Si algo quería para este tercer aniversario era cien
seguidores y 200.000 visitas. Según mi último conteo tengo 102 Reyes de Fabula
y 201.419 visitas. Un billón de gracias a todos los que han hecho realidad mis
deseos. El doble a mis reyes más devotos que siguen aquí bajo el amparo del arciano sagrado en el Bosque de los Dioses de Invernalia. Vamos
a ver que nos trajeron estos tres años, siempre recordando que en el el mundo esotérico
“3”es un número sagrado.
Ya sé que este año es diferente a los otros. “Juego de Tronos” ha tomado un rumbo que nos confunde e irrita. Estos Reinos se han quedado un poco sin tema de conversación, y Malena está ocupada con asuntos del corazón, que los expertos describen como la aventura más fantástica de todas. Pero detengámonos un momento para recordar los comienzos de este blog.
Un día, como hoy, en el invierno (verano en el Hemisferio
Norte) abrí las puertas de este Reino dedicado al género fantástico en
cualquier forma de ficción. Como dije en su momento, a pesar de que entrabamos
bajo la égida de la obra de George R.R. Martin, otros contenidos fantásticos
también tendrían cabida en nuestros intercambios.
Creo que hemos cubierto, en estos tres años, una variedad
extraordinaria de cuestiones esotéricas y sobrenaturales, que han sido tratadas
en libros, cine y televisión. Hemos revisado casi todas las series de
televisión que presentan el tema de la fantasía , sobre todo las que han iniciado
recientemente, muchas para acabar abruptamente. También hemos hablado de las más longevas que ya no están con
nosotros como “True Blood”, y las que han decaído tanto que ya ni me interesa
hablar de ellas como “Sleepy Hollow”.
Lo importante es que hemos visto la evolución del tópico,
los prejuicios que existen aun dentro del universo fantástico contra criaturas
paranormales como brujas y licántropos. Hemos visto los errores que cometen los
adaptadores y los que todavía no saben en que se meten cuando buscan entrar en
el mercado de la fantasía. Dicho esto, cabe mencionar la triste evolución de
la serie “Juego de Tronos” que es el
mejor ejemplo de la catástrofe que tiene lugar cuando no se trata el género con el respeto que se le
debe.
Celebrar el tercer aniversario de este blog me obliga a una
mirada retrospectiva de como percibía/percibíamos la fantasía en esos primeros
meses. Vale recordar, que éramos un poco Niños de Verano, que creíamos que para
la Navidad del 2013 ya tendríamos en nuestras manos la copia de Vientos de Invierno ¡y traducida, más
encima!
También yo por entonces no era la Lectora militante de hoy. Comencé
este blog apenas leído el primer volumen de Una
Canción de Hielo y Fuego. Comencé este blog apenas medio enamorada de un
tal Matarreyes. Términos como “jaimera” o “tronero” no eran parte de mi vocabulario.
¡Ay qué tiempos, Señor Don Simón!
(Les pongo escenas en español ibérico de La Tercera Temporada. No sé si la Reina Guivi ha oido la voz que le ponen a su Lord Malandra.)
Y ya que vamos por ese sendero, me siento un poco triste al releer
los primeros blogs. Por entonces, era yo todavía criatura independiente, que
vivía sola, que me manejaba por mis propios medios, todavía estaba llena de
humor, intelecto, ingenio y entusiasmo. Este blog ha sido testigo de mi propia
metamorfosis, de mi degradación hasta convertirme, como le digo a cierta persona, “mugre pegada en el suelo de la cocina que tú raspaste con espátula y
reconstruiste”.
Sin embargo, como no soy ingrata reconozco también lo bueno:
la evolución de mi relación con ustedes que han sido mi mayor apoyo, solo por
eso ya bendigo este blog. La suerte de dejar prejuicios atrás sobre la fantasía,
sobre la relación con mi clientela de Reyes, incluso mi nueva apreciación de
Facebook como una fantástica red social que se convierte en una antesala a estos Reinos de Fábula.
No me olvido que en mayo del 2012 yo soñaba con ser la Mujer
Roja (y shipeaba a Meli y a Stannis), pero que también pesaba 133 kilos y
estaba más sola que un dedo. Hoy peso 95, lloro de ira ante el daño que se le ha
hecho a Melisandre, pero tengo a mi propio Stannis con él que no hago sombras
asesinas, pero todo lo demás sí.
Antes de cerrar este entrada y antes de volver a
agradecerles su fidelidad, su apoyo y su “fuerza cósmica" como la llama la Dama
Blanca, quiero prometerles que en lo posible seguiremos aquí hablando tal vez
no tanto de GOT, tal vez de nuevas series, pero también de
aspectos fantásticos que no hemos tocado como el misticismo, las hadas, los
Cuentos de Andersen y en ocasión del robo (y así tengo que llamarlo) de uno de
mis obras más amadas (tres tomos de la edición Aguilar, de as Mil y una Noches)también hablaremos de
la fantasía arábiga.
Ahora me gustaría oír de ustedes, de sus recuerdos de este
blog en un comienzo. De la evolución de su relación con lo fantástico. ¿En qué
ha cambiado? ¿Qué les gustaba entonces que ya no les atrae y que nuevos interés
ha generado un tópico que es un universo en sí? Y, por supuesto, ¿qué cambios en sus vidas personales han
estado ligados a estos Reinos de Fábula?




