No hubo monstruo de la semana, pero si dos fantasmas, uno de ellos el de la
madre de Las Hermanas Mills. Por fin tuvimos a todos los personajes importantes
en un episodio, con la excepción de Abraham, y a costa de poco tiempo en cámara
para el héroe de este cuento. ¿Hay alguna maldición que predice una catástrofe
si todos los actores trabajan en un mismo episodio de Sleepy Hollow? Vamos a
ver que ocurrió en “Mamá”.
Una serie de suicidios en Tarrytown obliga a la Sheriff
Reyes a encargarle a la Teniente Mills el caso. Abbie conoce el manicomio, ahí
murió su madre, ahí estuvo encerrada Jenny por muchos años.
El Profesor Crane está inhabilitado debido a una gripe y Mills
tiene que llevar a su hermana al sanatorio para que la investigar. Miss Jenny
no está contenta con el trabajo. El lugar está plagado de malos recuerdos para
ella. Al llegar conocen a la afable Enfermera Lambert quien las lleva a ver a
Frank Irving. ¡Milagro! Todo el mundo en el mismo capítulo y todavía no hay
cortes comerciales. Irving le confía a Abbie lo que sabe . El conoció a los suicidas y ninguno
exhibía señales de querer quitarse la vida. Abbie le encarga que investigue
desde dentro de la institución.
Hawley no se ha querido perder este episodio. Abbie lo dejó
babysitting al pobre Ichabod. El cazador de tesoros droga al viajero del tiempo
y se presenta en Tarrytown. Las Mills están revisando los videos de los suicidios,
cuando Abbie casi se desmaya al notar algo en ellos. En todos aparece un
espíritu en un rincón de las piezas. Abbie la reconoce, es Lori Mills, su madre.
Llegan a la conclusión que Lori está empujando a los suicidas a quitarse la
vida.
Abbie está alterada. Antes de saber del caso tuvo un sueño.
En el estaba de regreso en El Purgatorio y se encontraba con su madre que le
advertía sobre los demonios. Las hermanas intercambian recuerdos. Todos son
tristes y oscuros como suele ocurrir con los recuerdos de los parientes de un
enfermo mental. Jenny recuerda que en una ocasión, su madre intento matarse (y
a ella) en un auto dejando escapar el gas. Aunque ahora saben que los demonios
que atormentaban a Lori, eran reales, eso no aminora el sabor amargo que les dejó la relación con su madre.
La sesión de videos es interrumpida por un vendaval que
estampa a Miss Jenny y a su ex contra las paredes y, como el tornado de Kansas,
se lleva a Abbie-Dorothy hasta un ala olvidada del hospital. Fue ahí donde Lori
vivió hace quince años y su espíritu se materializa ante su hija. Abbie recibe
dos mensajes: ese lugar no es seguro para la “Leftenant” y el número de un CD
que contiene grabaciones de Lori durante su estadía en Tarrytown. El espíritu
desaparece y aparece, en cambio, la enferma Lambert que se ve muy sorprendida
de ver a la policía en ese sitio.
Las Hermanas Mills revisan el video y descubre que han
juzgado mal a Mama. La culpable de los suicidios es una especie de Mataviejitas,
una enfermera que trabajó en Tarrytown en los Cincuentas. Su especialidad era
“suicidar” pacientes por lo que acabó en la silla eléctrica. La enfermera se
llama Gina Lambert. Como todos los espectadores notamos, era fácil deducir que Lambert
no parecía enfermera. No usaba toca y andaba en el trabajo con aretes y collar
de perlas.
Las Mills llegan al hospital justo a tiempo para evitar que
Lambert ahogue a Irving. Mama Lori se le aparece a Abbie y le dice que busque
un libro de hechizos africanos que debe estar con sus pertenencias en el sótano
del sanatorio. ¿Por qué esta ahí? ¿No debería habérsele devuelto a las hijas?
