En 1990, ni mi
madre ni yo pudimos dormir después de conocer al bestial payaso de la miniserie
It. Con ese antecedente, no quería meterme en Welcome to Derry,
la secuela de It. Mas cuando Gato Rafel me advertía que estaba “muy
fuerte”. Lo que he visto no me ha quitado el sueño―aunque la propensión al
gore es evidente y exagerada―pero si me ha dejado un poco incomoda. Derry
es un buen ejemplo de fanfictión basada
en la obra de Stephen King, pero su esfuerzo por crear una fama que llegue a la
Generación Z la ha llenado de baches en los que el libreto se atasca a menudo.
La Desaparición
de Mattie
El primer
episodio es muy logrado y captura la esencia de King con ese pueblito que parece
ilustración de Norman Rockwell, pero que esconde siniestros secretos.
Comenzamos con un episodio del más puro horror. El pequeño Mattie decide huir
de un padre golpeador ocultándose en el cine del pueblo. Cuando es descubierto prefiere
marcharse del pueblo haciendo autostop.
En medio de una
noche nevada, le da un aventón la perfecta familia americana: padre, madre
(embarazada) y dos hijos. Lo tratan con cariño y le ofrecen llevarlo hasta
Portland, pero en el camino comienzan a portarse de manera extraña. ¿Lo más
extraño? Que se vuelven a Derry. Mattie no recibe explicaciones más que carcajadas.
Las puertas y ventanas del vehículo están con pestillo y el toque final es que
la madre de familia da a luz un bebé monstruo que aparentemente devora a Mattie.
La acción pega un
salto de varios meses. Nadie ha podido explicar que ocurrió con Mattie. Esto
afecta a sus amigos Phil, Teddy y Lillie. Lo extraño es que estos niños eran
“amigos clandestinos” del desaparecido. Los tres intentaron ocultar esa amistad
ya que Mattie era “weird” y ya sabemos que los chicos “raros” nunca son aceptados
socialmente en sus espacios escolares.
Ninguno del trio
es muy normal. Phil, cuando no está espiando a la vecina, vive obsesionado con
todo tipo de teorías de conspiración; Teddy es el hijo del rabino de Derry, en
una época en que los judíos podían contarse con los dedos de una mano en
pueblos pequeños. Lillie es la más compleja puesto que pasó una temporada en un
manicomio tras la horrible muerte de su padre triturado por una maquina en la fábrica
de encurtidos donde trabajaba.
Agobiados por los
remordimientos de no haber apoyado a Mattie en vida, el trio se une para
investigar la muerte de su amigo. El catalizador es la voz de Mattie que Lillie
escucha desde las tuberías de su baño. Esto lleva al trio a contactar a la última
persona de Derry que vio a Mattie con vida. Se trata de Ronnie, una chica
afro-americana que atiende la dulcería del cine del pueblo.
Sucede que Ronnie
también ha escuchado la voz de Mattie, entonando la canción “Trouble” del filme
The Music Man. Ronnie invita a sus nuevos socios a una representación privada
de esa película, la última que vio Mattie antes de huir del pueblo. Llegan los
chicos en patota arrastrando a la hermanita menor de Larry que se la han
encargado los padres. En medio del filme, cuando Robert Preston canta “Trouble”,
la audiencia nota que Mattie aparece en el coro.
Atraído por
los gritos de sus amigos, Mattie se les acerca desde la pantalla, los acusa de
haberlo abandonado, se convierte en el bebé monstruo y ataca al grupo. De esa
manera espeluznante y truculenta acaba el primer episodio.
El Episodio 2 es
desolador . han pasado semanas y nada explica la desaparición de Teddy, Phil y
su hermanita Susi. Lillie ha dado explicaciones confusas a la policía aunque
insiste que el señor Grogan―padre de Ronnie y principal sospechoso―no
estaba en el teatro. Entretanto, el jefe de policía es presionado para arrestar
a Grogan, y chantajea a Lillie con
enviarla de nuevo al manicomio de Juniper Hill. Grogan es arrestado pero su
hija y Lillie siguen siendo presa de pesadillas motivadas por entes malignos
que se le aparecen como difuntos seres queridos ahora en forma de monstruos.
