miércoles, 30 de julio de 2014

Possession: Penny Dreadful 1x07


El penúltimo episodio de “Penny Dreadful” resulta el mejor hasta la fecha, pero las razones de su calidad han sido trabajadas en las anteriores entregas de la serie. Hemos llegado al punto en que podemos cobrar los dividendos por la energía, tiempo y emociones que hemos invertido en los personajes. Porque nos importan es que nos estremecemos en “Posesión” al conocer sus lados más oscuros e íntimos.

Se trata de un episodio claustrofóbico donde La Brigada Anti-Monstruos, en pleno, se encuentra secuestrada en la Mansion Murray, velando y vigilando a una Vanessa poseída. Es en ese escenario donde se desencadenan revelaciones y confesiones, donde se forjan alianzas momentáneas, y en donde nos enfrentamos a la máxima sartriana de que “El Infierno son  los demás”. Especialmente el mundo exterior al que Sir Malcom no quiere dejar entrar, a pesar de la omnipresente presencia de Calibán que, sin ser parte de la vigilia exorcista, insiste en perseguir a su creador.

Vanessa despierta después de su experiencia “voladora” en la biblioteca de Sir Malcom. Está vestida con un pijama de crepe de china negro, hay fuego en la chimenea, y Sembene (un único criado en esa gigantesca casa) ha preparado el té. Sin embargo, Vanessa no ha regresado. Su demonio interior finge ser Mina. Con vocecita de Gollum acusa a  su padre de haberla abandonado, de haber hecho llorar a “madre gorda”, de despreciar a su mujer por obesa, de no haber ido al funeral de su amante, y de haberse acostado con todas las mujeres de África y haber obligado a Peter a hacer otro tanto.


A medida que la poseída escupe reproches, sube el tono de su voz, se intercalan gruñidos animales en su discurso, y comienzan a moverse cosas. Las tazas se quiebran, se rompen los vidrios, vuelan los libros  y un librero se desmaya. Tiene que entrar Sembene, que a golpes “seda” a Vanessa, para detener esta actividad de Poltergeist

Victor Frankenstein es el primer convocado. A su llegada, Vanessa ya parece calmada. Lo recibe en su cuarto, peinándose, pero el demonio sigue ahí. Reconoce que Victor es virgen y le recita palabra por palabra, el trozo de la oda de Shelley que obsesiona a Frankenstein. Aterrorizado, éste sale del cuarto. No se necesita mucho para asustar a Víctor, pero como es tozudo como mula, no lo demuestra ante Sir Malcom. En cambio, se manda una disertación freudiana sobre la histeria sexual que provoca las crisis de Vanessa. Si claro, todas las mujeres que se sienten culpables por acostarse con Doryan Gray tienen ataques telequinéticos y son clarividentes. ¡Ayy, Victor!


Displicente el médico juguetea con el Tarot de Miss Ives. De pronto, aparece una araña en un naipe, y otra, y otra. Los arácnidos cubren la mesa. Ante los ojos de Murray y el medico, los insectos invaden el piso. Obviamente, otra reacción provocada por la represión sexual de Vanessa. Hablando de la susodicha, ésta comienza a aullar como descosida atrayendo a los racionales científicos, incluso cruzando la calle donde la escucha el hombre-lobo.


Ethan sube al cuarto de Miss Ives y la encuentra acuclillada como rana en el suelo, cubierta de sudor y en paños menores. Inmediatamente, sigue un intercambio risible, pero tierno, digno de Jane Austen. Vanessa le pide disculpas a “Mr. Chandler” por su lastimoso aspecto. "No soy yo”, asegura. El pistolero se hinca a su lado. “Mi Querida Señorita Ives ¿Qué puedo hacer por usted?” Ya solo falta que le ofrezcan una tacita de café y que él pregunte “¿No será mucha molestia?”

Vanessa le cuenta como lucha contra la criatura que lleva adentro. Más tarde le contará que es como un animal que la rasguña intentando salir. El le toma la mano, y con lágrimas en los ojos, Vanessa admite que es el gesto más dulce que ha sentido en mucho tiempo. ¡Qué sola debe estar la pobre endemoniada!

Hablando del invasor, éste rápido se manifiesta.  Lo primero que pegunta a Chandler es quién fue “el sumiso” durante el revolcón que se dio con Doryan. Aparte de grosero, el demonio es un indiscreto. Amenaza con contarle a Brona, pero también delata a la pobre Miss Croft por haberse acostado, entre toses de Dama de las Camelias con el esteta, “el joven encantador de nuestros sueños”. Comienza a retorcerse y a habar en lenguas extrañas. Victor le inyecta un sedante.



En a biblioteca, Malcom dice que Vanessa hablaba en árabe y que suplicaba que la dejaran morir. Aprovecha  de compartir con ellas las teorías del egiptólogo sobre Amonet. Ethan exige que traigan un cura y le saquen el diablo del cuerpo. Victor se ríe. Entonces mejor que traigan un curandero o una gitana. Sir Malcom es tajante. No quiere a nadie del exterior. Solo ellos velarán por Vanessa. La harán sentir menos sola, eso le dará fuerzas para luchar por su alma.


Por una semana, viven embotelladlos en la casa, en vigilia constante, montando guardia cerca de Vanessa. Durante esa semana, Calibán también monta guardia en las afueras de La Mansion Murray, ni la nieve lo detiene.


Ethan le enseña a Victor a disparar.  Descubrimos que Ethan es un buen cocinero y que Frankenstein es adicto a la morfina. De pequeño le daban cocaína para calmar el asma y de ahí viene su drogadicción. Descubrimos que Victor cree todo, menos en D-s; que Ethan dice no creer en D-s; y que Sembene cree en todo. Es el africano el que le pide al pistolero que traiga un sacerdote para acabar con el martirio de Miss Ives.


Al cabo de la semana, Vanessa despierta con Ethan a su lado. Le agradece sus desvelos, dice que pudo enamorarse de él. Chandler le ofrece ir por un sacerdote y Vanessa da su consentimiento. En el medio de su terrible ordalía, sigue pensando en los demás. Teme hacerles daño a los que la rodean. Le suplica a Ethan que, llega el momento, la mate. Pero lamentablemente el verdadero Ethan Chandler está abajo en a biblioteca discutiendo con Sir Malcom. El que está en la cabecera de Vanessa es su demonio.



Admiro a Vanessa que pelea de tú a tú con su invasor. A pesar de su agotamiento, se aferra a su alma inmortal incluso cuando el engendro amenaza con matar a sus compañeros. Vanessa sabe que no se dialoga ni se hacen tratos con los demonios malignos. Finalmente le pregunta qué busca de ella. El falso Ethan (con ojos retintos de poseído) le dice que quiere que sea la Madre del Mal, que reine junto a él sobre un mundo oscuro donde no haya más dolor. Vanessa aparentemente se rinde, deja que su invasor la abrace y hay en su rostro una sonrisa serena, pero es solo por un instante. Siguen los gritos y las crisis. Miss Ives no se entrega fácilmente.


Ethan comienza a sospechar que Sir Malcom tiene una oscura razón para fomentar la posesión de Vanessa. Efectivamente. Malcolm exige que la debilitada endemoniada aproveche su estadía entre dos mundos para buscar a Mina. ¡Es el colmo del oportunismo! “¡No puedes ser tan cruel!” solloza  Vanessa. Entra Ethan y escucha la conversación. Exige que el explorador se retire del cuarto. Tienen una discusión en el pasillo con Victor haciendo mal tercio. El médico dice que ya perdieron esa batalla, que acepten que Vanessa muere. Ethan quiere un sacerdote. Malcolm pregunta si para administrarle los santos oleos o para exorcizarla.
Frankenstein se horroriza ante la idea de traer un cura. Le pregunta a Murray si no le queda ni un cachito de decencia. Sale con uno de sus discursos anti-imperialistas de que Murray no puede tener decencia después de haber matado a medio continente africano. Ethan exasperado le grita al explorador “¿Quiere una hija? ¡Ahí la tiene!”