Lo encuentran, es un
manual que perteneció a Grace, la que fuera partera de Katrina. También
descascaran una pared y encuentran un mural que Laurie diseñó en el que dibujó
a sus hijas. En medio está la partitura de ese viejo estándar americano “You
are my sunshine”. Miss Jenny se altera, era la música que escucharon en la radio
el día en que Mama intentó acabar con su hija menor con un buen chorro de
monóxido de carbono.
Gina Lambert no es un fantasma que acepte derrotas
fácilmente. Interrumpe en ese drama familiar, secuestra a Abbie e intenta
matarla. La salva Jennie quien encuentra
el ensalmo indicado en el grimoire de Grace.
El final es toda una reunión familiar. Las Mills,
acompañadas de Hawley e Ichabod, que gracias a la sopita de pollo con bolas de matzah (lo
que en New York llamamos “penicilina judía”) que le dio Hawley está mucho mas recuperado,
se reúnen para una sesión de espiritismo en Tarrytown. Milagro que ni locos ni
médicos los descubran. Invocan el espíritu de Lori Mills. Ahí descubren que
Mama está orgullosa de sus hijas, que siempre supo que Abbie era una Testigo y
que veló por Jenny durante su estadía en el manicomio.
"¡Está rica la sopita!"
Más importante, el día en que la menor de las Mills creyó
que su madre pretendía matarla, fue el día en que Lori la salvó. Un inoportuno
demonio provocó la fuga de gas y Lori, sobreponiéndose a su asfixia, puso en
marcha atrás el auto rompiendo la puerta del garaje y salvándolas a ella y a su
hija. Mama Mills se despide, pero antes les revela que dentro del grimorio de
Grace Wilson hay “un arma” con la que podrán destruir a Móloc.
Entretanto, Katrina es convencida por Henry de cuidar a Baby
Moloc. No entiendo, la semana pasada la bruja parecía enternecida con el crio y
ahora tiene dudas. Lo carga en brazos y Henry derrama lágrimas de celos.
Nosotros podemos ver al verdadero diablito, negro como tizón (¡Racismoooo!
Aunque como se supone que esta serie es una celebración a la diversidad…)
¿Mami, qué quiere el negrito?
Más tarde, Katrina descubre que el niño le dejó tiznado el
hombro. Con eso deduce que es diablo enmascarado. Sale al jardín y recoge
flores y hojas con los que prepara un veneno para acabar con el cochino
demonio. Pero cuando va en su busca encuentra la cuna vacía. Típico del cuento
del embarazo sobrenatural. Baby Móloc ahora tiene como nueve años y parece que
estaba hurgando en el refrigerador, porque La Señora Crane lo descubre con una
hogaza en la mano. “Tenía hambre, Mamá” dice el chico.
Este hijo le sailó más bonito que el Henry
Lo mejor del capitulo, de retorno de Tarrytown, la camioneta
del Equipo Vamos a Salvar el Mundo es detenida en la carretera por un Irving
fugitivo. Acalla los reproches de La Teniente Mills, anunciándole que podrá
luchar mejor contra Móloc desde afuera que entre los orates. ¡YEEEEEH, Irving!
Irving en fuga
Fue un capitulo conmovedor, pero agridulce, con puntos a
favor y otros en contra. La aparición de Mama Mills y su efecto en sus hijas fueron
emotivos, pero incómodos de ver, sobre todo para quienes hemos pasado por la
experiencia de vivir (crecer) con padres perturbados y la carga de confusión y sentimientos
de culpa que eso conlleva.
Por otro lado, la emotividad se pierde con ese apuro en
abarcar tanto y en enfocarse en muchos factores. Al final, la serie perdió foco
y no llegué a saber si el fantasma tenía algo que ver con Móloc o era un
accidente que anduviera por Tarrytown. Dejar a Ichabod en la banca fue una gran
torpeza. Se le extrañó mucho y Hawley no lo supo reemplazar.
La serie se está volviendo repetitiva. Esa costumbre de
comenzarla con un sueño, una visión u escena que pretender ser algo que no es,
se ha vuelto un recurso trillado. Por otro lado también aburre ese cuento de
nunca acabar que monstruos, fantasmas y maldiciones acaban en un abrir y cerrar
de ojos gracias a la entonación de un ensalmo/conjuro que ahora cualquiera
puede vocalizar. Apuesto que la próxima semana veremos a Hawley canturreando
algún hechizo.