Ronnie es acosada
por su madre que falleció al darla a luz y la culpa por ello. Lillie tiene una
experiencia alucinante en la que casi es ahorcada con los intestinos de su
padre, cuyos restos reaparecen en frascos de pickles en un pasillo del
supermercado. Aunque solo Lillie alucina, su comportamiento indica al pueblo
que es una lunática y es llevada al temido manicomio.
Los Misterios
de la Base Militar
Paralelo al cuento
de Mattie y sus amigos, la serie describe la vida en la base militar cercana al
pueblo. Ahí llega Leroy Hanlon, héroe de Corea, aviador condecorado y mayor de
la fuerza Aérea. No pocos logros para un afro-americano. Desde su llegada,
Hanlon encuentra racismo de parte de sus subalternos, a pesar de que el General
Shaw ha puesto sus esperanzas en el oficial ya que quiere que pruebe el nuevo
avión supersónico, arma importante en la Guerra Fría.
En su primera
noche, Hanlon es despertado violentamente por un grupo de hombres con rostros
cubiertos con escafandras. Quieren saber los detalles de la nueva arma y lo
golpean brutalmente. Hanlon se niega a revelar nada. Su amigo lo rescata.
Al día siguiente,
Leroy Hanlon ha sido informado que sus atacantes eran los racistas de la base capitaneados
por el sargento que desde su llegada se ha portado insolente con el nuevo
oficial. Hanlon no es tonto. recuerda que quien lo atacó portaba un arma
soviética. Lee el informe y descubre que el sargento es un bravucón inútil,
incapaz de empuñar un arma de ese calibre.
Leroy enfrenta a
su superior con los resultados de su investigación . El General Shaw se ve
obligado a confesar su verdad. Hace siglos, en esa región de Maine apareció una
criatura maligna que ataca creando un
terror inmensurable en sus víctimas. El Pentágono cree que si se puede capturar
a este ente y dominarlo sería un arma letal y final en contra de los
soviéticos. El propósito de la base, y de ahí su secreto, es desenterrar a la
criatura. Para eso tienen al soldado Hollarann (Chris Chalk de Perry Mason). Ahora entendemos por qué Hohallorann,
gracias a sus poderes clarividentes, ha adquirido privilegios impensados por un
soldado de color.
Ahora también
entendemos el motivo del traslado de Hanlon. Durante la Guerra de Corea,
recibió una herida en el cráneo que lo privó de la parte del cerebro donde
reside la capacidad de asustarse. El ahora Juan sin Miedo es un instrumento
único para capturar al monstruo.
Hanlon acepta la
misión, a pesar de que es tan secreta que no puede compartirla con su familia
que acaba de instalarles en Derry y que también enfrenta problemas. Su esposa
se siente incomoda en un pueblo que no parece querer recibirla bien. Por un
lado se siente víctima de racismo, pero también le parece despreciable como sus
vecinos blancos aceptan la violencia de un modo casual. Nota eso después de
presenciar como una pandilla propina una paliza a un chico (todos blancos) a
pleno día y en la calle principal del pueblo. Charlotte es la única en intentar
detener la pelea.
Su hijo Will
tiene otros problemas. A pesar de ser un chico tranquilo, estudioso y con
intereses científicos, en su primer día
llega tarde a clases, es acusado de arrojar una bomba de mal olor en el pasillo
y se las arregla para derribar a una muestra al suelo. A la hora de almuerzo,
debe comer solo, en el suelo, en el compartimiento de lockers. Allí conoce a Richie
, el cubano que también usa ese espacio para comer su empanada en soledad.
Richie se ha
enamorado de Marge, la payasa del grupo―equivalente a las “Mean Girls”―
las Pattycakes. Aunque Marge ha enfocado
su inmensos bifocales en el latino, no puede acercársele ya que sería objeto de
burla por parte de sus altivas compañeras que ya exiliaron a Lillie de su grupo
cuando fue catalogada de orate.
Esto es lo que
ocurre en los primeros episodios. En los próximos se irán revelando más secretos
sobre lo que está ocurriendo con los niños. Habrá flashbacks al pasado
conectados con Pennywise aunque el payaso solo aparece en el tercer episodio. Paralelo
a las investigaciones y recuentos de la conexión del payaso con la historia
presente y pasada del pueblo, entrará en juego un tema que a ratos se vuelve
casi tan importante como lo sobrenatural: el racismo.
¿Es el Racismo el Verdadero Terror de Derry?
