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lunes, 19 de agosto de 2013

La Era de los Zombis (Crónicas Fantásticas, VII)


Con el auge de la fantasía, los creadores de este género andan desenterrando a criatura sobrenatural que pillan. En un caso particular, el desentierro ha sido casi literal a juzgar por la oleada de muertos-vivos que capturan la imaginación popular en libros, cine y televisión. Ahora nos toca hablar de los zombis.

El término zombi” viene del folclore haitiano y se refiere a un muerto-vivo. Se cree que los hechiceros vudú son capaces de resucitar a los muertos y convertirlos en esclavos. Tan difundida es esta creencia, que hasta hay historias de gente común y corriente que poseen zombis que  ayudan  para conseguir clientes o incluso para asistir en tareas escolares. En estricto rigor, un verdadero zombi no se parece mucho a "The Walking Dead" de la serie. Son simplemente autómatas que obedecen a la voluntad de sus amos un poco como el Cesare de “El Gabinete del Doctor Caligari” o el mismísimo Golem de Praga.

Caligari y Cesare (filmfanatic.org)

A diferencia de vampiros y licántropos los zombis nunca son protagonistas, son meros objetos de terror que catalizan a la población humana a defenderse de sus ansias caníbales.Quien realmente importa es la fuerza que los maneja llámese Caligari, Dr. Mortis o esa corporación contra la que lucha Alice en “Resident Evil”.

La imagen de zombis semi descompuestos  y antropófagos tiene poco que ver con el folclore haitiano puesto que son creación del gran George Romero. En 1968, Romero dirige la extraordinariamente aterradora “Noche de los muertos vivientes” a la que seguirían en décadas posteriores,  “El amanecer de los muertos” (1978) y “Día de los muertos” (1985). Aunque Romero es un maestro del horror encarnado en criaturas que no necesariamente son zombis, será élquien desarrolle la imagen de estas criaturas que reside en nuestra imaginación popular.


¿Pero por qué los zombis están tan de moda? Fue la Reina Nicoll quien me lo explicó refiriéndome a otro concepto de fantasía moderna “el apocalipsis zombi”. Ya Romero usara su cine de muertos vivientes para expresar mensajes sociales como los peligros de la histeria colectiva y comportamientos antisociales que surgen ante cataclismos masivos.En los filmes de Romero, el problema no es que los muertos resuciten sino que los humanos al intenta huir de los monstruos se vuelven peores que ellos.
(lagzero.net)


 La idea de una fuerza destructora que deja vivos solo a unos cuantos,  y que en realidad es una metáfora de nuestra perniciosa y deshumanizada sociedad, no fue invento de Romero, Lo hemos visto en argumentos arquetípicos de ciencia ficción  como Soy Leyenda y las muchas versiones de “La invasión de los ladrones de cuerpos”.

Desde finales del Siglo XX que el mundo de Occidente está sintiéndose cada vez más vulnerable. Los humanos le tememos a todo, al criminal, al terrorista, a los desastres naturales, a las fluctuaciones económicas y a las pandemias. Nuestras mismas obsesiones con fechas seudo-proféticas, como 1999 o el 12 de diciembre de l 2012, son reflejo de nuestra inseguridad. Eso explica el auge de la ficción apocalíptica y por qué una turba de  zombis que nos persigue para saciar su apetito voraz representa nuestras peores pesadillas.


George Romero ha seguido con su cine de muertos-vivos en esta Era del Zombi, pero le han salido al paso imitadores que homenajean y hasta parodian su arquetipo como Seth Grahame-Smith que en su Pride and Prejudice and zombies juega con otra vaca sagrada como es la literatura de  Jane Austen. En el siglo XXI tenemos grandes exponentes fílmicos del apocalipsis zombi como lo son “Resident Evil”,  “Guerra Mundial Z” (basada en la novela de Max Brooks) y hasta comedias como “Zombieland”. La obra de Romero influyó en la tira cómica de Robert Kirkman, Richard Norton y Tony Moore, “The Walking Dead” que se ha convertido en todo un éxito televisivo.


Sin embargo todas estas obras se centran en los vivos y como reaccionan ante una amenaza masiva contra la humanidad. Los zombis podrían ser meteoros o epidemias, no tienen personalidades propias ni siquiera característica,s aparte de su “look” copiado del “Thriller” de Michael Jackson, y su canibalismo que un zombi explicaba en un filme de Romero, es una necesidad que aplaca “el dolor de estar muertos”.

Zombis de Thriller (elespectador.com)


Hasta en Canción de Hielo y Fuego, nuestro Ser George ha incluido estos entes. Ahí  los “wighths”  sirven como esbirros de los misteriosos Otros. Los Caminantes Blancos no son zombis, sino demonios espectrales con una agenda propia aunque desconocida, ellos son quienes resucitan a humanos escogidos para servirlos.

zombi-según-George R.R. Martin (cinemaseries.es)


A mi me gustaría ver alguna historia en la que los zombis tuvieran rasgos más humanos, al menos pensaran de manera individual. Lo mas cercano a mi deseo es “El cadáver de la novia” de Tim Burton. Aunque la premisa (tal como la leyenda que la origina) es que Emily es un fantasma, el estado de descomposición de su cuerpo (que literalmente se cae a pedazos) la asemeja al arquetipo de zombi. A pesar de que el gusano que anida en su cabeza se ufana de haber devorado su cerebro, Emily sigue pensando, planeando y obviamente tiene su corazoncito que le permite enamorarse de Víctor y luchar por él. Asi me gustaría que fueran los zombis.
¿La novia zombi? (gratispeliculas.org)