Sir Malcolm decide ir a buscar la ayuda de la Iglesia. Antes le pide a Víctor que le de algo para poder estar despierto esa noche Frankenstein le inyecta heroína. El explorador le cuenta que en su obsesión por encontrar la desembocadura del Nilo, abandonó a Peter moribundo. Que el ultimo deseo de su hijo fue que nombrara una montaña por el. Pero al bautizar a la Sierra Murray, Malcom solo pensaba en su gloria. “No, Doctor, no me queda ni un cachito de decencia”.

El explorador va por auxilio religioso, pero se trae al párroco de a esquina. El pobre Padre Matthew casi se desmaya cuando se entera de que lo han llamado para lidiar con Satanás.

Un aparte. Los fans de la serie que ya están bastante airados por la inclusión del elemento religioso, tildan a Matthew de inepto y cobarde por no exorcizar a Vanessa. Yo los tildo de ignorantes. Las razones por las cuales, ni el judaísmo, ni la Iglesia Católica (no sé del Islam, pero me imagino que han de ser igualmente escrupulosos) no practican exorcismos a la ligera es porque, además de que bien puede tratarse de una enfermedad mental como diagnostica Víctor,  el exorcista debe ser unas persona muy especial y muy preparada. No cualquier clérigo puede meterse en esos bretes.

Lo que pasa es que la cultura popular tiene esa imagen de pastores protestantes sureños o ministros evangélicos haciendo esos shows de expulsar demonios con música góspel y brincos y chillidos. Un exorcista  es un sacerdote muy entrenado, que ha seguido cursos y tiene experiencia en esas lides. En el judaísmo solo puede practicarlo un rabino cabalista y en presencia de un minyam (diez varones circuncidados y de mas de 13 años de edad).


El Padre Matthew, obviamente no califica. No sabe, ni quiere exorcizar, no ha sido preparado para ello y se apoya en la burocracia. Hay que solicitar permiso a Roma y eso tomará tiempo. Muerto de risa, Frankenstein lo acusa de ser un viejo ridículo: “¡Ya, dele la Extremaunción y váyase a la mierda!” Desde que comenzó su bromance con Chandler, el médico anda muy grosero. Necesidad de imitar a su ídolo.

Al pobre cura le fallan los nervios al ver a Vanessa emaciada y maniatada en su lecho. En ese momento, El Padre Matthews bien querría irse a la mierda como le aconsejó Victor. Lo intenta, pero Ethan le cierra el paso. El sacerdote comienza a hablar con Vanessa. Le da su nombre “Matthew=Mateo”. Vanessa recuerda que el siquiatra que la torturó también se llamaba Matthew. Pero recuerda otro “Mateo”, uno que fue crucificado en Hieropolis. El cura se asusta. La poseída se lanza sobre el Padre Matthew y le arranca a mordiscos un pedazo de cara  Se desprende de sus ligaduras, se trepa al techo a lo Spiderman e intenta huir. La Brigada no puede controlarla. Solo Nathan (fuerza de licántropo) la somete. Antes Vanessa le lanza una patada a Victor (¡Yeeeh!) A gritos, Chandler exige que saquen al cura del cuarto.


El pistolero se enfrenta al Diablo y desenfunda su Smith y Wesson. Vanessa, acorralada, le suplica que la mate. Y aquí viene el momento de aplauso. El atormentado Chandler se arranca la medalla de San Judas que le dio Brona y se la planta en la frente a la poseída. Acto seguido, comienza recitar una formula en latín “San Judas, Apóstol,  Amigo de Jesús”. La recita varias veces con mucho fervor, como un mantra. La medalla se incrusta en la frente de Vanessa quien se desmaya, aparentemente libre de posesiones. Ethan baja la escalera, pasa spor el lado del cura que está acurrucado en un peldaño, se pone su gabardina, su sombrero hongo, y sale sin decir palabras a una calle nevada a la luz del día.


Mas tarde vemos a Vanessa dormida, con un camisón nuevo y limpio. En su modorra, se entremezclan imágenes de Mina y de la obra que viera en el Gran Guiñol. Se levanta, baja y le dice a Sir Malcom, “Ya sé dónde está Mina”.

Todavía estremecida por el capitulo,  que ya he visto tres veces, reconozco que lo que más me impresionó (aparte de la impagable actuación de Eva Green)  fue la actitud de Ethan, su desarrollo como personaje y el buen trabajo de J. Harnett. Su misterio, más allá de la ya anunciada licantropía, sigue  presente. De todas las revelaciones, su actitud ante Vanessa es la que más me intriga. Ya sabíamos que Murray era un mal padre y la adicción de Frankenstein no es muy sorprendente. Con ese afán de experimentar y  de auto medicarse, los médicos decimonónicos terminaban todos convertidos en drogadictos (Freud se volvió adicto a la cocaína de tanto usarla para curar su sinusitis).

Los Niños de Verano andan diciendo que hombre que sabe latín y sabe exorcizar tiene que se cura renegado. Ya, párenle. Aunque el latín no era parte del currículo escolar del angloamericano del Siglo 19, es posible que Ethan  Chandler haya tenido una educación académica, incluso médica, que explicaría su conocimiento de esa lengua.


Por otro lado, él no practicó ningún exorcismo. Un exorcismo católico necesita de tres factores que aquí no estuvieron presentes: saber el nombre o esencia del demonio con el que se enfrentan; invocar el nombre de D-s, o Cristo o de ángeles (los santos no suelen usarse en ese tipo de ritual) y exigirle al demonio que abandone al poseído. Hasta donde yo sé, el demonio sigue adentro de Vanessa, si se calmó fue porque ella logró dominarlo, gracias a la combinación de fe desesperada del pistolero y de las fórmulas latinas que le resultaron familiares.

Un par de errores en la serie. El primero es cronológico. Para 1891 la desembocadura de Nilo estaba recontra descubierta. Otro error es de índole histórica. San Mateo no fue martirizado. El que si lo fue, es San Judas Tadeo, aunque fue decapitado y no en Turquía sino en el Líbano.

Una ultima reflexión, se habla tanto de la represión sexual de Vanessa como origen de su posesión, pero lo que me hizo ver este capitulo es que el gran problema de ella es la falta de cariño. En varias ocasiones, agradeció las muestras de afecto de Chandler, casi cae en las redes del demonio porque éste adoptó la forma del único del grupo que la trata con amabilidad, y su gran dolor fue descubrir que su amada figura paterna, Sir Malcom la estaba usando sin piedad.


Búsqueda de afecto es algo que tienen en común los personajes. Se esmeran en contarnos lo poco paternal que fue Sir Malcom con sus hijos, Victor anda desesperadamente buscando reemplazos para su padre y hermanos, sea en Van Helsing, Sir Malcolm o  Ethan. Ni hablar de la orfandad de Calibán, y Doryan Gray dejó en claro que era la soledad  la que lo empujaba a buscar variedad de entretenimientos y experiencias sexuales. En cambio, Ethan y Brona al encontrarse y aceptarse mutuamente, han superado esa soledad.


domingo, 27 de julio de 2014

Otro año, Otro Cumpleaños: Felicidades a Nikolaj Coster-Waldau y más noticias del mundo "tronero"


Creo no equivocarme al decir que La Cuarta fue la peor temporada para Jaime Lannister. Después de elevarlo al altar de los héroes, “Juego de Tronos” (y ya-saben-quienes) lo degradó a peso muerto, personaje inútil, mandilón que no sabe decirle “no” a una mujer que desprecia y (¡Guay del que se olvide!,)  violador. Con todo este desastre, las huestes jaimeras disminuyeron.