Al final, mi personaje favorito (y por eso lo extraño tanto)
es Irving porque es el único que sigue en proceso de evolución. Hawley es unidimensional,
y los otros se han estancado. Fran Irving comenzó siendo el policía escéptico
que se rige por el manual. Luego se va involucrando y ensanchando su mente
hasta convertirse en victima de Móloc y, todavía no sabemos, hasta donde lo
lleve su intento por recuperar su alma. El hecho es que no se queda sumiso en
un rincón. Y menos ahora que está libre.
Y llegó el lunes y el imán de “Sleepy Hollow” sigue
atrayéndome. En este episodio descubrimos que Ichabod Crane tiene memoria
fotográfica, habla perfectamente alemán y que “inventó” la “Boston Tea Party”
(no con ese apelativo tan festivo) para ocultar una misión secreta.
En pos de Miss Jenny Mills, Ichabod Crane y Abbie Mills, llegan
a una cabaña que perteneció al Sheriff Corbin. Ahí encuentran una Jenny amada
hasta los dientes. Se enteran que a espaldas de Abbie, El Sheriff convirtió a
Jenny en una especie de Sarah Connors entrenada en varios países del Tercer
Mundo para ser La Perfecta Revolucionaria (algo que aprecia nuestro viajero del
tiempo. Sigo viendo romance entre este par).
Curioso que Ichabod no se sorprenda ante los nombres de
países visitado por Jenny y solo pregunte qué es Somalia. Ni Guatemala, ni
siquiera México se llamaban así en el Siglo XVIII. Lo que no me sorprendió y
acepté (a diferencia de muchos en la audiencia) fue que un hecho histórico que
se considera como el inicio de la Independencia de los Estados Unidos sea
revelado como un truco para una maniobra encubierta de Crane.
(seriable.com)
Después que Miss Jenny cree el cuento de que el “inglés” es
un ex oficial de George Washington, Ichabod les revela que la noche en que los
colonos disfrazados de Indios lanzaron un cargamento de té al Atlántico desde
la Bahía de Boston, él rescató un cofre de piedra cubierto de sigiles raros y
custodiado por una banda de mercenarios alemanes (Los famosos Hessians de cuyas
filas salió El Jinete sin Cabeza).
El cofre contenía la mítica Clavicula Salomonica, supuestamente escrita por el bíblico Rey Salomón,
recuperada por los Templarios, se la creía perdida hasta que Ichabod Crane la
rescata y entrega a manos de Washington. Siglos más tarde, es Jenny la
encargada de recuperarla. Ella les cuenta que además de su entrenamiento
paramilitar, el Sheriff Corbin le había asignado la tarea de recuperar objetos
estéricos perdidos. Ósea también es un poco Indiana Jones.
Jenny les muestra un escondite donde está un sextante dentro
del cual hay un mapa de la Sleepy Colonial. Ichabod reconoce el sitio donde
Corbin ocultó el libro. Pero Las Hermana Mills son incapaces de estar cinco
minutos juntas sin agredirse vocalmente. El Profesor Crane tiene que recurrir a
todas sus artes de docente para arbitrar estas reyertas fraternales.
(tarstarkas.net)
Finalmente son interrumpidos por los famosos satanistas que
hablan con acento alemán y cargan píldoras letales en la boca como Himmler. A
pesar de que Crane y Las Mills los reciben a balazo limpio (increíble como
Ichabod ha aprendido a manejar el revolver), los satánicos se escapan con el
mapa, dejando a uno atrás. Antes de tragarse el cianuro, es interrogado en
lengua germana por El Profesor Crane. Dice ser parte de un antiquísima cofradía
que ha estado viviendo en Sleepy Hollow por siglos sin ser detectada. “Somos
sus vecinos” les informa socarronamente. El ha vivido entre ellos como un
inofensivo maestro de música. Cada día aumentan más en número y en poder.