Preguntas a los zombi fans. ¿Qué les atrae de los muertos-vivientes? ¿Cual es su historia de zombis favorita y por que? 

miércoles, 14 de agosto de 2013

La Era de los Súper Héroes: Crónicas Fantásticas (VI)


Por despreciadas que hayan sido en su día, con el pasar del tiempo las tiras cómicas han adquirido respetabilidad. En el siglo XXI ya todos sabemos lo que significa Marvel o quién es Stan Lee. Los protagonistas de historieta son personajes de culto, sus aventuras son coleccionables y algunas ediciones antiguas tienen un valor exorbitante en el mercado. ¿Se debe eso a la pasión por la fantasía? Lo encuentro curioso, porque los superhéroes más populares pertenecen al ámbito de la ciencia ficción antes que el de la fantasía.

Confieso que cuando comencé a recabar datos para escribir este post ni me imaginaba que el tema diera para tanto. Desde el nacimiento de las tiras cómicas que héroes súper poderosos han capturado la imaginación colectiva. La diferencia es que en esta Era Fantástica, se han tomado por asalto la televisión y la pantalla grande.

Tampoco eso es muy sorpresivo. De las seriales de matiné de los sábados,  los superhéroes saltaron a la televisión en los primeros años en que el aparatito comenzó a decorar las salas del Primer Mundo. A fines de los 70’s, Superman, y Batman en los 80’s, se convirtieron en franquicias fílmicas y lo siguen siendo hasta hoy.

Sin embargo, por quiméricos que sean, muchos superhéroes no pueden se catalogados como habitantes de “Reinos de Fábula”.  El mundo de la ciencia ficción reclama como suyos a  los famosísimos X-Men, Clark Kent es un alienígeno y Hulk es el producto de un desastre de laboratorio. Batman usa tecnología y adelantos científicos para lograr su objetivos, pero no posee poderes mágicos.

 Aun así, el flujo de adaptaciones fílmicas de las aventuras de  súper héroes bifurcó con la Era de la Fantasía post Harry Potter. Inclusive, de acuerdo al fad fantástico, se les agrega algún toque mágico. Ejemplo es “Elektra”. En el comic la protagonista es descrita como una asesina con traumas infantiles sin nada sobrenatural aspecto a ella, pero en la película del 2004, Elektra interpretada por Jennifer Garner, es resucitada por un maestro de artes marciales. Algo parecido  ocurre en la “Cat Girl” de Halle Barry, donde la ladronzuela del tebeo se vuelve una superheoina tras ser revivida por los poderes mágicos de su gata.


De Los Vengadores, el famoso grupo de superhéroes justicieros destaca uno que realmente tiene orígenes fantásticos. Tanto Thor como su antagonista Loki son extraídos de la mitología nórdica. Lo mismo ocurre con Wonder Woman, la famosa tira cómica de DC, cuya heroína es producto de la leyenda griega de Las Amazonas.  



Una historieta bastante representativa de del genero fantástico tuvo dos versiones fílmicas a comienzos del Sigo XXI. En el 1994, nacía “Hellboy”, un superhéroe bastante sui generis. Si John Constantine y Solomon Kane (ambos héroes de tebeo) batallan contra demonios, Hellboy, por el contrario,  es una de esas criaturas infernales.

Mike Mignola hace que su héroe llegue a la Tierra a fines de la Segunda Guerra Mundial. En 1944, un círculo de ocultistas Nazis, capitaneados por el mismísimo Rasputín, invocan a un niño demonio que los ayudará a cambiar el rumbo de la guerra. El diablito es rescatado por las fuerzas aliadas y prohijado por el Profesor Butterworth quien lo llama “Hellboy” (niño infernal) y lo cría como a un niño normal.  Más tarde se descubrirá que Hellboy es medio humano, que por parte de madre desciende de Morgan La Fey, y que su padre es el ángel caído Azazel.



Cuando crece, el noble aunque rudo demonio, se une a la entidad que Butterworth lidera, una agencia que recluta a seres con poderes paranormales que se enfrentan a todo tipo de fuerzas malévolas. Ahí Hellboy hace amistad con el anfibio Abe y se enamora de la “flamígera” Liz Sommer.

En el 2004, Guillermo del Toro llevó a la pantalla esta poderosa tira cómica con Ron Perlman como el súper diablo, John Hurt como Butterworth y Selma Blair como Liz . El filme muestra la llegada a la tierra de Hellboy invocado por Rasputín y salta seis décadas para ver como el héroe lucha contra su némesis.
Tan buena acogida tuvo esta entretenida cinta que la siguió Del Toro, cuatro años más tarde, con “Hellboy: The Golden Army”. Ahí vemos al diablillo combatir contra hadas malas, continuar con su romance con la candente Liz y lo dejamos a punto de ser padre. Una lata que no hayan seguido haciendo más secuelas.