Cierto que la rabia está dirigida en contra del personaje, y el 27 de julio es El Día del Nombre de Nikolaj Coster-Waldau  no del Matarreyes, pero al menos yo también estoy irritada con Nik. Esas disparatadas explicaciones sobre la abominable escena del Septo me dieron ganas de hundirme bajo tierra y sucumbir a un ataque de vergüenza ajena grado 4. Le puedo perdonar muchas cosas a un hombre, pero no que diga babosadas en público (bueno, a menos que esté borracho. ¿Lo estabas, Gran Danés?)

Sin embargo, soy buena para perdonar y Nik es taaan lindo. Asi que, lo confirmo, este blog sigue siendo un espacio “jaimero” y Mi Sol y Mis Estrellas +su nariz, siguen reinando en mi corazón y en este Reino de Fábulas. Por eso “jaimeros” y “jaimeras” pueden desearle aquí un feliz cumpleaños (#44) a Nikolaj Coster-Waldau.

También aprovecho de hablar un poco sobre el tema de la Quinta Temporada. Pensábamos que la filmación iniciaría a fines de julio, tal como ocurriera el año pasado. Pero en una reciente entrevista, Finn Jones (Ser Loras) nos hace saber que todavía no están listos los guiones. A ese paso, tendrá  el rodaje que aplazarse hasta agosto. Sin embargo crece el rumor de que ya se está filmando en La Torre de Scrabo, en Dublin.


Es posible que agosto se la pasen en Islandia filmando lo  del Muro. Lo de Desembarco del Rey tendrá lugar en Croacia en setiembre. Se ha añadido a Sibenika a la lista de ciudades dálmatas que se utilizarán en la próxima temporada. Ahí se filmará entre el 18 y el 23 de septiembre. En cuanto al Dorne, se sabe que a mediados de octubre, las cámaras se trasladan a Sevilla y a Osuna.

Nos hemos enterado que Los Arcángeles han agarrado sus escobas y hecho una limpieza total del plató. Solo nuevos directores estarán recibiendo sueldo de la HBO para “Juego de Tronos”. De entre el nuevo lote nada más me impresiona el nombre de Jeremy Podeswa, al que conozco de “Los Tudor” y “Boardwalk Empire”.

Al menos yo no tengo idea de lo que se hará este año. Finn Jones comentó que lo espera otra escena de índole sexual. ¡Pobrecito Loras! Ahora solo lo tienen de relleno erótico gay. Justo cuando la primavera pasada, Ser George R.R. Martin comentaba que le ha dado al Caballero de Las Flores un papel más importante en Vientos de Invierno.

Hablando de Vientos de Invierno, dos contradictorias nuevas. George R.R. Martin no escribirá episodios para la Quinta Temporada. Su excusa es que tiene que terminar cierto librito "¡Yeeeh!" Pero también se ha anunciado que no leeremos Winds of Winter sino hasta el 2016. ¿ Osea, qué onda, Ser George?

Lo que me huele a mi, y a muchos otros troneros, es que la tensión entre nuestro escritor favorito y Los Arcángeles ha alcanzado el punto máximo. Después de las barbaridades de la Cuarta, Martin no quiere que lo asocien con lo que hacen/harán Weiss y Benioff. Una manifestación casi desafiente del desligue entre ambos bandos, es que el autor ha declarado en San Diego que Jayne Westerling Stark (a la que Los Arcangeles transformaron en Talisa de Volantis) tomará parte activa en la continuación de la saga.




La ultima noticia. Sean Bean, al que le importan un bledo los spoilerfobos, anuncia públicamente en Vulture que Ned Stark no era el padre de Jon Snow. Ahora si estoy segura que Lord Comandante sobrevivió a su atentado y que lo tendremos convertido en Azor Ahai en el próximo libro.

Acabo con dos preguntas finales ¿Soy la última Jaimera de este Reino?  ¿Tienen alguna otra noticia de la Quinta Temporada o de Vientos de Invierno?

martes, 22 de julio de 2014

What Death Can Join Together: Penny Dreadful 1x06


Entrando a la recta final de la primera temporada, la serie se aboca al aspecto romántico, un poco distorsionado como todo lo que ocurre en "Penny Dreadful". Ethan y Brona se profesan su mutuo amor; Calibán descubre que las lágrimas no son un remedio para un corazón destrozado; Van Helsing intenta convencer a Víctor de que debe darse un tiempo para el romance y, en su primera cita, Vanessa y Doryan Gray hablan de lo importante que es encontrar un alma gemela sobre todo para freaks como  ellos. ¿Qué más pasó en “Lo que la muerte puede unir”?

Victor le practica una autopsia al cadáver de Fenton. Aparte de la hemofagia y de ser proclive a merendarse gatos crudos, el difunto poseía la fisiología de un hombre normal. Empujada por Sir Malcom, y ayudada por el Tarot, Vanessa descubre que a Mina la tienen un barco en el puerto de Londres.

Sir Malcolm comienza a preparar una nueva expedición. Ethan, tras su francachela con Doryan Gray, regresa con Brona. Miss Craft le pide disculpas, dice que no había razón para ser tan cruel como lo fue con él. Ethan recuerda que en su pasado ha hecho cosas peores. Brona le dice que debe perdonarse. Terminan aceptando que se aman y estarán juntos hasta el final. El pistolero, incluso, se niega a aceptar la súplica de su mujer de mantener distancia física  para evitar el contagio.


Calibán no es tan afortunado en el amor. La Prima Donna de su compañía baja a su taller a solicitar ayuda con un artilugio que usa en el escenario. Llena de buenas intenciones, Maud le pide al monstruo que no le diga “señora”. “Somos una familia” le dice y le cuenta que su hermano sufrió un accidente que lo dejó horriblemente quemado. Ella entiende y no le teme a los físicamente imperfectos. El problema es que Maud hace esto como un gesto de buena voluntad y un deseo de amistarse con alguien que es parte de su familia teatral, pero el romántico Calibán malinterpreta su interés. Cuando descubre que Maud tiene novio, Calibán llora amargamente.


Entretanto, Sir Malcom prepara una nueva expedición. Le dice a Victor que no lo necesitará en ella, precipitando al médico a una nueva crisis de desilusión. Lo salva Van Helsing que lo invita a cenar. Durante la comida, El Profesor recuerda su armonioso matrimonio con la difunta Hannah. Aconseja a su joven colega  buscar el amor. En la vida no todo es el trabajo. Pero Frankenstein sigue obsesionado con ideales románticos irrealizables. De alguna manera, él y Calibán comparten esa inhabilidad de vivir normalmente.


Van Helsing lleva a Victor a su casa. Necesita hablar del monstruoso peligro que los asecha a todos y que Sir Malcom quiere destruir sin conocer realmente el mal que busca. Procede a darle una lección total de vampirismo a Victor, incluso se apoya en el famoso penny dreadful Varney, El Vampiro. Termina confesando que su amada Hannah era chupasangre y él tuvo que atravesarle el corazón con una estaca.


Victor pregunta porque lo ha elegido a él, para hacerlo depositario de todos esos datos.  Van  Helsing, conmovido, le dice que su vida se acaba. La de Victor comienza, no debe involucrarse en cacerías de vampiros y malgastar sus dones.  Le suelta una cita de Drácula “los muertos viajan rápido”. Y razón no le falta porque en un callejón, y ante los horrorizados ojos de Victor, Calibán  ahorca a Van Helsing. Le recuerda su promesa a “su padre”. Va a matar a todos los que ama, hasta que Victor no le construya una mujer. El médico llora desconsolado y Calibán despectivo le dice que las lágrimas no ayudan ni consuelan.


