa se siente incomoda en un pueblo que no parece querer recibirla bien. Por un lado se siente víctima de racismo, pero también le parece despreciable como sus vecinos blancos aceptan la violencia de un modo casual. Nota eso después de presenciar como una pandilla propina una paliza a un chico (todos blancos) a pleno día y en la calle principal del pueblo. Charlotte es la única en intentar detener la pelea.



Su hijo Will tiene otros problemas. A pesar de ser un chico tranquilo, estudioso y con intereses científicos,  en su primer día llega tarde a clases, es acusado de arrojar una bomba de mal olor en el pasillo y se las arregla para derribar a una muestra al suelo. A la hora de almuerzo, debe comer solo, en el suelo, en el compartimiento de lockers. Allí conoce a Richie , el cubano que también usa ese espacio para comer su empanada en soledad.

Richie se ha enamorado de Marge, la payasa del grupoequivalente a las “Mean Girls” las  Pattycakes. Aunque Marge ha enfocado su inmensos bifocales en el latino, no puede acercársele ya que sería objeto de burla por parte de sus altivas compañeras que ya exiliaron a Lillie de su grupo cuando fue catalogada de orate.



Esto es lo que ocurre en los primeros episodios. En los próximos se irán revelando más secretos sobre lo que está ocurriendo con los niños. Habrá flashbacks al pasado conectados con Pennywise aunque el payaso solo aparece en el tercer episodio. Paralelo a las investigaciones y recuentos de la conexión del payaso con la historia presente y pasada del pueblo, entrará en juego un tema que a ratos se vuelve casi tan importante como lo sobrenatural: el racismo.

¿Es el Racismo el Verdadero Terror de Derry?

Welcome to Derry ha tenido muchas críticas negativas de parte de público y de publicaciones menore y mayores como The Daily Beast, Vulture, Indiewire y The Hollywood Reporter. Sin embargo los críticos no se atreven a llamar por su nombre a los dos factores que disminuyen el potencial de esta secuela. yo sí me atrevo. Uno es el intento de combinar un relato de terror con una visión muy negativa (pero no falsa) de los prejuicios de las comunidades pequeñas de USA en ese año de 1962. Me explayaré más sobre ese tema cuando hable del factor diversidad.

Lo otro es la desvinculación de esta precuela de IT . Toda adaptación acaba siendo un fanfictión del original. Los Muschietti lo demostraron en sus filmes. Ahora, en esta precuela de sus filmes, el dúo de hermanos bonaerenses deja atrás al universo de Stephen King, creando el propio inventando una mitología alrededor del personaje de Pennywise, impensada por el autor, y olvidando el verdadero mensaje de la obra: la importancia de la amistad y unidad en momentos de crisis.



En 1986, el “Crimson King” publicaba It,  la historia de siete chicos, todos inadaptados, que se unían en un pueblecito de Maine para investigar la periódica desaparición de niños. La investigación invitaba a que el culpable, el diabólico payaso Pennywise, comenzase a perseguirlos hasta que uniendo sus fuerzas lo derrotaban…por un tiempo.

La investigación indicaba que luchaban contra un extraterrestre inmortal que por milenios había operado en la región, devorando niños (I’m It , Eater of Children!) hasta ser vencido temporalmente y que su ciclo de fechorías abarcaba 27 años de descanso para luego volver a atacar. Los chicos, con la excepción de Mike Hanlon, eventualmente dejaban el pueblo con la promesa de volver cuando Pennywise retornase.



En 1985, 27 años más tarde, el payaso vuelve y Mike, ahora bibliotecario del pueblo, convoca a sus antiguos compañeros de la Pandilla “los Perdedores” para que vengan a auxiliarlo. A pesar de que han formado sus propias familias y enfrentan sus propios retos, Los “Losers”  regresan y vuelven a derrotar a It cuya arma son los miedos de sus víctimas.

El libro se convirtió en un superventas, uno de los más famosos del autor y en 1990 la NBC lo convirtió en una igualmente exitosa miniserie bastante cercana al texto original (minus la orgia infantil que sigue siendo tema de controversia). Después de que me mató de susto, consideré que con la miniserie se cerraba el capítulo y nos necesitábamos ver nuevamente al payaso , pero en el 2017 se decidió adaptarla para la pantalla grande en dos tandas.



Lo que no se le ocurrió a Stephen King

A mí no me impresionaba Bill Skarsgard como actor, aparte de que acababa de verlo en mala caracterización como Bobby Kennedy en Jackie. No lo creí capaz de llenar los zapatos de Tim Curry, así que no me interesé en ver esta It que tuvo bastante éxito. No así su segunda parte, a pesar de contar con un reparto de actores conocidos como Jessica Chastain y James McAvoy.

Un detalle que terminó de convencerme de que esta versión fílmica no estaba a la altura de la novela fue el cambio cronológico. La novela inicia a fines de Los 50 y continua 27 años más tarde. Los filmes tienen lugar en 1987 y 2015, lo que deja atrás toda la riqueza cultural y el trasfondo sociohistórico del original. Por ejemplo no me creo incidentes racistas como los que le ocurren a Mike Hanlon en los 80s y tampoco las ofensas antisemitas que le caen a Stan Uris (de hoy si las creería).



Como si se quisieran remediar esa carencia, Los Hermanos Muschietti  han querido llevar a It a un pasado más remoto.  It es un demonio milenario. Vino a la tierra encerrado en una jaula de piedra que al romperse al aterrizar se volvió mil pedazos. Estos cascajos (Los Pilares) pueden contener al payaso caníbal. Además existe una tribu nativa local encargada de controlar al monstruo (Ya esto parece La Momia).

Por otro lado, nos muestran que Pennywise era el atuendo laboral de Bob Grey, un payaso de feria. A It le pareció interesante poseer a Bob y convertirlo en su alter ego inmortal. Todo esto nos es revelado en flashbacks. Hay intentos de vincular este fanfictión con el universo de King: aparece la Tortuga Maturín de La Torre Oscura, Hallorann es el clarividente que se comunica telepáticamente con Danny en El Resplandor, etc.