Parientes de las tiras cómicas, y también parte de los “Reinos de Fabula”, son las novelas graficas sobre todo las del excéntrico Alan Moore que han llegado a la pantalla como su famosa distopia V for Vendetta y The League  of Extraordinary Gentlemen que tuvo una incompetente  versión fílmica  en el 2009. Aunque Moore no abarcó toques sobrenaturales en su  From Hell (Desde el infierno), Johnny Depp y los Hermanos Hugh si lo hicieron. En la versión fílmica del 2001,  Depp retrata al Inspector Aberline, encargado de resolver los crímenes de Jack el Destripador, como un opiómano con poderes clarividentes.



Otros parientes del comic son los juegos de videos que nos han traído éxitos fantásticos como “Lara Croft” y “El Príncipe de Persia”. Las historietas son en este momento la fuente inagotable de material para el cine. Cada año Hollywood trae una nueva aventura de Batman, Spiderman o Thor. Esta emporada, Marvel estará presente en la televisión con “The Agents of S.H.I.E.L.D”.

Aunque comprendo la fascinación humana con los superhéroes, me incomoda y sorprende que no se hayan hecho versiones de tiras cómicas más fantásticas por ejemplo del Príncipe Valiente del que ya les hablara en el pasado. O inclusive de uno de mis favoritos, Mandrake, el Mago que todavía no tiene su versión cinemática. Eso aunque hace un par de años se habló de que Jonathan Rhys-Meyers podría darle vida al famoso ilusionista. Claro, ahora más ocupado en ser Dracula, el irlandés ya no tendrá tiempo para interpretar a mi mago favorito.


Al hablar de los vampiros, comenté la existencia de The Historian, y mencioné Jonathan Strange y El Señor Norrell cuando hablábamos de La Era de los Magos. Los superhéroes también han tenido su incursión  en  la “alta literatura”, precisamente en una novela que ganó en el 2001, el afamado Premio Pulitzer de Literatura,  el más famoso galardón literario en Estados Unidos. Hablo de Las asombrosas aventuras de Kavalier y Clay de Michael Chabon.



Es 1939, y al apartamento de Brooklyn de Sammy Klayman llega su enigmático primo Josef Kavalier. Josef aparentemente, es un refugiado judío que ha alcanzado a huir de la Checoslovaquia ocupada. En realidad es mucho más. A pesar de su juventud, Kavalier es un maestro del ilusionismo, que ha logrado huir de su país gracias a un mago más poderoso, y encerrado en un ataúd en compañía de nada menos que El Golem de Praga.

A pesar de su currículo, los poderes de Kavalier no le sirven para rescatar a su familia de los Nazis. En un esfuerzo por adaptarse a su nueva vida, Kavalier une su talento para el dibujo al de escritor que posee su primos y entre ambos crean un tebeo. Su superhéroe es el anti nazi conocido como “The Escapist”. Este superhéroe los hará famosos, pero su verdadero propósito es ayudarlos a ambos a afrontar sus problemas personales. 



Para Kay el superhéroe es su alter-ego,  la criatura que logra vencer a sus enemigos y cumplir su promesa de salvar a una familia que inexorablemente está destinada a desaparecer. Para Sam, “The Escapist” es una vía para poder escapar de su propia realidad y enfrentar su condición de homosexual.El éxito de esta novela llevó a Chabon a embarcarse en una antología de cómics titulada Las Asombrosas aventuras de El Escapista que fue publicada  entre el 2004 y el 2006.



The Amazing Adventures of Kavalier and Clay  es mucho más que un homenaje a las tiras cómicas, pero entre sus muchos mensajes está la respuesta a la fascinación que el superhéroe (o heroína) ejerce sobre nuestra imaginación. Ellos son nuestros otros yos, los que pueden cumplir nuestros sueños más extraordinarios. Es por eso que el superhéroe, tenga o no acceso a tecnologías avanzadas o magia, sea el producto de un desastre científico o nazca de lo sobrenatural, siempre será un ente fantástico.

¿Cuál ha sido su cómic favorito? (no importa que no sea fantástico) ¿Han hecho versiones fílmicas de esa tira cómica? ¿Pueden recordar otros superhéroes o heroínas que fueran realmente parte del mundo de la fantasía?


lunes, 15 de julio de 2013

1997, El Comienzo de una Era (Crónicas Fantásticas, I)


A pesar de que el tema fantástico ha existido en la literatura desde que el cavernícola contaba cuentos a la luz de una fogata, todo amante de la fantasía estará de acuerdo en que el género ha tenido un auge en estos primeros años del Tercer Milenio. Pero si tuviéramos que elegir un año clave para indicar el inicio de esta Era de la Fantasía, ese sería 1997, el año en que Harry Potter fue a la escuela.

Aunque todos concuerden en que el auge de la fantasía es un fenómeno fin de siecle y que ha permitido incluso la resurrección de autores clásicos como Tolkien y C.S. Lewis, habrá más de alguno que dispute  la importancia de la primera obra de la saga de Rowling. Es cierto que Robert Jordan, Ursula Le Guin y Sir Terry Pratchett llevaban rato creando su propio nicho en el reino de la literatura fantástica. Es cierto que fue en1995 que Philip Pulman comienza con su saga La materia oscura, y que George R.R .Martin inicia la suya en 1996, pero, con todo respeto, ninguna de esas obras tendrá el impacto que Harry Potter y la Piedra Filosofal, ni pondrán de moda un género que hasta entonces era considerado solo para aficionados.