Sir Malcom ha preferido  no  incluir a  Vanessa en sus nuevos planes. De hecho la anima para que acepte salir con Doryan Gray que ha venido a buscarla. Mientras Miss Ives posa (vestida) para su primera sesión fotográfica. Sir Malcom tiene un perturbador interludio con su criado. Sembene le habla como nunca antes lo había hecho. Hasta lo llama por su nombre de pila para recordarle que Mina puede estar más allá de la salvación. Cegado por su cariño de padre, Murray insiste que encontrar a Mina es sinónimo de salvarla. “No, por la sangre que compartimos, por las millas que hemos viajado, Malcom, no somos iguales. De donde provengo, sabemos que hay gente que no puede ser salvada Si tu hija es una de esas ¿qué pasará? Tienes que saber lo que vas a hacer”.


Tras la sesión fotográfica, Doryan escolta a Miss Ives de regreso a su casa. Impulsivamente, ella lo invita a cenar. Esa noche, Vanessa se pone un vestido un poco escotado, negro con lunares blancos Le pregunta a Sir Malcom si no es muy atrevido. Con cariño paternal, el explorador la tranquiliza. Se ve muy bien.

La cena entre Doryan y Miss Ives es tan deliciosa como el pollito que Mr. Grey insiste en cortar solo (para que no los molesten los camareros). Se habla de temas elevados: las diferentes corrientes de moda en las que ha incursionado Doryan, sus posturas religiosas y el amor. Interesante que Doryan exprese un interés por los aspectos estéticos de la Iglesia Católica (esa fue la fascinación de Oscar Wilde toda su vida. “La Mujer Escarlata me tienta” solía decir).


Vanessa expresa con medias palabras su condición de “freak”, su posición de paria en una sociedad que no tolera lo diferente, y la soledad que acompaña su diferencia. Doryan afirma que hay poder en ser distinto, que sus vidas son una búsqueda constante por alguien que sea como ellos. Pero entonces al encontrar a su igual ya los freaks no serian únicos argumenta Vanessa. Pero tampoco estarían solos dice Doryan.

La velada termina en la pinacoteca de Doryan Grey con el par discutiendo los meritos de los retratos al compas del Dueto de Las Flores de Lakme (era una de mis piezas favoritas pero Las 50 Sombras de Grey me ha hecho odiarla) Miss Ives solicita música mas bailable, y su amable anfitrión coloca un cilindro de Bizet. Nada muy bailable, pero aparentemente afrodisiaco ya que terminan donde terminan todas las visitas de esa casa. Lo próximo será que nuestro libertino favorito  compartirá cama con Sembene o con el perro Flash Jack para demostrarnos que no le hace asco a nada.


La escena de alcoba es amplia y grafica con muchos cambios de postura. Eso si los admiradores de Eva Green se quedan con los crespos hechos porque mi hermana sefardita no muestra ni un pezón. Compensan las tomas de las nalgas de Doryan que, ya sabemos, tiene predilección por los deportes sangrientos asi que le alcanza un abrecartas a Vanessa. Ella le hace un par de sangrías en el cuerpo. Lo están pasando muy bien, pero irrumpe el diablo aguafiestas. “Hola, Hija Mía” le dice cariñosamente “Te estaré esperando”. Miss Ives pone ojos en blanco, y escapa con ropa en mano dejando a Doryan a medio camino. El pobre esteta decadente se consuela yendo a mirar su retrato. Seguimos sin ver el cuadro, pero las heridas que Miss Ives le provocó mágicamente comienzan a cicatrizar y a desaparecer.

Entretanto, La Brigada Anti-Monstruos llega a un barco en cuarentena anclado en el muelle del Támesis. En el camino, Chandler comparte con su patrón su preocupación por el estado de salud de Miss Croft. Sir Malcolm ofrece costear de su bolsillo la estadía de la prostituta en un sanatorio exclusivo en el campo. Ethan no quiere internarla, la cuidará hasta el final. Su único deseo es que Brona viva sus últimos días con dignidad. Me conmueve hasta las lágrimas. Nunca se me había ocurrido que proporcionar una mejor calidad de vida al ser amado fuera una prueba tan grande de amor.

El explorador le recuerda que el final de la irlandesa será doloroso. “Muy pronto necesitará opio para soportar el dolor. Dejará de ser quien es”. “Entonces, en lo que ella se convierta, yo lo amare” dice el pistolero. ¡OHHHH!

Adentro del barco descubren una media docena de esas criaturas que vimos en el primer capitulo, cadáveres femeninos de cabellos plateados de Targaryen y ojos rojo-rubí de Melisandre. Ninguna es Mina. Tanta bulla despierta al Amo que duerme en la bodega del barco. Emite una orden y Las Novias de Drácula despiertan y atacan a los intrusos. Gritan como banshees, y brincan como John Carter de Marte, pero son muy débiles. Los balazos y los puñales acaban con ellas. Hasta se las pone fuera de combate con trompadas y patadas.


Entremedio del alboroto, una de las seudovampiras deja caer una vela sobre paja (siempre tiene que haber antorchas y material inflamable a mano). Se arma un incendio, El Amo se dispone a abandonar el barco, lleva a rastras a Mina que grita “¡Padre, Sálvame!” Malcom quiere correr tras de ella, pero es detenido por Sembene y Chandler,  que se lo llevan.


De vuelta a casa, el atribulado explorador está de un humor horrible. Ethan intenta consolarlo y solo recibe una lluvia de sarcasmo. Se agota la escasa paciencia de Chandler que acusa a Murray de ser igual que su padre, un controlador que no sabe perder. Hay batallas que se pierden, no todo sale de acuerdo a nuestros planes. Lo único que importa es rodearse de gente confiable. Más o menos acusa a Malcom  de no confiar en Vanessa y no haberla llevado en su expedición. “¿Y tú confías en ella?” pregunta el explorador. La respuesta es afirmativa Chandler aconseja a Sir Malcom confiar en Vanessa  “sino vamos a perder muchas batallas”.


Sir Malcom se queda esperando a su hija adoptiva. Pero Vanessa retorna descalza y despeinada con ojos de loca (por suerte, vestida). Malcom está a punto de contarle sobre el barco cuando Miss Ives súbitamente vuela por los aires. Ante el atónito  explorador, Vanessa levita y  gira en el aire como un ahorcado.

lunes, 14 de julio de 2014

Closer than Sisters: Penny Dreadful 1x05


Traspasado el umbral de la mitad de temporada, “Penny Dreadful” comienza a responder preguntas y a enfocarse en un solo personaje. En este caso, la más enigmática de la serie: Vanessa Ives. Toda la hora  en un flashback que desenreda su pasado, devela sus lazos con la Familia Murray y nos descubre el enigma de sus poderes y de su amistad y enemistad con MIna. La actuación de Eva Green se vuelve un tour de force a medida que nos lleva de la Vanessa-niña a la perdida de su inocencia, y su encuentro con fuerzas diabólicas, muchas de ellas vestidas con batas de médico. Vamos a repasar “Más unidas que hermanas”, el quinto episodio de la primera temporada de “Penny Dreadful”

Para muchos, resultará discordante este episodio, sobre todo para quienes están más interesados en otros personajes, o se hayan acostumbrado al ritmo coral de la serie. Para la quinta entrega, John Logan y Sam Mendes eligieron encauzarse por Vanessa y su pasado, lo que determina la importancia del personaje y destapa sus secretos.

En la soledad de su cuarto, Miss Ives hace algo más que rezar. Repasa su ayer bajo la guisa de una voluminosa y unilateral correspondencia con Mina. Es a través de esa comunicación epistolar que Vanessa recuerda la amistad que la unió a la hija de Sir Malcom y que data de su infancia.