Sin embargo, eso no es suficiente para los fanáticos de la novela porque lo memorable de Stephen King son sus personajes y sus temas-mensajes. Aquí también hay mensajes: los blancos son malos, las instituciones son malas. Solo los negros y las chicas con problemas (a Marge la dejan tuerta en un momento) pueden salvar el mundo. No sé ustedes, pero yo prefiero el original.



Lo más admirable de la serie (que ya se rumora tendrá cuatro temporadas) es su ambientación: ropa, autos y sobre todo la banda sonora que incluye el para mi desconocido tema de entrada. Lo único que encuentro fuera de lo normal es que niños de doce años de buenas familias usasen un lenguaje tan grosero en 1962.



Contenido Violento y Gory: TODO. Esta serie es  la apoteosis del gore por sobre la sutileza de unfbilme de terror

Contenido Sexual y Desnudos: 0

Factor Feminista: Las mujeres sobreviven más que los varones en este relato y al final solo quedan cuatro combatientes , tres de ellas hembras. Por supuesto Charlotte es un personaje activo, militante que aparenta ser mejor persona que su marido, pero lo dicho, parece protagonista de su propia historia cuya realidad no es la que vive su hijo. Por otro lado este feminismo viene teñido de la desagradable influencia mitutera del rechazo de la maternidad. Las mujeres de este cuento no son definidas por su rol de madres. O son falsas figuras maternas como lo es Ingrid de Lilly o ausentes como la madre biológica de la niña. Y  sí nos quedara alguna duda lo sobrenatural del cuento lo enfatiza desde un ángulo visualmente biológico.



Ya en el primer episodio vemos un parto grotesco en el que la imagen de poster de la perfecta madre de Los 50s pare un monstruo devorador de niños. Luego está la pesadilla de Ronnie en que vuelve a estar atrapada en el útero de la madre que no llegó a conocer. La chica vuelve a ser alumbrada en un momento pavoroso en que es expulsada de una vagina dentata y escucha los reproches de una madre monstruosa que la acusa de haber provocado su muerte.

Factor Diversidad: Cuando New York Magazine reseñó la miniserie It en 1990, acusó a Stephen King de Tokenism en su creación del club de” The Losers”. Tokenism era como entonces se llamaba a la diversidad forzada. El periodista decía que el autor se había sentido obligado a incluir en el gripo a un ‘token Black”, “un token Jew” y una “token Girl”. Agreguémosle un gordito, un tartamudo y un asmático y ya tenemos expuestos a todos los grupos demográficos.

A mi molestó esa crítica. Todavía me encanta saber que en 1958, Maine era tan diverso como New York en los 90, pero en esta miniserie esa diversidad pasa a ser supremacía lo que desvirtúa nuevamente el mensaje de hermandad del original. Comenzamos con el asesinato de un niño blanco. Sus amiguitos, todos blancos (aunque uno es judío y Lille es chica y con problemas mentales) se unen a una negrita que los lleva a ver un filme, a la audiencia se agrega Susie, la hermanita blanca de Phil. Al final de la noche solo sobreviven Ronnie, la afro-americana, y Lillie.  


 

En el segundo episodio llega la familia del Mayor Hanlon. Descubrimos que no es el único negro de la base, ahí están Hallorann y sus compinches. Por otro lado, el pequeño Will Hanlon hace amistad con Ronnie y pasa a ser parte de la pesquisa de las chicas. Su madre, entretanto, se entromete en los asuntos de Derry. Se siente como en Lovecraft County que esta es una serie sobrenatural que gira en torno a afro-americanos. Lo que es legítimo, pero desvincula más la serie con el original.



Otro grupo étnico predominante en la serie son nativos de una tribu local que supuestamente han sido los guardianes de Pennywise. A pesar de que juegan este rol importante, ha habido quejas de que su situación social y cultural no ha sido bien explorada en la serie.



miércoles, 17 de diciembre de 2025

El Doctor Monstruo y el Monstruo Enamorado: Frankenstein de Guillermo del Toro

 


Había pensado no verla. Tantas reseñas contradictorias de parte de personas cuyo juicio valoro. Unos la encontraban sublime, otros tediosa,  y todos tenían razón. Para quienes hemos visto tantas versiones del “Prometeo moderno” el que se alargue la historia del cieguito y otras tramas puede resultar fastidioso, como el que el protagonista sea un vil canalla sin cualidades redimibles. La solución de otros (entre los que me cuento) cuando el relato alargaba o dejaba de impactar, era enfocarse en el lujoso trasfondo, los colores, en suma la estética de Del Toro que nunca defrauda.

El Monstruo en la Piel de Elordi

Parte del rechazo de la audiencia puede deberse a dos factores. El primero es lo archiconocido de un relato que ha sido leído y visto en el escenario y las dos pantallas por más de doscientos años. Aun quien no haya leído el bastante cortolibro, han visto alguna variación del cuento de un soberbio estudiante de medicina, empujado por el trauma de la muerte temprana de la madre, que pretende emular a D-s y crear vida.

Todos sabemos que el Barón Víctor Frankenstein, con la ayuda de su condiscípulo, roba cadáveres y arma un hombre con partes de estos al que le da vida con choques eléctricos provocados por una tormenta. El Monstruo (o La Criatura como se le nombra en el libro) no satisface los sueños locos de su creador quien busca destruirlo. El Monstruo escapa y mata a los seris queridos de Víctor para obligarlo a crearle una compañera. Esta es más o menos la trama que por dos siglos ha atrapado la imaginación de lectores, espectadores y, sobre todo, productores.