La primera novela de J. K. Rowling estaba dirigida a un publico infantil, pero muchos adultos nos convertimos en adictos a una saga donde se combinaba personajes tan carismáticos que a ratos no parecían niños; una estructura familiar a todas los ex alumnos de internados, pero original en su currículo y cuerpo docente; y la aparición sucesiva de criaturas fantásticas y elementos mágicos que hiceron la delicia de los esotéricos.


Fue en 1997 que Rowling por fin consiguió un mercado para su primera novela, pero la génesis de Harry Potter había tenido lugar en dos países muy diferentes y había necesitado años (y una gran investigación académica) de preparación. Harry Potter vino a cerrar con broche de oro la New Age del Siglo XX, e inició una fascinación por la ficción fantástica que caracterizaría a la Era de Acuario y que es el resultado del angst que suele aquejar a los humanos cuando ven aproximarse un nuevo siglo.

Se puede decir que Rowling instituye un zeitgeist literario que luego se contagiará a Hollywood y a las series de televisión. Eso explica la proliferación actual de textos escritos y audiovisuales que juegan con lo sobrenatural y lo fabuloso. Y ese será el tema de esas “crónicas fantásticas”. Si bien estaré hablando de productos anglosajones, el fenómeno es casi universal. Espero que con esta crónica de la fantasía contemporánea desenterremos productos que pertenezcan a otras culturas y hayan visto la luz en  idiomas que no sean el inglés.

Aunque en los últimos años, críticos y catedráticos han inventado divisiones y subdivisiones para explicar la diversidad del género fantástico, yo he preferido crear mis propias definiciones. Así tengo la Era de los Vampiros que no necesita mayor explicación; La Era de los Mundos Alternativos que cubre la Alta Fantasía, pero también hace hincapié en la creación y desarrollo de mundos alternos que pueden surgir de otras fuentes (Fantasía Artúrica) o ser invento del propio autor como ocurre con La Tierra Media y nuestro amado Poniente.

También hablaremos de La Era de Los Guardianes que abarca todas esas historias juveniles del nerd que se convierte en héroe accidental tras recibir la misión de rescatar a alguien o recuperar un objeto que puede impedir grandes catástrofes. Finalmente están las obras inclasificables. ¿Dónde colocamos a Temeraire, la fantasía histórica de flotillas de dragones que salvan a Inglaterra de una invasión napoleónica? ¿O esa pasión tan de hoy por los zombis? Y no podemos habla de fantasía sin mencionar el steampunk donde lo histórico, la ciencia ficción y lo fabuloso forman un extraordinario menage-a-trois.




Comenzaremos esta ruta fantástica hablando de La Era de los Magos que obviamente nace con Harry Potter.  Antes quiero hacerles unas preguntas. ¿Por qué  son fanáticos del género fantástico? ¿Tienen alguna división favorita dentro del género? ¿Y qué obra los llevó a entrar en el mundo de la fantasía? Por ultimo ¿A cuántos de ustedes les llegó el amor por lo fantástico cuando ya eran adultos?

miércoles, 20 de junio de 2012

Amor en los días del Trono de Hierro: ¿Es compatible el romance con el género de fantasía?



Leyendo esta entrada en el Blog de La Luz de Valinor, caigo en cuenta que no solo sufrimos de una carencia de ficciones que reflejen amores verdaderos y duraderos, sino que además su ausencia nos afecta. Y no hay lugar donde sea más patente la falta de presencia del romance que en el género fantástico.  Muchos fanáticos de la fantasía consideran que  idilios y sensiblerías poco tienen que hacer ahí. ¿Qué opinas?

Si originalmente el genero fantástico  no ofreció espacio  para lo pasional fue debido a que sus precursores, la ciencia ficción y la novela de aventuras, eran consideradas libros “para chicos” donde no cabían monsergas románticas. Por otro lado, un argumento que gira en torno a una búsqueda heroica, un viaje a reinos de fábula, un aprendizaje en algún tipo de magia o una lucha entre fuerzas sobrenaturales, no puede perder tiempo en los líos amorosos de los protagonistas.

Hoy hay más mujeres que varones leyendo fantasías.  A nosotras, aunque nos de vergüenza aceptarlo, nos gusta conocer el aspecto vulnerable de los protagonistas,  sean sus vidas familiares o sentimentales. Para nosotras  se  ha creado el subgénero del romance paranormal donde el amor tiene su lugar aunque el Príncipe Azul tenga colmillos de vampiro u hombre-lobo.



Las romances paranormales son divididos de acuerdo a las edades de sus lector Otra razón por la cual al romance se le baja el tono en cuanto entra a mundos mágicos es que se cree que los mayores consumidores de la fantasía son adolescentes sin seso. Debido a  eso las  grandes pasiones son retratadas de manera infantil, a nivel de amores de comics y que no convencen ni satisfacen al lector exigente, sea cual sea su edad. Yo misma me encuentro inconforme con el amor en serie fantásticas que me encantan como Los Cuentos de Los Otori o la Trilogía de Seven Waters. Es que está concebido de manera demasiado simplista.

Uno de los grandes errores de Stephanie Mayer fue vender su trilogía vampírica como género juvenil. Por eso le han caído encima, por años, las críticas de las madres gringas. Aparentemente, las heroínas de la literatura para Jóvenes Adultos (Young Adults como se les llama en inglés o YA. Lit. como la abreviamos las bibliotecarias) deben servir de modelos de conducta a sus lectoras. Entonces, una nena de diecisiete años que, en vez de preocuparse de su entrada a la universidad, planea casarse con un hombre 80 años mayor que ella y con quien sostiene amores a espaldas de sus padres, no puede ser un buen modelo.