Asi conocemos a una Vanessa niña cuya vida está ligada a la de los Murray sus vecinos. Con solo cruzar una cerca de hierro que separa las propiedades de Los Ives y los Murray, Vanessa crece unida a Peter y Mina Murray. Sus familias son amigas, los niños se crían juntos, e incluso Sir Malcom, cuando se digna a regresar de sus exploraciones, prodiga a la vecinita  el mismo afecto que ofrece a su hija.


A través de la memoria de Vanessa, conocemos a los Murray, a un Sir Malcom alegre y animado, a una Lady Murray silenciosa y semi ignorada por su familia a un Peter que se siente indigno de ser hijo de tan aventurero padre (entonces no mintió Malcom al decir que Peter y Víctor se parecían) y una Mina, dócil y tímida, que idolatra su audaz amiguita. Los niños lo comparten todo, incluyendo la pasión por la taxidermia, y se insinúa que estarán siempre juntos, incluso que Vanessa y Peter terminarán casándose.

El único incidente que interrumpe esta semi idílica existencia ocurre cuando Vanessa, en los albores de la adolescencia, presencia un encuentro sexual entre su madre y Sir Malcom. Esa misma noche, la niña percibe por primera vez una presencia diabólica que la ronda.


Pasan los años, Vanessa y Mina son hermosas adolescentes. Mina se compromete con un oficial de nombre Branson y se dispone a trasladarse con su marido a la India. Peter está obsesionado con convencer a Malcom que lo lleve en su próxima expedición. Vanessa lo besa esperando que recuerde su promesa de matrimonio, pero solo consigue asustarlo. Sintiéndose abandonada y un poco celosa, Vanessa impulsivamente seduce al Capitán Branson en vísperas de la boda de éste. Mina sorprende a su amiga y a su prometido en plena faena en el gabinete de animales disecados.


Mina rompe su compromiso y los Murray expulsan a Vanessa de su mundo. Es el mismo Sir Malcolm quien cierra la verja de hierro en la cara de Vanessa y la llama “niña cruel”. Agobiada por los remordimientos, Vanessa cae en un estado catatónico interrumpido por crisis epilépticas.

Es llevada a un asilo donde es sometida a curas extremas para “la histeria”, el término victoriano para cualquier trastorno femenino. De principio el tratamiento de “hidroterapia” suena inofensivo, pero vemos que son sesiones de tortura en las cuales Vanessa (cuyo demonio ya asustó al director del hospital) es zambullida en tinas llenas de hielo, casi ahogada con mangueras de bombero y es finalmente sometida a una trepanación de cráneo. Lo que queda de Vanessa es enviado a morir a su casa. Allá la encuentra Pete Murray que va camino   a África. Vanessa le pide un último beso y le augura que morirá en esa expedición.


Poco después, una noche, el demonio se manifiesta bajo la apariencia de Sir Malcom. Vanessa inicialmente lo rechaza. El demonio la tienta ¿Quiere realmente perder los poderes que puede adquirir? Terminan haciendo el amor. La Señora Ives sube, atraída por los ruidos, y se encuentra a su hija desnuda en la cama, contorsionándose como si estuviera en medio de una sesión de sexo. A verle los ojos en blanco, Mrs. Ives reconoce la señal de posesión diabólica y cae victima de un infarto.


La muerte de la madre cura, aparentemente a Vanessa. Paseándose por la playa, tiene un encuentro con Mina. Es una escena bellísimamente filmada en la cual contrastan la morena  y enlutada Vanessa con la rubia Mina que viste de blanco. Mina le dice a su amiga que ha sido perdonada. Su sufrimiento ha borrado su falta. Vanessa no está tan segura de poder perdonarse. Mina le cuenta que se ha casado con Jonathan Harker. Hablan de Peter, y Mina reprocha a Vanessa no haber hablado con sinceridad con su hermano, no haberle dicho el día del beso que lo amaba, a pesar de su debilidad.


Vanessa se sorprende. ¿Cómo conoce Mina un detalle tan íntimo? Los ojos de Mina se ponen rojos y dice que “El Amo” le ha enseñado mucho. Esa noche oscura y tormentosa, como la describiría Bulwer Lytton, Vanessa enfrenta la lluvia y la ira de Sir Malcom y se presenta ante él. Mina necesita de la ayuda de ambos. Malcom le cree, pero no la ha perdonado. Le dice que todavía desea matarla. Dice que la “usará” para salvar a su hija, y que vivirán juntos (¿Qué pasó con Lady Murray?).

Mina termina su carta comentando que Malcom ama tanto a su hija que hará cualquier cosa por salvarla, pero ella, Vanessa, ama tanto a Mina, que esta dispuesta…a matarla. Con eso nos queda claro que la salvación de Mina reside en su destrucción.


Fue un capitulo tan hermoso y tan deprimente. Me llené de compasión por Vanessa, y también por su madre, que por muy adultera que fuera, cuidó devotamente de su hija enferma. Vanessa sufre de un complejo de Electra, solo que la figura paterna que desea es Sir Malcom. Por eso quería lo de Mina, por eso la muerte de la madre la liberó momentáneamente de su locura.  Sonará a lectura  freudiana, pero yo tengo una imagen medieval de la locura como resultado de la posesión o de ángeles o demonios. Vanessa sufre de remordimientos y de deseos reprimidos, una combinación muy apetitosa que invita a demonios y espíritus parásitos a invadirla.

lunes, 7 de julio de 2014

Demimonde: Penny Dreadful 1x04


Este es el capitulo que ha causado cierta controversia entre el público. Me hubiese definitivamente escandalizado si no hubiera estado avisada. Doryan Gray confirma que su misión en la vida es follar lo que se le ponga por delante: hembra, varón, humano o  licántropo, etc. Espero no se vuelva zoófilo (no digo pedófilo porque  quienes le conocemos su verdadera edad, sabemos que siempre se revolcará con gente mucho más joven que él). Por otro lado, ¿un licántropo explorando su lado bisexual? Mm, no podemos quejarnos que  “Penny Dreadful” sea poco novedosa. Pero la noche es oscura y llena de terrores que nada tienen que ver con las licencias sexuales. Vamos a ver qué pasó realmente importante en “Mundo Intermedio”.


Comenzamos con Doryan en una pequeña reunión en su gabinete pictórico. Una reunión que parece un combinado de las fiestas del Gran Gatsby y las orgías del Marques de Sade. Al son de St.Saens, Doryan semi desnudo y con aire aburrido observa cuadros plásticos mientras un tipo bigotudo le mete mano. Después, Doryan semi vestido y solo, repasa sus verdaderos cuadros para luego internarse por un pasadizo secreto hasta donde oculta el famoso retrato que observa con mas interés que a sus invitados cochinones.

En la Mansion Murray, Victor anda ocupado. En una velada, Sir Malcom conoció al Profesor van Helsing (David Warner) y  lo reclutó para su Brigada Anti-Monstruos. Van Helsing como hematólogo examina la sangre de Fenton y descubre un apetito increíble por consumir plasma. Le dice al Dr. Frankenstein que conoce este mal “íntimamente”.


A Victor le encantaría charlar con van Helsing, pero atisba por la ventana la presencia de Calibán que viene a importunarlo con sus exigencias. Tienen otra discusión que evidencia que no hay amor entre padre e hijo. Calibán anda impaciente y más encima impone condiciones. Su compañera debe ser hermosa. “¿Para parecerse a su pareja?” pregunta Frankenstein burlón.