En esta producción existen algunas variaciones e incluso se puede hablar de un final agridulce que, si nos prometiera Don Memo una secuela, podríamos calificar de “feliz”. En una variación del Monstruo enamorado, tenemos a la humana Elizabeth (Mia Goth) enamorándose de la criatura, pero lo más importante es la humanización del Monstruo que contrasta con la egolatría y falta de empatía de su fabricante.



Aunque es canon que Víctor sea un hombre arrogante y egocéntrico que quiere demostrar que un humano puede imitar a D-s, nunca este prototipo del científico loco fue tan antipático y censurable como en esta magnífica interpretación de Oscar Isaac. Y nunca El Monstruo fue más compasivo, atractivo y digno de lástima que en la interpretación de Jacob Elordi.

Ahora nos damos cuenta de lo buen actor que es el australiano y también humilde porque no es común que un galán en carrera ascendiente acepte verse Monstruoso. Ha servido que la altura real de Elordi (mide un 1,95 cm, 6, 5 pies) permita ver a La Criatura como un gigante bondadoso aunque a ratos sea la bestia compuesta por un científico irresponsable.



Víctor, Un Padre Desnaturalizado

Es posible que como el Monstruo sea la mejor persona de un cadre ocupado por padres crueles, mujeres indecisas como Elizabeth, y un protagonista malvado, el público se incomode ante una reversión de la dicotomía habitual en la cual Frankenstein se arrepiente y El Monstruo muere por ser una aberración

Incluso Del Toro ha prescindido de Henry, el condiscípulo de Víctor que se convierte en su asistente. Ahora es transformado en el tío de Elizabeth (un gusto ver de nuevo a Christoph Waltz), un comerciante de armas sifilítico que busca en el Monstruo una manera de renacer. Pero nadie más siniestro que Víctor quien llega al punto de mentir como un villano de vaudeville para ocultar sus falencias.



Si en el libro, El Barón permite que se acuse injustamente a una criada de los crímenes del Monstruo y se la ejecute, lo hace para proteger a su creación.  Del Toro hace que Víctor acuse a su criatura de haber matado al tío sifilítico, peor aún lo culpa de haber atacado a Elizabeth. Es parte de sus celos que lo han hecho detestar a su engendro. Sus mentiras son esfuerzos infantiles de verse bueno ante el mundo y es que este Víctor es un niño que nunca ha madurado.

Hasta yo le veo rasgos edípicos y una tremenda envidia por su pobre hermano que muere apoyándolo. Lo que pasa es que no me creí el cuento del padre abusador . El Barón padre (Charles Dance) no tenía razones para matar a su mujer y realmente se sintió fracasado al no poder salvarla. Si se comportaba frio, exigente y golpeador (no muy diferente a otros padres de entonces) era porque Víctor era un niño antipático. Vemos al mismo Barón jugar y ser cariñoso con su hijo menor que es un niño más afable y tratable.



Hay conciencia en Víctor de que su hermano William y El Monstruo (sus rivales por el amor de Elizabeth) son mejores personas que él. Es curioso como antes de que el Monstruo atraiga el interés de la mujer amada, su creador ya está aburrido de su juguete. Es como si no supiese para qué va a fabricar un robot humano, como si en su empeño de rivalizar con D-s, Víctor se olvida de que quien crea vida está obligado a protegerla y a educarla para vivir en sociedad.

                                             William y una novia que prefiere un monstruo

Como muchos padres jóvenes e irresponsables, el Barón Frankenstein se muestra impaciente con “su hijo”, no sabe ni quiere enseñarle y acaba imitando a su odiado progenitor, insultando y golpeando a la criatura. Todos estos detalles hacen a la historia diferente al canon aunque no totalmente original, puesto que ya otras versiones habían humanizado al Monstruo.

200 Años de Frankenstein

En el bicentenario de la publicación de Frankenstein escribí un par de artículos en los que mencioné algunas adaptaciones. Ponerme a compararlas con esta última sería un ejercicio incomodo que no viene al caso, pero me gustaría señalar cuales influyeron en Don Memo y cuáles han sido precursoras de los cambios que esta Frankenstein nos brinda.

Se sabe que hubo dos versiones de Frankenstein en el cine silente (una hecha en Italia). Ambas se han perdido, por lo que el primer filme en tocar la obra de Mary Shelley debe ser considerado el esfuerzo de James Whale de 1931. El primer Monstruo cinematográfico entonces fue un inglés de ascendencia india,  llamado Arthur Pratt quien bajo el exótico seudónimo de Boris Karloff, nos legaría una estética para siempre asociada con la criatura como su altura considerable, su andar torpe, y las señales de sutura en frente y cuerpo.



Hace un par de meses, Gato Rafael tuvo la oportunidad de ver esta versión, hoy clásica, y no le gustó, por las mismas razones que me hicieron considerarla inferior a su secuela La novia de Frankenstein. En 1931, el impacto de la Depresión influía en Hollywood. No se hacía nada muy caro, eso obligó a trasladar la trama (tal como con el Drácula e Bela Lugosi) a tiempos modernos. No mejoró en nada una producción donde los efectos especiales eran risibles, los interiores con tapetes de fondo y montañas hechas de cartón eran bochornosos.

Incluso las actuaciones eran exageradas. El cine hablado estaba en pañales y eso se notaba en las actuaciones teatrales de Colin Clive “ It’s alive! It’s alive!”, o de John Boles que siempre parecía dispuesto a entonar una canción (era conocida su buena voz). En cuanto a Mae Marsh, ya parecía la querida de un gánster y no una futura baronesa.



Tremenda diferencia con La Novia de Frankenstein también dirigida por James Whale, pero para 1935, Hollywood había madurado en términos de actuaciones, decorado y libreto. Parte del encanto de este filme residía en que era enmarcado por dos apariciones de la inglesa Elsa Lanchester. La primera es como Mary Shelley que les cuenta a su esposo Percy y a su anfitrión Lord Byron la continuación de la saga del Monstruo. La esposa de Sir Charles Laughton reaparece al final del filme como la despeinada “novia” del título construida para el Monstruo, pero que lo rechaza por feo.