Abbie quiere saber el nombre de su líder, y el satánico le
responde llamándola por su nombre completo, Grace Abigail Mills, que es el
mismo demonio que las encontró a ella y a Jenny en el bosque. El maestro de
piano les cuenta que necesitan del libro La
Llave de Salomón para invocar a los 72 demonios y así abrir un portal
infernal que ayude a precipitar el arribo del Apocalipsis.
(metacafe.com)
La memoria fotográfica de Ichabod le permite reconstruir el
mapa. Parten hacia una antigua iglesia, donde los satánicos están intentando
abrir las puertas infernales derramando sangre sobre el grimoire. Efectivamente, aparece una charca infernal en la cual se
debaten las almas de los condenados. Llega nuestro trió y se enzarzan en otra
trifulca que acaba cuando Abbie arroja el grimorio dentro de la laguna infernal
y cierra el portal.
(tv.com)
Ichabod, con ayuda del
Paraíso Perdido de Milton (no solo
de historia sabe el maestrito colonial), identifica al líder que conocieran las Mills
en el bosque como un poderoso demonio llamado Moloc. El episodio acaba con un
amago de tregua entre las Mills. Jenny le pregunta a su hermana que se trae con
Ichabod Crane y Abbie le responde que el viajero y ella son los dos Testigos de
los que habla el Apocalipsis. Y esto continuara…
(Por motivos religiosos este blog se va a tomar unos días de
vacaciones, así que preferí publicar hoy antes que esperar al jueves. Pueden
dejar sus comentarios, solo ténganme paciencia en que los responda ya más entrada
la semana.)
En 1997, finalmente J.K Rowling consigue representación para
su longeva novela-debut Harry Potter y la
Piedra Filosofal. La publicación de este libro marcará un antes y un
después en la literatura juvenil y en la representación de magia y sus practicantes
en el género fantástico. Pero la saga de Harry Potter no surge de la nada. El género
fantástico de los 90’s se caracteriza por la inclusión de brujas buenas, sexis y
poderosas que parecen haber llegado para quedarse.
(harrypotter.es.net)
Como lo saben todos los seguidores de la serie, Harry Potter
nació en la imaginación de su autora en el transcurso de un viaje de tren en
1991. Cinco años le tomaría a Rowling gestar el universo mágico donde habita su
niño mago. A pesar de su inmensa originalidad, la obra tiene predecesores en
varias series de libros infantiles como las de Chrestomancy de Diana Wynn Jones y The Worst Witch (La Peor
Bruja) de Jill Murphy, las cuales describen a jóvenes hechiceros estudiando
en academias mágicas. Aun así, ninguna de esas obras tuvo el impacto de Harry
Potter como tampoco lo han tenido los miles de clones que emergerían tras la aparición del bestseller.
Vamos a dejar un momento a Harry Potter y a sus brujos y
brujas que merecen una entrada aparte, para ver
el contexto en que nacieron, lo que podría conocerse como “La Era de Oro
de las Brujas de Ficción”. Ya durante los años en que Rowling inventaba las
primeras aventuras del “Niño que Vivió”, varias novelas adultas trataban el tema
de la brujería. En 1995, Gregory Maguire escribió Wicked: The Life and Times of the Wicked Witch of the West, que en
castellano se conocerá como Memorias de
una Bruja Mala. Maguire, famoso por sus nuevas versiones de cuentos de
hadas, narra las tragedias que llevan a la compasiva Elphaba a convertirse en
La Bruja Mala del Oeste en El Mago de Oz.
Con gran dosis de violencia, lenguaje grosero y fuerte contenido sexual, Wicked definitivamente era para adultos
que la apreciaron hasta el punto de convertirla en uno de los libros mas vendidos
del año.
(fantasytienda.com)
Otro bestseller del ’95 fue Practical
Magic (Hechizo de Amor o Prácticamente
Magia, como se la llamó en España) de Alice Hoffman. Tras la muerte de sus
padres en un incendio, Sally y Gillian Owens van a vivir con sus excéntricas
tías en un pueblo de Massachusetts. En la escuela, Sally y Gillian son blancos
de las burlas y ofensas de sus compañeros debido a que pertenecen a una familia
de brujas. Las tías de las niñas se especializan en filtros amorosos muy
solicitados por los habitantes del pueblo.