La "perfecta familia vampírica"


Sin embargo, la razón por la cual Crepúsculo me atrapó, y la leí cuando me acercaba al medio siglo de vida, es que me creí el idilio de Bella y Edward. Me pareció un sentimiento  valiente, fuerte, más grande que cualquier obstáculo, y diferente a la mayoría de los amoríos que otras ficciones nos muestran. Ciertamente me resulto más romántico, y por ende satisfactorio, que los que leía en romances paranormales de adultos.

(foto de tvlover.com)


Otro absurdo de los convencionalismos de la industria anglosajona, que mal que mal es la mayor proveedora de obras de fantasía, es que la literatura debe reflejar la realidad (ya eso es una contradicción) y los valores contemporáneos.  El amor en ellos debe seguir pautas “adultas”. La heroína debe pasar por varias relaciones hasta descubrir qué desea en la pareja ideal. Eso le ocurre a Claire, protagonista de Outlander, que al viajar en el tiempo encuentra algo mejor que su actual marido. Y aunque Sookie Stackhouse haya tenido a Bill como primer amante, la autora la ha hecho vivir otros romances e incluso tener otros compañeros sexuales. A pesar de que en el último libro de Charlene Harris que leí, Sookie estaba medio casada con Eric Northman, (YESSS!) yo sé que eso no va a durar. La autora puede  hacer  que en el futuro Sookie tenga otras parejas, ya que así ocurre en la vida real.

Evie y O'Connell (ofto de pinballmind.blogspot.com)

Lo curioso es que por algo se llama “fantasía” y una fantasía de las mujeres, por liberadas que sean, es creer en el amor único y eterno. Es lo que esperamos  que nos brinden  los romances de ficción aun en el género fantástico.  En el cine fantástico, incluso obras que son medio  paródicas y dirigidas a públicos de todas las edades, se encuentra  ese tipo de amor.  El romance de Evvie y O’Connell en “La Momia” ha dado para dos secuelas, y eso que llevan ya años de casados. Al final de “El Rey Escorpión”, uno tiene la impresión de que El Acadio y su Hechicera serán felices y comerán perdices para siempre. Y ni siquiera la muerte puede separar a Will Turner  de Elizabeth Swann en “Los Piratas del Caribe”.

Del albúm de bodas de William Turner y Elizabeth Swann Turner


En cambio, en la literatura fantástica, el amor  se acaba, no convence, o  termina de manera tragiquísima como ocurre al final de La Mujer del Viajero del Tiempo. Habrá quien diga que eso se debe a que el género fantástico desciende de la épica en donde las historias de amor tienen finales fatales.  El Rey Arturo es traicionado por su reina y su más leal caballero; La Dama de Shallott se ahoga al no ser su amor correspondido; Sigfrido es asesinado dejando viuda a Crimilda, tal como Héctor deja viuda a su Andrómaca;  y Eneas abandona a una Dido destrozada que se suicida.

Es tan obvio que la épica y el romance no se llevan que Aucassin y Nicolette, que gira totalmente en torno al amor y tiene final feliz, es considerada una parodia del género. El héroe de la épica debe ser  un solitario que  no posee ataduras sentimentales. Así son los héroes del género fantástico desde Frodo Bolson hasta Roland Deschain en La Torre Oscura de Stephen King. ¿Entonces  cómo se explica que el romance si tenga su espacio en la joya de la corona de la fantasía épica, Canción de Hielo y Fuego?

Mucho se  habla de   que la “Canción” de Martin contiene “SEXO”, que es una historia “Adulta”, pero pocos reparan en la importancia del amor en la saga. Una historia que comienza con Jaime Lannister diciendo “Las cosas que hago por amor “antes de arrojar a Bran por la ventana de una torre, obviamente  va a dar preponderancia a ese sentimiento.

(Foto de heykhaleese.tumblr.com)


Martin demuestra que por amor se hacen cosas buenas y malas, que es un torbellino del que nadie puede huir. Ni Jon Snow ni Samwell, atados por un voto de celibato, se escapan de caer bajo el embrujo de Salvajes guapas. El romance en su obra abarca todos los matices, desde la oscura pasión incestuosa que une a los mellizos Lannister hasta el amor homosexual que lleva al lindo Ser Loras a enterrar con sus propias manos el cadáver de su rey-amante. El amor en el mundo de Martin es también tragedia: Catelyn y Daenerys pierden a sus amados esposos. Sansa pierde la inocencia al descubrir que su Príncipe Azul  era solo una ilusión romántica y que el verdadero Joffrey es más tóxico que el humo que emiten los plásticos quemados.

Jon Snow y su "Wildilng" (foto de fanpop.com)


Por mucho tiempo  la fantasía épica fue considerada un género casi bélico donde lo importante eran las batallas, la destreza de sus protagonistas en las artes militares o en brujería. Con  la llegada de Juego de Tronos, entran en ella las pasiones y el amor. Tan consientes de eso están los productores de Game of Thrones, que en la segunda temporada han aumentado la carga romántica. En vez de un encuentro sexual fortuito que obliga a Robb Stark a romper un compromiso, han creado todo un escenario romántico para llevar al Rey del Norte a desposar a la enfermera Talisa. Estamos asombrados ante la magnitud del sentimiento que une a Shae a Tyrion y que nos hace parecer imposible la traición que llegará con la tercera temporada.