Victor vuelve a la casa y se olvida de su hijo. En el sótano, ante Malcolm, Tambembe y Chandler se dispone a hacerle una transfusión a Fenton. Este pregunta donde está Vanessa. “¿Dónde está la Madre?” Sir Malcom quiere saber porque le da ese epíteto a Miss Ives. Fenton lo mira como diciendo “Duh?” ¿No es evidente? Ella es tan maternal (la verdadera traducción de “nurturing” es la que cuida, la que nutre).
Víctor quiere meterle a Fenton la sangre de Ethan. Este se niega categóricamente. La verdad es que si quieren poner a dieta y reducirle el apetito a Fenton, es mala idea inyectarle sangre de lobo. Es el amable Sir Malcom quien dona plasma.


Entretanto, Vanessa ha tenido un día ajetreado. Se ha pasado la mañana, sentada en un banco,  enfrente de una parroquia. Se le acerca una niñita y entablan conversación. La niñita la ha observado y reconoce que Vanessa quiere ir a misa, pero tiene miedo. No debe tenerlo. Sin embargo, Miss Ives prefiere seguir a Doryan Gray hasta una exposición de flores. Doryan anda admirando orquídeas y le enseña a Vanessa las flores de la belladona, tóxica "como todas las cosas hermosas”.


Mientras esperan los resultados de la transfusión, Murray y Frankenstein comentan los asesinatos de Whitechapel. Chandler se pone nervioso ante las divagaciones de si El Destripador ha regresado. Los ánimos se caldean y Victor y Chandler discuten. Sir Malcom interrumpe para contarles que prepara una expedición al África. Quiere que Chandler lo acompañe. Esto exaspera a Victor. Llega Vanessa, viene muy contenta. Se burla de los planes de su protector. Le dice que nunca volverá al Nilo.


Todos bajan a ver a Fenton que está mas tranquilo, pero se queja de hambre. Apiadada, Vanessa le lanza una manzana, pero Fenton se la arroja a la cara junto con varios epítetos ofensivos. Quiere algo más substancioso. Ahora Victor y Sir Malcolm tienen un problema de logística. ¿Cómo alimentan a un bebedor de sangre? Al médico se le ocurre darle carne cruda. El explorador es de la opinión de que hay que buscar anchuras en el matadero. Los interrumpe Tambenbe con una solución más drástica. Trae un gato vivo, le tuerce el cuellito y se lo lanza a Fenton que se lo zampa encantado.

Brona y Chandler, en la cama, pero semi vestidos Miss Croft le cuenta a su amante como se inició en la prostitución. El le dice que carga más pecados que ella. Para alegrarla la lleva al teatro. Obvio que a ver un “Penny Dreadful”  al Gran Guiñol.


Es noche de estreno. Presentan “La bestia transformada”. Excelente yuxtaposición de lo que ocurre en el escenario donde una pareja de enamorados dialogan, con una vista de un publico fascinado, saltan luego a lo que ocurre en las tramoyas. Es Calibán  la verdadera estrella, el encargado de los efectos especiales, el que consigue retirar al protagonista del escenario y reemplazarlo por otro. Ahora se ha transformado en un monstruo, hibrido de lobo y humano, que hace pedazos a la novia dejando todo el escenario convertido en un charco de sangre.


Brona casi se desmaya de susto. Ethan se parte de la risa. Arriba en la galería, Doryan aplaude admirado, mira hacia un costado y ve que Vanessa también ha venido a gozar del espectáculo. Parece ser el único entretenimiento de la noche londinense porque Tambembe, en su día libre, también ha venido a ver la obra, pero no le gustó. ¿Por qué será?

Al final de la obra, todos se encuentran en la taberna de la esquina. Vanessa esta encantada al reencontrarse con Doryan, pero con un desconocido ánimo acaparador también se comporta como si le interesara el pistolero. Ignora olímpicamente a Brona, y se dirige a Chandler con aire posesivo, rememorando su primer encuentro y haciendo alusiones irónicas a su show del Oeste. Reconozco ese nivel de discurso. Lo he usado tantas veces y lo han usado tantas veces conmigo. Lo que le está diciendo a Brona es simplemente “¡Lárgate, tísica de mierda! ¡Este es  mío!”


Asi lo entiende Miss Croft. Para colmo, Doryan, muy poco caballeroso, suelta que la conoce. Nerviosa, la ex prostituta sale a la calle. Ethan la sigue y ella lo increpa diciendo muchas verdades. Su romance no tiene futuro. Ella está desahuciada, es una puta. De ahora en adelante cuando  quiera estar con ella tendrá que pagarle. Lo intima a buscar a Vanessa, ella es quien le conviene, el tipo de mujer que a él le gusta, una que usa palabras bonitas. Huye. Ethan entristecido la ve alejarse.


Se le acerca Doryan y súbitamente, el pistolero le pregunta si alguna vez ha deseado ser alguien diferente. “Todo el tiempo” responde Gray. Le ofrece llevarlo a un sitio  donde puede ser otra persona. Chandler pregunta si Vanessa los acompañará. Doryan le responde que Miss Ives está contenta de ser quien es. Debe ser la única en este cuento.

En la Mansion Murray, Víctor se lamenta con Sir Malcom. Se ha puesto celoso de Chandler, pero entiende por qué el explorador quiere llevárselo a África. El (Victor) no es forzudo como el americano. Hasta su propio padre prefería a sus más atléticos hermanos. Sir Malcom, con gran dulzura, lo convence que Chandler no le importa. “Para mi es solo el dedo que jala el gatillo”. En cambio, Victor le recuerda tanto a su hijo Peter. ¡Viejo manipulador! En el sótano, Fenton recibe otra visita del “Amo” que le da fuerzas para comerse sus cadenas.

Arriba, se sienten ruidos. Explorador y medico suben a investigar. Fenton gatea por las escaleras tras de ellos. Se encuentran con un monstruo en el cuarto de Vanessa. Fenton le salta a la espalda a Murray y grita “¡La Madre no está aquí, Amo!” Con un rugido, el monstruo salta por la ventana. Sir Malcom se desembaraza de Fenton. Lo lanza contra la ventana y le parte la cabeza. Esperen un momento. ¿Ese monstruo secuestró a Mina? Tendrá que tener otra cara, porque este no seduce a nadie.


Cuando Vanessa regresa del teatro, Murray le cuenta que Fenton ha muerto. Era solo un cebo que les puso El Amo. Lo que quiere es a Vanessa. Dolida, Vanessa se da cuenta que Mina la engañó, que la hizo caer en una trampa. “¿Te sorprende? “pregunta el explorador y le recuerda que lo que le hizo a Mina las ha convertido en enemigas. Llena de amargura, Vanessa reconoce que traicionó a su amiga, pero Sir Malcom ignoró a Mina toda su vida. (Ya les dije, aquí hay epidemia de “Papitis”).Sir Malcom la mira horrorizado. Dice que desearía que Mina tuviera ese don para la crueldad de Vanessa. “Tú deberías ser mi hija”.

De vuelta al bajo mundo londinense. Doryan Gray guía a Ethan hacia un espectáculo no muy “legal”. Como veo esto con ojos de semi Inmaculada sospeché que lo llevaba a un fumadero de opio, a algún bar gay,  a un equivalente victoriano del lupanar de Meñique. Cuando vi que entraban en unas galerías llenas de humo y gente apostando, imaginé una pelea de boxeo clandestina tipo “Sherlock Holmes”, pero es un espectáculo más sórdido y común a todas las culturas (lamentablemente): una pelea entre animales.

El ring es ocupado por casi medio centenar de ratas. Contra ellas, en este rincón, Flash Jack, un perro medio Labrador. Los perros son buenos ratoneros, pero este show es repugnante y me sorprendió que Jack ganara. Cincuenta ratas asustadas bien pueden dar cuenta de un perro.