Con este filme la Universal se haría famosa en los 30 y 40 como fábrica de películas de terror. A “La Novia” la seguirían El Hijo de Frankenstein (hijo de Victor y Elizabeth, no del Monstruo) y El Fantasma de Frankenstein. Viendo la popularidad del género, la Universal emparejó al Monstruo con otros espantajos así nacían Frankenstein contra el Hombre Lobo , La Casa de Frankenstein y La Casa de Drácula.

A pesar de que se asocia a Boris Karloff con el aspecto físico del Monstruo, otros actores (incluyendo a Bela Lugosi), le dieron vida a lo largo de sus cien años de existencia en la pantalla. Uno que se haría famoso encarnando al Monstruo fue Sir Christopher Lee cuando en 1957 la productora inglesa Hammeth tomó el manto de la Universal convirtiéndose en una fábrica de filmes de terror.



La característica de estas producciones, que iniciaron con La maldición de Frankenstein,  fueron su elegancia. Todas, por primera vez,  situaban la historia en el Siglo XIX (con estupendo vestuario) consiguiendo la atmosfera gótica que originalmente había planeado Mary Shelley.

A pesar del excelente trabajo de la Universal y de la Hammer, el Monstruo era tan reconocido que servía hasta para parodiarlo. Las comedias lo integraron como relleno cómico desde que Abbot y Costello Meet Frankenstein (1948) hasta alcanzar su máximo nivel con la excelente parodia de Mel Brooks Young Frankenstein (1974).



El Monstruo recorrió todos los géneros fuesen los filmes de monstruos japoneses (Frankenstein contra Buntaro) o Westerns (Jesse James y la hija de Frankenstein); aparecía en caricaturas como Los Picapiedra y Scooby Doo y  para los 60 era parte de la cultura de “Explotación” desde el porno hasta un Frankenstein afro-americano (Blackenstein).

Frankenstein y su fusión con la comedia llegaban hasta México donde lo veíamos en compañía de Chabelo y Capulina. El héroe enmascarado Santo luchaba contra el Monstruo que hacia una aparición tipo cameo en Casino Royale, el primer filme de James Bond , y hasta se convertía en uno de los Beatles en El Submarino Amarillo.  Tanta era su importancia en el imaginario colectivo que en el clásico español El Espíritu de la Colmena, una niñita protege a un fugitivo creyendo que se trata del Monstruo de Frankenstein.



No nos olvidemos de todos los derivados de Frankenstein que conservan la estética no así el apellido del creador. Esos han sido los casos de Fred Munster en The Munsters y Largo, el mayordomo de la Familia Addams. Mas cercano está el genio de Tim Burton que no solo inventa un Frankenstein canino (Frankenweenie) sino también al joven Manos de Tijeras, Edward Scissor Hands.



Con esta breve revista de la influencia de la invención de Mary Shelley en las pantallas dejamos constancia de que el tema ha sido utilizado hasta la náusea, pero la aportación de la versión 2025 trae ciertas novedades, un Monstruo muy humano que hasta puede enamorarse. ¿Vimos eso antes?

Monstruo Humanizado, Monstruo Enamorado

La primera vez que presenciamos este fenómeno fue  en un sitio inesperado. En 1968, la longeva telenovela de terror Sombras Tenebrosas decidió incluir entre sus estrambóticos personajes a una especie de Monstruo de Frankenstein. Adam había sido creado para solucionar el problema de colmillos de Barnabas, el vampiro-protagonista.

Siguiendo el canon, Adam logra huir de donde lo tiene secuestrado Barnabas y conoce a Carolyn Stofddard de quien se enamora. A pesar de que su relación es complejaAdam es ,en lenguaje de hoy, acosador y agresivo Carolyn le toma cariño. Después que él le salva la vida se vuelve su protectora y aunque le admite a Banabas que “tal vez” también se ha enamorado del Monstruo, sabe que su relación es imposible y se dedica a ayudarlo para conseguirle una compañera.



Un interesante experimento de los 70s fue Frankenstein: The True Story que presentó la televisión inglesa en 1972. Situada en el milieu escogido por Mary Shelley: la Suiza napoleónica, presentaba como gancho a los dos niños bonitos del cine inglés: Leonard Whiting y Michael Sarrazin como Víctor y La Criatura.



Lo que hacía diferente este cuento de otros relatos es que La Criatura era tan hermosa y simpática que no inspiraba ni la repulsión ni el rechazo de su creador. Por el contrario, el Barón decidía educar “a su hijo” y presentarlo en sociedad. Un pequeño problema. Creado con restos de cadáveres, el Monstruo comenzaba a podrirse y a caerse a pedazos. Horrorizado, intentaba suicidarse, pero era rescatado por el canónico ciego. Tras provocar la muerte de Agatha (Jane Seymour), la nieta del ciego, el Monstruo obligaba a Víctor a revivirla, pero el resultado ya venía mentalmente desequilibrado y la pobre criatura debía hacerla perder (literalmente ) la cabeza.



Adam y el Frankenstein sex symbol fueron meros detalles en la larga trayectoria de un estereotipo que aunque provocaba lástima seguía siendo nefasto precisamente por ser un freak subhumano. Aunque fue un fracaso de taquilla  el filme que mejor capturó las posibilidades heroicas del Monstruo es mi favorito de este subgénero. Me refiero a The Bride (1985).

Teniendo como protagonistas a dos ídolos del momento: el cantante Sting y Jennifer Beales, la historia conserva el escenario y época de la novela. El Barón Charles Frankenstein, impío y polémico por sus ideas y experimentos, construye un ser viviente con pedazos de cadáveres. El resultado sale tan desmañado que el Barón proyecta crearle una compañera, Eva, para ver si espabila.  Cuando esta lo rechaza, el Monstruo desilusionado huye.