Welcome to
Derry ha tenido muchas críticas
negativas de parte de público y de publicaciones menore y mayores como The Daily Beast, Vulture, Indiewire y The Hollywood Reporter. Sin embargo los críticos no se atreven a
llamar por su nombre a los dos factores que disminuyen el potencial de esta
secuela. yo sí me atrevo. Uno es el intento de combinar un relato de terror con
una visión muy negativa (pero no falsa) de los prejuicios de las comunidades
pequeñas de USA en ese año de 1962. Me explayaré más sobre ese tema
cuando hable del factor diversidad.
Lo otro es la desvinculación
de esta precuela de IT . Toda adaptación acaba siendo un fanfictión del
original. Los Muschietti lo demostraron en sus filmes. Ahora, en esta precuela
de sus filmes, el dúo de hermanos bonaerenses deja atrás al universo de Stephen
King, creando el propio inventando una mitología alrededor del personaje de Pennywise,
impensada por el autor, y olvidando el verdadero mensaje de la obra: la
importancia de la amistad y unidad en momentos de crisis.
En 1986, el
“Crimson King” publicaba It, la
historia de siete chicos, todos inadaptados, que se unían en un pueblecito de
Maine para investigar la periódica desaparición de niños. La investigación
invitaba a que el culpable, el diabólico payaso Pennywise, comenzase a
perseguirlos hasta que uniendo sus fuerzas lo derrotaban…por un tiempo.
La investigación
indicaba que luchaban contra un extraterrestre inmortal que por milenios había
operado en la región, devorando niños (I’m It , Eater of Children!)
hasta ser vencido temporalmente y que su ciclo de fechorías abarcaba 27 años de
descanso para luego volver a atacar. Los chicos, con la excepción de Mike
Hanlon, eventualmente dejaban el pueblo con la promesa de volver cuando Pennywise
retornase.
En 1985, 27 años más
tarde, el payaso vuelve y Mike, ahora bibliotecario del pueblo, convoca a sus
antiguos compañeros de la Pandilla “los Perdedores” para que vengan a
auxiliarlo. A pesar de que han formado sus propias familias y enfrentan sus
propios retos, Los “Losers” regresan y
vuelven a derrotar a It cuya arma son los miedos de sus víctimas.
El libro se
convirtió en un superventas, uno de los más famosos del autor y en 1990 la NBC
lo convirtió en una igualmente exitosa miniserie bastante cercana al texto
original (minus la orgia infantil que sigue siendo tema de
controversia). Después de que me mató de susto, consideré que con la miniserie
se cerraba el capítulo y nos necesitábamos ver nuevamente al payaso , pero en
el 2017 se decidió adaptarla para la pantalla grande en dos tandas.
Lo que no se
le ocurrió a Stephen King
A mí no me
impresionaba Bill Skarsgard como actor, aparte de que acababa de verlo en mala
caracterización como Bobby Kennedy en Jackie. No lo creí capaz de llenar
los zapatos de Tim Curry, así que no me interesé en ver esta It que tuvo
bastante éxito. No así su segunda parte, a pesar de contar con un reparto de
actores conocidos como Jessica Chastain y James McAvoy.
Un detalle que terminó
de convencerme de que esta versión fílmica no estaba a la altura de la novela
fue el cambio cronológico. La novela inicia a fines de Los 50 y continua 27 años
más tarde. Los filmes tienen lugar en 1987 y 2015, lo que deja atrás toda la
riqueza cultural y el trasfondo sociohistórico del original. Por ejemplo no me
creo incidentes racistas como los que le ocurren a Mike Hanlon en los 80s y
tampoco las ofensas antisemitas que le caen a Stan Uris (de hoy si las creería).
Como si se
quisieran remediar esa carencia, Los Hermanos Muschietti han querido llevar a It a un pasado más remoto. It es un demonio milenario. Vino a la tierra encerrado
en una jaula de piedra que al romperse al aterrizar se volvió mil pedazos.
Estos cascajos (Los Pilares) pueden contener al payaso caníbal. Además existe
una tribu nativa local encargada de controlar al monstruo (Ya esto parece La
Momia).
Por otro lado,
nos muestran que Pennywise era el atuendo laboral de Bob Grey, un payaso de
feria. A It le pareció interesante poseer a Bob y convertirlo en su alter ego
inmortal. Todo esto nos es revelado en flashbacks. Hay intentos de vincular
este fanfictión con el universo de King: aparece la Tortuga Maturín de La
Torre Oscura, Hallorann es el clarividente que se comunica telepáticamente
con Danny en El Resplandor, etc.