"San-San" (Foto de fanpop.com)



Como si fuera poco, Martin diseña personajes entre los que existe una tensión sexual que atrapa la imaginación de los "shipperos”. Lo atestigua la abundancia de fanfiction que continua historias de amor que no sabemos si Martin llegará a crear. Anoche, me la pasé leyendo (y llorando que soy una vieja sentimental) unos fanfictions en los que Sansa espera el tercer bebé del Perro Clegane, y donde Jaime le regala zafiros a Brienne en su aniversario de bodas.



Con eso comprendí  que “Fantasía” también implica una quimera, un sueño que como los animales extintos debe sobrevivir, al menos en la ficción.. Por "sueño" no me refiero a ese delirio pornográfico de las 50 Shades of Grey, sino a esa ilusión que todos llevamos dentro y que nos hace creer que en alguna parte del universo hay parejas felices, cuyo amor supera toda prueba y que dura para siempre. ¿Es Martin el único autor de fantasía capaz de crear historias realmente románticas? ¿Debería haber más amor en el género fantástico? ¿Qué otra historia fantástica recuerdas que abarque también una gran idilio?

jueves, 14 de junio de 2012

Magia vs Realidad ¿Es Juego de Tronos representativa del Género Fantástico?


(Foto de alt1040.com)


Desde su aparición que Canción de Hielo y Fuego ha provocado un debate entre  críticos y amigos del género fantástico. ¿Puede catalogársela como obra fantástica cuando sus aspectos paranormales están casi siempre en segundo plano? Y si no es fantasía ¿cómo se califica a una saga que tiene lugar en un universo geográfico imaginario donde conviven dragones, razas de zombis y otros elementos alejados de la realidad? Como el debate ha cobrado fuerzas gracias a la serie de televisión, habría que preguntarse qué realmente define el género fantástico y sus muchos subgéneros.

Aunque George R.R. Martin anunció al publicar Juego de Tronos que su mayor influencia era la obra de Tolkien y su libro venía endorsado por Robert Jordan, los seguidores de ambos autores se llevaron una sorpresa. Tras un capitulo del más puro terror “lovecraftiano” en que aparecen por primera vez los Caminantes Blancos, la historia se interna en intrigas palaciegas y guerras dinásticas no muy alejadas de las ocurridas en nuestra Tierra en siglos pasados.

(Foto de network54.com)


Si bien es cierto que para muchos resultaba chocante que Cersei se revolcase en casa ajena con su propio hermano, que los Targaryen  efectuasen matrimonios endógamos y que a sus 13 años, Daenerys fuese entregada como esposa a Khal Drogo, cualquier erudito recordará que tales aberraciones también son parte de nuestra historia.
(Foto de network54.com)


Egipcios, Incas y la Casa Real de Hawái practicaba el matrimonio entre hermanos. Isabel de Valois  tenia 13 años cuando la casaron con Felipe II España, y Blanca de Castilla era aun más joven cuando la desposó el Rey de Francia. Aparte que los chismógrafos medievales  crearon toda una leyenda urbana contando que Don Alfonso VI de Castilla y Leon tenía amores con su hermana Urraca.

Confieso que nunca me atrajo la fantasía épica, pero que Canción de Hielo y Fuego me atrapó precisamente porque su universo era tan parecido a nuestra Edad Media.  Martin también declaró que su intención original era escribir una novela histórica sobre La Guerra de las Rosas, pero que encontró menos limitaciones en la creación de un mundo ficticio. Además que salpicándola aquí y aculla de detalles sobrenaturales,  su obra sería considerada  como High Fantasy.

Sin embargo, hay puristas que se quejan de que al no ser lo fantástico lo primordial en la saga, que el trastocar la emblemática lucha entre El Bien y El Mal por interacciones entre seres moralmente ambiguos y dar prioridad a apetitos humanos antes que a fuerzas oscuras vs fuerzas sublimes, la aleja del género. ¿Sera eso cierto? ¿Qué opinan?

( Foto de superbwallpapers.com)


Desde la publicación de Harry Potter que la fantasía  ha gozado de una popularidad imperecedera lo que obliga a la industria editorial anglosajona a crear nuevos rubros o subgéneros (en el mundo hispanoparlante todavía se cataloga a la literatura fantástica como “ciencia ficción” aunque sus tramas no abarquen nada científico ni futurista). Pero antes de encasillar el material en su estante correspondiente,  había que encontrar un eslabón en común. ¿Despues de todo, en qué se parecen El Hobbit, Outlander y Crepúsculo? Nada más  que en todas ellas ocurren cosas descabelladas, cosas inexplicables, cosas “mágicas”.

Martin nunca ha considerado que la magia deba ser lo más importante en una fantasía épica. Cuando sus caballeros luchan siguen las reglas de un torneo medieval, no utilizan hechizos ni armas prodigiosas. Aquí no entra ni el yelmo de Mambrino ni  el bálsamo de Fierabrás que cura toda herida. No tengo problema con eso,  siempre y cuando cada cien paginas saque la cabeza un dragón, un “Otro”, o aparezcan brujas duchas en malas artes como Mirri o Melisandre.
(Foto de gameofthroneswikia.com)


Curiosamente, no todos los lectores de Martin piensan así. Hay quien dice que crear un mundo ficticio no te convierte en novelista de fantasía. Por otro lado, muchos que han llegado a al mundo “Martiniano” vía HBO,  se escandalizan cuando de pronto aparece lo “bizarro”, lo encuentran fuera de lugar. ¿Tienen razón? ¿Preferiríamos una serie que no nos impusiera lo “irracional” que así se define a lo sobrenatural en nuestro escéptico Occidente del Tercer Milenio?