En un bosque, El Monstruo se encuentra con un enano, Rinaldo, que se hace su amigo. Es un encuentro casi tan significativo como el de Tyrion Lannister y Bronn. Juntos viajan y Rinaldo le da un nombre a la criatura: Víctor “el victorioso”. Entretanto, El Barón ha educado a Eva tanto en modales como en ciencias y artes. La chica aparte de ser bellísima, resulta ser más erudita que su maestro. El Barón la presenta en sociedad y se enamora de ella, pero Eva es un espíritu independiente. Ignorando su origen, cuestiona a su mentor y descontenta con las respuestas inicia un romance con un oficial al que conoce en un baile.



Entretanto, Rinaldo y Víctor se han convertido en las estrellas de un circo de Budapest. Quieren ahorrar dinero para un viaje soñado a Venecia. Solo que Rinaldo muere trágicamente y el desdichado Víctor retorna al castillo. Llega justo a tiempo. Eva enfrenta al Barón, descubre que ella no es un ser humano y que Frankenstein tiene designios oscuros para su futuro. A punto de ser ultrajada por su creador, Eva es rescatada por Víctor.

Después de lanzar al científico loco por las almenas, Víctor pretende marcharse nuevamente en busca de su destino cuando Eva lo detiene. Ha descubierto que los humanos solo presentan problemas, ella también es un monstruo y será mejor unir fuerzas. Víctor y Eva se marchan a Venecia juntos, a ser felices como pareja. Reitero nunca he entendido porque este filme no gustó, hasta escribir sobre el me conmueve.




Desde entonces, la humanización del Monstruo ha continuado de buena y mala manera a través de las adaptaciones y reversiones del libro de Mary Shelley en este cuarto de siglo 21. La más memorable ha sido la estupenda interpretación de Rory Kinnear en la muy estupenda Penny Dreadful. Sin embargo el año pasado, Netflix y la televisión turca nos brindaron la emotiva Yaratilan (La Criatura).

Increíble como se ha podido trasladar el texto de Shelley a un contexto del Imperio Otomano de comienzos del Siglo XX. En un pueblo del interior de la hoy Turquía, Ziya sueña con estudiar medicina, pero como el Barón de Frankenstein quiere ir más allá y conquistar la muerte que lo privó de su madre. Un día deja a su familia y a Asiye, su hermana adoptiva con la que está comprometido, para ir a Constantinopla a estudiar medicina.

Una vez allá se encuentra con varios problemas. El mayor lo presentan los catedráticos fundamentalistas que rechazan ideas modernas. Ziya conoce al profesor Ishan, un sabio que ha sido expulsado del cuerpo docente por haber traído ideas revolucionarias de Paris. Ziya se da cuenta que solo este excéntrico maestro puede ayudarlo en su idea de resucitar a los muertos. A punta de chantajes lo obliga a secundarlo en la construcción de un autómata.



A medida que el experimento avanza, aumentan los reparos morales del maestro, mientras que el obsesionado Ziya va perdiendo los suyos. En una ocasión en que Ziya ha ido a buscar sangre para su creación, hay una tormenta eléctrica, la casa del profesor se incendia y él muere. Desolado, Ziya lo revive, pero ahora su maestro ha quedado desfigurado por el fuego y el trauma lo confunde de tal manera que huye.

El resto de la serie sigue al nuevo “Monstruo” por diferentes lugares de Turquía. Se une a una compañía de teatro rodante y finalmente se establece en un pueblo del Cáucaso donde es protegido por una joven madre soltera. Pasa el tiempo y la pareja se enamora. Cuando ella es asesinada, Ishan parte en busca de Ziya para que la resucite.



El Toque Del Toro

Con lo narrado se hace evidente que la humanización del Monstruo no es novedad. Lo que sí es original es el Toque Del Toro más que radica en lo visual que es donde siempre ha demostrado una superioridad sobre otros directores del género. Don Memo es también un hombre modesto y sincero que reconoce con humildad las influencias y Frankenstein tiene una deuda con obra ajena y con la propia.

Ya he hablado de la evolución de la descripción del Monstruo y de como de ser un ente malévolo al que hay que perseguir con antorchas puede trocarse en un ser pensante que inspire compasión, cariño, incluso amor. En eso es un hermano de la criatura que es hallada en el Amazonas y que se convierte en pareja de la mudita de The Shape in the Water.

Hay una escena en Frankenstein en que Oscar Isaacs golpea a su creación antes de que este evolucione mentalmente que me recordó un momento en la mencionada película en que Michael Shannon abusa física y verbalmente de la criatura que tiene encadenada. También este Frankenstein nos recuerda  en la atmosfera y la escenografía, incluso el decorado, a la desolada Crimson Peak y es lo que la define como “Gótico del Toro.”


                                          El FBI en contra del Monstruo del Amazonas

Frankenstein es una gran obra, pero sus mayores atributos son los visuales. Hay momentos en que el espectador se centra en el trasfondo, en los colores y en las imágenes. Si en Crimson Peak predominaba el carmesí del título, aquí es el verde , sobre todo en la ropa de Elizabeth. Un verde que demuestra su vitalidad, su pasión por la naturaleza, incluso su poder mágico que la acerca al Monstruo.




Don Memo ha citado como su gran inspiración el Frankenstein de Sir Kenneth Branagh (1997) y yo le agregaría el Drácula de Coppola. Curiosamente a pesar de ser una obra hecha con mucho amor,  el Frankenstein de Branagh pasó sin pena ni gloria. Ni su gran reparto (Sir Kenneth como Víctor, Helena-Bonham Carter como Elizabeth y Robert De Niro como el Monstruo) logró opacar la huella dejada por la película de Coppola.