(bookhurricane.com)
Después de años de ver y oír los
sufrimientos de la clientas de sus tías, Gillian y Sally concluyen en que el
amor no es para las Owen y hacen un hechizo para no enamorarse jamás y así
serle fiel a un “hombre ideal” que no existe. Poco después, Gillian huye de
casa y desaparece de sus vidas. Sally permanece con las tías, eventualmente se
casa y tiene dos hijas, pero sus parientas brujas le advierten que su marido
morirá joven. Cuando esto ocurre, Sally cae en una depresión de la cual emerge
al descubrir que en la escuela sus hijas están siendo expuestas al mismo bullying que ella conoció en su
infancia.
Sally se lleva a sus hijas a Nueva York e intenta
darles una vida normal. Un día, cuando las niñas ya son adolescentes, Gillian
retorna a la vida de Sally trayendo el cadáver de Jimmy, su última pareja, en
la cajuela del automóvil. Jimmy, un golpeador, murió por una sobredosis de
belladona que le administró Gillian para evitar sus abusos. Las hermanas entierran
a Jimmy en el patio de Sally, pero pronto comienzan a ocurrir sucesos extraños.
La comida se pudre inexplicablemente, aparecen animales muertos en la casa y
unas plantas que crecen en la tumba de Jimmy perturban a los transeúntes.
Kylie, la menor de las hijas de Sally, que ha heredado los poderes de las Owen,
le cuenta a sus parientas que se trata del espíritu intranquilo de Jimmy. Para proteger
a su familia, Sally tendrá que regresar a la casa de las brujas a solicitar la
ayuda de sus tías.
piratasdelcine.net)
En plena fiebre esotérica de la Nueva Era, el cine y la
televisión se unen a ese fenómeno con brujas positivas. En 1996, los asiduos al
cine y al género de terror podían gozar de “The Craft” (“Jóvenes y Brujas) una
exploración del poder de la magia por parte de cuatro singulares colegialas.
Sarah (Robín Tunney) es una chica desadaptada y con manías suicidas marcada por
la muerte de su madreen el parto. Su padre y su madrastra se trasladan a Los
Ángeles y enrolan a Sarah en una escuela
católica mixta esperando que pueda iniciar una nueva vida. Pero tras un desastroso
incidente romántico, Sarah inicia amistad con un trió de rebeldes con muy mala
reputación. Ellas son la tímida y acomplejada Bonnie (Neve Campbell), rechazada
por tener el cuerpo cubierto de quemaduras; la mulata Rochelle, blanco de los
ataques racistas de compañeras rubias y populares, y la pobretona Nancy
(Fairuza Balk), una amagada llena de rencores.
El trió le cuenta a Sarah que para entretenerse estudian
ocultismo y la invitan a ser parte de su aquelarre. Ahí descubren que Sarah es
una “bruja natural” con poderes propios. Juntas se van a una excursión en la cual tras
practicar ríos paganos, invocan a un espíritu para que las ayude a cumplir sus
deseos. El conjuro del aquelarre pronto dará frutos. Rochelle puede vengarse
dejando calvas a sus verdugos, milagrosamente el cuerpo de Bonnie se ve libre
de sus cicatrices, pero eso la hace convertirse en una frívola narcisista.
Nancy provoca la muerte de su padrastro, a raíz de la cual ella y su madre
heredan un seguro que las hace millonarias. Sarah logra dominar a Chris, el
chico que la depreció en el pasado, y que se convierte en su perro faldero.
Sin embargo, Sarah pronto se da cuenta que sus amigas no
pueden controlar poderes que afectan
negativamente sus personalidades. Cuando Nancy mata a Chris, Sarah hace un
hechizo para detenerla, pero lo único que consigue es que el aquelarre se
vuelva en contra suya. Las brujas se presentan en casa de Sarah para torturarla
hasta llevarla al suicidio, pero ella recurre a todo su poder y vence a Nancy.