Sin embargo, eso
no es suficiente para los fanáticos de la novela porque lo memorable de Stephen
King son sus personajes y sus temas-mensajes. Aquí también hay mensajes: los
blancos son malos, las instituciones son malas. Solo los negros y las chicas con
problemas (a Marge la dejan tuerta en un momento) pueden salvar el mundo. No sé
ustedes, pero yo prefiero el original.
Lo más admirable
de la serie (que ya se rumora tendrá cuatro temporadas) es su ambientación:
ropa, autos y sobre todo la banda sonora que incluye el para mi desconocido tema
de entrada. Lo único que encuentro fuera de lo normal es que niños de doce años
de buenas familias usasen un lenguaje tan grosero en 1962.
Contenido
Violento y Gory: TODO.
Esta serie es la apoteosis del gore por
sobre la sutileza de unfbilme de terror
Contenido
Sexual y Desnudos: 0
Factor
Feminista: Las mujeres
sobreviven más que los varones en este relato y al final solo quedan cuatro combatientes
, tres de ellas hembras. Por supuesto Charlotte es un personaje activo,
militante que aparenta ser mejor persona que su marido, pero lo dicho, parece
protagonista de su propia historia cuya realidad no es la que vive su hijo. Por
otro lado este feminismo viene teñido de la desagradable influencia mitutera
del rechazo de la maternidad. Las mujeres de este cuento no son definidas por
su rol de madres. O son falsas figuras maternas como lo es Ingrid de Lilly o
ausentes como la madre biológica de la niña. Y sí nos quedara alguna duda lo sobrenatural del
cuento lo enfatiza desde un ángulo visualmente biológico.
Ya en el primer episodio
vemos un parto grotesco en el que la imagen de poster de la perfecta madre de
Los 50s pare un monstruo devorador de niños. Luego está la pesadilla de Ronnie
en que vuelve a estar atrapada en el útero de la madre que no llegó a conocer.
La chica vuelve a ser alumbrada en un momento pavoroso en que es expulsada de
una vagina dentata y escucha los reproches de una madre monstruosa que
la acusa de haber provocado su muerte.
Factor
Diversidad: Cuando New
York Magazine reseñó la miniserie It en 1990, acusó a Stephen King
de Tokenism en su creación del club de” The Losers”. Tokenism era como
entonces se llamaba a la diversidad forzada. El periodista decía que el autor
se había sentido obligado a incluir en el gripo a un ‘token Black”, “un token
Jew” y una “token Girl”. Agreguémosle un gordito, un tartamudo y un asmático y
ya tenemos expuestos a todos los grupos demográficos.
A mi molestó esa crítica. Todavía me encanta saber que en 1958, Maine era tan diverso como New York en los 90, pero en esta miniserie esa diversidad pasa a ser supremacía lo que desvirtúa nuevamente el mensaje de hermandad del original. Comenzamos con el asesinato de un niño blanco. Sus amiguitos, todos blancos (aunque uno es judío y Lille es chica y con problemas mentales) se unen a una negrita que los lleva a ver un filme, a la audiencia se agrega Susie, la hermanita blanca de Phil. Al final de la noche solo sobreviven Ronnie, la afro-americana, y Lillie.
En el segundo
episodio llega la familia del Mayor Hanlon. Descubrimos que no es el único
negro de la base, ahí están Hallorann y sus compinches. Por otro lado, el
pequeño Will Hanlon hace amistad con Ronnie y pasa a ser parte de la pesquisa
de las chicas. Su madre, entretanto, se entromete en los asuntos de Derry. Se
siente como en Lovecraft County que esta es una serie sobrenatural que
gira en torno a afro-americanos. Lo que es legítimo, pero desvincula más la
serie con el original.
Otro grupo étnico
predominante en la serie son nativos de una tribu local que supuestamente han
sido los guardianes de Pennywise. A pesar de que juegan este rol importante, ha
habido quejas de que su situación social y cultural no ha sido bien explorada
en la serie.

.jpg)

.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)

.jpg)
.jpg)

.jpg)
.jpg)


.jpg)
.jpg)
I have never watched or read IT, I generally do not do King, although my publisher represents him here in my country, clowns are just too scary! This one sounds mucho woke. All these kids cast in todays shows and films are so terrible.
ResponderEliminar