Dotada de un soberbio reparto (Sir Gary Oldman, Sir Anthony Hopkins y una exquisita Winona Ryder), el Drácula de Coppola atrapó la imaginación popular con sus imágenes esplendorosas e impresionantes colores. Además su trama era más dramática y romántica que el Frankenstein de Branagh. Coppola se atrevió a llevar al extremo lo que Bram Stoker apenas balbucea en su libro, la tensión sexual entre Minna y el Conde.

Precisamente esas cualidades que hacen inolvidable a Drácula, hacen inolvidable el Frankenstein de Guillermo del Toro. Solo espero que los premios no lo olviden. Al menos, desde ya hay varias nominaciones para Los Globos de Oro.



martes, 7 de octubre de 2025

Amor en Dos Tiempos: ¿Es Blood of My Blood, mejor que Outlander?

 


Una duda que tenían los seguidores de la saga Forastera es si su precuela contendría elementos sobrenaturales (léase, viajes en el tiempo). El que la esté publicando en este blog ya trae la respuesta. Siempre los fans de la obra de Diana Gabaldón creyeron que los padres de Claire Beauchamp habían muerto en un accidente de automóvil cuando ella era pequeña. Ahora venimos a enterarnos que Los Beauchamp sobrevivieron el accidente, pero en una colina de las Tierras Altas encontraron el fatídico circulo de piedras que los haría viajar doscientos años atrás.

Hay muchas razones por las que le he huido a Outlander desde la obsesión de Gabaldón con violaciones de todo tipo hasta la sobreactuación de Catriona Balfe que me ha hecho detestarla. Hasta ahora ninguno de esos factores afea esta precuela o historia de origen.

Succession en Tierras de los Mackenzie

Comenzamos por el año de 1714 ,en las Highland escocesas en tierras de Los McKenzie. Todo el clan se prepara para el funeral de su Laird Seamus Ruahd (Jaime, El Rojo). La más dolida y preocupada es su hija mayor Ellen. Además de que extrañará a su adorado padre, Ellen sabe que el aire se siente amenazador. Su padre no escogió sucesor y ahora cualquiera, incluso un forastero, puede postular al puesto de jefe del clan.

                                              Colum se vuelve un enemigo de su hermana

La razón por la falta de sucesor es que Seamus (al que a veces llaman Jacob) conocía las debilidades y fortalezas de sus hijos varones. Para quienes no las conozcan, Colum, es el mayor nacido con un síndrome (el de Toulouse-Lautrec como lo descubrió Claire) que lo hace cojear. Aunque astuto y controlado, su debilidad corporal lo pone en desventaja con Dougal, su hermano, vigoroso, pero bruto.

Si fuese por Seamus, su sucesora seria su primogénita, Ellen, pero nació sin testículos. Seamus crío a su hija predilecta privilegiando su cerebro. Ellen ha leído a los clásicos y a Shakespeare, habla gaélico, inglés y latín, y ha conseguido de su padre la promesa de que se casará cuándo quiera y con quién quiera. Esa promesa no vale para sus hermanos. A sabiendas, muchos jóvenes que aspiran a las tierras McKenzie planean cortejarla.

                                          Ellen era la favorita de su padre

Uno de ellos es Murthag Fitzgibbons Fraser que está tratando de convencer a su primo Brian Fraser de ir a la convención en tierras de los McKenzie. Bran, hijo bastardo de Lord Lovat y siempre postergado, no tiene interés en ir a meterse en territorio enemigo. Es su padre, Simon Fraser, quien le ordena ir con su primo para espiar que planean los McKenzie.

Vemos a Murthag coquetear con las mujeres de la festividad y atraer el interés de Jocasta McKenzie la hermana de Ellen. Ahhh entonces seguiremos con esta trama que surgió en la serie Outlander, pero que no pertenece a los libros. Murthag y Jocasta no son los únicos personajes de Gabaldón que conocemos en versión joven. Ahí está Ned, consejero de los McKenzie.

                                             Murtagh y Jocasta en Outlander

                                           Jocasta y Murtagh en Blood of my Blood

NOTA HISTORICA: Ver a esta libidinosa versión de Lord Lovat me hace reír porque oigo Simon Frazer e inmediatamente me viene a la cabeza Peter Lawford quien interpretara a su descendiente y tocayo en El Dia más largo del Siglo. Hasta hoy Los Lovat pueden tener su propio ejército, algo que comparten con Los Grant, clan prominente en este cuento.



                                                 Peter Lawford como Lord Lovat

Me ha sorprendido que Ellen no pueda ser laird o lady. En Escocia las mujeres heredan títulos nobiliarios y liderazgo sobre clanes. Recientemente tuvimos el fallecimiento de Lady Flora  Saltoun, cabeza del Clan Fraser.. Y las había incluso antes de 1714. Recordemos a Mary McLeod, matriarca del Clan McLeod de la Isla de Skye. En todos esos casos no había hijos varones de por medio. Tal vez, el hecho de tener dos hermanos impide a Ellen ser jefa de su clan.

Ladt Flora 

Romeo y Julieta de las Highland

La pobre Ellen no puede disfrutar de la fiesta porque los hombres la persiguen. Un tal Robert la corteja; Murthag se ha vuelto su Stalker y, en carruaje de cuatro caballos llega el pretendiente más importante: Malcolm Grant. El jefe del Clan Grant y su hijo, Malcolm, se apean del carruaje, vienen sin kilt ni echarpes, vienen ataviados a la moda de lores, como corresponde a un clan protestante y amigo de los Hanover.

Para mayor adhesión a la causa hanoveriana, presentan a su nuevo consejero, Henry Beuchamps. Oh pero si es Jeremy Irvine al que he visto en la primera temporada de Dalgliesh. ¡Qué guapetón que se ve sin bigote! Y ahora caigo.¡ Beauchamp! Y recuerdo que mientras Lord Lovat daba órdenes a su bastardo, entró Catriona Balfe. No, pero no era la pesada de Claire. Era Julia Moriston, su madre. ¡Los Beauchamp han cruzado el círculo del tiempo! Antes de preguntarnos como lo hicieron y como es que uno trabaja para Los Grant mientras su mujer es esclava de Lord Lovat, volvamos a la otra pareja protagónica.