Al final, Nancy termina en el manicomio y sus escarmentadas amigas pierden sus
poderes. Solo Sarah los conserva.
Algunos críticos han visto el filme como una advertencia en
contra de la magia. Por el contrario, la advertencia es en contra de amateurs y
neuróticos en cuyas manos cualquier don se vuelve peligroso. El hecho de que su
poder de bruja salve la vida de Sarah y la capacidad de no perderlo demuestra
que ha superado su periodo de iniciación. Otra señal positiva hacia la brujería
es la inclusión de Lirio (Assumpta Serna), la hechicera latina dueña de una
librería esotérica que provee de material de lectura a las jóvenes brujas. Lirio
advierte a Nancy que no debe jugar con la magia y más tarde la vemos guiar y
proteger a Sarah.
Sarah y Lirio (cineplex.com)
El filme se muestra respetuoso por “El Oficio” y usa verdaderos
ritos paganos. Fairuza Balk que era Wicana ayudó a asesorar a los guionistas.
Hay algunas leyendas sobre estos ritos que cuando se practicaban en el plato se
apagaban las velas, corrían vientos helados y ocurrían otros episodios extraños
que aumentaron el aura sobrenatural del filme.
A pesar de que estaba hecha para ser mero entretenimiento
veraniego, Jóvenes y Brujas se
convirtió en un éxito de taquilla y un filme de culto. Tan influyente fue que Silver Ravenwolf usó para cubierta de Teen Witch, su manual de hechicería para
adolescentes, una ilustración que guardaba similitudes con el poster del film. Y en castellano, Teen Witch se llama Jóvenes y
Brujas.
(buscalibre.com)
Menos oscura, pero igualmente enérgica, fue la brujita
televisiva interpretada por Melissa Joan Hart en “Sabrina, La Bruja Adolescente”.
Originalmente, Sabrina fue un filme para televisión que debutó en el Canal
Showtime en 1996. La historia era similar al comic. A sus 16 años, Sabrina descubre que
es una bruja con poderes, lo que no impide que cometa errores típicos de
adolescente como enamorarse del más guapo de la escuela, sin reparar en que el verdadero
amor está más cerca de lo que cree. Tanto éxito tuvo la película, que seis
meses más tarde, Melissa repetiría el rol, pero ahora en una serie que iba a
durar siete temporadas.
Sabrina Spellman vive con sus Tías Zelda e Hilda, y Salem un
parlanchín gato que en realidad es un brujo castigado a vivir eternamente en
cuerpo de felino. Sabrina era una bruja un poco atolondrada cuyos hechizos
muchas veces terminaban en catástrofes. Los productores querían convertirla en
una versión juvenil de Samantha Stevens así que el énfasis era en la edad de
Sabrina más que en su brujería. A pesar de ser capaz de convertir humanos en animales
y frutas, Sabrina es una típica jovencita, amiga de los trapos, fan de Britney
Spears y bastante romántica. Una especie de Cher de “Clueless”, pero con
poderes mágicos.
(poprosa.com)
Dos años más tarde, apareció en el cine la esperada adaptación
de Practical Magic. A pesar de las
excelentes actuaciones de Sandra Bullock y de Nicole Kidman como las Hermanas
Owen, muchos amantes de la novela quedaron decepcionados. Se quejaban de los
cambios en un guión que habían recortado
todo el episodio de a infancia de las Owen, los quehaceres de las tías brujas e
incluso los de las hijas de Sally a las
que les rebajaron la edad por lo que sus vidas fílmicas carecieron de interés.
(blog.songofthegoddess.com)
Sin embargo, en el aspecto mágico y en el retrato de las
brujas la película tuvo sus aciertos. Son Sally y su hermana las culpables de
la muerte de Jimmy Angelov (Goran Visnic). Arrepentidas, lo resucitan usando un
antiguo hechizo que las tías se había rehusado invocar para resucitar al
marido de Sally. Ahora entienden por
qué, Jimmy vuelve como un zombi que las ataca y que Sally debe matar a
sartenazos. Tras enterrarlo en el jardín, su espíritu las persigue y finalmente
posee a Gillian. Es ahí que Sally se ve obligada a solicitar la ayuda de las tías
y también la de las mujeres de su comunidad para formar un aquelarre que
consiga exorcizar el espíritu maligno y salvar la vida de Gillian.