Pues para eso están sagas como la de Diana Gabaldon, en donde lo único paranormal es que la heroína se la pasa saltando del presente al Siglo XVIII, con amantes, esposos e hijos en ambos espacios. O la saga de Kushiel que tiene lugar  en un mundo tan inventado como Westeros, una sociedad medieval que vive dedicada al sexo y a intrigas políticas, y donde el valor de su heroína reside en su poder de combinar dolor con placer lo que la hace excelente cortesana-espía. No, sinceramente yo me quedo con la Canción de Martin. Por algo, Amazon apiña Kushiel y Outlander bajo el vaguísimo titulo de “Fantasía histórica”. En cambio lo de Martin va bajo “Fantasía épica”.

(Foto de doublereviews.com)


Es cierto que la  adaptación televisiva le ha bajado el tono a lo sobrenatural, ha empujado a los Reid para la próxima temporada y se ha saltado las conexiones paranormales de Arya y Bran con sus lobos. Aun así  hay gente que se va al baño a la mera mención de  los Caminantes Blancos o se irrita cuando aparecen los dragoncitos. Me resulta difícil entenderlos, pero los productores si parecen temerle a una baja de rating cuando surjan más elementos fantásticos en temporadas futuras.

David Benioff had dicho en entrevistas que los personajes  de “Juego de Tronos” son tan escépticos y apegados a lo material que mayor es el shock cuando se encuentran con algo que desafía su fe en la razón. Por eso, Ser Davos casi se cae de espaldas al presenciar el parto de la  Mujer de Fuego, y Jon Snow casi entra en pánico al enfrentarse a su primer zombi. Yo creo que es parte del hechizo de la obra y en pantalla se experimenta mejor la sorpresa de salirse de lo normal para internarse en lo fabuloso.

(foto de rexwallpapers.com)


Un mundo sin magia no tiene sentido ni sabor. Despojar a la fantasía de sus elementos milagrosos la vuelve aburrida. Para ejemplo está el “Rey Arturo” de Antoine Fuqua protagonizada por Clive Owen y Kiera Knightley. Esta película ofrecerá una visión más realista e históricamente fidedigna de la leyenda artúrica, pero yo extraño a las hadas y a los castillos encantados.

Anoche veía “Troya” (que por algo fue adaptada por David Benioff) por enésima vez y por enésima vez extrañaba las intervenciones de los dioses y sus poderes cósmicos, tal como aparecen en la épica homérica. No es que la encuentre mala (ver a Eric Bana y Brad Pitt descamisados en el mismo film ya me pone a babear como el Perro de Pavlov), pero le falta “eso” que hace a La Ilíada una obra maestra, ese toque de fatalismo mágico.

jueves, 7 de junio de 2012

¿Qué tiene Canción de Hielo y Fuego que la hace superior a otras sagas fantásticas?


(foto de lasombradegrumm.blogspot.com)


Apenas unos días después del final de temporada de “Juego de Tronos” y ya experimento síntomas de wihdrawal. Me imagino que uds. andarán igual. Canción de Hielo y Fuego es tan adictiva como una droga y la falta de su entrega semanal en formato de serie nos frustra y deprime. Por eso sigamos hablando de esa obra extraordinaria y del anzuelo con el que el autor nos ha pescado como sardinas y no solo a nosotros… Me gustaría saber por qué HBO se arriesgó a gastar millonadas en un género catalogado como “infantil “y en esa  saga en particular.

Es cierto que HBO había alcanzado una altísima sintonía con sus vampiros y otros seres fantásticos de “True Blood”. También es cierto que el apoteósico triunfo  de taquilla de las adaptaciones fílmicas de Tolkien le ha adjudicado a la fantasía épica cierta respetabilidad y los de HBO querían aprovecharse de esa moda. Pero si buscaban algo-parecido-a-Tolkien ahí está la saga de Robert Jordan  The Wheel of Time (La rueda del tiempo). Si querían algún bestseller con dragones tienen toda la serie de Temeraire (Temerario) de Naomi Novik.



Tal vez querían menos magia y más sexo, después de todo eso es lo que distingue a HBO. ¿Entonces por qué no echar mano de la Outlander (Forastera) y todas sus secuelas? Los fans de Diana Gabaldon llevan una década esperando ver en la pantalla, chica o grande, las aventuras de Jamie y Claire. Les hubiera salido más barata. Pero si querían erotismo en un marco más fantástico que la Escocia del Siglo XVIII, siempre pudieron comprar los derechos de Kushiel’s Dart de Jacqueline Carey, una ensalada de fantasía histórica y sexo sado-masoquista a lo 50 Shades of Gray.

(Foto de onlinelibrosgratis.blogspot.com)


Y la pregunta del millón. ¿Por qué optar por fabricar el mundo de Poniente antes que internarse en el sendero de La Torre Oscura? HBO tiene los derechos de la fantasía-western de Stephen King y medio apalabrado a Javier Bardem para interpretar a Roland Deschain.