Murtagh sabe escurrir a los curiosos y peligrosos hombres del Clan Mackenzie (Los Fraser y Los Mackenzie no se llevan bien). Su primo no. Escapándose ellos, Brian se esconde en un establo donde Ellen se está escondiendo de todo el mundo. Y aquí viene lo increíble. Yo no creo en las flechas de Cupido. Por lo tanto nunca me convencen esos amores a primera vista, pero aquí  la escena si lo logra y ya por eso la serie merece un Emmy. Apenas intercambiados nombres y ya los Romeo y Julieta de las Tierras Altas, se citan para más tarde cerca de un puente.



La cita es la más romántica que he visto en mi vida. Usan el puente como una valla para proteger el honor de Ellen (como los caballeros de las gestas ponían espadas en el lecho compartido con una dama que no era su esposa). La misma Ellen  le recuerda al joven Fraser que no debería estar a solas con un extraño. Intercambian apellidos y esto agrava la situación.

Ahora saben que sus familias no permitirán un romance que ya ha florecido. Aun así, con cada intercambio vocal, Brian y Ellen dan un paso adelante hasta encontrarse en medio del puente donde solo se asen de las manos, pero es un gesto más apasionado que ningún beso.



Solo que estamos Tierras Altas donde honor y violencia van del brazo. Los hermanos de Ellen la andan buscando. Mrs. Fitz dice que la vio con Malcolm Grant. Todos montan en colera. Dougal quiere vengar su honor con sangre. Colum intenta calmarlo, perocomo nota Ned en realidad, lo azuza. A solas, Colum dice a Ned que si ocurre alguna violencia, casará a Ellen con Malcolm. Así tendrá poderosos aliados y sacará esa hermana peligrosa del camino.

Un Romance de la Gran Guerra

Solo que para esa boda se necesita de un novio …Dougal y un grupo de corredores de maratón detienen el carruaje y casi matan a golpes al pobre Malcolm. Es Henry Beuchamps quien lo salva. Es ahí ,cuando la serie decide viajar en el tiempo llegando casi dos siglos después.

Estamos en el mismo sitio, pero en 1923. Después de un picnic, el Matrimonio Beuchamps hace el amor al fresco. La pareja se sube al auto y continúa el camino hablando de su hijita Claire que ha dejado con su tío en Londres. Los Beauchamp tienen un accidente y acaban en un rio. Cuando llegan a la ribera están mojadísimos y Henry tiene un guijarro en el botín. Su mujer sube a la colina para avistar alguna carretera. Al rato, Henry oye un grito, corre ladera arriba y se encuentra con el fatídico círculo de menhires, pero no hay rastro de Julia.



El segundo episodio inicia con flashbacks al pasado, específicamente Passchendale en Flandes, 1917. Como me he pasado el verano viendo series sobre la Gran Guerra reconozco las escenas de trincheras inundadas y soldados ingleses, con cascos de metal, chapoteando en el lodo. Entre ellos está Henry Beuchamps, un abogado londinense, ahora convertido en oficial.

Cuando Henry desobedece una orden y va a tierra de nadie en busca de uno de sus hombres malherido, es solo por influencia de sus subalternos que su comandante no lo lleva a corte marcial. Henry no tiene familia. En su enajenación y aislamiento escribe una carta abierta al Times de Londres narrando la vida cotidiana en el Frente Occidental, la vida que los civiles desconocen.



Como era de esperarse, la carta cae en manos del censor. En este caso se trata de Julia Moriston, quien trabaja en una oficina del gobierno, encargada de revisar correspondencia que viene de Flandes. Para suerte de Henry, Julia es un espíritu libre, una apasionada de las ciencias que sueña con ir a la universidad,  una sufragista que por el momento ha abandonado la causa para servir a su país.

Julia no delata a Henry. En cambio ,le responde. De ahí surge una correspondencia mutua que deviene en romance. Casi un año más tarde se encuentran por primera vez en Londres, un día después están en la cama, al día siguiente se casan y, hasta su accidente en Escocia, son inmensamente felices.



Los Sassenach Beauchamp

El segundo capítulo nos lleva al viaje de Julia al pasado. Despierta de su sueño de la Bella Durmiente, se encuentra en Craigh Na Dun y aunque no se da cuenta de que ha viajado en el tiempo,  si nota la ausencia del marido. Le escribe un mensaje en una roca y parte hacia la carretera. A diferencia de su hija, Julia lleva puesto un largo abrigo de viaje, nadie se sorprenderá al verla “en camisa”, como a Claire. Aunque para los O’Connor, que la encuentran en el camino, la ropa es lo de menos.

Ellos solo hablan gaélico, pero a simple vista reconocen en Mrs. Beauchamp a una sassenach, joven, sana y guapa. El regalo perfecto para saldar su deuda con Lord Lovat. Le dan un palo en la cabeza y se la llevan al castillo de los Fraser. Ahí Simon se la entrega a Davina Porter (Sarah Vickers de Endeauvor) quien le da ropa, y explica su situación a la secuestrada.



A nadie le importa que Julia sea casada o tenga una hija, ahora es la esclava de Simon Frazer y debe aceptar su situación. Limpiando, Julia se hace de un mapa de las tierras de su amo y una noche intenta huir. La detiene Brian que la aconseja no intentarlo. Se avecina una tormenta y Lovat enviará por ella. Julia desobedece, es atrapada y condenada a recibir veinte latigazos. Nuevamente Brian interviene, se acusa de haberla ayudado y acepta él recibir el castigo.