Chandler, asqueado, mira a su alrededor. Caballeros mezclados con la canalla, todos ebrios de sangre. Con razón Londres es un club de monstruos. Al final, ¿quiénes son los verdaderos monstruos? Dentro del recinto hay un  bar. Chandler va por un whisky y es acosado por tres “caballeros” de frac que se burlan de él por ser quisquilloso y estadounidense. Se arma una trifulca y Chandler termina curándose las heridas en casa de Doryan Gray.

Como ya venia preparada, casi no presté atención al dialogo entre ambos que ya sabia era preámbulo para el más insólito encuentro sexual de la serie. Mientras Ethan y Doryan hablan de arte y de  colonia, yo solo rescataba dos cosas. Un brindis con Absenta (o ajenjo, absinthe en francés e inglés), ese polémico coctel victoriano, que ambos beben a la salud de Vanessa Ives “lo mas misterioso de Londres”, según el esteta. Lo otro es que Doryan, en dos ocasiones, acusa a Chandler de fingir ser totalmente primitivo e ignorante. Como notara Vanessa, Ethan viene de un mundo más refinado. Tal vez Brona lo notó también.

Finalmente, Doryan insiste en que el pistolero escuche el “Liebestod” de Tristan und Isolde. La música de Wagner despierta al Hitlerjugend dentro de Chandler. En su cabeza dan vueltas imágenes de violencia. El espectáculo del Gran Guiñol, la pelea de Flash Jack, y las muertas del East End. Se abalanza sobre su anfitrión, le aprieta el cogote...y lo besa en la boca. Un beso tan violento que me recordó al de Michael Corleone a su hermano en “El Padrino II”. Doryan comienza a desvestirlo.



Les puse el clip, porque no fue de mal gusto ni fortuita esta escena (nada comparado a la reintroducción de Alex Skarsgard a "True Blood"), pero era tan inesperada que causó revuelo en las redes sociales. Hubo los escandalizados que encontraban incoherente el comportamiento, sobre todo cuando se supone que  Ethan está enamorado de Brona. Otros recordaron que sabemos tan poco de su pasado que a lo mejor ha sido bisexual toda su vida. Y los hubo que dijeron que fue la belleza de Doryan la que lo sedujo e hizo olvidar su virilidad.

A riesgo de echarme a muchos encima, voy a poner mi hipótesis. Esta serie es chocante, gusta escandalizar y, sin embargo, es muy coherente. La pansexualidad de Doryan Gray es compatible con el personaje wildeano. No sé si lo sea, pero no lo parece, con lo poquito que sabemos de Chandler. Por otro lado, John Logan (el productor) les da salidas de escape a los protagonistas. Vanessa es la imagen del autocontrol, pero de pronto trepa mesas, se suelta el pelo, profiere palabrotas y coge desconocidos en callejones. Ohh, pero es porque la poseyó un demonio.

En el caso de Ethan Chandler podemos echarle la culpa, aparte de su estado mental calamitoso, a la posesión no de un demonio, sino del “hada verde”. Por mucho tiempo se prohibió el ajenjo debido a que su consumo afectaba las facultades de los bebedores. Digamos que se le consideró el LSD de su tiempo.


 La combinación de yerbas, entre las que se contaban algunas venenosas e incluso alucinógenas, eran las culpables de la mala reputación del licor. La mas peligrosa era la artemisa  o ajenjo. En grandes cantidades, la artemisia provoca un colapso renal y convulsiones, combinada con alcohol puede llevar a alucinaciones y delirios. En brujería es usada para alterar la mente en ceremonias donde se evocan  espíritus, y para adivinar el futuro. Por ultimo, si mal no recuerdo, el ajenjo, como el acónito, tiene efectos adversos sobre la fisiología de los licántropos. ¿Tengo que decir más?



martes, 1 de julio de 2014

Resurrection: Penny Dreadful 1x03


Hasta ahora seguía esta fantasía para apreciar sus poderosos parlamentos (que siguen siendo su fuerte) y por  la cuidada atmósfera de época. Desde este episodio, la sigo por el poder de los personajes, de su interactuación y porque por primera vez, “Penny Dreadful” me  intriga. Vamos a ver qué pasó en “Resurrección” para entender los motivos de mi interés.

Comprendo que este episodio haya parecido mas lento, se concentra en dos arcos, no apareció Doryan Gray, y más de un cuarto de hora estuvo dedicado totalmente al Monstruo de Frankenstein. Es triste que no se sepa apreciar a esta criatura fascinante, y como lo han hecho notar la Reina Scarlett y Nicoll,  bastante apegada a la de la obra de Mary Shelley.

Tuve que ver el capítulo una segunda vez para notar la riqueza de ese arco.  La muerte de Proteus lleva a Víctor a recordar la muerte de su madre cuando él era niño, un evento catalizador que lo ha impulsado a buscar el secreto de la existencia humana. Se trata de un momento cliché que no evita que deteste a este amoral científico, más aun cuando descubrimos que Proteus fue su segundo experimento.


Años atrás, Victor construyó otra criatura. Menos linda, menos simpática, menos inteligente que Proteus, el hijo de su madurez. Como suele ocurrir  con los padres jóvenes, asustado ante tanta responsabilidad, Victor huyó abandonando a su “hijo” al que deja en una buhardilla en alguna aldea perdida de la campiña inglesa.

La muerte de Proteus no es un acto fortuito, es la repetición del crimen de Caín. Como en  la Biblia, la criatura (llamémoslo Calibán aun antes de saber que ése es su nombre) mata a Proteus por celos, no soporta ver que su creador prefiere a su hermano al que le prodiga todo lo que negó a su primogénito.

Calibán le cuenta a Victor como él tuvo que instruirse solo. No tuvo un padre que lo guiara. Aprendió mirando por el ventanuco de la buhardilla como los humanos maltratan a los animales. Concluyó en que él también era un animal y les cobró odio a los humanos. Descubrió la colección de poesía que el Dr. Frankenstein había dejado atrás De ahí aprendió un florido nivel de discurso.

El monstruo consigue llegar a Londres en busca de Frankenstein, pero la raza humana lo sigue maltratando por feo y diferente. Es rescatado por Vincent, un antiguo actor shakesperiano quien le da empleo en un teatro y  lo bautiza como Calibán en honor al villano de La Tempestad. Es el lugar perfecto para Calibán quien se encarga de la utilería de Gran Guignol, la versión inglesa del famoso teatro francés que se especializaba en lo macabro. Aquí hay un excusable anacronismo. La serie tiene lugar en 1891, El verdadero Grand Guignol abrió sus puertas en París en 1894,  y en Londres en 1923.



Este es un episodio lleno de guiños. Las alusiones a la maestría olvidada de Shakespeare opacado por un dramaturgo advenedizo llamado Ibsen, la loa al actor shakesperiano (Roy Kinnear es en este momento, el mejor interprete de Shakespeare en el Reino Unido); y la alusión de Vincent a la puesta en escena de un “Penny Dreadful” (de hecho,  Calibán alcanza a ver un pedacito del más famoso de todos Sweeney Todd o El Barbero de Fleet Street”.

Este cuento intercalado me trajo a la memoria mi versión favorita del cuento de Frankenstein “La Novia” (1985) en la que la criatura encuentra un hogar y sentido a su vida junto a un enano, solo que ahí se une a un circo en vez de un teatro.

A pesar de que Calibán es feliz en su trabajo, se sabe diferente  Pero también se sabe importante. Como le explica a su creador, él representa al mundo moderno: fuerte, brutal, feo. Ya no hay espacio para los poetas románticos ni los ideales de Victor. Calibán no quiere esperar al futuro solo. No busca al padre para reprocharle su abandono sino al científico loco para encargarle otra construcción.  Ya que le gusta tanto armar cadáveres, que le fabrique una compañera.