Hay otro detalle que no está en el libro, Harry (Aidn Quinn),
el detective encargado de investigar la desaparición de Jimmy es el Hombre
Ideal al que una vez Sally conjuró. La película está llena de mensajes
positivos sobre magia y brujas. A diferencia de antiguas historias que hacían
que la bruja renunciase y repudiase sus poderes, aquí Sally debe abrazar la
tradición familiar como único medio de proteger a su hermana. Si el libro hace
hincapié en el desprecio de la comunidad hacia las brujas, la película deja un
mensaje de tolerancia al mostrar la unión de las Owen con sus vecinas en su
esfuerzo por rescatar a Gillian. Y aunque Practical
Magic indica que no se debe jugar con algunos sortilegios, también
demuestra que el verdadero amor es más fuerte que cualquier hechizo.
A pesar de las críticas, Practical
Magic fue un éxito de taquilla. Éxito que combinado con la sintonía de
Sabrina, y la aparición en el mercado norteamericano de Harry Potter, llevaron
a los productores de televisión a pensar que el público americano estaba
preparado para una serial “seria” sobre brujas. Se llamó “Charmed”
(“Hechiceras” y en España “Embrujadas”).
(charmed.wikia.com)
Aprovechando el alto rating de la versión televisiva de “Buffy”,
la Warner decidió darse la oportunidad e crear una serie sobrenatural sobre
brujas modernas. A su cargo estuvo el legendario productor Aarón Spelling y la guionista
Constance M. Burge. Sin embargo, todavía
había dudas de si una serie sobre tres brujas podría interesar al público,
sobre todo si carecía del humor de Sabrina y “Bewitched”. A Burge entonces se le ocurrió combinar ritos
paganos, hechicería y seres sobrenaturales con valores domésticos y feministas.
Estos estarían encarnados en las Hermanas Halliwell tres chicas de hoy que deben recurrir a magia
del ayer para sobrevivir en el mundo real y el fantástico que tienen la mala
costumbre de entroncarse a cada rato.
“Charmed” llegó a tener ocho temporadas, igual que “Bewitched”, son las series de tema sobrenatural más longevas. Fue una serie “trendy” con actrices que imponían modas y con las que las televidentes podían identificarse. Para interpretar a Prue, la mayor de las Halliwell, Spelling trajo a su enfant terrible de “Beverly Hills 9201”, el icono de los 90’s Shannen Doherty. Para dar vida a su hermana Piper, se contrató a Holly Marie Combs, y a Phoebe Halliwell le dio vida Alyssa Milano, a la que el mundo había visto crecer en la famosa serie “¿Quién manda a quién?” (“Who is the Boss”).
(articulo.mercadolibre.com.ve)
Las Halliwell tenían algunos rasgos en común con Las Owen de
Practical Magic. Tras la muerte de la
madre y el abandono del padre, las hermanas son criadas por su abuela paterna. Sin
embargo, apenas tienen edad para hacerlo cada una huye del hogar. Phoebe como
Gillian se mantiene alejada de sus hermanas. La enfermedad y muerte de la Abuela
Penny, y el legado de su casona victoriana en San Francisco, obliga a Las
Halliwell a reunirse.
Prue, a sus 28 años
es la más centrada e instruía de las
tres, antes trabajaba en el Museo de Historia Natural de San Francisco y ahora
en una agencia de subastas de objetos de arte. Es responsable, conservadora y
seria hasta el punto de carecer del sentido del humor. De pequeña tuvo que
cuidar de sus hermanas, algo que nunca ha superado, tal como no se perdona haber provocado un
accidente a Phoebe (mucho angst
reprimido en esta serie). Piper es la reina de la cocina, una excelente chef
pero un desastre en sus relaciones amorosas. Phoebe es la loca irresponsable,
la que nunca terminó sus estudios y salta de cama en cama, incluso tuvo amores
con el ex prometido de Prue. Las hermanas no están contentas de verse y mueren
por decirse “Chao” eternamente, pero la herencia de la abuela las obligará a
vivir en la misma casa.