Entretanto, Henry también ha cruzado la barrera del tiempo, ha hallado el mensaje de su esposa y emprendido el camino en la dirección que tomó Julia. Así llega a una taberna. Gabaldón y su equipo no pierden tiempo en clichés. Rápidamente, y gracias a un calendario de pared, Henry cae en que es un viajero del tiempo.

Como veterano y buen abogado, Beauchamp no hace aspavientos e intenta parecer normal en este escenario de Sir Walter Scott. El problema es que aunque ordena una jarra de cerveza no tiene con que pagarla. Se la paga Malcolm Grant que es buena persona. El joven Grant está ahí acompañando a su consejero que viene a hacer un negocio para su clan.



El observador sassenach se da cuenta que el consejero está recibiendo coima en vez de preocuparse de los intereses de sus patrones. Se lo hace saber a Malcolm quien rápidamente lo lleva a su castillo a entrevistarse con su padre, Sir Isaac Grant. El jefe del Clan Grant es astuto y despacha rápidamente la situación: decapita al consejero tramposo y le ofrece ese empleo al inglés.

Cuando el abogado aduce que anda en busca de alguien, Sir Isaac le recuerda que un sassenach solo en las Highlands va a encontrar muchos problemas. En cambio con el respaldo de Los Grant… Es así que Henry Beauchamp llega a tierras de Los Mackenzie como consejero de un poderoso clan. Es en esa capacidad que salva la vida de Malcolm y negocia el enlace entre clanes convencido por Ned quien también se ofrece a buscar a Julia.

Todo esto ocurre en los tres primeros capítulos de los diez que componen la primera temporada. Ni les cuento la marejada de aventuras que prosiguen por siete más. Es una maratón de emociones, muy bien hilvanada y con diálogos superiores. Escuchar a estos jefes de clan dialogando ya crea una atmosfera de novela de época de esas glorias de la literatura escocesa Sir Walter Scott y Robert Louis Stevenson que certifican que Diana Gabaldóncon todos sus bemoles es la doyenne de la novela histórica del siglo XXI.



Las actuaciones son impecables. Interesante que se haya escogido una actriz pelirroja (Harriet Slater) para Ellen que nos recuerda a Brianna ya que se parece a quien interpreta a su nieta. A Hermione Corfield le oscurecieron el cabello para hacerla más semejante a Catriona Balfe quien da vida a Claire, su hija.

El Toque Fantástico

La serie goza de soberbia cinematografía, de excelente musicalización y de una muy buena atmosfera histórica. A esto le podemos añadir la fantasía. El solo hecho de que el nefasto circulo de piedras haya transportado a los padres de Claire a otro siglodécadas antes de hacer lo propio con su hija es en sí un misterio sobrenatural que invita a la conjetura. ¿En algún momento, Claire se reencontrará con sus padres?



No debemos olvidar que el universo Outlander es un reino de fábulas, donde los personajes se desplazan a través de portales por diferentes siglos. Donde veinte años más tarde Claire se reúne con su Jaime y donde Brianna atraviesa Craigh na Dun para llegar a conocer a su padre e incluso ir más atrás y encontrarse con su abuelo.

Lo sobrenatural es también parte del mundo de los Beuchamps. Julia explica que, ya viviendo en ese entorno, comienza a creer en las hadas o al menos a poner sus esperanzas en ellas. Lo vemos cuando les lleva una ofrenda de leche en ese espacio donde traspasó el tiempo. Hay conciencia de que ese círculo de piedras es mágico. Incluso se cuenta de gente que ha desaparecido en Craigh na Dun y regresado años después sin poder explicar donde estuvieron.



Un momento muy fabuloso es la fiesta de mayo (Beltane) a la que asisten Ellen y su prometido Malcolm Grant. Vemos los bailes, los ritos de fertilidad y, entremedio, Ellen y Brian celebran su handfasting, el ritual matrimonial escoses. Por otro, Lord Lovat escoge esta fecha mágica del calendario celta para invitar a Mairi, la vidente, a que profetice el futuro del hijo que espera Julia.

                                            Los Reyes de Mayo (Beltane)

 El ritual de huevo me sorprendió, porque también se utiliza en magia de otras culturas para destruir el mal de ojo y en mi país, en la noche de San Juan, es parte de todo un proceso adivinatorio. Para los que me llaman supersticiosa, descubrir vínculos entre magias de diferentes pueblos, más me confirma el poder de lo sobrenatural que existe en un imaginario colectivo que traspasa razas y regiones.

Contenido Violento y Gory: Lo que se puede esperar de un cuento de clanes escoceses peleones y de Diana Gabaldón. No hay violaciones sino hasta el capítulo 6. Un capítulo muy fuerte que además de mostrarnos la azotaina que le propinaron a Brian, nos presenta a Julia de parto,  torturada por Davina y las parteras (¡!!!).

Factor Feminista El relato se centra en dos mujeres fuertes e inteligentes, lo que no es común en una heroína moderna. Ver como Julia enfrenta, no solo lo extraordinario de un viaje en el tiempo, pero también el dilema entre ocultar o explicar su embarazo es peliagudo y la solución es más dieciochesca que contemporánea.

                                            Julia y el que será algún día su consuegro

En cambio, Ellen tiene que vérselas con un romance prohibido y un matrimonio obligado y debe usar de toda su astucia y de inesperados aliados para salir de este. El modo en que soluciona el dilema de quien será el jefe del Clan Mackenzie es brillante y aunque lo haga pasar como una estrategia de Ned, sus hermanas saben reconocer la buena mano de Ellen tras la solución.



Factor Diversidad: Asombroso que en esta producción británica no tengamos ejemplos de diversidad forzada ni en el universo de los Beuchamps ni en las Highlands.

Lo que si tenemos es diversidad física y mental. Colum sufre de una coqueja que lo incapacita de ser jefe de clan. Henry Beauchamp arrastra hasta el siglo XVIII, el trauma que contrajo durante la Gran Guerra