Tras leer varios artículos, he encontrado algunos factores que explican la decisión de HBO. La principal es que Canción de Hielo y Fuego es considerada  “fantasía adulta” no únicamente por su cuota de sexo  (y de la variedad audaz y oscura que le gusta la compañía), sino porque sus personajes y su mundo son moralmente ambiguos. Aquí no cabe la lucha entre el Bien y el Mal que caracteriza a las obras de Tolkien y de sus imitadores. En el universo de George R. R. Martin no hay buenos ni malos, por algo nos dividimos entre ambos bandos en la reciente Batalla de Blackwater.

Tyrion herido por uno de sus propios guardias en Blackwater (Foto de theairspace.net)


La ambigüedad moral, lejos de crear personajes repugnantes  o antipáticos,  dimensiona la complejidad y el calado de las personalidades de los protagonistas. Esa es otra razón que hace a la obra “martinesca” más madura y superior a la de Jordan y otros autores de fantasía épica. Su contenido sutil y sus redondos personajes, algo no tan común en otras fantasías “adultas  (“True Blood” será muy adulta pero sus protagonistas son mas inmaduros que Joffrey Baratheon) han sido mayor gancho.

Aunque hay muchos televidentes que se confunden con la cantidad, variedad y comportamientos de los personajes de la serie (que no ha incluido ni la mitad de los personajes creados por Martin) otros precisamente encuentran en esas tramas y seres oscuros un antídoto al aburrimiento que  asocian con la lectura de la High Fantasy.

Pero también es parte de la competencia literaria del autor el saber equilibrar  los temas “reales” de ambición, amor a la familia, búsqueda de glorias y guerras por el poder con lo fantástico. Decía alguien que Canción de hielo y fuego no califica como fantasía puesto que el género no se define por el único hecho de crear un mundo ficticio (bajo esos cánones tampoco Kushiel podría ser clasificada como fantástica). Pero Poniente y el mundo más allá del Muro o del Mar Estrecho está colmado de elementos fantásticos: dragones, Caminantes Blancos, brujas que paren sombras asesinas, etc.

Melisandre "Madre de sombras"(Foto de fanpop.com)


La obra de Naomi Novik, novedosa en  su reinvención de las Guerras Napoleónicas con batallas aéreas en las que los dragones toman el lugar de modernos aeroplanos, carece de personajes dotados de debilidades humanas y de esa exacta línea entre lo terrenal, lo banal y lo fantástico que ha convertido a detractores del genero en fanáticos de la saga de “Juego de Tronos”.

¿Es eso entonces lo que ha llevado a “Game of Thrones” a convertirse en un fenómeno televisivo? ¿Estar basada en una historia que combina historia con fantasía, sexo con magia, ambigüedad moral con profundos valores universales? ¿Son esos los requisitos para clasificar a una obra como “fantasía adulta”? ¿Y si es así qué otras sagas fantásticas de ese tipo merecen seguir a “Juego de Tronos” a la pantalla chica?

jueves, 17 de mayo de 2012

Presentación de Reinos de Fábula



En todos mis blogs anteriores siempre  he comenzado con una intro-entrada en la que pretendo explicar el propósito del sitio. Esta vez, hare algo diferente, me dirigiré a mi audiencia, porque por primera vez sé para quien escribo: para todos los "fantásticos” (léase fanáticos de la fantasía).

Como ustedes, doy gracias al Cielo diariamente por haber sido testigo del renacimiento de la fantasía gracias a la publicación de Harry Potter y la piedra filosofal en 1997. Pero como llevo medio siglo en el mundo de los humanos, también he sido amiga de crónicas fantásticas más antiguas. Aprendí a leer con cuentos de hadas, leyendas artúricas y  relatos de Las mil y una noches.

 Hoy presenciamos un auge del genero fantástico en la literatura y en el cine y televisión, pero también somos consientes de que existe un estigma respecto  a quien escribe sobre lo mágico y sobrenatural. Ese estigma alcanza también a “los fantásticos”.  Se  cree que la fantasía es un género enteramente juvenil y que ningún autor serio debe meterse con ella. Algo de verdad habrá en ese postulado puesto que cada vez que me adentro en esos reinos de fabula  me siento joven, lo que no puede ser malo.

George R.R. Martin es un autor “serio”, su fandom no abarca solo a adolescentes, y el éxito que ha convertido a la adaptación televisiva de Juego de Tronos en todo un fenómeno, le ha acarreado un prestigio que no puede se desapercibido por la intelectualidad. Esperamos que Game of Thrones  aporte respetabilidad al genero fantástico y que eso abra las puertas a todos los que, como yo, escribimos”fantasía adulta”.

Es por eso que comienzo este blog con discusiones sobre la obra de Martin que en este momento es un  exitazo en listas de libros más vendidos y en ratings televisivos. Pero  eso no excluirá discusiones sobre otras manifestaciones del auge de la fantasía sean novelas o cine, sean para adultos para niños, fantasía épica o urbana. Todo está aquí para ser examinado y comentado desde las aventuras de Harry Potter hasta las del pirata Jack Sparrow, desde las hadas del Rey Arturo hasta los libros de caballería de Don Quijote, desde Barnabas Collins hasta los vampiros de Sookie Stackhouse.

Así es que están cordialmente invitados amigos y críticos del genero fantástico, pero por sobre todos los que quieren y creen poder crear  nuestros propios reinos de fabula.