Aunque a ratos expresa cierto remordimiento,  Victor trata pésimo a su hijo. Lo llama “demonio”, le dice que no puede cambiar  el pasado, que nunca podrá quererlo y  se niega a su petición. Calibán entonces lo amenaza con matar a todos los que Víctor ame. Consiente que esa lista es muy breve, el médico se burla. No le teme a la muerte, mejor que lo amenace con la vida. “¡No me pongas a prueba!”ruge el monstruo y  amenaza con hacerlo conocer el verdadero horror.


De ahí, pasamos a la obligatoria sesión de sexo semanal. Brona arriba de Ethan, primero las nalgas de ella, luego las de Josh Harnett. Esta serie tiene una obsesión con los traseros humanos. Tras su orgasmo, Brona vomita sangre. Apenas le alcanza para comer, no tiene para medicinas. El caballeroso Ethan decide vender sus servicios para pagarle un medico a su compañera.

El pistolero se presenta en La Mansion Murray en el momento oportuno. Sir Malcolm y Vanessa preparan otra expedición. Vanessa le explica a Ethan que ella ve cosas. Mina se le apareció en un corredor de la casa y le suplicó que la rescatara. Ethan, por primera vez, se interesa en saber pormenores sobre la desaparición de Mina.


Vanessa le cuenta de manera concisa  y evasiva que Mina trabajaba de institutriz, estaba comprometida con un hombre llamado Jonathan Harker y cayó bajo el embrujo de otro hombre, no totalmente humano, que es quien la secuestró. Me dio la impresión que se guarda información importante. ¿Por qué, Mina, hija de un hombre adinerado, iba a trabajar y precisamente como parte del servicio doméstico?

Esa noche, Malcom, Vanessa, Chandler y Tambembe,  Sambembe o como se llame el valet africano de Murray, van armados al Zoológico de Londres. Antes de la aparición de Mina, Vanessa escuchó gruñidos de fieras y asume que es una indicación de que en el zoológico encontrarán a su amiga.


En un momento, Sir Malcom le susurra a Ethan que se prepare porque Vanessa tiene poderes y eso la hace vulnerable, pero también deseable. “¿Deseable para quién?” pregunta el pistolero. Creo que el explorador le estaba advirtiendo que a Vanessa cuando la poseen los demonios le da por llevarse a los hombres a callejones.

En ese momento, sienten un ruido y cortándole el camino ven a la criatura más hermosa de la creación (después del gato): un lobo. Se le une otro lobo, y otro. Voltean y ven a un huargo a sus espaldas. Ohh, una manada. Murray y su criado desenfundan revólveres. Ahí ocurre mi momento favorito de la serie hasta ahora. Ethan le ordena al grupo que no se muevan,  que bajen las armas. El lobo cruza el grupo rosando la falda de Vanessa y se une a la manada.


Muy tranquilo, Chandler avanza hacia los lobos. El macho alfa se le acerca con aire amenazador, orejitas gachas, y colmillos al descubierto. Sn ningún miedo, el pistolero se acuclilla y extiende su mano para que el animal lo huela. Finalmente, introduce su mano en las fauces del cánido. Este se marcha moviendo la colita feliz como mi perro Nene cuando le doy una galleta.

Lo extraordinario aquí no fue el poder de Chandler sobre los animales (hasta el Águila Roja puede hacer eso), ni descubrir su lado místico, sino que nadie pareció sorprenderse ni hizo preguntas. Tengo la impresión que Sir Malcolm y Vanessa saben más del pistolero que nosotros. Sir Malcom sabe demasiado y su protegida lo nota. ¿Qué le oculta? Porque no parecen estar ni cerca de Mina.

Vanessa nota ruidos que vienen de la jaula de los monitos. Solo uno sobrevive y se acurruca aterrorizado entre los barrotes. Los cadáveres despedazados de sus hermanitos yacen sobre el piso. En un rincón, hay un coso devorándose a otro monito. Lo apresan. Este si se llama Fenton, pero apenas lo vi dije “Renfeld!”

Se lo llevan a casa y lo encadenan en el sótano. Supuestamente Fenton es muy joven (Ethan se refiere a el como “un niño”), pero es bastante agresivo. Lo interrogan y sale con el cuento de Amon Ra, Amonet, los Oscuros el apocalipsis, etc. Vanessa le pregunta si conoce a Mina. “Conozco a Vanessa” dice el engendro que parece un cruce entre Alfie Allen y Madonna cuando esta contaba 25 años.


Fenton se pone maleducado y echa palabrotas. Sir Malcom lo patea, para luego azotarlo con su fusta. Chandler lo detiene. En eso llega Víctor que dice flemáticamente: “Parece que me estoy perdiendo una fiesta”.

Todos se reúnen a deliberar en el salón. Sir Malcom le confiesa a Vanessa que sabía que la bestia que persiguen la quiere a ella. Victor, tras examinar a Fenton, cree poder utilizar un tratamiento experimental, que a lo mejor serviría para la misma Mina. Algo como sacarle la sangre y aplicare transfusiones (suena a lo que está haciendo El Maestre Qyburn).

Chandler se indigna. Primero torturan a un niño, ahora quieren utilizarlo  como conejillo de Indias. Esta erupción de sensibilidad yanqui no impresiona al médico que lo acusa de masacrar indios (si, como si como si los británicos nunca masacraran nativos). “Baila con Lobos” salta y pregunta, cómo supo Frankenstein que él había guerreado contra los indios. Esperaba que Víctor respondiera “Porque vi “El Ultimo Samurái”, pero se limita a decir “no lo sabía”. Sir Malcom y Vanessa continúan desplegando una impertérrita falta de curiosidad en  el pasado de Chandler.


En cambio, Vanessa le dice que si no le gusta lo que hace que se marche. Pero agrega, a guisa de disculpa, que la pérdida de Mina los ha embrutecido. Sir Malcom la interrumpe. Lo que les espera, lo que planean hacer, no es para los débiles ni los buenos. Por eso están aquí. “No hay buenos en esta sala” declara. Acto seguido, exige un voto de lealtad. Todos deben estar unidos por un propósito en común.

Todos juran menos Ethan. Finalmente, con los ojos fijos en Vanessa masculla "I´m with you”. Curiosa fórmula. En ingles “you” es un prenombre que corresponde a tres personas “Tu”, “Ud.” y ““ustedes”. Para la audiencia angloparlante, menos los shippers de Vanessa y Chandler (¿Como lo llamaremos? ¿Vandler? Vanethan?), lo que el pistolero dijo fue “Estoy con ustedes”, pero el traductor de HBO puso “Estoy contigo”. A lo que Miss Ives responde “y yo contigo, Ethan” (Ethan, ya no es Mr. Chandler) y de alguna forma suena como que el juramento fue solo entre ambos.

Lo próximo son Ethan y Vanessa a solas, como reafirmando su vinculo. Miss Ives se sorprende al saber que el pistolero vive en una taberna. Deduce que se debe a una mujer. Siempre lacónico, Ethan revela que se llama Brona, que su nombre significa “tristeza” en gaélico y que es tuberculosa. Levemente conmovida, Vanessa reflexiona que entonces hará honor a su nombre (la tisis, entonces, era un mal incurable y fatal).

Antes de retirarse, Victor advierte a Sir Malcolm que lo que intenta hacer con Fenton lo cambiará radicalmente. Parece que le ha crecido cierta ética médica y teme que sus experimentos sigan afectando a sus pacientes. Entretanto, en el sótano, el joven Fenton recibe visita. No vemos quien es. Pero Fenton pone cara de Tom Waits y susurra “¡Amo!”. (Continuará)