Resulta que Penny era bruja, que las Halliwell descienden de
un linaje de brujas y que tienen una misión: perfeccionar su magia para
destruir demonios y proteger inocentes. Solo la despreocupada Phoebe le ve el
lado entretenido a la misión. Pero poco a poco, las Hermanas comienzan a
exhibir aptitudes que les sirven para ayudar al prójimo. Prue descubre que tiene
el don de la telequinesis y puede mover objetos, más tarde aprenderá a
proyectarse astralmente. Piper congela el tiempo y eso la ayuda neutralizar a
sus enemigos, y Phoebe posee la facultad de la clarividencia que más tarde
aumenta al adquirir el poder de la empatía.
A pesar de que la serie tiene a las Halliwell destruyendo
demonios, neutralizando brujos malos y luchando contra criaturas extrañas, lo
más memorable es su combate interior por aceptarse y aceptar que sus hermanas,
aunque ejes de su aquelarre, son entidades independientes. Un atractivo de” Charmed”
era su mixtura de fantasía sobrenatural con drama familiar. Más que los
hechizos de las Halliwell recordamos sus relaciones fraternales, su reencuentro
con el fantasma de Patty, su madre, y con su muy vivo padre Victor Halliwell.
Inolvidables fueron los disparatados embarazos de Piper, el desdichado matrimonio
de Phoebe con el demonio Cole, y la trágica muerte de Prue.
La misión principal de las Halliwell se cifra en dos
aspectos: la destrucción de las fuerzas del mal y el avance de su magia a
través del estudio y de experimentos (algunos de los cuales terminaban en
catástrofes). Las brujas no solo son protectoras sino también estudiantes/aprendices.
Toda familia de brujas tiene una especie de ángel guardián, un Guía Blanco. El
de las Halliwell se llama Leo y se convertirá en el marido de Piper. Leo tiene
poderes para orbitar y para curar. Poderes que no tienen las brujas. Tas la
muerte de Prue, las Halliwell descubren que su madre tuvo amores con su Guía Blanco,
y que de ellos nació Paige Matthews (Rose McGowan). Como hija de un Guía
Blanco, Paige si tiene acceso a dones curativos y de orbitacion. Las Halliwell
convencen a su hermana perdida a integrarse a su aquelarre.
(fanpop.com)
A pesar de las muchas capacidades paranormales de las
Halliwell, también tuvieron que entrenarse en artes marciales para poder
derrotar a sus muchos enemigos. Por un lado hacia más interesante la trama y
aumentaba el aura de las hechiceras como heroínas de acción, pero esa fue mi
única queja de una serie que me encantaba, el enfatizar las capacidades físicas
y destructivas de las brujas más que su desarrollo espiritual e intuitivo. Aun así, la magia, en todas sus
formas, se manifestaba constantemente en la Mansión Halliwell.
De la abuela Penny las “Charmed Ones” habían heredado un
gigantesco grimorio, El Libro de las Sombras, que era una enciclopedia de ocultismo,
una crónica de todo suceso paranormal en el universo y un recetario de filtros
y pociones. Parte del aprendizaje de las hechiceras consistía en inventarse sus
propios hechizos. En ese arte descollaba Piper que como cocinera era experta en
hierbas. Como complemento al encantamiento, las Halliwell debían acompañarlo
con una invocación en rima, que tal como el hechizo debía ser original, ningún hechizo
ni ensalmo eran reciclables. Así pudimos conocer diferentes combinaciones de
productos naturales y el poder de la voz en la magia.
Phoebe y The Book of Shadows (fanpop.com)
Con “Charmed”, ya parecía que las brujas serían parte eterna
de la industria del entretenimiento, pero en 1999 ocurrió un sorpresivo cambio
de planes del cual no fueron culpables las Halliwell. (Continuará)